Archivos en la categoría Laicismo

Miercoles, 9 de Septiembre de 2026

Europa Laica alerta en Ávila de que España «sigue funcionando… como si fuera un Estado confesional»

El encuentro-debate «Laicismo, Memoria y Democracia», organizado con la Asociación Cámbium y el Ayuntamiento de Ávila, congregó a…

OBELISCO. Alternativa a la Cruz del Valle · por Santi Ochoa

La Cruz de El Valle de Cuelgamuros fue construida en solo 3 años con una estructura hueca levantada…
Domingo, 6 de Septiembre de 2026

Curso de la UNED: «Libertad de conciencia y laicidad: debates actuales»

Alcázar de San Juan, del 17 de septiembre al 15 de octubre de 2026 · Presencial u online…
Miercoles, 2 de Septiembre de 2026

Informe del Observatorio – Opinión y actualidad de España de agosto del 26

Recopilación de noticias relacionadas con el laicismo del mes de agosto con repercusión a nivel estatal en España.…

Contra el intento fascista de prohibir la retirada de la cruz franquista de Cáceres

J.A. Franco remite al Observatorio del Laicismo este documento para facilitar la presentación de alegaciones ante la medida…

¿Medicina o rezos? · por José Antonio Naz Valverde

Durante todo este tiempo hemos venido encontrando sacerdotes deambulando por las salas de los hospitales públicos como cualquier…
Miercoles, 19 de Agosto de 2026

Encuentro-debate «Laicismo, Memoria y Democracia» en Ávila

Europa Laica y la Asociación Cámbium convocan un encuentro-debate el viernes 4 de septiembre en el Auditorio Municipal…
Domingo, 5 de Julio de 2026

Europa Laica reivindica en el Orgullo de Madrid un Estado laico donde toda conciencia y toda identidad sean libres e iguales

Europa Laica participó este sábado 4 de julio en la manifestación estatal del Orgullo LGTBI+ en Madrid, integrada…

Las Asociaciones Laicas de todo el estado analizan la visita del papa en “Domingos laicos”

«Domingos laicos» se emite todos los domingos a las 12’00 del mediodía en el 90.2 de la FM…
Sábado, 27 de Junio de 2026

«Tras la visita de León XIV, una pregunta: ¿cuál es la verdadera autoridad del papa?» por José María Agüera Lorente

«Ninguna autoridad tendrías sobre mí, si no te fuera dada de arriba.» (Juan 19:11). «Hoy nuestros principales adversarios…
Domingo, 21 de Junio de 2026

La represión franquista a las mujeres libres, hoy en “Domingos Laicos”

La represión franquista a las mujeres libres, hoy en “Domingos Laicos” En el programa de esta semana, José…

«La increíble y triste historia del cándido rebaño institucional y de su leonino pastor» por Juan Antonio Aguilera Mochón

Una lista de la vergüenza del viaje papal. La visita a España de Robert F. Prevost –papa León…
Miercoles, 2 de Septiembre de 2020

El estado laico explicado con sándwiches

 

El inicio de septiembre de 2020 sorprendió a los colombianos con la noticia del juez que decidió negar elmatrimonio civil a una pareja de lesbianas que acudieron para formalizar ante la ley su relación de pareja.

En varias redes sociales varios ciudadanos felicitaron al juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del Juzgado Décimo Civil de Cartagena, por anteponer la Biblia a la Constitución y consideraron que su actuación era no solo justificable sino, para muchos, aplaudible.

Frente a este caso han surgido varias preguntas por parte de la ciudadanía, como si es posible que un juez emita decisiones judiciales basándose en la Biblia, si le asiste la libertad de culto para estas actuaciones y si esto es posible en un estado laico.

Para poder responder a estas preguntas recurriré a una historia hipotética pero plausible.  La señora Margarita Gneco en el hipotético pueblo de San Jerónimo. Como cristiana doña Gneco lee la Biblia con frecuencia y ha decidido organizar su vida con base en sus enseñanzas o la interpretación mayoritaria de las escrituras cristianas ¿Puede ella hacer esto? Claro que sí. La libertad de cultos que consagra la Constitución de 1991 se lo permite.

Pero sucede que Doña Margarita también es rectora del Colegio Público Rafael Núñez, del mismo pueblo. Un día optó por prohibir a cualquier estudiante de su bachillerato tener noviazgo con alguien de su mismo sexo. En el conservador pueblo de San Jerónimo la mayor parte de padres de familia vieron esto con buenos ojos. Argumentaron que estaban obedeciendo a Dios y que esto era parte de su libertad religiosa. La decisión dio de que hablar en las calles del pueblo y muchos consideraron que, si era una decisión basada en la Biblia, entonces debía ser buena y por lo tanto acatada.

Al pueblo llegó la prensa. En su entrevista dijo: “No es discriminación, es comprensión de las normas que nos rigen. Hay que conocer a Dios para saber la dimensión del juramento que se hace al momento de la posesión como servidor público, y esto se logra por el conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia”.  Un sonoro amén se escuchó por parte de los padres de familia que había acudido a apoyar a su rectora que obedecía “a Dios antes que a los hombres”. “Es la rectora de la familia” dijeron unos paisanos de San Jerónimo.

