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Miercoles, 2 de Septiembre de 2020

El estado laico explicado con sándwiches

 

El inicio de septiembre de 2020 sorprendió a los colombianos con la noticia del juez que decidió negar elmatrimonio civil a una pareja de lesbianas que acudieron para formalizar ante la ley su relación de pareja.

En varias redes sociales varios ciudadanos felicitaron al juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del Juzgado Décimo Civil de Cartagena, por anteponer la Biblia a la Constitución y consideraron que su actuación era no solo justificable sino, para muchos, aplaudible.

Frente a este caso han surgido varias preguntas por parte de la ciudadanía, como si es posible que un juez emita decisiones judiciales basándose en la Biblia, si le asiste la libertad de culto para estas actuaciones y si esto es posible en un estado laico.

Para poder responder a estas preguntas recurriré a una historia hipotética pero plausible.  La señora Margarita Gneco en el hipotético pueblo de San Jerónimo. Como cristiana doña Gneco lee la Biblia con frecuencia y ha decidido organizar su vida con base en sus enseñanzas o la interpretación mayoritaria de las escrituras cristianas ¿Puede ella hacer esto? Claro que sí. La libertad de cultos que consagra la Constitución de 1991 se lo permite.

Pero sucede que Doña Margarita también es rectora del Colegio Público Rafael Núñez, del mismo pueblo. Un día optó por prohibir a cualquier estudiante de su bachillerato tener noviazgo con alguien de su mismo sexo. En el conservador pueblo de San Jerónimo la mayor parte de padres de familia vieron esto con buenos ojos. Argumentaron que estaban obedeciendo a Dios y que esto era parte de su libertad religiosa. La decisión dio de que hablar en las calles del pueblo y muchos consideraron que, si era una decisión basada en la Biblia, entonces debía ser buena y por lo tanto acatada.

Al pueblo llegó la prensa. En su entrevista dijo: “No es discriminación, es comprensión de las normas que nos rigen. Hay que conocer a Dios para saber la dimensión del juramento que se hace al momento de la posesión como servidor público, y esto se logra por el conocimiento de la Palabra de Dios, la Biblia”.  Un sonoro amén se escuchó por parte de los padres de familia que había acudido a apoyar a su rectora que obedecía “a Dios antes que a los hombres”. “Es la rectora de la familia” dijeron unos paisanos de San Jerónimo.

Pasaron los meses y la rectora encontró un texto bíblico siete capítulos antes del que condena la homosexualidad que la dejo pensando. Se trataba del capítulo 11 del Levítico que dice que comer cerdo, camarones y peces sin escamas no está permitido. Son animales inmundos. Por eso ella decide dejar de lado las costillitas de cerdo, el arroz con camarones y el bagre en salsa, que antes de toparse con la prohibición del tercer libro de la Biblia, eran alabadas en sus reuniones familiares.


Pero semanas después la directora educativa decidió que los estudiantes de su colegio no podían comer sándwiches que tuvieran jamón. No los venderían en la cafetería del colegio y también se les prohibiría a los estudiantes que los llevaran como merienda.

La decisión tomada desde las más profundas y sinceras convicciones religiosas de la rectora Gneco levantó más de una ceja. La mayor parte de los padres de familia que la acompañaron en su anterior decisión ya no la apoyaron. ¡Qué no coma ella sándwich con jamón, si no quiere, pero no puede prohibirle eso a nuestros niños! Dijo Doña Ofelia. “Yo creo en Dios y no pienso que Dios me deje de amar si me como un plato de lechona”, dijo Don Jacinto. Otros padres afirmaron que ellos no eran judíos, musulmanes o adventistas para aceptar esa directriz.  

Nuevamente la prensa acudió a entrevistar a la polémica rectora que al ser cuestionada respondió que el estado podrá ser laico, pero hay un preámbulo en la Constitución que invoca a Dios, y para ella no hay duda alguna que se refiere el Dios de la Biblia, el mismo que dio el mandato de levítico 11 y el resto de la Biblia. “Ello contraría mi moral cristiana, va en contra de mis principios esenciales, y cuando exista conflicto entre lo que dice la ley humana y lo que dice la ley de DIOS, yo prefiero la ley de Dios, porque prefiero agradar primero a mi Señor Dios todopoderoso, antes que al ser humano”, sentenció la beata rectora.

