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Sábado, 9 de Diciembre de 2017

Laicidad, Laicismo y otros demonios

La necesidad de laicidad en los estados es hoy en día, más apremiante que nunca. Muchos fundamentalistas evangélicos desean acabar con la separación entre el Estado e lglesias.

En el siguiente texto de Luis Muñoz Fernández se recuerda la importancia histórica de mantener la religión fuera de la esfera estatal con especial mención a México.

#RespetoAlEstadoLaico

#EstadoLaicoYa



Texto de Luís Muñoz Fernández.

La democracia es una obra en construcción. Y en México es prácticamente una recién llegada, así que toda la preocupación que los ciudadanos podemos tener sobre su crecimiento, desarrollo y salud es siempre bienvenida. Además,  a juzgar por los acontecimientos del presente y del pasado reciente no se trata de una preocupación vana. Tenemos motivos sobrados para el desasosiego.

 Aunque algunos han negado la inutilidad de la historia como ejemplo a tomar en cuenta a la hora de vivir el presente y planear el futuro, no cabe duda de que su conocimiento puede servirnos como vacuna ante las graves tentaciones de quienes buscan una y otra vez llevarnos a un pasado autoritario en el que el temor a los poderes de este mundo o del venidero marcaban la vida de quienes, desvalidos vivían sometidos a su arbitrio.

Conviene que no olvidemos lo que nos dice Fernando Savater.  En 1791, poco después de que la Asamblea Nacional proclamase en Francia la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789), el Papa Pío VI publicó en su encíclica Quod aliquantum que "no se puede imaginar tontería mayor que tener a todos los hombres por iguales y libres". Y en 1832 Gregorio XVI confirmaba lo dicho por su antecesor en la encíclica Mirari vos, reivindicando qué tal cosa como "la libertad de conciencia" era un error "venenosísimo". Tendría que pasar más de un siglo para que Pablo VI conociese en su decreto Dignitatis humanae personae la libertad de conciencia como una dimensión de la persona contra la cual no vale ni la razón de estado ni la razón de la iglesia.  Reconocimiento del que todavía algunos parecen no haberse enterado.

Lo mismo que para el citado filósofo español como para quienes saben del té tema, el laicismo no sólo no es una actitud antirreligiosa sino estrictamente evangélica: Dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César . Laicidad o laicismo  (aunque algunos se empeñan en distinguirlos, dándole al segundo un mátiz de intransigencia contra la religión) significa, en pocas palabras, resguardar las instituciones y leyes civiles de la férula religiosa. En una sociedad laica a nadie se le puede imponer practicar una religión (o no practicarla) ni a nadie se le puede imponer ninguna. La religión es un derecho y cada cual pero no es un deber de nadie, ni de la comunidad.

No está de más recordar lo que dice el Artículo tercero del título primero de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público: "El Estado mexicano es laico. El mismo ejercerá su autoridad sobre toda manifestación religiosa, individual o colectiva, sólo en lo relativo a la observancia de la Constitución, Tratados Internacionales ratificados por México y demás legislación aplicable y la tutela de derechos de terceros".

Volvamos a Francia. El país con la mayor tradición laicista en todo el mundo. Que los funcionarios públicos sean los primeros en distinguir entre sus creencias personales y el ejercicio de sus funciones, lo entendería muy bien Valéry Giscard d?Estaign cuando fue presidente de aquel país.

"Yo soy católico, le dije [al Papa Juan Pablo II, durante la entrevista a realizar el Vaticano] pero soy el presidente de la república un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos [...] sino más bien lo que tengo que hacer es velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respeta y aplicada. Comprendo desde luego el punto de vista de la Iglesia Católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia Católica pida a aquellos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social. [...] Como católico estoy en contra del aborto; como presidente los franceses considero necesaria su despenalización".

Termina Savater: "El laicismo no es una opción institucional entre otras: es tan inseparable la democracia como el sufragio universal".

Estado de la Laicidad en Colombia

La Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo y la Asociación de Ateos de Bogotá tienen el agrado de dar a conocer su primer informe sobre la situación del laicismo en Colombia. Para esto, con apoyo de la International Humanist and Ethical Union - IHEU, han elaborado el documento "Estado de la Laicidad en Colombia" Informe 2010 - 2017.

Compartimos a continuación el comunicado de prensa de esta ONG.

La separación entre Estado e Iglesias, mejor conocida como “laicidad” ha sido analizada para Colombia por la Asociación de Ateos de Bogotá, Bogotá Atea, con el apoyo de la International Humanist and Ethical Union, creando el primer informe para nuestro país.

En el documento “Estado de la Laicidad en Colombia. informe 2010 – 2017” se analiza el fundamento jurídico del estado Laico en Colombia y se procede a analizar en catorce capítulos los efectos de la violación al laicismo en áreas como los símbolos y actos religiosos en entidades públicas, la educación, los derechos de las mujeres y grupos LGBTI, la libertad de expresión, el respeto a normas ambientales y urbanísticas pro las iglesias, entre muchas otras.

Como conclusiones en este informe se presentaron las siguientes:
  • Colombia tiene un marco normativo sólido para la laicidad, fortalecido en gran parte por la jurisprudencia de la Corte Constitucional; sin embargo, el Estado Laico aún está en proceso de consolidarse. En la práctica, el Estado no ha podido separarse por completo de la religión, particularmente de la Iglesia Católica, bien sea por la debilidad institucional, bien sea por la idiosincrasia regional y los imaginarios colectivos de ciertas comunidades. Así las cosas, Colombia aún tiene un gran camino por recorrer para la materialización de una efectiva separación entre Estado e Iglesias. La influencia de dos siglos de confesionalidad católica aún pesa en el trabajo de los funcionarios públicos, que todavía no garantizan la neutralidad en materia religiosa.
  • En la escala de laicidad propuesta en este trabajo, que va de 0 a 50 puntos, Colombia obtuvo 18 puntos en el año 2010, avanzando 10 puntos para el presente año. A pesar de los avances, que son notables, el Estado Colombiano aún se encuentra en deuda de garantizar el principio de laicidad.
  • La presión de grupos religiosos, principalmente evangélicos, ha venido aumentando durante la última década. Estos postulan una negación del Estado Laico en Colombia y propugnan por la clericalización de las entidades públicas. Esta presión es una amenaza para los derechos de las minorías religiosas, las minorías sexuales, las mujeres y las personas no religiosas.
  • Los sectores sociales que propenden por el respeto del Estado Laico manifiestan su preocupación sobre el mal uso que se pueda dar a las Mesas Departamentales y Distritales de Libertad religiosa, de manera que se puedan usar para promover la religión en espacios y/o con recursos públicos, en lugar de limitarse a velar por el respeto del derecho a la libertad de culto.
  • El período 2010–2017 estuvo marcado por una fuerte influencia clerical en contra de la laicidad estatal. El paso de Alejandro Ordóñez por la Procuraduría y la alianza entre ciertos sectores cristianos y el uribismo constituyeron el mayor freno, e incluso retroceso, de la laicidad en Colombia.
  • Colombia no es la excepción, respecto a la fuerza que ha acumulado el sector conservador de la derecha evangélica. Nacida en Estados Unidos, esta tendencia política ve en los derechos de los ciudadanos LGBTI, la eutanasia y el aborto, el motivo de una cruzada clericalista para hacer que las categorías pecado/virtud de la religión se traduzcan en las categorías legal/ilegal en el Estado.
  • El discurso político y social que este movimiento religioso y político ha creado, se caracteriza por la desinformación, que genera confusión en la ciudadanía y por el uso de la satanización de personas e ideas para crear miedo. Así las cosas, afirman que laicidad es sinónimo de ateísmo, y al respeto de los derechos de las mujeres y la población LGTBI la llaman “ideología de género”, deslegitimando y tergiversando así la metodología del enfoque de género.
  • Algunas iglesias confunden la libertad religiosa con la imposición de sus dogmas en política, de manera que participan dentro de las instituciones estatales para asegurarse dineros públicos y con ellos crear espacios de proselitismo religioso, como los conciertos gospel de los grupos pentecostales y carismáticos.
  • A raíz de la fuerte influencia de la derecha evangélica, desde el año 2016 ha aumentado el número de artículos, columnas de opinión y noticias que abordan los conceptos de laicismo, laicidad y estado laico.
  • Las escuelas públicas y las Fuerzas Militares y de Policía son los entornos donde más se irrespeta la laicidad estatal. Los directivos de estas instituciones, fuertemente influenciados por alguna religión o doctrina religiosa, propagan sus imágenes, organizan ritos de asistencia muchas veces obligatoria, y crean espacios y actividades favorables para el adoctrinamiento religioso, principalmente católico.

Estado de la laicidad en Colombia en una escala de 0 a 50 puntos.




Presentación del informe "Estado de la Laicidad en Colombia" 2010 - 2017

Activistas por la laicidad de Bogotá en la presentación del informe 2010 - 2017

¿Qué es una democracia laica?


En el marco del "Día Internacional del Laicismo" queremos compartir este texto de Fernando Savater.

#RespetoAlEstadoLaico
#EstadoLaicoYa

¿Qué es una democracia laica? 
Fernando Savater

La sociedad democrática debe ser laica, no puede elegir serlo o no serlo. En el pasado la religión oficial ha servido para vertebrar la sociedad. La religión no pertenecía al ámbito privado. Pero en un momento dado, el centro de la vida social pasa a ser el debate y la controversia democrática. Fueron los griegos los primeros que convierten el debate en la asamblea en el centro de la vida social. En ese momento, lo que vertebra la vida social es algo revocable, en lugar de los fundamentos religiosos que son inalterables.

Se produce el paso de la sociedad teocéntrica, que pregunta a lo otro para saber cómo es ella, a la sociedad democrática en la que se pregunta a sí misma. Son los hombres los que se dan sentido. Lo característico de la sociedad democrática es que recibe su sentido de sí misma. La sociedad para los individuos y no los individuos para la sociedad. La sociedad clásica tenía un plus de estabilidad. Lo que no es humano es lo que está a resguardo. Cuando es la propia relación de ciudadanos el centro de la vida social, hay controversia y discusión.

La sociedad democrática no puede ser teocéntrica porque son términos contradictorios. Cuando la religión deja de ser el centro de la vida social es posible la sociedad democrática. La religión no tiene que desaparecer, simplemente debe dejar de ser el centro para que pueda existir la sociedad democrática.

En el momento en que la religión deja de ser el centro de la sociedad se convierte en la vía de búsqueda de sentido de los individuos. La sociedad da cierto sentido, pero somos mortales y, por eso también necesitamos la religión. La religión va a seguir teniendo un tema porque existe la mortalidad. La religión es una de las mayores transmisoras de sentido que ayudan a las personas a vivir con su finitud. Cada cual debe negociar su vida en ese asunto. La religión es un derecho de buscar sentido a la vida. Esto está en la base de la tolerancia democrática, que era tolerancia religiosa antes que política. Voltaire, asombrado por la tolerancia religiosa de los ingleses, decía: "Los ingleses van al cielo y al infierno cada cual por el camino que quiere".

Para que la religión sea vista como un derecho no solo es necesario la tolerancia del poder, sino también que el individuo renuncie a la religión como centro de la sociedad. La diferencia entre un fanático y un religioso, es que para el fanático la religión no es un derecho sino un deber para él y para todos los demás. Y además él considera que tiene el deber de hacer que los demás cumplan ese deber.

La Iglesia española dice que hay persecución religiosa cuando lo único que hay es que se les ha prohibido perseguir. Antes existía persecución religiosa porque eran ellos los que perseguían. La homosexualidad, el aborto, el divorcio... además de pecado eran delito.

Para la Iglesia persecución es que le quiten el derecho a decir la última palabra. La religión como derecho debe ser respetada pero como deber no puede serlo. Es incompatible con la democracia. En los países en que la religión es un deber no pueden convivir distintas iglesias, no puede haber tolerancia religiosa.

El Estado debe ser escéptico frente a la religión. El Estado laico trata mejor a las religiones que las tratarían otras religiones en un Estado teocrático. La mayor persecución religiosa ha sido por parte de otras religiones. La lucha por el laicismo está inscrita en la propia lucha democrática. El cristianismo es la religión para salir de la religión. Es la religión por medio de la cual se entra en el mundo laico.

Los dioses romanos cumplían una función estatal. Los romanos acosaban a los cristianos no por tener su propio dios sino por no adorar a los dioses de Roma. Los cristianos ponían por delante la distinción entre el mundo transcendente y el mundo social, que estaban radicalmente separados.