Pasaron los meses y la rectora encontró un texto bíblico siete capítulos antes del que condena la homosexualidad que la dejo pensando. Se trataba del capítulo 11 del Levítico que dice que comer cerdo, camarones y peces sin escamas no está permitido. Son animales inmundos. Por eso ella decide dejar de lado las costillitas de cerdo, el arroz con camarones y el bagre en salsa, que antes de toparse con la prohibición del tercer libro de la Biblia, eran alabadas en sus reuniones familiares.


Pero semanas después la directora educativa decidió que los estudiantes de su colegio no podían comer sándwiches que tuvieran jamón. No los venderían en la cafetería del colegio y también se les prohibiría a los estudiantes que los llevaran como merienda.

La decisión tomada desde las más profundas y sinceras convicciones religiosas de la rectora Gneco levantó más de una ceja. La mayor parte de los padres de familia que la acompañaron en su anterior decisión ya no la apoyaron. ¡Qué no coma ella sándwich con jamón, si no quiere, pero no puede prohibirle eso a nuestros niños! Dijo Doña Ofelia. “Yo creo en Dios y no pienso que Dios me deje de amar si me como un plato de lechona”, dijo Don Jacinto. Otros padres afirmaron que ellos no eran judíos, musulmanes o adventistas para aceptar esa directriz.  

Nuevamente la prensa acudió a entrevistar a la polémica rectora que al ser cuestionada respondió que el estado podrá ser laico, pero hay un preámbulo en la Constitución que invoca a Dios, y para ella no hay duda alguna que se refiere el Dios de la Biblia, el mismo que dio el mandato de levítico 11 y el resto de la Biblia. “Ello contraría mi moral cristiana, va en contra de mis principios esenciales, y cuando exista conflicto entre lo que dice la ley humana y lo que dice la ley de DIOS, yo prefiero la ley de Dios, porque prefiero agradar primero a mi Señor Dios todopoderoso, antes que al ser humano”, sentenció la beata rectora.

¿Tiene la señora Gneco el derecho de adoptar los hábitos alimenticios bíblicos con base en sus principios religiosos? Claro que sí. La libertad de cultos en el país le permite adoptar esta norma, y cualquier otra, mientras no atente contra los derechos de terceros.

¿Puede la rectora Margarita Gneco imponer en su escuela el precepto bíblico de no comer cerdo? No. ¿Y el de prohibir el noviazgo gay o lésbico así tenga el consentimiento de todos los padres de familia? Tampoco. En ninguno de estos casos lo puede hacer porque la señora Gneco, con su decisión está afectando las libertades de otros ciudadanos, está haciendo un uso desmedido de su cargo.

¿Argumentar que la mayoría en San Jerónimo creen en la Biblia podría justificar su actuar? No. Una democracia no es solo el mandato de las mayorías, sino que también implica respetar a las minorías religiosas, étnicas y sexuales de la nación. Esa lección la aprendió el mundo después de los estragos que el nazismo cometió durante la segunda guerra mundial.

Como ciudadana doña Margarita podrá adoptar como palabra de Dios la Biblia, la Torá, el Corán, el libro de mormón o el Evangelio del Monstruo de Espagueti Volador. Pero traspasar el límite de las creencias personales y llevarlas a la esfera pública estatal es indebido e inconstitucional.  Los libros llamados sagrados lo son solo para sus adeptos, pero el libro para toda la república es la Constitución.

En el caso del juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del caso ya real de Cartagena, debe recordarse que el juez está impartiendo justicia en nombre de la República de Colombia, y que independiente de las convicciones religiosas que tenga, los funcionarios públicos deben mantener el principio de estricta separación entre Estado e Iglesias que caracteriza a un Estado laico.

¿Se puede ser creyente y también respetar el estado laico? Claro que sí. Un caso claro lo ejemplifica la actuación de Valéry Giscard d'Estaing, presidente de Francia entre 1974 y 1981.

Cuando un periodista le preguntó ¿Qué le corresponde hacer a un presidente en un Estado laico? En momentos en que se discutía en el parlamento galo una ley de aborto el mandatario respondió:

'' (...) Yo soy católico, le dije (al papa Juan Pablo II, durante una entrevista realizada en El Vaticano), pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (...) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social''. Y añadía: ''Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización''.

Ese principio de ni imposición de las convicciones religiosas de los funcionarios públicos, aun debe afianzarse en nuestro país.

Para terminar, debe añadir que las declaraciones entrecomilladas de la hipotética rectora de San Jerónimo fueron en realidad expresadas por el juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, en su providencia del 31 de agosto de 2020, en la que negó el matrimonio civil a Julieth Ramos y a Alejandra Vásquez. ¡Así de mal estamos de garantías de derechos en este estado laico en el papel!