¿Tiene la señora Gneco el derecho de adoptar los hábitos alimenticios bíblicos con base en sus principios religiosos? Claro que sí. La libertad de cultos en el país le permite adoptar esta norma, y cualquier otra, mientras no atente contra los derechos de terceros.

¿Puede la rectora Margarita Gneco imponer en su escuela el precepto bíblico de no comer cerdo? No. ¿Y el de prohibir el noviazgo gay o lésbico así tenga el consentimiento de todos los padres de familia? Tampoco. En ninguno de estos casos lo puede hacer porque la señora Gneco, con su decisión está afectando las libertades de otros ciudadanos, está haciendo un uso desmedido de su cargo.

¿Argumentar que la mayoría en San Jerónimo creen en la Biblia podría justificar su actuar? No. Una democracia no es solo el mandato de las mayorías, sino que también implica respetar a las minorías religiosas, étnicas y sexuales de la nación. Esa lección la aprendió el mundo después de los estragos que el nazismo cometió durante la segunda guerra mundial.

Como ciudadana doña Margarita podrá adoptar como palabra de Dios la Biblia, la Torá, el Corán, el libro de mormón o el Evangelio del Monstruo de Espagueti Volador. Pero traspasar el límite de las creencias personales y llevarlas a la esfera pública estatal es indebido e inconstitucional.  Los libros llamados sagrados lo son solo para sus adeptos, pero el libro para toda la república es la Constitución.

En el caso del juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, del caso ya real de Cartagena, debe recordarse que el juez está impartiendo justicia en nombre de la República de Colombia, y que independiente de las convicciones religiosas que tenga, los funcionarios públicos deben mantener el principio de estricta separación entre Estado e Iglesias que caracteriza a un Estado laico.

¿Se puede ser creyente y también respetar el estado laico? Claro que sí. Un caso claro lo ejemplifica la actuación de Valéry Giscard d'Estaing, presidente de Francia entre 1974 y 1981.

Cuando un periodista le preguntó ¿Qué le corresponde hacer a un presidente en un Estado laico? En momentos en que se discutía en el parlamento galo una ley de aborto el mandatario respondió:

'' (...) Yo soy católico, le dije (al papa Juan Pablo II, durante una entrevista realizada en El Vaticano), pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (...) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social''. Y añadía: ''Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización''.

Ese principio de ni imposición de las convicciones religiosas de los funcionarios públicos, aun debe afianzarse en nuestro país.

Para terminar, debe añadir que las declaraciones entrecomilladas de la hipotética rectora de San Jerónimo fueron en realidad expresadas por el juez Ramiro Eliseo Flórez Torres, en su providencia del 31 de agosto de 2020, en la que negó el matrimonio civil a Julieth Ramos y a Alejandra Vásquez. ¡Así de mal estamos de garantías de derechos en este estado laico en el papel!

Martes, 21 de Mayo de 2019

¿La Biblia como fundamento de políticas?


La Asamblea Departamental de Antioquia, en Colombia, dio a conocer el pasado 13 de mayo el Proyecto de Ordenanza 17 por medio de la cual se crea la política de antienvejecimiento en Antioquia. El documento, lleno de artículos favorables y necesarios para la población adulta mayor, llamó la atención por su sección considerativa iniciaba mencionando personajes bíblicos.

“Que, según la historia bíblica, Noé vivió cerca de 950 años; murió 350 años después del diluvio. Matusalén murió a los 969 años de edad. Y Adán vivió cerca de 950 años. Jared vivió 963 años. Ha sido un deseo y un secreto esquivo cómo extender la vida”. Así encabezaba la justificación de la ordenanza departamental propuesta.

Mencionar a personajes bíblicos como Adán, Noé y Matusalén para justificar una política importante, puede parecer un tema de poca importancia. Sin embargo, no deja de ser un guiño de favorabilidad a los sectores cristianos en política, que tanto desprecian y niegan el carácter laico del Estado colombiano y tienen una agenda claramente conservadora.

La laicidad implica que el Estado debe ser neutral frente a todas las religiones que se practican en su territorio, y que por lo tanto no debe haber favorecimiento de una religión sobre otra. Esto se deriva del hecho que ninguna religión o conjunto de denominaciones pueden considerarse oficiales, y todas las religiones son libres e iguales ante la ley.