Este es el comienzo de separación entre el mundo social y el mundo de la religión. Cristo fue condenado por el Estado y, por tanto, no puede representarlo. El cristianismo introduce la separación de Iglesia y Estado. Ahora existe el debate de si la Constitución europea debe recoger una mención a la religión cristiana. En mi opinión sí debe recogerla pero no en el sentido que le da la Iglesia. Habría que mencionar al cristianismo para decir que gracias a él Europa es laica.

Respecto a la educación, se dice que sin la religión no podrían entenderse, por ejemplo, los cuadros de Zurbarán. Pero del mismo modo es interesante la mitología griega para comprender los cuadros renacentistas. Todo puede ser enseñado y estaría bien explicar la religión para entender la pintura religiosa, pero no puede ser dado por religiosos. La Iglesia no pretende enseñar la dimensión estética sino la ética.

En la escuela democrática se deben enseñar dos cosas: Una los conocimientos verificables, aceptados científicamente y respaldados dentro de los parámetros de la época. Otra los valores sobre los que hay acuerdo. No los que aceptan unos y otros no, sino los consensuados, las pautas éticas aceptadas.

Lo demás es aceptable pero no debe estar en la enseñanza y mucho menos en la enseñanza pública. La religión es respetable siempre que no contradiga los valores constitucionales. Existe el derecho a aprender la religión pero costeándoselo el mismo individuo. La sociedad no debe costearlo ni mucho menos imponerlo.

La religión tiene derecho a decir qué es pecado pero no ha decir qué es delito. Tampoco es lógico que diga, por ejemplo, que la homosexualidad es una enfermedad. Eso deben decirlo los médicos que son los que entienden de esos temas.

La modernidad consiste en alejarse de la religión como vertebradora de la sociedad. Debe vertebrarse hacia la polémica, la controversia y el debate democrático. La educación sirve para dar la posibilidad a todos de que la religión sea un derecho. Es necesaria una educación sobre contenidos verificables y valores aceptados para que cada cual sea libre de elegir su propia religión. La Iglesia no puede considerar persecución que se le dé el mismo trato que al resto de organizaciones.

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Viernes, 27 de Octubre de 2017

Colegios públicos de Colombia no podrán obligar a eventos religiosos

Una victoria para la laicidad estatal se alcanzó este mes de octubre en Colombia.

La sentencia fue originada del análisis de una acción de tutela interpuesta por la docente Nancy Rocio Pinzón a quien el rector quería obligar a realizar rezos católicos en un colegio público de Fusagasugá.

La Corte Constitucional resaltó que este caso: "resulta de relevancia constitucional por el posible desconocimiento del principio de laicidad por parte de una autoridad, en este caso de la Institución Educativa Municipal Carlos Lozano y Lozano, al realizar sus directivos afirmaciones públicas que implican adhesión a la religión católica."

La Corte Constitucional señaló que ni los docentes ni los estudiantes están en obligación a asistir a misas. También indicó que no se debe cuestionar o interrogar a los estudiantes o maestros que no deseen participar en ella, mucho menos sancionarles, teniendo en cuenta que el ejercicio religioso es una cuestión individual y el Estado debe ser neutral en materia religiosa.

Esperamos que esta sentencia ayude a afianzar la laicidad estatal en Colombia, porque a pesar de fallos favorables esta ha seguido violándose. Como es el caso de la Policía Nacional y la Gobernación de Cundinamarca, entre otras muchas instituciones. Por cierto, la imagen con la que encabeza este escrito es de un colegio público en Barranquilla, el Colegio Técnico Distrital de Rebolo, en el que se llevaron sacerdotes católicos para hacer misas para la Virgen.  

Se deja aquí un aparte de la Sentencia en el que se analiza la situación. (En caso de alguna situación que requiera una queja lo puede citar en un derecho de petición):

Principio de laicidad y deber de neutralidad en materia religiosa de las instituciones educativas oficiales (Extraído de la Sentencia T 524 -17)
Uno de los cambios más significativos que trajo la Constitución Política de 1991 fue la adopción de un modelo de Estado Laico, respetuoso de los diferentes credos religiosos que en su interior se prediquen y de las personas que deciden no practicar ninguno. A diferencia de la Constitución de 1886 que establecía la unidad de religión con el Estado, el artículo 19 de la Constitución de 1991 estableció que “Se garantiza la libertad de cultos. Toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva. Todas las confesiones religiosas e iglesias son igualmente libres ante la ley”
En desarrollo de este principio, mediante la Ley 133 de 1994 el Legislador impuso una carga de neutralidad al Estado y a sus autoridades, al determinar que ninguna iglesia o confesión es o será oficial. Esto no quiere decir que el Estado se reconozca así mismo como ateo, agnóstico o indiferente ante la religiosidad de las personas; lo que quiere decir es que resulta predicable del Estado colombiano su neutralidad frente a cualquier credo o iglesia religiosa y en consecuencia, le resulta prohibido a cualquier autoridad estatal tomar medidas para desincentivar o favorecer a las personas o comunidades que no compartan determinada práctica religiosa, sean o no mayoritarias, e incluso es su deber proteger y garantizar los derechos de aquellas personas que son indiferentes ante las creencias religiosas o espirituales. Según lo establecido en su artículo 2º “El poder público protegerá a las personas en sus creencias, así como a las iglesias y confesiones religiosas y facilitará la participación de éstas y de aquéllas en la consecución del bien común. De igual manera, mantendrá relaciones armónicas y de común entendimiento con las iglesias y confesiones religiosas existentes en la sociedad colombiana”.
En reiterada jurisprudencia la Corte ha analizado el sentido de la relación entre el Estado colombiano y las religiones. En sentencia C-350 de 1994, esta corporación concluyó que el Estado colombiano es un Estado laico, con plena libertad religiosa, caracterizado por una estricta separación entre el Estado y las iglesias, y la igualdad de derecho de todas las confesiones religiosas frente al Estado y frente al ordenamiento jurídico. Para esta Corte la importancia que adquiere la adopción del principio de laicidad radica en que “[la] estricta neutralidad del Estado en materia religiosa es la única forma de que los poderes públicos aseguren el pluralismo y la coexistencia igualitaria y la autonomía de las distintas confesiones religiosas”
En sentencia C-766 de 2010 puntualizó y amplió los criterios señalados en jurisprudencia anterior, respecto del deber del Estado cuando adopta una decisión que contenga algún tipo de implicaciones religiosas. Estos criterios son:
“(i) Separación entre Estado e Iglesias de acuerdo con el establecimiento de la laicidad del primero, (ii) prohibición de injerencia alguna obligatoria, que privilegie a la religión católica o a otras religiones en materia de educación, (iii) renuncia al sentido religioso del orden social y definición de éste como orden público en el marco de un Estado Social de Derecho, (iv) determinación de los asuntos religiosos frente al Estado, como asuntos de derechos constitucionales fundamentales, (v) prohibición jurídica de injerencia mutua entre Estado e Iglesias, (vi) eliminación normativa de la implantación de la religión católica como elemento esencial del orden social y (vii) establecimiento de un test que evalúa si las regulaciones en materia religiosa están acordes con los principios de pluralidad y laicidad del Estado colombiano”
Para esta Corporación, cuando el Estado no observa los criterios antes descritos: i) estaría violando el principio de separación entre las iglesias y el Estado; ii) estaría desconociendo el principio de igualdad en materia religiosa; iii)vulneraría el principio de pluralismo religioso dentro de un Estado liberal no confesional; y iv) estaría desconociendo el principio de neutralidad que ha de orientar al Estado, a sus órganos y a sus autoridades en materia religiosa.
En este orden de ideas, el principio de laicidad no sólo se expresa en garantías para los particulares en cuanto a la libertad de adhesión a cualquier religión o práctica de cualquier culto, sino además en el reconocimiento y protección de las diferentes confesiones religiosas (pluralismo religioso), a partir de acciones tendientes a generar garantías para la materialización de la libertad de cultos, en un trato igualitario y exento de discriminación por motivos religiosos. Según esta Corporación “la igualdad de trato en materia religiosa está íntimamente relacionada con el carácter laico del Estado y por ende, con la naturaleza secular de las actividades que puede desarrollar el Estado. Razón por la cual la valoración de las funciones que este Estado realice respecto de la religión deberá tener en cuenta el entendimiento de la laicidad secular y su relación con la adecuada garantía de la libertad de conciencia, religión y culto”.
Jueves, 14 de Septiembre de 2017

Evangélicos atacan a presidenta de Chile en Te Deum evangélico

En un acto antilaico en la república de Chile, la presidenta Michelle Bachelet terminó retirándose de la Catedral Evangélica de Chile, tras fuertes críticas, e incluso gritos que recibió de líderes y feligreses evangélicos.

Los hechos ocurrieron en el marco de las fiestas patrias donde es tradicional un Te Deum evangélico
desde 1975 (instaurado por Augusto Pinochet), además del Te Deum católico que se lleva a cabo los 18 de septiembre.

A la llegada de la Presidenta Bachelet hubo gritos de algunos evangélicos que le gritaron: “Asesina” y “vergüenza nacional”. La razón de la molestia de los evangélicos fue la reciente aprobación de la despenalización del aborto en tres causales (malformación fetal, riesgo de vida de la madre y violación), además de la reciente presentación del proyecto de apertura del matrimonio civil para las parejas del mismo sexo.

Durante el acto, el Obispo Presidente de la Mesa Ampliada de las Iglesias Evangélicas, Emiliano Soto dijo: "Hoy oramos para que los llamados temas valóricos, cuando se inicia la vida o el matrimonio entre un hombre y mujer, tengan siempre de parte de los legisladores la consideración real de lo que significa libertad religiosa que es un derecho humano fundamental, que se respete la libertad de conciencia de quienes profesamos una fe”

Lo que muestra que en todas las latitudes los evangélicos llaman "libertad religiosa" al deseo de imponer sus puntos de vista a toda la sociedad, sin importar que no sean evangélicos.

Luego, las puyas vinieron de Eduardo Durán Salinas, pastor y candidato a diputado, quien emplazó a Bachelet por estos proyectos y cuestionó que “movimientos minoritarios han logrado instalar una agenda que ni siquiera cuenta con el respaldo mayoritario de la ciudadanía: identidad de género, matrimonio igualitario, despenalización del aborto, son sin duda leyes que no representan nuestros valores cristianos”.

¡Y nuevamente los evangélicos pretendiendo que una democracia no garantice las libertades de las minorías!

Foto, El Quinto poder.
En un análisis de Rafael Pizarro, doctor en gobierno y académico de la Universidad Central, dado a La Tercera apuntó ligeramente a la incongruencia de los Te Deun en un estado laico: “Creo que esto viene a poner en tela de juicio la realización de este acto y la participación de autoridades del Estado. Aquí hay recursos que se están invirtiendo. La presencia de la Presidenta, de Ministros, los presidentes de la Corte Suprema, etc, son funcionarios del Estado que ponen de su tiempo, los recursos y las energías para encontrarse en un acto que terminó siendo proselitista y los mensajes tuvieron que ver más con la agenda política que con el sentido propio de este acto”

¡Quieren pan y pedazo!

Rafael Pizarro también comentó que “el Estado Chileno ha tenido bastantes gestos con la Iglesia Evangélica. Hoy tenemos capellanes en varias instituciones, como La Moneda, tenemos el Día de la Iglesias Evangélicas que fue promulgado por la Presidenta Bachelet y hay un incentivo a cuestionar la realización de este acto y la participación de autoridades de Estado”.

Sin duda, los evangélicos y muchos católicos en Chile y América Latina detestan la laicidad porque desean poner sus dogmas por medio de la ley, además de gozar de privilegios económicos. 
Viernes, 1 de Septiembre de 2017

Ateos de Bogotá se pronuncian sobre visita de Papa Francisco

La visita del Papa Francisco a Colombia en los próximos días a Colombia ha ocupado gran parte de los informativos nacionales. Bajo el lema "demos el primer paso" se realizará la visita del Papa Francisco, que en palabras de la misma conferencia episcopal colombiana, realizará una visita apostólica. Las ciudades de Bogotá, Villavicencio, Cali y Cartagena tendrán eventos masivos en los que el Estado, presuntamente laico, gastó una ingente cantidad de dinero.