El estado laico explicado con sándwiches

 

El inicio de septiembre de 2020 sorprendió a los colombianos con la noticia del juez que decidió negar elmatrimonio civil a una pareja de lesbianas que acudieron para formalizar ante la ley su relación de pareja.

En varias redes sociales varios ciudadanos felicitaron al juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del Juzgado Décimo Civil de Cartagena, por anteponer la Biblia a la Constitución y consideraron que su actuación era no solo justificable sino, para muchos, aplaudible.

Frente a este caso han surgido varias preguntas por parte de la ciudadanía, como si es posible que un juez emita decisiones judiciales basándose en la Biblia, si le asiste la libertad de culto para estas actuaciones y si esto es posible en un estado laico.

Para poder responder a estas preguntas recurriré a una historia hipotética pero plausible.  La señora Margarita Gneco en el hipotético pueblo de San Jerónimo. Como cristiana doña Gneco lee la Biblia con frecuencia y ha decidido organizar su vida con base en sus enseñanzas o la interpretación mayoritaria de las escrituras cristianas ¿Puede ella hacer esto? Claro que sí. La libertad de cultos que consagra la Constitución de 1991 se lo permite.

Pero sucede que Doña Margarita también es rectora del Colegio Público Rafael Núñez, del mismo pueblo. Un día optó por prohibir a cualquier estudiante de su bachillerato tener noviazgo con alguien de su mismo sexo. En el conservador pueblo de San Jerónimo la mayor parte de padres de familia vieron esto con buenos ojos. Argumentaron que estaban obedeciendo a Dios y que esto era parte de su libertad religiosa. La decisión dio de que hablar en las calles del pueblo y muchos consideraron que, si era una decisión basada en la Biblia, entonces debía ser buena y por lo tanto acatada.

Al pueblo llegó la prensa. En su entrevista dijo: “No es discriminación, es comprensión de las normas que nos rigen. Hay que conocer a Dios para saber la dimensión del juramento que se hace al momento de la posesión como servidor público, y esto se logra por el conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia”.  Un sonoro amén se escuchó por parte de los padres de familia que había acudido a apoyar a su rectora que obedecía “a Dios antes que a los hombres”. “Es la rectora de la familia” dijeron unos paisanos de San Jerónimo.

Pasaron los meses y la rectora encontró un texto bíblico siete capítulos antes del que condena la homosexualidad que la dejo pensando. Se trataba del capítulo 11 del Levítico que dice que comer cerdo, camarones y peces sin escamas no está permitido. Son animales inmundos. Por eso ella decide dejar de lado las costillitas de cerdo, el arroz con camarones y el bagre en salsa, que antes de toparse con la prohibición del tercer libro de la Biblia, eran alabadas en sus reuniones familiares.


Pero semanas después la directora educativa decidió que los estudiantes de su colegio no podían comer sándwiches que tuvieran jamón. No los venderían en la cafetería del colegio y también se les prohibiría a los estudiantes que los llevaran como merienda.

La decisión tomada desde las más profundas y sinceras convicciones religiosas de la rectora Gneco levantó más de una ceja. La mayor parte de los padres de familia que la acompañaron en su anterior decisión ya no la apoyaron. ¡Qué no coma ella sándwich con jamón, si no quiere, pero no puede prohibirle eso a nuestros niños! Dijo Doña Ofelia. “Yo creo en Dios y no pienso que Dios me deje de amar si me como un plato de lechona”, dijo Don Jacinto. Otros padres afirmaron que ellos no eran judíos, musulmanes o adventistas para aceptar esa directriz.  

Nuevamente la prensa acudió a entrevistar a la polémica rectora que al ser cuestionada respondió que el estado podrá ser laico, pero hay un preámbulo en la Constitución que invoca a Dios, y para ella no hay duda alguna que se refiere el Dios de la Biblia, el mismo que dio el mandato de levítico 11 y el resto de la Biblia. “Ello contraría mi moral cristiana, va en contra de mis principios esenciales, y cuando exista conflicto entre lo que dice la ley humana y lo que dice la ley de DIOS, yo prefiero la ley de Dios, porque prefiero agradar primero a mi Señor Dios todopoderoso, antes que al ser humano”, sentenció la beata rectora.

¿Tiene la señora Gneco el derecho de adoptar los hábitos alimenticios bíblicos con base en sus principios religiosos? Claro que sí. La libertad de cultos en el país le permite adoptar esta norma, y cualquier otra, mientras no atente contra los derechos de terceros.

¿Puede la rectora Margarita Gneco imponer en su escuela el precepto bíblico de no comer cerdo? No. ¿Y el de prohibir el noviazgo gay o lésbico así tenga el consentimiento de todos los padres de familia? Tampoco. En ninguno de estos casos lo puede hacer porque la señora Gneco, con su decisión está afectando las libertades de otros ciudadanos, está haciendo un uso desmedido de su cargo.