Es decir, que tan iguales son ante la ley la “Iglesia Budista – Comunidad Soto Zen de Colombia”, con sede en Bogotá, que la “Iglesia Cristiana Los Negocios del Señor”, registrada en Valledupar. Con la justificación de una ordenanza departamental que se remite a la Biblia, claramente se muestra una preferencia institucional a las doctrinas judeocristianas o basadas en la Biblia.

Probablemente más colombianos se habrían mostrado asombrados si el considerando hubiese mencionado como personajes de resaltar al profeta Alma, Lehi o Mormón del Libro de mormón, o quizás, la historia hinduista del elixir de la inmortalidad, que fue recuperado por el dios Visnú y el semidios Vasuki. 

El considerando de la Ordenanza podría haber comenzado de una manera más secular y objetiva. Como haber hecho mención de los datos de esperanza de vida en Colombia en el último siglo, los porcentajes de cobertura de salud y las afecciones predominantes a la población adulta mayor. Pero, ¿qué tienen que ver personajes de ficción de un libro religioso en una ordenanza secular?
Este guiño solo es un elemento de muestra el deseo de querer mantener la influencia de las iglesias cristianas, de cualquier denominación, en la política del Estado. Un esfuerzo que, en otros temas menos controvertidos, apuestan por limitar libertades a algunos grupos poblacionales y el deseo de querer imponer una moral religiosa a toda la ciudadanía, incluyendo a aquellos ciudadanos que no hacen parte de su credo.

Cabe recordar el caso del DANE en agosto del 2010, en el que la entidad que maneja las estadísticas poblacionales, fue consultada por la Corte Constitucional para que proporcionara información que ayudara en el debate sobre la apertura del matrimonio civil a las parejas del mismo sexo. Causó extrañeza que el abogado de la Oficina Jurídica del DANE, Domingo Ospina Villamarín, a nombre de la entidad pasara del terreno de las estadísticas a los textos bíblicos argumentando: “Si observamos el concepto del libro de Mateo, Capítulo 19, versículo 4 que dice: Y Jesús respondió, no han leído que el creador al principio lo hizo hombre y mujer, y dijo: el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá con su mujer y serán los dos una sola carne”.

Días después el DANE desautorizaría al funcionario invalidando su concepto ante la Corte Constitucional.

En el 2012 la citación de la Biblia volvió a saltar a los medios tras la respuesta de un juez de Cali a una tutela interpuesta por el ciudadano Jaime Saúl Jiménez contra el Instituto de Seguros Sociales.
El Juzgado Once Administrativo del Circuito de Cali en su fallo citó y analizó un versículo de la Biblia, del Antiguo Testamento, para justificar la negación de pensión del señor Jiménez. ``No harás injusticia en el juicio; no favorecerás al pobre ni complacerás al rico, sino que con justicia juzgarás a tu prójimo”, dice parte del fallo.

En la sentencia T-453 de 2012 la Corte Constitucional analizando la tutela pidió que toda decisión estatal (en ese caso un fallo judicial) debe estar desprovista de "cualquier expresión que permita suponer un sesgo fundado en las creencias religiosas del funcionario que la profirió".

"La Sala estima oportuno recordarles a las autoridades judiciales que, en el ejercicio de sus funciones, están obligadas a respetar el principio de laicidad que caracteriza al Estado colombiano y que se materializa en la imposibilidad de que sus autoridades adhieran o promuevan determinada religión, o adopten cualquier conducta que desconozca el pluralismo, la coexistencia igualitaria y la autonomía de las distintas confesiones religiosas consagrados por la Carta Política", dijo la Corte Constitucional en referencia al versículo utilizado en la sentencia.

Dicha cita, precisó la Corte, fue incluida en un pie de página de la sentencia del juzgado de Cali.
"Tal alusión resulta inadmisible en un documento que, al haber sido suscrito por una autoridad pública, debe estar desprovisto de cualquier expresión que permita suponer un sesgo fundado en las creencias religiosas o en las convicciones personales del funcionario judicial que lo profirió", agregó el alto tribunal en esa decisión.

Teniendo en cuenta esta decisión de la Corte Constitucional, la ONG “Corporación Bogotana para el Avance de la Razón el Laicismo” pedirá a la Asamblea departamental de Antioquia, vía Derecho de petición, que modifique su considerando.