Las organizaciones Bogotá Atea y la Asociación de Ateos de Bogotá presentaron a la opinión pública un comunicado de prensa , que por su importancia, damos a conocer aquí:

Ante las numerosas consultas recibidas en los últimos días sobre la opinión de las ONG ateas sobre la visita del Papa Francisco, las organizaciones Bogotá Atea y la Asociación de Ateos de Bogotá expresamos a la opinión pública que:
  1. Agradecemos cualquier gesto nacional o internacional a favor de la paz en Colombia.
  2. Vemos con preocupación que la visita apostólica del Papa Francisco haya sido apoyada económicamente con dineros públicos. En un Estado Laico, como es Colombia, las actuaciones del Estado no deben tener sentido ni orientación por ningún credo religioso, con el fin de garantizar la neutralidad.
  3. Los elevados costos de la visita del Papa Francisco, de diez millones de pesos por minuto en logística, son demasiados para un país que ha descuidado áreas tan importantes como la ciencia (cuyo presupuesto el gobierno recortará en un 40%). Protestamos por el hecho de que el Estado subsidie la religión y descuide la ciencia.
  4. Rechazamos los mensajes que con frecuencia el Papa Francisco emite durante sus giras, en los que ataca los avances en derechos sexuales y reproductivos, la eutanasia y los derechos de la población LGBTI y las mujeres. Le pedimos que respete la separación de Estado e Iglesias en Colombia, evitando presiones indebidas al Estado colombiano.
  5. Denunciamos que los llamados de justicia social a los que ha convocado el Papa Francisco no se han materializado en el seno de la Iglesia católica colombiana, como es el caso de la negativa y ofensiva jurídica de la Iglesia a rehusarse a pagar indemnización a las víctimas de abusos sexuales cometidos por sus sacerdotes en Líbano – Tolima, Cali y Manizales. Invitamos a la Iglesia a que dé el primer paso hacia la reconciliación, reconociendo su responsabilidad civil como institución en estos tristes casos.
  6. Apoyamos el evento de pedir perdón por la implicación en la pasada en la violencia en Colombia por parte de la Iglesia Católica . No obstante, vemos un contrasentido el hecho de convertir en beato a Pedro María Ramírez, quien fomentó la violencia contra los liberales en el período de guerra entre conservadores y liberales en el siglo XX.
Viernes, 30 de Junio de 2017

Por el estado laico marchará la ciudadanía LGBTI de Bogotá

“Seres libres, Estado laico” es el lema de la XXI marcha de la ciudadanía LGBTI de Bogotá. El lema no puede ser más adecuado en momentos en los que no pocas iglesias fundamentalistas desean hacer retroceder el reconocimiento de derechos para las minorías sexuales en Colombia.

Es importante aclarar que un Estado laico es aquel en el que el Estado y las iglesias se encuentran separados. El Estado no entra a las iglesias a decirles que creer, y las iglesias no ponen las leyes. Este sistema de neutralidad estatal frente a toda confesión es el único modelo que permite la coexistencia pacífica en una sociedad plural ya que protege a las minorías religiosas, filosóficas y sexuales del poder inquisidor de aquellas denominaciones que desean imponer su credo a todos los demás, incluyendo a los que no son sus feligreses.

Sobre la aceptación de los ciudadanos LGBTI las confesiones de fe en Colombia son tan diversas que incluyen iglesias inclusivas, como una Iglesia Anglicana, que ha casado a parejas del mismo sexo, pero también a otras que satanizan, oprimen y ayudan a perpetuar estereotipos negativos con los que muchos ciudadanos tienen que lidiar día tras día.

Precisamente son miembros de estas iglesias no inclusivas, que arrojándose el título de los verdaderos intérpretes de algo tan subjetivo como es la religión, desean echar por tierra el constitucional derecho a la igualdad. Porque a decir verdad, no hay derechos LGBTI, sólo existe el derecho a la igualdad, y al materializar este derecho es lo que ha hecho posible el matrimonio civil de parejas del mismo sexo, la no discriminación en los lugares de estudio y trabajo, que las personas trans pueda cambiar el sexo de su cédula, que se pueda conformar familia, que se pueda tener manuales de convivencia que no sancionen al estudiante gay o lesbiana…

Tristemente, los políticos que anhelan una teocracia han asegurado que anteponen la Biblia a la Constitución al hablar de derechos. Tal como lo dijo abiertamente el representante Silvio Carrasquilla el pasado mayoen momentos en que hacía curso el referendo antiadopción de niños: "Nobusco la Constitución sino la Biblia para saber cómo votar". En la misma línea políticos evangélicos y católicos como Alejandro Ordoñez, Vivianne Morales, Marco Fidel Ramírez, Ángela Hernández, Oswaldo Ortiz, entre otros, desprecian el Estado Laico y enarbolan la bandera de la ideología de la inquisición.

El Estado Laico no busca prohibir las religiones, solo busca que las normas y prohibiciones religiosas sean propias de cada quien sin que se hagan obligatorias sobre los demás ciudadanos. Para ilustrarlo mencionaré un ejemplo de actualidad. En estos días se presenta en Israel un par de polémicas porque los judíos ultraortodoxos desean prohibir que haya servicios de buses en sábado, su día sagrado, y se niegan a que una mujer se pueda sentar junto a un varón en estos. Bajo la óptica del estado laico, los ciudadanos que deseen guardar el sábado pueden hacerlo, pero no pueden obligar a los demás a observarlo. Tampoco es posible que bajo el argumento de la libertad de cultos se segreguen a las mujeres en el transporte público. Eso mismo es lo que aquí queremos decirles a los religiosos que desean echar para atrás los derechos de los ciudadanos LGBTI. Ellos podrán considerar que ser gay, lesbiana, bisexual o transexual es pecado, pero no pueden meter sus versículos en las leyes. ¡No metan sus versículos en nuestros derechos!

La historia ya contiene un ejemplo de lo que ocurre en una teocracia evangélica. La ciudad de Ginebra estuvo bajo una teocracia entre 1541 y 1564 por el reformador Juan Calvino. En este experimento antilaico se convirtieron los pecados en delitos. El teatro, el baile, las canciones profanas, y el jugar a los naipes, se prohibieron. La prostitución, el adulterio, la blasfemia, la idolatría y la homosexualidad fueron castigados directamente con la muerte. De igual manera, el asistir al culto dominical pasó de ser una obligación moral para el creyente a ser una imposición legal para todos. La teocracia evangélica de Calvino llegó a reglamentar el modo de vestirse, cortarse el cabello y comer, todo por “la defensa de los valores”. Ah, y todo empezó con la consagración de la ciudad a Dios (Como se hizo recientemente en Yopal, Casanare y Aguadas, Caldas)

En el presente también hay ejemplos palpables de las consecuencias de la falta de laicidad: La Turquía de Erdogan, está echando por tierra la laicidad estatal y caído con fuerza sobre el eslabón más débil, los LGBTI, y el pasado 25 de Junio disolvió con brutalidad un intento de marcha LGBTI, además de suprimir la enseñanza del Big Bang y la evolución desde 2018. Más grave es la situación de Irán y Arabia Saudita, aunque separados por versiones opuestas del Islam, los une la pena de muerte a los gays en la horca. Los territorios bajo ISIS ven morir ahorcados y lanzados desde terrazas a gays, mientras que en la provincia de Aceh de Indonesia (bajo la sharia o ley islámica) los latigazos están a la orden del día.

Igual de grave es la situación de Rusia, donde Putin aliándose con la Iglesia Ortodoxa reprime con fuerza y cárcel cualquier deseo de libertad para los LGBTI, y en la sureña república de Chechenia, de mayoríamusulmana, se descubrió un centro de concentración para gays. Si la existencia de un campo de concentración en pleno siglo XXI y ejecuciones no son ejemplos de los efectos de la falta de laicidad, no sé qué podrá serlo.

Los alcances del Estado Laico sin duda van más allá del tema LGBTI. También incluye que las políticas públicas de ningún tipo, menos aún las de salud y educación, deben estar fundamentadas en ningún dogma religioso. Esto tiene especial calado en la planificación familiar, el control de las mujeres sobre sus propios cuerpos, de los pacientes extremos para optar por la eutanasia, el no destino de dineros públicos a favorecer cultos, la religión como asignatura obligatoria, entre otros.
Este domingo 2 de julio esperamos que más 70 mil ciudadanos, entre LGBTI, sus amigos y familiares podamos sin ningún temor ni vergüenza reclamar y pregonar “¡Personas libres, Estados laicos!”

Domingo, 25 de Junio de 2017

Ateos peruanos adelantan campaña de exoneración de curso de religión

La Asociación Peruana de Ateos (APERAT) y la Sociedad Secular y Humanista de Perú (SSH) han iniciado una campaña informativa para que los estudiantes de colegios públicos, universidades y hasta colegios privados, puedan exonerarse de tomar la clase de religión.

En el 2016 la ministra de Educación, Marilú Martens, afirmó que el Currículo Nacional de Educación Básica 2017 no retiraría las horas de clase del curso de religión.

En Perú, así como en Colombia, las clases de religión son obligatorias es las escuelas públicas. En el país inca la asignación de los docentes recae en la Iglesia Católica, lo que hace que las clases de religión sean de este credo. “Nosotros nos hemos reunido con monseñor Piñeiro y le hemos dicho que no se está ni reduciendo las horas ni quitando el curso de religión en los colegios públicos”, Afirmó la ministra el año pasado.

Esto ha llevado a los dos organizaciones ateas de Lima, la APERAT y la SSH, estén realizando acciones de volanteo cerca de los grandes centros educativos de la ciudad. Henry Llanos Chillet, presidente de la Aperat nos comentó que "toda institución educativa de Perú, sea colegio de educación primaria, secundaria o universidad, sea colegio o universidad religiosa o no, esta en la obligación de exonerar del curso de educación religiosa en cualquier de sus formas a quienes lo soliciten por motivos de libertad de consciencia."

Por su parte, Iván Antezana, un activista de APERAT y uno de los colaboradores en las acciones divulgativas nos dijo que "según la ley vigente, basta presentar una carta firmada por uno de los padres o tutores. Si el colegio entrega el cargo sellado, el alumno ya está exonerado y el curso de religión no entra en su promedio."
Artículo 8º.- Exoneración del curso de religión
“Las instituciones educativas, en todos sus niveles y modalidades, respetan el derecho de los alumnos a exonerarse de los cursos de religión por motivos de conciencia o en razón de sus convicciones religiosas sin verse afectado su promedio académico. En los casos de los menores de edad, la exoneración procede siempre y cuando así lo expresen los padres o quien tenga la tutela de los mismos.”
Razones por las cuales abandonar la clase de religión

Sindioses.org preguntó a Iván Antezana las razones que justifican el retirarse de la clase de religión en las condiciones que estipula la ley. Estas fueron sus palabras:
La educación religiosa es peligrosa por razones concretas.  
1. La realidad urbana, con su alta concentración de población, implica una muy amplia diversidad de personas. Ya no estamos en tiempos arcaicos, donde las bajas poblaciones implicaban una igualdad en muchos aspectos del grupo social. Ni estamos en los tiempos virreinales, donde se podía presumir que nadie escapaba del modelo religioso católico, en el cual simplemente se perseguía a quien tuviera un credo diferente. Suponer hoy en día que todos los escolares son católicos y si no, que igual se les puede empujar sus dogmas, es un retorno a épocas oscuras de la humanidad y conlleva el peligro de acostumbrar a los educandos a la injusticia, al sinsentido institucionalizado y a la tiranía de la mayoría. 
2. La educación religiosa es educación por autoridad: las explicaciones son las que son, siempre han sido así y nadie las puede discutir. No sólo está la evidente colisión con cualquier forma de pensamiento crítico y lógico, sino un peligro mucho mayor: que al aceptar las cosas sin discutirlas, esos escolares van a ser más tarde presas fáciles de los charlatanes y corruptos que les venderán sebo de culebra o pajaritos de papel a cambio de votos. 
3. Una educación religiosa que funciona como simple adoctrinamiento al margen de la realidad social es peligrosa para la construcción de cualquier cultura de laicidad.
Una sociedad laica entiende que la religión es un fenómeno individual, con espacios privados específicos para manifestarse. Mantener el privilegio católico de adoctrinar a los niños derrumba cualquier concepto laico al mostrar que la iglesia sigue teniendo corona y puede invadir los espacios públicos con la complicidad de las autoridades.

Modelo disponible

Los ateos peruanos han creado un modelo de carta que está disponible en este link https://es.scribd.com/doc/270651388/Modelo-de-carta-simple-para-exoneracion-del-curso-de-religion-v-2-Peru ,

Sindioses.org apoya esta iniciativa de los ateos peruanos y pide a sus compatriotas librepensadores que ayuden a divulgar esta campaña. Para esto pueden escribirles a info@ateosperuanos.org y a exonerate@ssh.org.pe y en este fanpage: https://www.facebook.com/ExoneratePeru/


Debate radial

Les dejamos en enlace de este debate radial, recientemente realizado entre Iván Antezana y el sacerdote Francisco Ávila, sobre el tema de la educación religiosa.