¿Argumentar que la mayoría en San Jerónimo creen en la Biblia podría justificar su actuar? No. Una democracia no es solo el mandato de las mayorías, sino que también implica respetar a las minorías religiosas, étnicas y sexuales de la nación. Esa lección la aprendió el mundo después de los estragos que el nazismo cometió durante la segunda guerra mundial.

Como ciudadana doña Margarita podrá adoptar como palabra de Dios la Biblia, la Torá, el Corán, el libro de mormón o el Evangelio del Monstruo de Espagueti Volador. Pero traspasar el límite de las creencias personales y llevarlas a la esfera pública estatal es indebido e inconstitucional.  Los libros llamados sagrados lo son solo para sus adeptos, pero el libro para toda la república es la Constitución.

En el caso del juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del caso ya real de Cartagena, debe recordarse que el juez está impartiendo justicia en nombre de la República de Colombia, y que independiente de las convicciones religiosas que tenga, los funcionarios públicos deben mantener el principio de estricta separación entre Estado e Iglesias que caracteriza a un Estado laico.

¿Se puede ser creyente y también respetar el estado laico? Claro que sí. Un caso claro lo ejemplifica la actuación de Valéry Giscard d'Estaing, presidente de Francia entre 1974 y 1981.

Cuando un periodista le preguntó ¿Qué le corresponde hacer a un presidente en un Estado laico? En momentos en que se discutía en el parlamento galo una ley de aborto el mandatario respondió:

'' (...) Yo soy católico, le dije (al papa Juan Pablo II, durante una entrevista realizada en El Vaticano), pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (...) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social''. Y añadía: ''Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización''.

Ese principio de ni imposición de las convicciones religiosas de los funcionarios públicos, aun debe afianzarse en nuestro país.

Para terminar, debe añadir que las declaraciones entrecomilladas de la hipotética rectora de San Jerónimo fueron en realidad expresadas por el juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, en su providencia del 31 de agosto de 2020, en la que negó el matrimonio civil a Julieth Ramos y a Alejandra Vásquez. ¡Así de mal estamos de garantías de derechos en este estado laico en el papel!

El estado laico explicado con sándwiches

 

El inicio de septiembre de 2020 sorprendió a los colombianos con la noticia del juez que decidió negar elmatrimonio civil a una pareja de lesbianas que acudieron para formalizar ante la ley su relación de pareja.

En varias redes sociales varios ciudadanos felicitaron al juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del Juzgado Décimo Civil de Cartagena, por anteponer la Biblia a la Constitución y consideraron que su actuación era no solo justificable sino, para muchos, aplaudible.

Frente a este caso han surgido varias preguntas por parte de la ciudadanía, como si es posible que un juez emita decisiones judiciales basándose en la Biblia, si le asiste la libertad de culto para estas actuaciones y si esto es posible en un estado laico.

Para poder responder a estas preguntas recurriré a una historia hipotética pero plausible.  La señora Margarita Gneco en el hipotético pueblo de San Jerónimo. Como cristiana doña Gneco lee la Biblia con frecuencia y ha decidido organizar su vida con base en sus enseñanzas o la interpretación mayoritaria de las escrituras cristianas ¿Puede ella hacer esto? Claro que sí. La libertad de cultos que consagra la Constitución de 1991 se lo permite.

Pero sucede que Doña Margarita también es rectora del Colegio Público Rafael Núñez, del mismo pueblo. Un día optó por prohibir a cualquier estudiante de su bachillerato tener noviazgo con alguien de su mismo sexo. En el conservador pueblo de San Jerónimo la mayor parte de padres de familia vieron esto con buenos ojos. Argumentaron que estaban obedeciendo a Dios y que esto era parte de su libertad religiosa. La decisión dio de que hablar en las calles del pueblo y muchos consideraron que, si era una decisión basada en la Biblia, entonces debía ser buena y por lo tanto acatada.

Al pueblo llegó la prensa. En su entrevista dijo: “No es discriminación, es comprensión de las normas que nos rigen. Hay que conocer a Dios para saber la dimensión del juramento que se hace al momento de la posesión como servidor público, y esto se logra por el conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia”.  Un sonoro amén se escuchó por parte de los padres de familia que había acudido a apoyar a su rectora que obedecía “a Dios antes que a los hombres”. “Es la rectora de la familia” dijeron unos paisanos de San Jerónimo.

Pasaron los meses y la rectora encontró un texto bíblico siete capítulos antes del que condena la homosexualidad que la dejo pensando. Se trataba del capítulo 11 del Levítico que dice que comer cerdo, camarones y peces sin escamas no está permitido. Son animales inmundos. Por eso ella decide dejar de lado las costillitas de cerdo, el arroz con camarones y el bagre en salsa, que antes de toparse con la prohibición del tercer libro de la Biblia, eran alabadas en sus reuniones familiares.


Pero semanas después la directora educativa decidió que los estudiantes de su colegio no podían comer sándwiches que tuvieran jamón. No los venderían en la cafetería del colegio y también se les prohibiría a los estudiantes que los llevaran como merienda.