Por otra parte, cabe señalar que en diferentes tiempos y lugares se ha utilizado la Biblia para justificar diferentes políticas, en un intento de darles un halo de legitimidad de Dios para obrar según sus deseos. Uno de los casos más recientes fue el del Fiscal General de los Estados Unidos Jeff Sessions, quien citó la Biblia para justificar la política de “tolerancia cero” que involucró separar las familias migrantes, llevándose a los niños a centros de reclusión diferentes al lugar donde se encontraban sus padres. “Les citaría al apóstol Pablo y su claro y sabio mandamiento en Romanos 13 de obedecer las leyes del gobierno porque Dios ha ordenado el gobierno para sus propósitos”, dijo el Fiscal.
Sin duda en la Biblia hay porciones de la Biblia que enaltecen valores positivos, que son posibles y deseables en la sociedad, tales como: amar al prójimo, ayudar a viudas, huérfanos y pobres ejercer la caridad, proteger al pobre, dar al necesitado, no robar, ni engañar, etc. Eso no se niega. Pero también es innegable que hay muchos mandatos bárbaros y retrógrados.

Citando a la Biblia se defendió la esclavitud en el Siglo XIX. En Norteamérica los dueños de esclavos y defensores de la esclavitud Biblia, citaban partes de la Biblia como en el capítulo 21 del Éxodo, “Leyes sobre los esclavos” y la historia del esclavo escapado Filemón, al cual el apóstol Pablo aconseja regresar a su amo, como evidencia de que esta práctica encaja dentro del plan de Dios en el orden social.  O «Siervos, obedezcan a los que son sus amos según la carne, con temor y temblor, en la soltería de su corazón, como a Cristo» (Efesios 6: 5). Según la Biblia es válido adquirir un esclavo, pero sólo usarlo “por seis años; al séptimo será libre” (Éxodo 21:2). Se puede vender a la hija mujer para que sea sierva (Éxodo 21:7). Texto último que muestra el papel subordinado que la Biblia da a la Mujer. También los políticos esclavistas interpretaron historias bíblicas como las de Caín y Abel y la supuesta maldición de Ham, hijo de Noé como prueba de que Dios había hecho a los "negros" para ser esclavos.

Otros ejemplos de mandamientos extraños son la prohibición de tocar un objeto hecho con cuero de cerdo (¿una billetera, un balón, un par de zapatos?) (Levítico 11:7). Hacerse un tatuaje está prohibido según la Biblia (Levítico 19:28), así también como vestir con telas mezcladas (Deuteronomio 22:11) ¿Prohibiremos las prendas que mezclan algodón con poliéster y cerraremos las tiendas de tatuajes? 
Este libro que tanto gusta también ordena guardar el sábado para el dios Jehová y quien labore en ese día “será castigado con la muerte” (Éxodo 35:2). Según esto los católicos y pentecostales estarían condenados. Y los adventistas y bautistas del séptimo día, que guardan el sábado, no aplican el castigo bíblico a los infractores, y no dicen nada sobre el uso de prendas con telas mixtas.

La Biblia también contiene la orden de matar hechiceras (Éxodo 22:18), mandato que en Europa y América llevó a la muerte de miles mujeres acusadas por brujería. La Biblia también justifica el genocidio en Deuteronomio 20:16 al declarar que “de las ciudades de estos pueblos que Jehová tu Dios te da por heredad, ninguna persona dejarás con vida.” Versículo que es usado por extremistas en Israel para justificar la ocupación de tierras en Cisjordanía por parte de colonos judíos y demorar la solución de dos estados.

En términos de moralidad sexual, la Biblia también está llena de cosas arcaicas propias de la mentalidad de Edad de Bronce que produjo los textos del Antiguo Testamento. En caso que en una pelea una mujer toque el pene o los testículos de un hombre se le debe amputar la mano a la mujer (Deuteronomio 25: 11-12), La homosexualidad es una “abominación” y también merecedora de la muerte (Levítico 18:22) y la mujer que sea hallada no virgen en la noche de bodas debe morir apedreada (Deuteronomio 22:13).

Igual de inmundo es comer mariscos, cerdo, bagre, calamar o alimentos que contengan sangre en su preparación. No obstante, los pastores homofóbicos (el 99%) no predican prohibiendo los chorizos, lechonas y el arroz de camarones.