Sábado, 24 de Junio de 2017

Turquía dejará de enseñar la evolución por presión islamista

Un Dimetrodon del Pérmico, pariente de los
antepasados de los mamíferos (DevianArt)
Su imagen en las aulas de clase de Turquia desaparecerá, así como todo lo
relacionado con la evolución por orden del gobierno islamista.
Desde el año 2002 el partido islamista Justicia y Desarrollo (AKP), que gobierna Turquía ha hecho denodados esfuerzos para acabar con el carácter laico del estado turco y favorecer el islam. En ese esfuerzo, el retirar la teoría de la evolución de las aulas de clase es el siguiente paso que se llevará en las instituciones públicas desde 2018.

"Ninguna regla dice que se debe enseñar esta teoría", aseveró Kurtulmus, catedrático de Economía en la Universidad de Estambul y miembro del AKP. De igual manera se manifestó el viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, calificó la teoría de Charles Darwin como "científicamente anticuada y podrida".

El Ministerio de Educación declaró en su página web que "Hay temas polémicos, en los que los alumnos aún no dominan el contexto científico para entenderlos", dijo Alpaslan Durmus, en representación de esa cartera. En su presentación pública se podía leer: "La unidad de 'Inicio de la vida y evolución' se ha eliminado".

Durmus aseguró que los nuevos contenidos tenían ya el visto bueno del presidente del país, el islamista Recep Tayyip Erdogan. El partido islamista AKP intentó en el 2006 introducir clases creacionistas en la escuala, pero entonces la oposición logró impedirlo.

El entonces ministro de Educación, Hüseyin Çelik, defendió la necesidad de enseñar la teoría del "diseño inteligente", porque "coincide con los libros divinos monoteístas", mientras que las teorías darwinianas, dijo, reflejan un ideario ateo.

Para una introducción a la teoría de la evolución, dejamos como recomendado este vídeo:

Miercoles, 21 de Junio de 2017

Alcaldesa de Yopal (Colombia) entrega las llaves de la ciudad a Jesucristo

La ciudad colombiana de Yopal es epicentro de la más reciente violación a la laicidad en este país sudamericano.

Por medio de un documento por la alcaldesa Luz Marina Cardozo "se hace entrega simbólica del municipio de Yopal al Señor Jesucristo”, y considera que “Dios es nuestro padre y creador” y que “todo gobernante, instituido por la voluntad de Dios, tiene el deber de velar en primer lugar por el bienestar espiritual de sus gobernados y propender por la salvación de su pueblo”.

El texto, que cita nada más que siete pasajes de la Biblia, y en un claro afán proselitista asegura que la comunidad de Yopal, “a través de su gobernante, anhela la salvación de su alma y que el Señor Jesucristo more en el corazón de cada habitante”.

Luz Marina Cardozo declaró que con este acto busca llevar a Yopal “para que su reino de paz y bendición sea establecido”.

El documento fue firmado por la alcaldesa Luz Marina Cardozo, Juan Carlos Suárez (jefe de la Oficina Asesora de Planeación) y José Javier González (jefe de la Oficina Asesora Jurídica). Este último fue quien escribió el documento.

A la fecha, la Asociación de Ateos de Bogotá, la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo (Bogotá Atea) y la Asociación Antioqueña de librepensadores, ateos y agnósticos han anunciado su rechazo y la demanda del decreto 036 del 9 de junio de 2017.

En un comunicado de Bogotá atea se puede leer que: 
"El mencionado decreto constituye una violación flagrante a la separación entre Estado e Iglesias, principio que debe ser garantizado en todas las actuaciones públicas. El reconocimiento de la pluralidad y de la libertad de no tener una afiliación religiosa fue una de las grandes conquistas de la Constitución de 1991, por lo que anunciamos que ejercitaremos todos los mecanismos constitucionales y legales para que dichas libertades se protejan, para que dicho decreto sea declarado nulo y para que las personas involucradas en su expedición sean investigadas.
Por lo anterior, solicitaremos a la PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN dar apertura a las INVESTIGACIONES DISCIPLINARIAS a que haya lugar."
Sábado, 3 de Junio de 2017

Policía de Colombia deberá respetar la laicidad: Corte Constitucional

Misa con presencia de la Policía Nacional
Imagen Zona cero
Un importante fallo se dio en Colombia que permite el respeto por el carácter laico del Estado.

Todo inició con una acción de tutela interpuesta por el patrullero Johnny Esneider Quintero, miembro de la Policía Nacional y que se identifica como miembro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.

Quintero se vio avocado a interponer la acción de tutela tras haber recibido una amonestación escrita por haberse negado a a leer en el púlpito de una Iglesia Católica una oración escrita por el director de la Policía Nacional para la llamada Semana Santa del 2016.


En una carta el Director General de la Policía terminaba la oración que debía leerse por los policías en la iglesia de la siguiente manera: “En este día santo les pedimos de corazón que recen por la armonía de su hogar, por la grandeza de su iglesia, por la tranquilidad de su vecindario, por la paz de su tierra y por su Policía Nacional. Que el Hijo del Todopoderoso, crucificado y resucitado por siempre, los proteja y los guíe por el sendero de la vida eterna. Dios y Patria”.

Quintero le explicó a sus superiores que como adventista no leería un mensaje en el que se hablara de la grandeza de la Iglesia Católica, religión que no profesaba. En lugar de excusarlo, lo hicieron una “Anotación Demeritoria” en su hoja de vida. Uno de sus superiores le dijo: “Esta orden se debe cumplir sin importar si (son) evangélicos, cristianos, musulmanes o de otras religiones (…) es una orden del Director General de la Policía”.

El patrullero Quintero terminó con depresión, certificada por la sanidad de la misma Policía Nacional, y elevó peticiones a sus superiores. En una de ellas, y muy acertadamente escribió: “la función de la Policía Nacional no es la de participar en las celebraciones religiosas, sino la de velar por la seguridad de las personas que celebren cualquier reunión de cualquier confesión religiosa, y no solamente de la católica, sino de todas”.

A los superiores no les importó sus reclamos y fue así como Johnny Esneider Quintero presentó la tutela el 13 de abril de 2016. En primera instancia, la tutela se perdió, pero luego fue seleccionada para su revisión por la Corte Constitucional, el máximo órgano que interpreta la Constitución, donde están plasmados los derechos fundamentales.

La Corte encontró que la Policía Nacional si violó derechos fundamentales. El magistrado ponente de este caso, Alejandro Linares, recordó en su ponencia que fue aprobada el pasado 8 de marzo, que con la Constitución de 1991 se adoptó un modelo de Estado laico que defiende la separación entre religión y Estado, respeta el pluralismo religioso e impone un deber de neutralidad en el que, entre otras cosas, está prohibido que un órgano estatal, como la Policía en este caso, se identifique formalmente y explícitamente con una iglesia o religión. 

“La Policía Nacional desconoció el principio constitucional de laicidad e incumplió con el deber de neutralidad en materia religiosa, al haber incorporado en el mensaje institucional unas consideraciones que no guardan relación con el ejercicio de sus funciones, sino que promueven la identificación y adhesión del Estado a una determinada religión”, se lee en el fallo

Autos de la Policía Nacional en procesión de la Virgen del Carmen.
Más importante aún, la Corte Constitucional le pide directamente a la Policía Nacional que abstenga de repetir actos “mediante los cuales se identifique o adhiera a una religión específica, de manera tal que, en el desarrollo de sus funciones siempre aplique el principio de laicidad y cumpla con el deber de neutralidad en materia religiosa, en los términos definidos por la jurisprudencia de esta Corte”.

Esto último es muy importante, ya que la Policía Nacional constantemente se vincula con la Iglesia Católica. El pasado noviembre de 2016 celebró sus 125 años con una misa en la catedral de Barranquilla y en años pasados ha hecho procesiones de la Virgen del Carmen con los autos patrullas de la Policía Nacional. Ni en la Policía Nacional, ni en escuelas públicas se deben realizar misas u actos de ninguna religión. 

También la construcción de un altar a la Virgen fue objeto de un reclamo por la ONG Bogotá Atea, (organización que trabaja en el laicismo) aunque curiosamente, el directivo policial, en lugar de respetar la laicidad estatal se defendió diciendo que la Virgen era una figura respetada por todos, "hasta por los musulmanes"



Miercoles, 31 de Mayo de 2017

Conceden medalla a la Virgen que no hizo nada durante un maremoto


El 1 de noviembre de 1755 ocurrió el maremoto de Cádiz, el cual azotó la ciudad andaluza, así como varias ciudades más de España, Portugal y el norte de África. De hecho el Terremoto de Lisboa es considerado como el decimotercer terremoto más fuerte que se ha registrado en la historia.

Tras este desastre, los frailes dominicos, atendiendo los llamados de los angustiados ciudadanos, sacaron en procesión la imagen de la Virgen del Rosario, hasta el altozano de la Muralla, para rogar que el mar cesara su violencia. Como después de la ola del tsunami no volvieron más, los católicos de Cádiz creyeron que se hizo un milagro. 

Cabe recordar que en ese terremoto y tsunamí sucesivo la ciudad de Lisboa se destruyó en un 85%, en Ayamonte murieron mil personas y en Córdoba una niña murió al caérsele encima una imagen de Santa Inés. 

La Virgen que nada hizo para prevenir la tragedia, y que tampoco ayudó de mucho durante una plaga de fiebre amarilla en 1730 en Cádiz, ha sido considerada en el 2017 como merecedora de la Medalla de Oro de la Ciudad.

Según informa el diario El Mundo, La Comisión de Honores y Distinciones del Ayuntamiento de Cádiz ha aprobado conceder la Medalla de Oro de la Ciudad a la Virgen del Rosario, una iniciativa presentada por el PP (Partido Popular, de derechas) y que sorprendentemente ha contado con el apoyo de los dos votos de Por Cádiz Sí se Puede, dos del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) y el voto del representante de Ciudadanos (de izquierdas).

La asociación Cádiz Laica, integrada a la ONG Europa Laica, reprochó a Podemos su apoyo a la imposición “de un símbolo religioso ante la presión del lobby católico”. Cádiz Laica también señal+o que el PSOE  "se manifiesta por la laicidad en sus congresos”, pero cuyas “incongruencias” ya no son una “sorpresa” para Cádiz Laica. 

La propuesta inverosimil en un presunto Estado Laico, contó solo con el voto negativo de Izquierda Unida. El acuerdo fue firmado por el alcalde de Cádiz José María González ‘Kichi".

Monesvol volando y protegiendo a Cádiz
Curiosamente, los dos hechos en los que fue invocada la virgen fueron presentados como evidencia en el documento que defendía el otorgamiento de la medalla. "Sólo fue invocada, no significa que algo hubiera cambiado", afirmó un activista de Europa Laica.  

Por su parte, los pastafaris, han iniciado una recolección de firmas para que el alcalde José María González se otorgue la medalla al Monstruo de Spaguetti Volador

"Si un trozo de madera con peluca como la Virgen del Rosario puede llevarse la medalla de oro del Ayuntamiento de Cádiz por petición popular, ¿por qué no puede hacerlo el Monstruo Espagueti Volador, creador de la Tierra y de los grandes volcanes de cerveza. De no ser así, estaríamos frente a un agravio comparativo entre la religión católica y el resto de fes de este mundo (y del que viene).

Los pastafaris han empazado la petición por Change.org. La solicitud se hace por firmas, ya que el otorgamiento de la medalla a la Virgen del Rosario se dio también por la solicitud de seis mil firmas.

Para Cádiz Laica, entregar una medalla honorífica de la ciudad “a una estatua, representación simbólica de una fe, sólo es síntoma de sometimiento de los representantes públicos a un lobby religioso que quiere imponer a toda la sociedad su religión, su moral y sus símbolos”.
Viernes, 21 de Abril de 2017

Testigos de Jehová ilegalizados, la óptica atea del asunto

El gobierno ruso ha ilegalizado a los testigos de Jehová en Rusia. Esta decisión fue tomada por el Tribunal Supremo, por lo que las actividades de la religión han sido prohibidas y sus bienes han sido confiscados.

Entre el 8 y el 27 de febrero pasado las autoridades rusas llevaron a cabo una  inspección sorpresa en la que el gobierno de Putin consideró que la organización viola reglamentos y contradice la legislación rusa en materia de lucha contra las actividades extremistas.

El gobierno ruso ve con preocupación que los Testigos de Jehová se nieguen a participar en elecciones o política en general, así como del ejército. Sumado a que la denominación nació y tiene su sede en los Estados Unidos, país con el que Rusia tiene tensiones por liderazgo mundial.