La decisión tomada desde las más profundas y sinceras convicciones religiosas de la rectora Gneco levantó más de una ceja. La mayor parte de los padres de familia que la acompañaron en su anterior decisión ya no la apoyaron. ¡Qué no coma ella sándwich con jamón, si no quiere, pero no puede prohibirle eso a nuestros niños! Dijo Doña Ofelia. “Yo creo en Dios y no pienso que Dios me deje de amar si me como un plato de lechona”, dijo Don Jacinto. Otros padres afirmaron que ellos no eran judíos, musulmanes o adventistas para aceptar esa directriz.  

Nuevamente la prensa acudió a entrevistar a la polémica rectora que al ser cuestionada respondió que el estado podrá ser laico, pero hay un preámbulo en la Constitución que invoca a Dios, y para ella no hay duda alguna que se refiere el Dios de la Biblia, el mismo que dio el mandato de levítico 11 y el resto de la Biblia. “Ello contraría mi moral cristiana, va en contra de mis principios esenciales, y cuando exista conflicto entre lo que dice la ley humana y lo que dice la ley de DIOS, yo prefiero la ley de Dios, porque prefiero agradar primero a mi Señor Dios todopoderoso, antes que al ser humano”, sentenció la beata rectora.

¿Tiene la señora Gneco el derecho de adoptar los hábitos alimenticios bíblicos con base en sus principios religiosos? Claro que sí. La libertad de cultos en el país le permite adoptar esta norma, y cualquier otra, mientras no atente contra los derechos de terceros.

¿Puede la rectora Margarita Gneco imponer en su escuela el precepto bíblico de no comer cerdo? No. ¿Y el de prohibir el noviazgo gay o lésbico así tenga el consentimiento de todos los padres de familia? Tampoco. En ninguno de estos casos lo puede hacer porque la señora Gneco, con su decisión está afectando las libertades de otros ciudadanos, está haciendo un uso desmedido de su cargo.

¿Argumentar que la mayoría en San Jerónimo creen en la Biblia podría justificar su actuar? No. Una democracia no es solo el mandato de las mayorías, sino que también implica respetar a las minorías religiosas, étnicas y sexuales de la nación. Esa lección la aprendió el mundo después de los estragos que el nazismo cometió durante la segunda guerra mundial.

Como ciudadana doña Margarita podrá adoptar como palabra de Dios la Biblia, la Torá, el Corán, el libro de mormón o el Evangelio del Monstruo de Espagueti Volador. Pero traspasar el límite de las creencias personales y llevarlas a la esfera pública estatal es indebido e inconstitucional.  Los libros llamados sagrados lo son solo para sus adeptos, pero el libro para toda la república es la Constitución.

En el caso del juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del caso ya real de Cartagena, debe recordarse que el juez está impartiendo justicia en nombre de la República de Colombia, y que independiente de las convicciones religiosas que tenga, los funcionarios públicos deben mantener el principio de estricta separación entre Estado e Iglesias que caracteriza a un Estado laico.

¿Se puede ser creyente y también respetar el estado laico? Claro que sí. Un caso claro lo ejemplifica la actuación de Valéry Giscard d'Estaing, presidente de Francia entre 1974 y 1981.

Cuando un periodista le preguntó ¿Qué le corresponde hacer a un presidente en un Estado laico? En momentos en que se discutía en el parlamento galo una ley de aborto el mandatario respondió:

'' (...) Yo soy católico, le dije (al papa Juan Pablo II, durante una entrevista realizada en El Vaticano), pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (...) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social''. Y añadía: ''Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización''.

Ese principio de ni imposición de las convicciones religiosas de los funcionarios públicos, aun debe afianzarse en nuestro país.

Para terminar, debe añadir que las declaraciones entrecomilladas de la hipotética rectora de San Jerónimo fueron en realidad expresadas por el juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, en su providencia del 31 de agosto de 2020, en la que negó el matrimonio civil a Julieth Ramos y a Alejandra Vásquez. ¡Así de mal estamos de garantías de derechos en este estado laico en el papel!

Viernes, 1 de noviembre de 2019

Ateos e impíos causarán terremoto en República Dominicana si se retira la Biblia del escudo: Fanáticos religiosos

Gran revuelo ha causado la presentación de banderas dominicanas sin el escudo que contiene una Biblia y una cruz en República Dominicana.

El humorista Felix Peña ha aparecido en un vídeo en Youtube, aparece en tomo serio y predicando como todo un pastor, que un gran terremoto vendrá sobre la nación caribeña si llegan a retirar del escudo nacional la Biblia que aparece allí.

"Si sacan a Dios del Escudo y la bandera dominicana en este país va a venir un terremoto, que va a matar a miles, no cientos, miles de gentes morirán por ustedes. Porque a ustedes se les metió el Diablo. Porque solamente a una gente que se le meta el Diablo es que quieran sacar a Dios de los lugares," argumentó Peña.