Tan absurdo como sería prohibir basados en la Biblia el consumo de langostinos, lo es ampararse en la misma para negar derechos a los ciudadanos LGBTI, como lo hizo el funcionario del DANE en el 2010 o el representante Silvio Carrasquilla, en 2017, para votar contra la adopción homoparental.
Este anhelo de meter la Biblia en la política lo expresó el pastor y senador por Colombia Justa Libre, John Milton Rodríguez el 5 de abril en el Salón elíptico del Congreso: “Hay dos formas de vivir la vida: bajo el humanismo o bajo el cristianismo. En la primera hay independencia de Dios. En la segunda, Cristo es el centro y respeto lo que me determine”.

La Biblia puede ser predicada y creída e interpretada libremente, justamente porque somos un país con libertad religiosa, y ese es un rasgo de un estado laico. Sin embargo, que un funcionario público desee trazar políticas basadas en la Biblia, que es una serie de libros iniciados hace unos 3 mil años en el desierto, escritos por más de 40 autores separados por lugares y tiempos remotos (con siglos de separación); todos varones, analfabetas en ciencia e influenciados por su época y cultura, es absurdo e incongruente con un estado plural, democrático y secular. Permitir que los funcionarios públicos ignoren el carácter laico del Estado y citen la Biblia para ciertas políticas es el primer paso para que el día de mañana políticos fundamentalistas decidan cuál es la ortodoxia, y cuál la herejía, los hechiceros y los infieles, y en cumplimiento del Levítico y el Deuteronomio, la sociedad vuelva a ver una persecución.

Jueves, 8 de Marzo de 2018

Las siete machistadas de la Biblia.

Un completo y maravilloso escrito de "Dios tuitero" (@diostuitero) en Liopardo nos cuenta las siete normas más machistas de la Biblia. 

Aquí lo reproducimos esperando que sea de su interés.

Que la Biblia es un libro muy machista no lo puede negar nadie. Para empezar, habla de un Dios al que se le llama “Señor”, no “señora”, que además cuando decide bajar al mundo no lo hace en forma de mujer, sino de hombre, un tipo de Galilea que va por ahí de gira con doce amigotes.

A lo largo de todo el libro sagrado, Dios va diciendo a su pueblo que se puede vender a tu hija como esclava, que si violas a una mujer luego puedes casarte con ella pagando cincuenta siclos de plata al padre, y en definitiva, que puedes hacer lo que te dé la gana con ellas porque no son más que algo similar a una vaca o un buey o una cosa propiedad del varón, que si se quiere se toma y si no, se vende o se regala.

Hoy os traigo un ranking con los diez momentos más machistas de la Biblia:

10. Génesis, 3;16. Tu marido te dominará.

Ya desde el principio, en el primer libro de la Biblia, la cosa empieza empieza mal para la mujer, a la que el mismo Dios sitúa por debajo del hombre:

"A la mujer le dijo: Multiplicaré los dolores de tu preñez, parirás tus hijos con dolor; desearás a tu marido, y él te dominará."


9. Carta de San Pablo a Timoteo 2:11-15. La mujer es la culpable del pecado.

En efecto, la mujer le dio la manzana al varón, se la lió parda, algo parecido a cuando Pandora abrió la caja con todos los males de la humanidad. Por tanto:

"Que la mujer aprenda sin protestar y con gran respeto. No consiento que la mujer enseñe ni domine al marido, sino que debe comportarse con discrección. Pues primero fue formado Adán, y después Eva. Y no fue Adán el que se dejó engañar, sino la mujer que, seducida, incurrió en la transgresión. Se salvará, sin embargo, por su condición de madre, siempre que persevere con modestia en la fe, el amor y la santidad."


8. Eclesiastés, 7:28. No hay mujer buena.

Uno de los libros considerados más “sabios de la Biblia” suelta esta perla sobre el género femenino:

"Por más que busqué no encontré; entre mil se puede encontrar un hombre cabal, pero mujer cabal, ni una entre todas."


7. Levítico, 12: 1-5. Impura.

La mujer que da a luz es impura, pero si encima da a luz a una niña, doblemente impura:

"El Señor dijo a Moisés: - Di a los israelitas: la mujer que conciba y dé a luz un varón, quedará impura durante siete días, como cuando tiene la menstruación."

"Si da a luz una niña, quedará impura durante dos semanas."


6. Éxodo 20:17. El Mandamiento que cosifica a la mujer.