Putin y el Obispo Cirilo en ceremonia religiosa conjunta.
Fuente: Angelidis.Be
"A diferencia de las sectas clásicas como los bautistas, los Testigos de Jehová controlan duramente a los miembros de su comunidad, limitan sus derechos civiles, regulan todos los aspectos de su vida, los engañan durante el reclutamiento y los explotan", sostiene Alexánder Dvorkin, profesor y especialista en religiones, citado por RIA Novosti.
Pero además de la pérdida de patriotismo de los rusos testigos de Jehová con la madre Rusia cabe mencionar que el gobierno de Vladimir Putin tiene una fuerte alianza con la Iglesia Ortodoxa Rusa de manera tal que puede asegurarse que Rusia no es un Estado laico. Los clérigos ortodoxos han influido para que el gobierno persiga a homosexuales (se ha sabido que tienen un campo de concentración en Chechenia), así como prohibir a esta religión que se caracteriza por un fuerte proselitismo.

La ONU se pronunció en contra de la ilegalidad del grupo religioso.

Moraleja laicista

Las acciones del gobierno ruso muestran justamente las bondades de defender un Estado Laico. Un Estado Laico, aquel en el que Estado e Iglesias se encuentran separados, no favorece a ninguna religión. La falta de laicidad en Rusia deja ver el favorecimiento por la Iglesia Ortodoxa Rusa y la subsiguiente persecusión contra las religiones minoritarias. Una lección que se debe tomar en muchos países de Latinoamérica donde los evangélicos están accediendo al poder político con el fin de llevar a cabo "la voluntad de Dios".

Sin duda, lo que está haciendo el gobierno ruso con la persecusión a los testigos de Jehová y a los homosexuales son una violación de derechos humanos. Además de esto, cabe preguntarse ¿son los testigos de Jehová una secta?

¿Son los testigos de Jehová una Secta?

Es común escuchar entre religiosos mayoritarios (católicos u ortodoxos) decir que los testigos de Jehová son una secta. Hay que aclarar que una mente sectaria se puede hallar no sólo entre los testigos de Jehová, sino también entre católicos, ortodoxos, adventistas o pentecostales.

Cualquier religión puede ser considerada como secta si genera entre sus adeptos una visión dicotómica del mundo del tipo: nosotros, los buenos y los demás que están en el error. Algunos autores consideran secta a aquellos grupos que generan lavado cerebral.

Según la psicóloga Kathleen Taylor, especialista en el tema de lavado de cerebro, hay cuatro aspectos importantes en el concepto de lavado de cerebro: (1) Debe tener intencionalidad por parte de quien lo ejecuta; (2) la “diferencia cognoscitiva” entre las creencias sostenidas por una víctima antes y después del lavado de cerebro; (3) la escala de tiempo sobre la cual ocurre el cambio de creencias, y (4) el uso del lavado de cerebro como un “término-salva-vidas”.

Taylor ha evidenciado que tras un lavado de cerebro la fuerza de las creencias es inmensa y las emociones asociadas a ellas son extremas. Las víctimas de lavado de cerebro perciben los cuestionamientos como ataques personales y se rehúsan a establecer una argumentación racional. Otra característica es que las víctimas de lavado cerebral sostienen con vehemencia haberse adherido a la religión de manera libre y voluntaria, seguir siendo libres y que jamás han sido presionados o inducidos por los líderes de la religión.

Muchas de estas características se han observado en los adherentes a los testigos de Jehová, pero no sólo en esta denominación. Le corresponde a la educación en el pensamiento racional en el mejor antídoto contra el fanatismo y el lavado de cerebro.
Miercoles, 7 de Diciembre de 2016

Pequeños avances de laicidad en Colombia

Un par de avances importantes se han dado en el campo de la laicidad estatal en Colombia,

Por una parte, la Corte Constitucional declaró inválida una norma que permitía a la Iglesia Católica hacer parte de los órganos de dirección del Sistema Nacional de Aprendizaje Técnico (SENA); y en otra decisión el departamento de Risaralda (en la zona cafetera) desestimó la propuesta de incluir una mención de dios en el escudo del departamento.


Iglesia califica la laicidad como "pretexto".

Fuente El Espectador

La Sala Plena de la Corte Constitucional tumbó la norma establecida en la ley 119 de 1994 que permitía la designación de un miembros de la Conferencia Episcopal de Colombia en el Consejo Directivo y en los Consejos Regionales del Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena) para su representación.
El alto tribunal determinó que dicha normatividad desconocía el hecho que la Constitución Política de Colombia establece que Colombia es un Estado laico, confesional y neutral. La exigencia para que la Conferencia Episcopal tenga a un representante va en contra de estos principios desconociendo la libertad de cultos.
En la demanda presentada se advertía que “incluir a un representante de la Iglesia católica romana en los órganos directivos nacionales y regionales” iba en contravía del carácter laico y pluralista que existe en Colombia, hecho por el cual debía ser declarada inconstitucional.
En el debate jurídico se avaló esta tesis y se quitó dicha norma que para la Corte vulnera la libertad religiosa que protege la Carta Política. En este sentido se considera que se le estaba otorgando un trato privilegiado a la Iglesia Católica frente a las otras.
"Están estimulando la participación de esa Iglesia en la construcción de políticas públicas que le serán aplicables", precisó la Corte Constitucional al resolver esta acción judicial.

Finalmente, dice la conferencia, "con esta decisión la corte ha desconocido la historia del Sena y su carácter social". Y que cuando la Corte argumenta que Colombia es un estado laico es un pretexto "para excluir a la iglesia de los organismos directivos del Sena". (Ver comunicado de la Iglesia Católica)
La Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo por su parte se manifestó que "con esta decisión, la Corte Constitucional marca una orientación clara en la separación del Estado y las Iglesias y rescata el valor de la laicidad estatal".




Dios no entró en el escudo de Risaralda

Unos diputados creyentes propusieron poner en el escudo del Departamento de Risaralda la expresión "Dios y Libertad"lo que llevó a la Asociación de Ateos de Pereira a manifestarse, e incluso pudieron expresarse en la Asamblea Departamental, tras lo cual quedó descartada la mención de dios en el emblema de esta región de Colombia.

"En el símbolo del Departamento debemos estar representados todos los risaraldenses, creyentes y no creyentes, y no solo los católicos. Es un contra sentido que la Corte Constitucional haya manifestado que Colombia no tiene credo ni religión oficial y que se estén dando estas propuestas que son acordes a un Estado confesional" puntualizó Alexander Ríos de la Asociación de Ateos de Pereira.

Las que se han perdido

Por otra parte la Corte Constitucional dejó en firme la financiación de las procesiones de Semana Santa de la ciudad de Popayán por el hecho de ser patrimonio inmaterial de la humanidad, registrado por la UNESCO y por que la Iglesia Católica no participa en la organización ni manejo de dineros. La Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo fue invitada por la Corte para dar su posición, la cual está publicada en este blog.

La procesión de Pamplona si fue descartada de financiación, en otro fallo, justamente por contemplar a la Iglesia Católica como destinataria de los dineros públicos.


Miercoles, 9 de noviembre de 2016

La teocracia que se gesta en Colombia

El anuncio de un acuerdo entre las iglesias evangélicas y las FARC sobre el tema de la “ideología de género” es parte de una mayor preocupación, la del deseo de los clérigos evangélicos por derribar la separación Estado-Iglesias. Recientemente fuimos testigos de una declaración de “guerra espiritual” de no pocos pastores contra los derechos de las mujeres, LGBTI, librepensadores, e incluso contra la ciencia. Este intento por ayuntar la iglesia con el Estado no solo afectará a las mujeres y gays sino a la sociedad democrática en general.
Así como Juan Carlos Vélez contó a La República la sucia estrategia de la campaña del NO para ganar el referendo, el pastor Ortiz ha revelado en Las2Orillas la estrategia de la derecha evangélica para que, mediante medios democráticos, acceder al poder y minarla desde adentro. Tras estas y otras declaraciones, varios ciudadanos creyentes y no creyentes, activistas y juristas han hecho sus apreciaciones. Es necesario qué como sociedad reflexionemos sobre la importancia de fortalecer  la laicidad estatal (separación de Estado e Iglesias) como garantía de la convivencia en un Estado plural y cómo los intentos más abiertos y descarados de fusionar el púlpito con la política son una mezcla peligrosísima.
Empezaré por aclarar que Colombia sí es un Estado Laico. En los comentarios de Las2orillas al artículo “Jesús no está en guerra con la comunidad LGBTI” Rodrigo García, un ciudadano común y corriente comentaba: “En la constitución de Colombia NO es cierto que diga que somos un estado laico. Los invito a citar algún artículo que diga eso”. Así como Rodrigo hay miles de ciudadanos que niegan la naturaleza laica del Estado. He escuchado esto políticos, funcionarios públicos y a pastores como Oswaldo Ortiz, el YouTuber de la derecha evangélica.
A todos ellos les digo que Colombia Si es un Estado Laico. Si bien no hay un artículo en la constitución que lo consagre expresamente, como ocurre en la Constitución de Ecuador, Honduras o Uruguay, la Corte Constitucional, único órgano encargado de interpretar la Constitución, así lo declaró en la Sentencia C 350 de 1994, en la que justo se analizaba el caso de la consagración de Colombia al sagrado corazón de Jesús:
“Un Estado que se define como ontológicamente pluralista en materia religiosa y que además reconoce la igualdad entre todas las religiones no puede al mismo tiempo consagrar una religión oficial o establecer la preeminencia jurídica de ciertos credos religiosos. Es por consiguiente un Estado laico. Admitir otra interpretación sería incurrir en una contradicción lógica. Por ello no era necesario que hubiese norma expresa sobre la laicidad del Estado. El país no puede ser consagrado, de manera oficial, a una determinada religión, incluso si ésta es la mayoritaria del pueblo, por cuanto los preceptos constitucionales confieren a las congregaciones religiosas la garantía de que su fe tiene igual valor ante el Estado, sin importar sus orígenes, tradiciones y contenido.”