El escudo de la nación caribeña cuenta con una Biblia abierta, una cruz, cuatro banderas nacionales sin escudo, dispuestas a ambos lados; lleva un ramo de laurel del lado izquierdo y uno de palma al lado derecho. Está coronado por una cinta azul ultramar en la cual se lee el lema “Dios, Patria y Libertad”. En la base hay otra cinta de color rojo bermellón cuyos extremos se orientan hacia arriba con las palabras “República Dominicana”

La Constitución dominicana del 2010 establece que, el Escudo nacional “Lleva en el centro la Biblia abierta en el Evangelio de San Juan, capítulo 8, versículo 32”. (Capítulo VII, Artículo 32).

Pues bien, la polémica inició hace poco cuando durante los recientes comicios primarios, la Junta Central Electoral, ofreció conferencias de prensa mostrando la bandera sin el escudo. Otras instituciones populares, como estadios de béisbol también mostraron banderas sin escudos.

Esto llevó a que fanáticos religiosos y conservadores se hallan molestado con esta acción. 

La reacción apocalíptica del Pastor Félix Peña solo se entiende dentro del fanatismo y la ignorancia de quienes, por culpa de esa Biblia que mantienen en el escudo, ciegan su inteligencia y no comprenden las causas naturales de las catástrofes naturales.

El  Pastor afirma que la razón por la que el terremoto de Haití del 2010 o el Huracán María del 2017, no afectaron a República Dominicana fue resultado de la protección divina. "Y aquí no llegaron. ¿Por qué? Dios en los últimos tiempos nos ha protegido. Y es que aquí hay gente que no entiende las cosas espirituales", apostilló.

Resulta entonces injusto ese criterio divino para proteger un país como es el de tener una Biblia y una cruz en el escudo y su bandera.

Al final del vídeo dice que "Y es lo que este gobierno. y lo que impíos y ateos lo que están haciendo para este tiempo. Ustedes están causando catástrofes para este pueblo. La sequía del año pasado fue porque ustedes son malvados y perversos. Y el terremoto que va a venir este año. Ustedes  los están trayendo"

Esta locura recuerda declaraciones similares como la del pastor Javier Soto en Chile que predicó un maremoto y tsunamí si se aprobaba el acuerdo de vida en pareja que permitiría acceder a algunos derechos a parejas del mismo sexo. O también el caso de Jorge Trujillo Sarmiento, pastor de la Iglesia Casa de Reino y exsenador colombiano, que aseguró en el 2014 que la pasada ‘ola invernal’ que afectó a todo Colombia fue causa del rito que los ‘mamos’  líderes indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta hicieron con el entonces presidente Juan Manuel Santos el día de su posesión.

Ver: Pastor evangélico acusa a los derechos LGBTI de incendio en Valparaiso y terremoto del norte de Chile

Definitivamente, no hay ignorancia más grande que la causada por los fanáticos religiosos, porque además de vivir en medio del engaño procuran para extender su estrechez mental en la sociedad. 

Ateos e impíos causarán terremoto en República Dominicana si se retira la Biblia del escudo: Fanáticos religiosos

Gran revuelo ha causado la presentación de banderas dominicanas sin el escudo que contiene una Biblia y una cruz en República Dominicana.

El humorista Felix Peña ha aparecido en un vídeo en Youtube, aparece en tomo serio y predicando como todo un pastor, que un gran terremoto vendrá sobre la nación caribeña si llegan a retirar del escudo nacional la Biblia que aparece allí.

"Si sacan a Dios del Escudo y la bandera dominicana en este país va a venir un terremoto, que va a matar a miles, no cientos, miles de gentes morirán por ustedes. Porque a ustedes se les metió el Diablo. Porque solamente a una gente que se le meta el Diablo es que quieran sacar a Dios de los lugares," argumentó Peña.

El escudo de la nación caribeña cuenta con una Biblia abierta, una cruz, cuatro banderas nacionales sin escudo, dispuestas a ambos lados; lleva un ramo de laurel del lado izquierdo y uno de palma al lado derecho. Está coronado por una cinta azul ultramar en la cual se lee el lema “Dios, Patria y Libertad”. En la base hay otra cinta de color rojo bermellón cuyos extremos se orientan hacia arriba con las palabras “República Dominicana”

La Constitución dominicana del 2010 establece que, el Escudo nacional “Lleva en el centro la Biblia abierta en el Evangelio de San Juan, capítulo 8, versículo 32”. (Capítulo VII, Artículo 32).

Pues bien, la polémica inició hace poco cuando durante los recientes comicios primarios, la Junta Central Electoral, ofreció conferencias de prensa mostrando la bandera sin el escudo. Otras instituciones populares, como estadios de béisbol también mostraron banderas sin escudos.

Esto llevó a que fanáticos religiosos y conservadores se hallan molestado con esta acción. 

La reacción apocalíptica del Pastor Félix Peña solo se entiende dentro del fanatismo y la ignorancia de quienes, por culpa de esa Biblia que mantienen en el escudo, ciegan su inteligencia y no comprenden las causas naturales de las catástrofes naturales.