La Iglesia ha maquillado el décimo Mandamiento reduciéndolo a "No codiciarás los bienes ajenos", pero lo que realmente dice la Biblia es esto:

"No codiciarás la casa de tu prójimo, ni su mujer, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada de lo que le pertenezca"

Es decir, la mujer es una cosa, propiedad del hombre.


5. Levítico 27:1. El precio de las personas.

Aquí Dios se pone en plan comerciante y se dedica a tasar a las personas en gramos de plata, y por supuesto, la mujer vale mucho menos:

"El Señor dijo a Moisés: - Di a los israelitas: Cuando alguien haga al Señor una promesa ofreciendo una persona, la estimación de su valor será la siguiente: el hombre entre veinte y sesenta años, quinientos gramos de plata, según las pesas del santuario; la mujer, trescientos; el joven entre los cinco y los veinte años, si es muchacho, doscientos gramos, y si es muchacha, cien; entre un mes y cinco años, si es niño, cincuenta gramos, y treinta gramos de plata si es niña; de sesenta años para arriba, el hombre, ciento cincuenta gramos y la mujer, cincuenta."


4. Deuteronomio 21:11-15. Si te gusta una mujer de entre tus enemigos, le rapas la cabeza y te la quedas.
"Si ves entre los prisioneros una mujer hermosa, te enamoras de ella y deseas hacerla tu esposa, la llevarás a tu casa, se rapará la cabeza y se cortará las uñas, se quitará el vestido de cautiva, se quedará en tu casa y llorará a su padre y a su madre durante un mes. Luego podrás unirte a ella. Si deja de gustarte, le darás la libertad, pero no la venderás por dinero ni sacarás provecho alguno, pues ya la has humillado."


3. Deuteronomio 25:11-12. Si te agarra el pene le cortas la mano.

El pene es sagrado:

"Si dos hombres se están pegando, se acerca la mujer de uno de ellos y, para liberar a su marido del que lo golpea, mete la mano y agarra al otro por sus partes, le cortarás a ella la mano sin compasión."


2. Jueces 21:10. Matad a todas menos las vírgenes.

El libro de los Jueces cuenta que se produjo una guerra civil entre los propios israelitas, enfrentándose todas las tribus contra la de Benjamín. Tras la derrota de los benjaminitas, a sus hermanos les dio pena ver que no tenían mujeres, y siguiendo el ejemplo de lo que tantas veces el Señor les había dicho que hicieran, tomaron esta bonita determinación:

"- Id y pasad a cuchillo a todos los habitantes de Yabés de Galaad, incluidas mujeres y niños. Consagraréis al exterminio a todos los varones y a todas las mujeres casadas, pero dejaréis con vida a las vírgenes."
Problema, no había vírgenes suficientes para todos. Así que un poco más adelante les dijeron a los benjaminitas:

"Id y escondeos entre las viñas. Os quedáis observando, y cuando veáis que las jóvenes de Siló salen a bailar, salís a las viñas, os lleváis cada uno una muchacha de Siló y volveís a vuestra tierra."


1. Carta de San Pablo a los Corintios, 14:34. La mujer, calladita.

"Que las mujeres guarden silencio en las reuniones; no les está pues, permitido hablar, sino que deben mostrarse recatadas, como manda la ley. Y si quieren aprender algo, que pregunten en casa a sus maridos, pues no es decoroso que la mujer hable en la asamblea."

La mujer nunca debe enseñar, debe aprender en silencio. (1 de Timoteo 2:11-12)
1 Corintios 14: 34 y 35. Las mujeres deben quedarse calladas y si quieren aprender algo, pregunten a los maridos.
La Biblia es machismo. Esa parte con certeza ellos no te lo cuentan en las iglesias.
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 Posteriormente en Twitter, Dios Twittero ha añadido: "Vaya fallo, se me ha olvidado incluir el bonito episodio en que Lot ofrece sus hijas vírgenes a la multitud para que las viole en lugar de a sus huéspedes varones.".

Recomendamos también el texto: El machismo de la Biblia de la página principal de Sin Dioses.org
Lunes, 23 de Febrero de 2015

Carta abierta a Viviane Morales

(Puede twitearla a @moralesviviane)
Febrero 23 de 2015

Doctora Viviane Morales quiero llamar su atención para hablarle sobre su propuesta de referendo para limitar a las personas homosexuales y solteras la posibilidad de adoptar. Para ello me referiré primero a Viviane la política, y luego a Viviane, la creyente de la Iglesia Cristiana Carismática Tabernáculo de la Fe.