Esto significa que no hay religión, ni dogma religioso que pueda ser tomado por oficial. Ante el Estado poseen el mismo valor los Hare Krishna con tres mil feligreses, que la iglesia evangélica con los diez millones que pregonan. Y aquí es donde empieza el juego sucio de los pastores antilaicismo.
“Esta batalla la ganaremos con votos y dentro de pocas décadas pondremos a un pastor por presidente. Cambiaremos las lesivas decisiones de la Corte Constitucional que han ido en contra […] de la Palabra de Dios”, afirmó el pastor Ortiz.
En el siglo XX cuando los evangélicos eran minoría reclamaban por ser discriminados por el Estado con la Constitución de 1886 que hacía de la Iglesia Católica la religión oficial. Ahora, que ya hay libertad de cultos y laicidad y que han crecido en número desean utilizar la misma democracia para acallar al anciano que quiera eutanasia, a la pareja de lesbianas que quieran adoptar, a la pareja gay que se quiere casar, a la chica trans que desea cambiar su género y nombre en la cédula, a la mujer violada que desea interrumpir su embarazo, a los colegios que deben garantizar el no matoneo por orientación sexual, las clases de evolución, las de educación sexual y favorecer con partidas presupuestales sus conciertos evangelísticos góspel.
El cristianismo empezó siendo minoritario hasta cuando en el emperador Teodosio lo hizo religión oficial del Imperio Romano en el año 380. Una vez alcanzaron la mayoría, empezaron a someter a los paganos y otras ramas cristianas no católicas por la fuerza para que adoptasen sus credos. Posteriormente, tras surgir la reforma protestante, se dieron sangrientas guerras de religión que llevaron ya, en el Siglo de las Luces, a gestar el concepto de separación Estado – Iglesias, conocido hoy como laicidad.
Los deseos de expansión, junto con la creencia de cada denominación de ser asumida como la poseedora de “la verdadera”, son característicos de cada religión. Y es justamente en este punto donde la neutralidad estatal entra a jugar un papel importante. Los credos de fe pasan a ser asuntos individuales y no del Estado. El Estado permite la profesión de todos los cultos pero no entra a decir si hay uno verdadero, no debe favorecer a alguno o a un grupo emparentado de ellos, económica o simbólicamente, ni mucho menos en convertirse en amplificador de sus doctrinas.
Por lo anterior, es que en un Estado social de derecho, pluralista en materia filosófica, social, étnica y política, no es posible que las iglesias repriman los derechos de una minoría, como lo está haciendo ahora mismo con la comunidad LGBTI.
La historia nos muestra espejos de los alcances de lo que la “dictadura bíblica” puede hacer. En el 2014 Uganda firmó una ley que castiga a las personas homosexuales con penas de hasta cadena perpetua y obliga a delatarlas. Tras esta ley estuvieron las iglesias evangélicas quienes respaldaron al senador David Bahati, el Vivianne Morales de Uganda.
Bahati dijo en su momento tras su logro legislativo: “Somos una nación temerosa de Dios, que valora la vida de una forma integral. Es por estos valores que los miembros del Parlamento han aprobado la ley con independencia de lo que el resto del mundo piense”.
Estos discursos son exactamente iguales a los que escuchamos a prominentes pastores como Miguel Arrazola en Cartagena o a Marco Fidel Ramírez en Bogotá. Arrazola en su triunfalista mensaje tras la victoria del NO al plebiscito dijo “Colombia es tierra del Espíritu santo”. En su proyecto político no cabemos agnósticos, ateos, creyentes no afiliados a una iglesia, budistas, indígenas (a los que califica de satanistas) y un largo etcétera. Para él somos ciudadanos de segunda clase. La primera clase debe seguir ciegamente sus enseñanzas, no pensar libremente y obviamente, pagarle el diezmo.
Marco Fidel Ramírez por su parte, usa con frecuencia la expresión “dictadura de la diversidad sexual” para oponerse a las luchas reivindicativas de los LGBTI. Pues nada más alejado de verdad. Jamás la población LGBTI ha buscado hacer obligatorio para todos los colombianos el matrimonio con personas del mismo sexo, la adopción homoparental o el cambio de sexo en la cédula. Sólo se ha luchado por una igualdad ante la ley. Lo contrario, lo que persigue Marco Fidel y sus homólogos bibliólatras, si es una dictadura: Imponer solo un modelo de familia, un libro guía para todos, una moral única y el mantenimiento de privilegios para las iglesias recaudadoras de diezmos.
Otro ejemplo de concubinato religión y política nos llega desde Rusia. Allí Vladimir Putin ha hecho alianzas con la Iglesia Ortodoxa Rusa para devolverle su antiguo poder a cambio de su respaldo. En el pasado septiembre, el solo hecho de que un joven prendiera su celular para capturar un pokemón en una iglesia le ha valido el arresto. La cárcel también fue el destino para las chicas de la banda Pussi Riot quienes interpretaron la canción “Madre de Dios, expulsa a Putín” en una iglesia ortodoxa. La solicitud de siete años de prisión fue avalada por la iglesia sin mayor sonrojo. Y es que cuando la religión se hace con el poder político, los derechos humanos quedan en un segundo plano. Ya lo anunció aquí en Colombia el pastor Ortiz: “Los verdaderos cristianos, los no caídos en la apostasía, sabemos que no es posible dar, conceder o permitir derechos, por más máscara de civiles que tengan, si contradicen la Biblia”.
Como conclusión citaré las palabras de la activista Marcela Sánchez, quien es creyente pero no vinculada a ninguna iglesia: “Descuídense y verán. ¡Ahora son los tales LGBTI luego será el divorcio, decidir el número de hijos, el uso de anticonceptivos, el voto femenino y su posibilidad de contratar, ser dueñas de sus propios bienes, ir a la universidad y todas esas cosas que la naturaleza no manda!”
Lunes, 26 de Septiembre de 2016

Procesiones católicas de Popayán a audiencia en la Corte Constitucional.

El día de hoy se está desarrollando una audiencia pública en la Corte Constitucional de Colombia sobre la pertinencia de financiar la procesión de semana santa en la ciudad andina de Popayán. El caso reviste interés por tener como médula la laicidad del Estado y la declaración de patrimonio inmaterial de la humanidad.

La defensa de la tesis laica fue hecha por la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo, cuya ponencia reproducimos a continuación.

(Enlace a comunicado original)

Concepto sobre la Financiación de las procesiones de semana santa en Popayán ordenada en la Ley 891 de 2004 con dineros públicos.

Buenos días.

Honorables magistrados y magistradas, señoras y señores asistentes, reciban un cordial saludo de la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo.  Estamos sumamente agradecidos con esta alta Corte por tener en cuenta a nuestra ONG para la discusión de temas de laicidad del país. En este caso, la deliberación pública en la audiencia en la que se discute la financiación con dineros públicos departamentales y municipales de la Procesión de Semana Santa de Popayán ordenada en el artículo cuarto de la Ley 891 de 2004.

Esta deliberación tiene como contexto el hecho, ya establecido por la Honorable Corte Constitucional, que Colombia es un Estado Laico y no en un Estado confesional. La laicidad estatal fue confirmada por este alto tribunal en la Sentencia C-350 de 1994 en la que se afirma que:

"Un Estado que se define como ontológicamente pluralista en materia religiosa y que además reconoce la igualdad entre todas las religiones no puede al mismo tiempo consagrar una religión oficial o establecer preeminencia jurídica de ciertos credos. Es por consiguiente un Estado Laico. Admitir otra interpretación sería incurrir en una contradicción lógica. Por ello no era necesario que hubiese una norma expresa sobre la laicidad del Estado."

Un Estado Laico no es sólo aquel que no tiene una religión oficial, sino que trata a todas las confesiones religiosas en igualdad de condiciones, sin importar la antigüedad, el número de feligreses, y no entra a favorecer a una o un grupo de ellas, sobre las demás en aspectos simbólicos, educativos ni presupuestales. La laicidad del Estado es un requisito  democrático de los estados plurales en materia filosófica y religiosa, y es la condición para la coexistencia armónica de las diferentes visiones de los ciudadanos en una sociedad diversa y respetuosa.

La separación de las Iglesias y el Estado, que conlleva la Laicidad, no supone en ningún momento la prohibición de las prácticas religiosas, espirituales, rituales ni de culto, sino que por el contrario se las respeta como manifestaciones de un derecho constitucional fundamental, solo que la Laicidad conlleva a la emancipación del Estado, de manera tal que los asuntos de doctrina, culto y ritos religiosos son propios de las iglesias y sus feligreses. El Estado se centra en los asuntos de bienestar de toda la nación.

Y es aquí, cuando se habla de destinar dineros públicos a un acto cúltico, donde los defensores y defensoras del Estado Laico en Colombia vemos una cuestión de gran interés y preocupación. La asignación de fondos públicos, resultado de la recaudación de los impuestos del conjunto de la población, del “laos”, tiene un origen laico y, por ende, lo deseable en un Estado Laico, es que su destino sea el del interés común, o el interés general. Son cuestiones de interés general la justicia, la educación, el cuidado del Medio ambiente, entre otras. En cambio, cabe señalar que las creencias espirituales, teístas y religiosas y las acciones rituales y de culto, alabanza, adoración, oraciones, Te Deums, gospel o procesiones religiosas, tienen un carácter particular, propio de los ciudadanos que en su libertad de creer o no creer y de adherirse a este u otro culto, lo hacen. El dinero público no puede ser utilizado para promover las creencias religiosas o los actos de culto o conexos. No es de interés general financiar actos propios del credo católico, que son del interés de los ciudadanos que se identifican con la Iglesia Católica Apostólica y Romana, como las procesiones de la denominada Semana Santa, y no de otros ciudadanos con otras visiones religiosas o con ninguna.

Es claro que la Ley 891 de 2004 busca en últimas, la exaltación de las ritualidades, íconos y actos ceremoniales exclusivos de la religión católica romana. Es ilegitimo que el Estado trate de promover o ayudar económicamente a las iglesias u organizaciones afines a las iglesias en la promoción de su fe, o en actividades, que como las referidas en el tema que aquí nos convocan, subyacen elementos de orden estrictamente religioso que en definitiva benefician a una confesión en particular.

Esta financiación, que fue del orden de 298 millones este año y de 1.131 millones de pesos en los últimos seis años, es contraría al principio de la universalidad de la razón pública, que debe velar por lo que es común a todos.

Cuando el Estado financia actividades litúrgicas, o asisten sus funcionarios a nombre del Estado o entes del Estado, se está enviando a la ciudadanía un mensaje de preferencia y superioridad de un credo sobre otros y rompe con el elemento de neutralidad en asuntos religiosos que caracteriza a un Estado Laico.

Esta Honorable Corte ya también se pronunció  al respecto en la Sentencia C-766 de 2010 afirmando que:

“La neutralidad estatal comporta que las actividades públicas no tengan fundamento, sentido u orientación determinada por religión alguna –en cuanto confesión o institución-, de manera que las funciones del Estado sean ajenas a fundamentos de naturaleza confesional. (...)
“La neutralidad, en desarrollo del carácter secular del Estado, honra la igualdad por medio de los límites que impone a éste respecto de los motivos religiosos e influencia religiosa que sus actividades tengan. Por esta razón es que la igualdad en este específico punto se materializa como un valor –entendido en cuanto objetivo constitucional- que se busca alcanzar por vía del principio de laicidad estatal, que comportará el carácter secular de las acciones estatales y, por tanto, la neutralidad de la actuación estatal. (…)”
“… no puede ser el papel del Estado promocionar, patrocinar, impulsar, favorecer o realizar cualquier actividad de incentivo respecto de cualquier confesión religiosa que se practique en su territorio.”

A la luz de esta sentencia y de lo que históricamente se ha desarrollado en filosofía y doctrina jurídica sobre laicidad, desde Rousseau, Locke, Spinoza, Thomas Jefferson, Benito Juárez, entre otros, estamos convencidos que la financiación con dineros públicos de las procesiones de Semana Santa de Popayán, o en cualquier ciudad de Colombia, son un incentivo por parte del Estado al catolicismo y por lo tanto viola la neutralidad estatal.

No solamente se viola la laicidad con la financiación pública a las procesiones religiosas, sino también con la participación fija de agentes del Estado en estas. Como lo es la tradición de que el estandarte de la Junta Pro Semana Santa deba ser llevado por el coronel de la Policía del departamento del Cauca en la Procesión del Amo Jesús del lunes santo y por el Coronel y cuerpo de oficiales del batallón de infantería No. VII “José Hilario López” del Ejército Nacional de Colombia, en la procesión del jueves santo.

A continuación mostraremos a esta Honorable Corte que las Procesiones religiosas cumplen las características de poseer una orientación y motivación religiosas claras y ser específicas de una denominación religiosa llamada Iglesia Católica Apostólica y Romana.

Para empezar comentaremos que las procesiones buscan rememorar los acontecimientos de la pasión y muerte de Jesucristo, según los Evangelios y que para los cristianos son tomados como eventos reales relacionados con el acto de redención de dios a la humanidad. El uso de imágenes religiosas se limita al uso católico, ya que los cristianos protestantes no las utilizan,y por el contrario rechazan su uso y adoración.

En el Catecismo de la Iglesia Católica en el Capítulo cuarto, “De otras celebraciones litúrgicas”, en su artículo 1, “sobre los sacramentales”, en sus numerales 1674 a 1679, señala claramente que la veneración de reliquias, las visitas a santuarios, las peregrinaciones, las procesiones, el vía crucis, las danzas religiosas, el rosario, las medallas, entre otros sacramentales, son formas de piedad religiosa distintivamente católicas en conformidad por lo estipulado en el Concilio de Nicea II y el de Trento.

Se hace más claro que están enmarcadas dentro del catolicismo las acciones de las organizaciones que promueven las procesiones de semana santa, el título V del Código de Derecho Canónico vigente de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, que versa sobre las asociaciones de fieles católicos. Este texto estipula que las cofradías y hermandades de fieles católicos y demás agrupaciones que organizan, dirigen y constituyen a las procesiones de semana santa, incluida naturalmente la de Popayán, deben actuar conforme a los cánones de dicho Código y, por ende, estar en plena adhesión y exclusividad a la fe católica, apostólica y en comunión con el Papa romano.
Como bien lo indica el canon 312 del Código de Derecho Canónico, no pueden pertenecer a dichas asociaciones organizadoras de las actividades de semana santa aquellas personas que rechacen la fe católica, que se encuentren apartadas de la comunión eclesiástica o que estén incursas en excomunión. Por esta razón, toda vez que se utilizan los lugares de culto de la Iglesia Católica Apostólica y Romana ubicados en la ciudad de Popayán, para la realización de dichas procesiones, se entiende que ha dado su consentimiento para ellas y, por dicha razón, tales procesiones son actuaciones intrínsecamente religiosas de carácter exclusivo de un culto específico: el cristiano católico, apostólico y romano.

El Capítulo III del título V del Código de Derecho Canónico estipula que incluso las asociaciones privadas de fieles católicos deben contar con el consentimiento y aprobación de las autoridades eclesiásticas católicas para su constitución a pesar de que tengan relativa autonomía eclesiástica en comparación con las asociaciones públicas de fieles, públicas en el sentido eclesiástico y no solo en el civil. Por esta razón, es justificable asumir que las organizaciones que administran y realizan las actividades propias de la semana santa de Popayán han recibido dicha aprobación formal de las autoridades católicas competentes toda vez que dichas organizaciones actúan en nombre y en representación de la Iglesia Católica Apostólica y Romana, de sus creencias, y no de otros cultos.