El  Pastor afirma que la razón por la que el terremoto de Haití del 2010 o el Huracán María del 2017, no afectaron a República Dominicana fue resultado de la protección divina. "Y aquí no llegaron. ¿Por qué? Dios en los últimos tiempos nos ha protegido. Y es que aquí hay gente que no entiende las cosas espirituales", apostilló.

Resulta entonces injusto ese criterio divino para proteger un país como es el de tener una Biblia y una cruz en el escudo y su bandera.

Al final del vídeo dice que "Y es lo que este gobierno. y lo que impíos y ateos lo que están haciendo para este tiempo. Ustedes están causando catástrofes para este pueblo. La sequía del año pasado fue porque ustedes son malvados y perversos. Y el terremoto que va a venir este año. Ustedes  los están trayendo"

Esta locura recuerda declaraciones similares como la del pastor Javier Soto en Chile que predicó un maremoto y tsunamí si se aprobaba el acuerdo de vida en pareja que permitiría acceder a algunos derechos a parejas del mismo sexo. O también el caso de Jorge Trujillo Sarmiento, pastor de la Iglesia Casa de Reino y exsenador colombiano, que aseguró en el 2014 que la pasada ‘ola invernal’ que afectó a todo Colombia fue causa del rito que los ‘mamos’  líderes indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta hicieron con el entonces presidente Juan Manuel Santos el día de su posesión.

Ver: Pastor evangélico acusa a los derechos LGBTI de incendio en Valparaiso y terremoto del norte de Chile

Definitivamente, no hay ignorancia más grande que la causada por los fanáticos religiosos, porque además de vivir en medio del engaño procuran para extender su estrechez mental en la sociedad. 

Ateos e impíos causarán terremoto en República Dominicana si se retira la Biblia del escudo: Fanáticos religiosos

Gran revuelo ha causado la presentación de banderas dominicanas sin el escudo que contiene una Biblia y una cruz en República Dominicana.

El humorista Felix Peña ha aparecido en un vídeo en Youtube, aparece en tomo serio y predicando como todo un pastor, que un gran terremoto vendrá sobre la nación caribeña si llegan a retirar del escudo nacional la Biblia que aparece allí.

"Si sacan a Dios del Escudo y la bandera dominicana en este país va a venir un terremoto, que va a matar a miles, no cientos, miles de gentes morirán por ustedes. Porque a ustedes se les metió el Diablo. Porque solamente a una gente que se le meta el Diablo es que quieran sacar a Dios de los lugares," argumentó Peña.

El escudo de la nación caribeña cuenta con una Biblia abierta, una cruz, cuatro banderas nacionales sin escudo, dispuestas a ambos lados; lleva un ramo de laurel del lado izquierdo y uno de palma al lado derecho. Está coronado por una cinta azul ultramar en la cual se lee el lema “Dios, Patria y Libertad”. En la base hay otra cinta de color rojo bermellón cuyos extremos se orientan hacia arriba con las palabras “República Dominicana”

La Constitución dominicana del 2010 establece que, el Escudo nacional “Lleva en el centro la Biblia abierta en el Evangelio de San Juan, capítulo 8, versículo 32”. (Capítulo VII, Artículo 32).

Pues bien, la polémica inició hace poco cuando durante los recientes comicios primarios, la Junta Central Electoral, ofreció conferencias de prensa mostrando la bandera sin el escudo. Otras instituciones populares, como estadios de béisbol también mostraron banderas sin escudos.

Esto llevó a que fanáticos religiosos y conservadores se hallan molestado con esta acción. 

La reacción apocalíptica del Pastor Félix Peña solo se entiende dentro del fanatismo y la ignorancia de quienes, por culpa de esa Biblia que mantienen en el escudo, ciegan su inteligencia y no comprenden las causas naturales de las catástrofes naturales.

El  Pastor afirma que la razón por la que el terremoto de Haití del 2010 o el Huracán María del 2017, no afectaron a República Dominicana fue resultado de la protección divina. "Y aquí no llegaron. ¿Por qué? Dios en los últimos tiempos nos ha protegido. Y es que aquí hay gente que no entiende las cosas espirituales", apostilló.

Resulta entonces injusto ese criterio divino para proteger un país como es el de tener una Biblia y una cruz en el escudo y su bandera.

Al final del vídeo dice que "Y es lo que este gobierno. y lo que impíos y ateos lo que están haciendo para este tiempo. Ustedes están causando catástrofes para este pueblo. La sequía del año pasado fue porque ustedes son malvados y perversos. Y el terremoto que va a venir este año. Ustedes  los están trayendo"

Esta locura recuerda declaraciones similares como la del pastor Javier Soto en Chile que predicó un maremoto y tsunamí si se aprobaba el acuerdo de vida en pareja que permitiría acceder a algunos derechos a parejas del mismo sexo. O también el caso de Jorge Trujillo Sarmiento, pastor de la Iglesia Casa de Reino y exsenador colombiano, que aseguró en el 2014 que la pasada ‘ola invernal’ que afectó a todo Colombia fue causa del rito que los ‘mamos’  líderes indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta hicieron con el entonces presidente Juan Manuel Santos el día de su posesión.