A Viviane la política quisiera recordarle que la democracia no solo es la voluntad de las mayorías, sino también implica el respeto por los derechos de las minorías. Justamente los gobiernos que han reprimido los derechos de las minorías, sean estas políticas, religiosas, sexuales o étnicas han tenido como característica el de ser dictaduras. De hecho, la convivencia en democracia debe incluir la imposibilidad que un grupo, así sea mayoritario, oprimiese a otros grupos. Dentro de estas reglas, los derechos de las minorías juegan un papel importante en una sociedad plural, como es el caso de la sociedad colombiana.

Su propuesta de referendo tendrá que pasar por el visto bueno del Congreso y luego de la Corte Constitucional, razón por lo que aún no se puede decir que se va a realizar, pero si se puede decir que usted está olvidando la mencionada condición de no aplastar a las minorías bajo el argumento de ser mayoría.

En 1991 escuchaba a un sacerdote católico en la televisión que se mostraba en desacuerdo con que la Iglesia Católica perdiera el carácter de religión oficial en la Constitución que estaba en construcción por aquel entonces. Él argumentaba que el catolicismo era la religión de la mayoría de los colombianos y que al ser la democracia el gobierno de las mayorías debería seguirse consagrando la confesionalidad del Estado. ¿Qué tal que en aquel entonces se hubiera decidido la libertad de cultos por un referendo? De seguro no habría pasado y todavía los evangélicos, como usted, serán ciudadanos de segunda clase a causa de sus creencias.

Dice usted que “la adopción no es un derecho de las minorías”. ¿Le gustaría que ese criterio se aplicara también a las minorías religiosas”? ¿Sería justo?

Cuenta su correligionario y copartidario, el pastor Gonzalo Guzmán Naranjo, que cuando él era niño en el municipio de Apulo, Cundinamarca, “los chinos de la escuela me tiraban piedra por ser evangélico.”[i]Antes de la Constitución de 1991 ustedes, los evangélicos eran una minoría perseguida y lo eran mucho más mientras más atrás en el tiempo nos remontásemos. Pero ahora usted y sus correligionarios han pasado de ser perseguidos a ser perseguidores. Bajo criterios teológicos los católicos se oponían a perder el monopolio de decir que se debía creer, y ahora ustedes bajo criterios sacados de su biblia desean imponer como deben ser las familias en Colombia. ¡Que tristeza!

Y es más triste aún que estas voces que piden cortar libertades, vengan precisamente del Partido Liberal Colombiano. Partido que precisamente sostiene como principio básico la no discriminación: Artículo 4. Numeral 2. “Igualdad. En el Partido Liberal no habrá discriminación o privilegio por razones ideológicas, económicas, sociales, de sexo o religión…”

Manifiesta usted que su deseo es proteger a la familia, proteger a los menores. ¡Menuda protección dejando a tanto niño desamparado creciendo sin lazos familiares en un orfanato! Dice la revista Semana que “En los últimos cinco años el número de niños adoptados en Colombia pasó de 3.058 en 2010 a 1.148 en 2014, una reducción del 62%.”

Según La República son 164 parejas del mismo sexo las que están dando la pelea por adoptar[ii]. Se trata de al menos de 164 niños en los que su sueño de ser parte de una familia se ven amenazados por quienes no los adoptarían pero si se rasgan las vestiduras, como los fariseos de tiempos de Jesús, gritando proteger a la familia.

“Proteger a la familia” es el mantra conservador que ahora usted repite mientras recibe gritos de amén. Pues bien doctora, le recuerdo que el “proteger a la mujer” fue el argumento que usaron los conservadores para oponerse a los derechos de las mujeres. Derechos que si hubieran sido llevados a consulta popular no habrían sido aprobados.

Decía en la década de los años treinta el representante conservador Muñoz Obando respecto al derecho de la mujer de poder administrar sus bienes que “las mujeres colombianas están empeñadas en quebrar el cristal que las ampara y las defiende”[iii]y Enrique Santos Montejo escribía años después sobre el voto femenino: “Salvémosla y no la sometamos al voto femenino, que será el paso inicial en la transformación funesta de nuestras costumbres y en la pugna entre los sexos”.