Por lo anterior, es claramente evidenciable que las procesiones de semana santa de Popayán responden a una fe religiosa y a una denominación particular, por lo que tales acciones no se enmarcan dentro la esfera pública estatal y pertenecen claramente a la esfera propia de los católicos y de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

El favorecer a un credo particular, en este caso el católico romano, pone en situación de desventaja a los ciudadanos seguidores de otras fe o de quienes no poseen alguna. Tal situación también puede hacer que otros grupos religiosos soliciten también financiación para sus propios credos y ritos, lo que profundizaría aún más la violación al Estado Laico. Tal situación ya se vislumbró en las declaraciones del imam Julián Zapata, fundador del Centro Cultural Islámico, quien sobre este caso afirmó al diario El Tiempo, en nota publicada el 18 de septiembre de este año, que su confesión, el islamismo, nunca ha recibido aportes del Estado y pidió que en lugar de retirar el apoyo a las procesiones católicas, se diese apoyo económico a las actividades del judaísmo, el islam y otros credos.

Al respecto, también la Corte Constitucional ha conceptuado que no se puede, en aras de una pretendida igualdad, entrar a favorecer a todos los credos en términos simbólicos, propagandísticos o económicos, ya que tal situación es de por sí imposible de realizar.

No tenemos ningún propósito discriminatorio sino, más bien, buscamos que no se oficialice la discriminación religiosa al darle preferencia a los rituales católicos por encima de los otros ritos del país. La Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo no cuestiona la declaratoria de patrimonio cultural inmaterial de las procesiones de semana santa, sino la autorización para asignar recursos públicos con el fin de promover estos ritos específicos, exclusivos de una sola iglesia, lo cual es incompatible con un Estado laico y su deber de neutralidad religiosa.

Nuestra ONG es consciente que lo religioso es parte de la cultura, así como lo es la gastronomía, la música tradicional, las lenguas indígenas, los dialectos propios del castellano, las artesanías, entre muchas manifestaciones más. No obstante, las prácticas y tradiciones religiosas tienen la connotación adicional de hacer parte del fuero personal y del conjunto de los creyentes. Estas creencias y prácticas, aunque culturales, han sido declarados parte de una esfera autónoma e independiente de la esfera pública, como lo es la esfera eclesiástica. Es así como se ha llegado al desarrollo de la teoría del Estado laico. El hecho de que la Unesco haya incluido a las procesiones de semana santa de Popayán como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad no implica una autorización constitucional para que el Estado destine recursos públicos con miras a su promoción e incentivo puesto que ellas son intrínsecamente religiosas.

Cabe señalar que de los diez elementos inscritos como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad ante la Unesco, las procesiones de semana santa de Popayán no están en la lista de tradiciones que requieren medidas urgentes de salvaguarda. El único elemento que requiere medida urgente es el vallenato, la música original, del Magdalena medio .

Para el caso de las procesiones de semana santa de Popayán la Unesco, en documento del 2009, no pide al Estado Colombiano destinar partidas presupuestales fijas anuales del municipio de Popayán y el departamento del Cauca, en este se menciona como medidas de salvaguarda “actividades de sensibilización, comunicación y conservación de obras de arte, y están respaldadas por el compromiso de las comunidades interesadas y las autoridades nacionales y locales” .

Añadimos a lo anterior, que no todos los elementos declarados para Colombia como patrimonio cultural inmaterial de la nación tienen una ley que obligue a destinar partidas presupuestales del municipio y el departamento. Véase por ejemplo la Ley 706 de 2001, la cual declara como patrimonio nacional el Carnaval de Barranquilla y los Carnavales de Pasto, no obliga a los departamentos de Atlántico y de Nariño a destinar partidas  presupuestales. En otro caso la declaración de patrimonio cultural del sistema normativo de los wayuu de la Guajira o la música de marimba del Pacífico no ha llevado a una ley donde se especifique presupuesto.

Las procesiones de semana santa en Popayán no van a desaparecer aunque el Estado Colombiano proceda correctamente al dejar de financiarlas, ya que cuentan con una amplia base de feligreses católicos y reciben el apoyo de una administración eclesiástica que debe contar con los recursos necesarios para financiar sus ritos y actividades religiosas: la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Se añade que esta iglesia goza del privilegio de la exención total de impuestos y declaración de renta.

Por su contra, si el Estado dejase de financiar la salvación de lenguas indígenas del Cauca como el Namui Wam (antiguamente guambiano), Nasa Yuwe, Eperera, Inga y el Kamsa, si podrían desaparecer. No estamos diciendo que una tradición cultural sea más importante que otra, sino que en el caso de las procesiones católicas, estas tienen un apoyo social y eclesiástico que garantiza su permanencia, mientras que elementos culturales no religiosos han quedado de lado por no contar con una ley, en las que su promoción hay legisladores pro-religiosos.

Hacemos un respetuoso llamado a la Honorable Constitucional para que en esta oportunidad se pronuncie claramente sobre la financiación de eventos religiosos con dineros públicos, siguiendo el camino ya marcado por su propia jurisprudencia (C-350/91, C-766/10, C-224/16, entre otras)  de salvaguardar la neutralidad del Estado en asuntos religiosos, es decir la laicidad.
En conclusión, la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo considera que se debe declarar inexequible el Artículo 4 de la Ley 891 de 2004 ya que los recursos públicos NO pueden dedicarse a temas religiosos en general aunque sean patrimonio inmaterial en un Estado Laico.

Muchas Gracias.
Viernes, 9 de Septiembre de 2016

¡Bien ido Ordoñez!: Destituido el mayor inquisidor de Occidente

Colombia y la laicidad en este país tienen mucho que celebrar. Alejandro Ordoñez Maldonado, quien fuera el Procurador General de la Nación ha sido destituido por vicios en su reelección.

Ordoñez fue el personaje que más ha contribuido en el presente siglo en desdibujar la separación entre Estado e Iglesias y adelantado una feroz oposición a las libertades civiles de mujeres, LGBTI, y líderes sociales y de izquierdas.


La Colombia conservadora

Dentro de las naciones con más alta religiosidad de Occidente se encuentra Colombia. Este país sudamericano es conocido por ser muy conservador, y no solo por ser frecuentes los saludos con "Dios lo bendiga" sino porque la mayoría de su población mantiene ideas homofóbicas, machistas y de derechas.

No obstante, Colombia ha avanzado en libertades individuales desde la Constitución de 1991 que trajo libertad de cultos, la laicidad del Estado, consagro el derecho a la igualdad y no discriminación, que abrió la posibilidad a los LGBTI a que se les reconociera derechos civiles, el poder decirse ateo o agnóstico sin que se pudiera perder el trabajo o ser expulsado del colegio, entre otros.

Obviamente estos avances han tenido la férrea oposición de sectores reaccionarios encabezados por la Iglesia Católica, las evangélicas -que ya venían en auge desde finales del siglo XX - el Partido Conservador y otros como el Centro Democrático, entre otros.

El mayor exponente de la oposición conservadora es Alejandro Ordoñez Maldonado, quien acaba de ser destituido como Procurador General de la Nación.

Las siguientes son las razones por las que Alejandro Ordoñez es de lejos, un autentico inquisidor católico con poder político en pleno siglo XXI

1. Su visión sobre el Estado.

El Procurador Ordoñez aboga por un Estado confesional. Así lo hizo en su tesis de abogado llamada "Principios fundamentales del Estado Católico" en el que ataca las libertades individuales, los judíos, la laicidad y donde todo huele o tiende al comunismo. "La democracia liberal- socialista que impera en los estados modernos es falsa en sus principios", afirma el ahora procurador.

En su tesis cita a Blas Piñar declarando que: “no hay soberanía popular que derogue el decálogo”. Ordoñez considera necesario “apelar a una concepción teísta del orden público” porque “el Estado no podría prosperar si desprecia la religión”.

Noten la dedicatoria de su tesis y apartes publicados por La Silla Vacía.



Puedes leer toda la tesis de Alejandro Ordoñez dando click aquí


Alejandro Ordoñez en la quema de libros de Bucaramanga.
Imagen Agenda Ciudadana
Un verdadero inquisidor sin persecución no lo sería. Ya en 1978 Ordoñez hacía gala de su intolerancia. El ahora Procurador citó el día 13 de mayo para una quema de libros y revistas pornográficas. 

La invitación se hizo desde la Sociedad San Pío X, comunidad religiosa que se opone al Concilio Vaticano II, niega el holocausto y aboga por las misas en latín y sin dar la espalda a la hostia. 

Allí Ordoñez prendió fuego al Contrato social, obras de García Marquez, Carl Marx, René Descartes, Friedrich Nietzsche, Víctor Hugo, Marcel Proust, José María Vargas-Villa, Thomas Mann, algunas revistas de educación sexual y una Biblia protestante.


3. En contra de espacios públicos laicos

Ordoñez puso una capilla católica en la Procuraduría, reemplazo un cuadro de un prócer de la independencia por un crucifijo. En todos sus pronunciamientos ha defendido la intervención simbólica y cúltica de la Iglesia Católica en la vida estatal de la nación.

En el 2011 fue entutelado por promover credos religiosos por un ciudadano llamado Ernesto Convers. “Colombia es un Estado de derecho, constitucionalmente es un Estado laico y la laicidad busca garantizar la igualdad, la democracia, la participación, la pluralidad. Me parece monstruoso que un presidente de la República asista a un Te Deum de un 20 de julio e invite a los altos representantes de la Iglesia a hacer parte de la apertura de un Congreso. Eso no se había vuelto a ver desde 1991. Estamos echando para atrás, me parece injusto que la igualdad religiosa no se respete”, dice Convers.

"Decisión sin sotana, democracia que gana"
Protesta contra Ordoñez en Medellín, 2011
Foto La Silla Vacía
4. Persecución a las mujeres.

Tras su llegada al cargo en el 2009, Alejandro Ordóñez se opuso a la sentencia de la Corte Constitucional que en el 2006 permitió a las mujeres practicarse abortos en tres casos excepcionales: Malformación fetal, riesgo de vida de la madre y violación. Ordoñez, llevando una agenda católica, empezó a realizar listados de las mujeres que deseaban realizarse abortos por estas causales para perseguirles. Esto generó una situación de intimidación, especialmente en las mujeres más pobres y de sitios alejados. Evitó por todos los medios que esta sentencia fuera de conocimiento para las mujeres.

En el 2011 aseguró que el aborto era un “atentado contra la familia y contra la humanidad”. Se despachó contra la Corte Constitucional calificando a sus magistrados fallar con base en “deseos”.

Después de tales declaraciones, la Corte Constitucional, en respuesta a una tutela impuesta por la ONG Women’s Link (la misma que logró que se despenalizara el aborto), le exigió a Ordóñez que se rectificara. Cosa que hizo a medias y de mala manera.

Luego amenazó con sancionar al entonces alcalde de Medellín, Alonso Salazar, por poner en su plan de desarrollo la construcción de una clínica para atender a las mujeres. Finalmente Ordoñez sancionó al alcalde Salazar. Alejandro Ordoñez también mintió para evitar la inclusión del misipostrol en el Plan Obligatorio de salud.

5. Persecución a los gays.

Ordoñez ha sido y es un enconado homofóbico. Se ha pronunciado en contra del matrimonio igualitario, ala adopción por aprejas homoparentales y evitó toda reparación de la memoria del joven ateo y gay, Sergio Urrego, que fue llevado al suicidio por el implacable acoso de las directivas del colegio católico en el que estudiaba.

En noviembre de 2015 la Corte Constitucional dio vía libre a la adopción por parejas del mismo sexo, asegurando que la orientación sexual de los padres no debía ser un impedimento para que un niño tuviera familia, Ordóñez no aceptó y atacó a la Corte diciendo que se estaba favoreciendo a una minoría a expensas de los niños.

Ya el 7 de abril de 2016, cuando la Corte Constitucional avala el matrimonio entre parejas del mismo sexo, irrespetó al tribunal constitucional declarando que “Con esta providencia queda definitivamente sepultada aspectos esenciales de la Constitución del 91. Hoy la vida no es inviolable, el matrimonio no es el matrimonio y la familia no es familia", dijo haciendo gala de sus convicciones religiosas.