Ver: Pastor evangélico acusa a los derechos LGBTI de incendio en Valparaiso y terremoto del norte de Chile

Definitivamente, no hay ignorancia más grande que la causada por los fanáticos religiosos, porque además de vivir en medio del engaño procuran para extender su estrechez mental en la sociedad. 
Lunes, 23 de Septiembre de 2019

Te Deum de independencia… a pesar de la prohibición

Una nueva violación a la laicidad estatal se llevó a cabo en Colombia desde las altos cargos del poder ejecutivo.

El Te Deum tiene hasta la fecha una suspensión provisional se mantendrá mientras se estudia a fondo la demanda. Sin embargo, el pasado miércoles 18 de septiembre se llevó a cabo un Te deum de independencia, en fecha diferida, en el que no asistió el Presidente de la República, pero si la Vicepresidenta Martha Lucia Ramírez y el Ministro de Defensa y altos representantes de la las Fuerzas Militares y de Policía. Es decir, se saltaron la prohibición puntual del 20 de julio, pero siguieron violando la laicidad estatal. 

Según informa la página de la Conferencia Episcopal de Colombia:
"El Te Deum, que será presidido por monseñor Óscar Urbina Ortega, arzobispo de Villavicencio y presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, se llevará a cabo en la iglesia San Ignacio, a las 11:00 de la mañana.
Previo a esta ceremonia, se realizará un desfile militar que finalizará en la Plaza de Bolívar, donde estará la vicepresidente de la República, doctora Martha Lucía Ramírez, quien seguidamente se unirá a la procesión del Santísimo Sacramento, que partirá del atrio de la catedral primada hasta la iglesia San Ignacio.

Con esta solemne celebración, han manifestado los organizadores, “las Academias de Historia, respetuosas de las tradiciones religiosas del pueblo colombiano y conscientes de que todo viene de Dios, quieren en este Bicentenario de la Independencia de Colombia, invitar a todos los ciudadanos a dar gracias al Creador por los favores recibidos y elevar una plegaria para implorar la reconciliación nacional que propicie la paz y la tranquilidad del país”.
En septiembre del 2015 la Sección Primera del Consejo de Estado suspendió de manera provisional la realización del Te Deum, debido a una demanda impuesta en contra del artículo que explicitaba como parte del protocolo del Día de Independencia de Colombia (el 20 de Julio) la obligatoriedad del Presidente a asistir a un Te Deum en la Catedral Primada.

El artículo cuatro del Decreto 770 de 1982 que expide el reglamento de protocolo y ceremonia de la presidencia de la república  reza: "Para la celebración anual de los actos conmemorativos del 20 de julio, efemérides patria, se llevará a cabo el Siguiente programa: 1. Te Deum en la Basílica Primada."
Esta demanda fue presentada por el abogado Miguel Ángel Garcés Villamil basándose en la laicidad del Estado, alcanzada en la Constitución de 1991 y alegando que la realización de este rito católico viola los artículos 1, 13 y 19 de la Constitución Política que señalan que Colombia es un Estado social de derecho pluralista y en el cual se garantiza la libertad de cultos.

La Sección Primera señaló que la celebración del Te deum católico â€œEs un acto oficial de adhesión a la Iglesia católica, enfatiza en una preferencia de credo en los festejos de una fiesta patriótica que involucra a todo el pueblo colombiano y su impacto primordial tiende a promover una religión en particular”

“Se advierte de manera preliminar desconocimiento de los principios de Estado laico, pluralismo religioso, deber de neutralidad e igualdad de todas las confesiones ante la ley, sin que se vislumbre que el trato preferencial a la Iglesia Católica aparezca justificado en los criterios a que se han hecho alusión”, indica la decisión.

Este sensata decisión corresponde a lo que los defensores de la laicidad han argumentado por años, de que la asistencia a actos católicos y el uso de símbolos católicos en entidades públicas son una señal de adherencia a un credo por parte de un Estado que es plural y sin religión oficial desde la Constitución de 1991.

"A partir de 1991 donde el Estado colombiano es laico, por lo que en la demanda se sostuvo que ese tipo de celebraciones donde el Estado se compromete con la iglesia dejan de tener soporte constitucional, se puede demandar porque ya no es obligación.
En Colombia aún se mantienen normas que van en contravía que determinó la Constitución del 91. La decisión es la ratificación que Colombia es un Estado laico, que no tiene compromiso con ninguna religión”,

En el Informe de laicidad del 2010 - 2017 hecho por Bogotá Atea se muestra como las Fuerzas Militares y de Policía son las entidades estatales con mayor vinculación con imágenes y símbolos católicos, así como el hecho que desde el 2002 se ha venido deteriorando la laicidad estatal de manera permanente.