En septiembre de 2015 buscó tumbar la sentencia que puso la mamá del chico ateo y gay Sergio Urrego, víctima del bullying homofóbico. La mamá de Sergio Urrego interpuso acción de tutela contra de la Secretaría de Educación , la cual fue fallada a favor por la Corte Constitucional en la que se decidió proteger los derechos de la familia y además ordenó que se implementen manuales de convivencia escolares en los que se garantice el respeto por la intimidad y confidencialidad.

Acá se está imponiendo una política de Estado: la ideología de género para adoctrinar a nuestros hijos. Es un aspecto que no puede pasar impune” respondió Ordoñez.


6. Persecución a los pacientes que piden eutanasia.

José Ovidio González, un señor ateo, víctima de un cáncer incurable solicito la eutanasia. Don Ovidio, padre del famoso caricaturista colombiano ‘Matador’ tuvo que enfrentarse a la negativa del Procurador, quien usaba su poder sancionador para coaccionar a los funcionarios. 

Caricatura de Matador sobre el caso de su padre Ovidio.
La eutanasia está legalizada en Colombia desde 1997, más no reglamentada. Este vacío lo usó el procurador para impedirla. Finalmente en julio de 2015 don Ovidio pudo poner fin a sus sufrimientos y ser el primero en morir por eutanasia legal.

Ordoñez no se dio por vencido y el 5 de mayo de ese año, demandó ante el Consejo de Estado el protocolo del Ministerio de Salud que reglamentó el derecho a una muerte digna. En opinión de Ordoñez esto violaba la Constitución.


7. Otros

Alejandro Ordoñez también se ha manifestado en contra del uso de la marihuana medicinal, a favor de la mineria en los páramos, lugar donde nacen los ríos en Colombia, a favor de la tauromaquia, ejerció su poder disciplinario de manera parcializada (exonerando parapolíticos y castigando a la izquierda), se ha presentado en contra de la restitución de tierras despojadas a campesinos por los paramilitares de extrema derecha, 

Por todo lo anterior. Bien ido

Viernes, 22 de Julio de 2016

Turquía pierde libertades con un islamista en el poder

Turquia, uno de los pocos países en el mundo musulmán que mantiene la laicidad como un pilar constitucional. No obstante, esta y las libertades civiles en general, se han visto afectado por su presidente Recep Tayyip Erdoğan quien tras el fallido golpe de estado del pasado 15 de Julio ha arreciado contra las voces disidentes acentuado la represión ya en marcha.

Erdogan estudia restablecer la pena de muerte, mientras realiza una purga en la que ha expulsado a cerca de 3.000 jueces, 36.000 profesores, fiscales, más de 1.500 decanos de facultad, además de 1.500 funcionarios del Ministerio de Finanzas y prohibido cerca de 20 medios de comunicación. 

Textos de @Juliamadeo publicados en Dos Manzanas.com

El pasado islamista de Ergogan

La relación de Erdoğan con la justicia no siempre ha sido muy buena que digamos y, como dice el refranero popular, “donde las dan, las toman”. El actual presidente turco, que lleva más de dos décadas en la primera línea política, fue condenado a prisión por “intolerancia religiosa”, después de pronunciar una conferencia en la ciudad anatolia de Siirt. Corría 1998 y se le acusó de violar el artículo 312/2 del Código Penal, que castiga la “incitación a la enemistad por razón de clase, raza, religión, sexo o diferencias regionales”.

Erdoğan leyó un “poema” de carácter islamista y nacionalista de Ziya Goekalp en el que se asegura que “la democracia es solo el tren sobre el que subimos para alcanzar el objetivo. Las mezquitas son nuestros cuarteles, los minaretes son nuestras bayonetas, las cúpulas nuestros cascos, los creyentes nuestros soldados”. Entonces se encontraba al frente de la alcaldía de Estambul (un cargo que ostentó entre 1994 y 1998) y se le prohibió ocupar cualquier puesto en la administración pública durante varios años.

Las mujeres en el plan de Alá


Tan solo hay que remontarse al mes de junio para recuperar las declaraciones machistas del presidente turco, en las que calificaba a las mujeres sin hijos como“deficientes” e “incompletas”. En palabras del presidente turco, “rechazar la maternidad significa renunciar a la humanidad”. Asimismo, considera que la legitimidad de la mujer para desarrollar sus propias carreras no debería ser un“obstáculo” para tener hijos. “Al menos tres”, añadió.

No menos llamativas fueron sus palabras del pasado mes de marzo sobre el uso del preservativo: “nadie puede interferir en la obra de Dios. El primer deber aquí pertenece a las madres”. Ninguna familia musulmana, siguiendo su discurso, debería someterse a la planificación familiar. Anteriormente ya había espetado que el condón es una “traición” a la Patria y al Islam. La lista completa de exabruptos y salidas de tono excede las posibilidades de este artículo.


Casualidad o no, únicamente una mujer se encuentra al frente de un ministerio actualmente en Turquía: Fatma Betül Sayan Kaya. Su cartera es la de Familia y Políticas Sociales.



LGBTI turcos oprimidos y discriminados

Represión violenta de la marcha del orgullo gay 2015 en Estambul
Imagen HSB Noticias
La violenta represión del Orgullo Trans y el Orgullo LGTB de Estambul este año, desgraciadamente, no es la única. En 2015, por ejemplo, se volvieron a repetir laslamentables escenas de violencia policial exagerada contra los manifestantes, así como detenciones arbitrarias y difícilmente justificables. Según los organizadores del Orgullo, la marcha fue “prohibida de repente por la oficina del Gobernador de Estambul a causa del mes de Ramadán sin ningún aviso”. Pero este deterioro de las libertades sociales del colectivo LGTB se ha intensificado en los últimos años.

Otra de las extrañas coincidencias es que las prohibiciones, las dificultades y la represión contra la comunidad LGTB se hiciera más evidente tras la exitosa manifestación del Orgullo de Estambul de 2013, en la que participaron unas 15.000 personas. Ese año, la marcha del Orgullo LGTB de la metrópoli turca coincidía con las grandes movilizaciones populares contra el Gobierno de Recep Tayyip Erdoğan, en las que el colectivo LGTB jugó un papel relevante.

Pero el ninguneo político de los afines de Erdogan viene de antes. En 2012 se oponían a la inclusión de una mención explícita en la nueva Constitución de Turquía a la orientación sexual y a la identidad de género en el artículo referido a la igualdad. Así lo habían solicitado dos partidos de la oposición, el Partido de la Paz y de la Democracia (BDP) y el Partido Republicano del Pueblo (CHP). Un diputado del partido de Erdogan dijo entonces que “no consideramos correcto incluir una mención expresa a los homosexuales en ninguna parte de la Constitución”.

En 2011 Amnistía Internacional hizo público un informe en el que acusaba a las autoridades turcas de no actuar contra el acoso, la violencia y la discriminación de las personas LGTB. Todo ello por no hablar de los asesinatos y los delitos de odio LGTBfóbico, a menudo ignorados o minimizados por el Gobierno y por la policía. Sirva de ejemplo el fallecimiento de una mujer trans en Estambul, tras ser brutalmente agredida por la policía en 2013.

Pero esas mismas autoridades también han tenido que asumir políticas igualitarias en materias que se negaban a implementar. En marzo de 2015, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) dictaminó que el requisito de infertilidad permanente vinculado a una cirugía de reasignación de género, que pretendía imponer Turquía, es una “violación del derecho a la intimidad”, garantizado por el artículo 8 de la Convención Europea de Derechos Humanos.
Lunes, 21 de Marzo de 2016

Entendiendo lo que es el Laicismo

Gran revuelo ha causado la solicitud de la Asociación de Ateos de Pereira de que se retiren las capillas católicas de la Gobernación de Risaralda, la terminal de Pereira y las alcaldías de Pereira y Dosquebradas. A la fecha, la alcaldía de este último decidió retirar las imágenes católicas de su capilla para convertirlo en un oratorio neutro. En las columnas del sacerdote Diego Augusto Arcila en El Diario del Otún y del padre “Pacho” en LaTarde dejan ver su molestia con el reclamo y arremeten contra el laicismo.

(Ver: Los tales ateos no existen por Diego Arcila)


A la Iglesia Católica le molesta que Colombia sea un Estado Laico. De ser la religión oficial del país en la Constitución de 1886 pasó a ser una religión en iguales condiciones a las otras reconocidas: mormones, adventistas, pentecostales, Hare Krisna…, etc. Una cifra que pasa las 5500 según registros del Ministerio del Interior.

Hablar de Estado Laico es hablar de un Estado neutral. Un Estado que entiende que el país es plural en materia religiosa, tan plural que hay quienes no creen que Jesús sea dios, como los judíos, musulmanes e hinduistas; hay quienes dudan de la hipótesis de dios: los agnósticos; y quienes consideran que la hipótesis de dios no tiene sustento alguno: los ateos.

Es en este contexto donde se enmarca la más reciente acción de la Asociación de Ateos de Pereira. Ya la Corte Constitucional declaró que Colombia es un Estado Laico y esto conlleva a  que las entidades del Estado sean neutrales frente a todo credo. Cabe aclarar que no hay un “laicismo extremo” como varios líderes religiosos pregonan, así como no hay un “Estado de derecho extremo”. Simplemente se debe garantizar la separación entre política y religión.

Oratorio de la Alcaldía de Dosquebradas sin imágenes católicas.
Una capilla con un Cristo crucificado e imágenes de la virgen tiene de poco “neutral frente a todo credo”. Allí no se sentiría bien para orar un evangélico o un adventista porque hay imágenes prohibidas por su religión, tampoco un musulmán que no cree que Jesús sea dios, ni entraría a reflexionar un agnóstico.

Es por esto que la decisión de retirar las imágenes católicas del oratorio de la alcaldía de Dosquebradas va en camino a la neutralidad que la Constitución promulga. En ningún momento se está prohibiendo el derecho de culto de los católicos. Simplemente se recuerda que lo público no está ligado, endosado o privilegiando al catolicismo. ¿Es muy difícil entenderlo?

El padre Pacho confunde la asistencia religiosa a la que tienen derecho los presos y enfermos con el otorgamiento de privilegios a la iglesia vaticana. ¿Qué pasaría si los budistas piden una imagen de Buda junto a la de la Virgen del Carmén? De seguro no le gustará al sacerdote. Allí se evidenciaría que ellos desean “halar para su propio lado”

“Hoy se quiere hablar de pensamiento laico, moral laica, ciencia laica, política laica…” se queja el padre Pacho. ¡Y sin duda! Justamente la humanidad llegó a entender que la separación entre política y religión es lo más conveniente después de años de matanzas entre católicos y hugonotes, entre católicos y luteranos, entre anglicanos y católicos, después del Índice de Libros Prohibidos, la matanza de albigeneses y los valdenses y de los Tribunales de la Inquisición de la amada iglesia del padre Lucho y el padre rector Diego Arcila.

Capilla del terminal de transportes de Pereira.
Las imágenes corresponden al Vía crucis católico.
El estado Laico es la única manera en que las minoría religiosas no son pisoteadas, en que los ateos pueden vivir sin ser agredidos -por no mencionar el hecho de considerar que no existimos o que tenemos “rabia social y [búsqueda de] protagonismo”- por reclamar la separación entre Estado e iglesias, como dijo Arcila.

La laicidad es la única manera en el que las minorías sexuales pueden ver garantizados sus derechos ante la endémica homofobia y misoginia religiosa. Sin ella no es posible garantizar los derechos civiles a los ciudadanos LGBTI, a los que piden libremente la eutanasia, a las mujeres que desean decidir sobre su cuerpo. La iglesia quiere imponer su moral – que no es la única así lo pregonen – a todos los colombianos así no sean católicos o no comulguen con sus posturas (¿O acaso todos los católicos obedecen la prohibición del condón, la vasectomía y la ligadura de trompas?).

Para terminar deseo recordar la sentencia que sustenta la neutralidad de los espacios públicos frente a toda confesión. Sentencia C-766 de 2010:

“La neutralidad, derivada de la laicidad, no consistirá en la búsqueda por parte del Estado de un tratamiento igual a las religiones a partir de las actividades que éste realice en relación con ellas. La neutralidad estatal comporta que las actividades públicas no tengan fundamento, sentido u orientación determinada por religión alguna –en cuanto confesión o institución-, de manera que las funciones del Estado sean ajenas a fundamentos de naturaleza confesional. En este sentido, la igualdad no se logra motivando las funciones estatales con base en intereses de todas las religiones por igual –algo, por demás, de imposible realización en la práctica-, pues esta pretendida igualdad, en cuanto vincula motivos religiosos en las actividades estatales, sería diametralmente contraria al principio de secularidad que resulta ser el núcleo del concepto de laicidad estatal y, de su concreción, el principio de neutralidad.