¡Suenan tan parecidas estas palabras a las que usan hoy los enemigos de los derechos de las minorías sexuales! Por eso creo que usted está en el lugar equivocado, no solo de partido, sino también de la historia. Usted caería mejor en el Centro Democrático o en el Partido Conservador. Si doctora Morales, creo que su lugar es junto a Muñoz Obando, Laureano Gómez, al procurador Ordoñez, los perfectos de la Inquisición de Cartagena, a los anti-abolicionistas y en general, junto a la godarria que tradicionalmente ha puesto trabas a la igualdad en este país.

Dijo también usted a la revista Semana que “Estos [temas] son aquellos que tocan la fibra ética de la sociedad” razón por la que debe llevar a consulta el hecho de si pueden ser familia en igual de condiciones un par de lesbianas o de gays. Añadió usted que “No desdeño el hecho religioso, como no se puede desdeñar la religión en ninguna sociedad porque es el sustrato cultural e histórico de las sociedades.”[iv]Y es aquí cuando deseo dirigirme a la Viviane religiosa.

Hablaré directamente y sin tapujos. Usted no lo dirá en el Congreso ni en una entrevista a Semana, pero usted cree que los homosexuales somos inmundos y abominables. No nos digamos mentiras, eso es lo que en su iglesia creen. Los he escuchado mientras predican y citan Levítico 18:22, esa es la postura de sus pastores, y es lo que expresan sus correligionarios en la Internet. Ese es “el sustrato cultural e histórico” con el que el cristianismo nos ha llevado desde las galeras a la hoguera.

Habla usted de ética y para ello se vale en la Biblia. ¡Qué mal está doctora Morales! Pues si por la Biblia fuera no se había abolido la esclavitud. El capítulo 21 del Éxodo da normas sobre la esclavitud y el apóstol Pablo escribe a Filemón para que no tome represalias contra el esclavo Onésimo que huyó de él sin reprochar jamás esta acción. No hay una sola palabra en la Biblia en contra de la esclavitud, tampoco una sola en contra del maltrato hacia los animales. Al contrario, hay versículos que piden no levantarse contra la autoridad, y un enorme listado de textos que piden sacrificar animales inocentes dizque para expiar los pecados humanos. ¡Verdaderamente inhumano! ¿Y ese es el libro con el que usted quiere indirectamente legislar?

En el mismo libro que saca sus objeciones hacía la homosexualidad se lee: “Si llegas a tener esclavos y esclavas, cómpralos de los pueblos a tu alrededor(Levítico 25:44)”. Dígame doctora Morales, ¿Piensa que se puede comprar esclavos de Perú o de Venezuela? En Deuteronomio 13: 10 se da la orden de apedrear  a quien intente apartar a alguien al culto a Jehová ¿Le gustaría mandar apedrear a los ateos y agnósticos? ¿O también a las mujeres que cometan adulterio? (Deuteronomio 22:22). En Oriente Medio el Estado Islámico y la teocracia de Irán ya lo hacen. ¿Hacía allá nos quiere llevar doctora Viviane?

De seguirse al pie de la letra ese libro que promulga su iglesia, sus pastores y usted, también tendría que entrar a prohibir los tatuajes (Levítico 19:28), pero más aún usted no podría ejercer poder alguno, por estar subordinada al varón. “Yo no permito que la mujer enseñe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que permanezca callada”. (1 de Timoteo 2:12).

Su homofobia nace de la Biblia, esa es la razón por la que la mayor parte de evangélicos, bautistas, mormones, adventistas y católicos practicante se oponen a los derechos de la población LGBTI. Y es la misma razón por la que la mayor parte de los ateos y agnósticos vemos como segregación y prejuicio el seguir manteniendo la inequidad en derechos sociales y en la posibilidad de formar familia a las personas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales.

Pero los tiempos han cambiado, en 2012 solo el 17% de los jóvenes se mostraban a favor de la adopción homoparental[v], hoy en el 2015 en la capital el 20% se encuentra a favor[vi], y la aceptación va creciendo a medida que se visibilizan casos de hogares homoparentales como el del bloguero bumangués Sebastián Villalobos con su video en YouTube “Tengo dos mamás”, cuyo testimonio invito a conocer[vii].

Reitero mi llamado a que se pase al lado correcto de la historia. No queremos que usted se convierta en la Sarah Palin de Colombia. Al mundo le sobran intolerantes y le falta amor y bondad. Bondad que cientos de familias homoparentales de Colombia y el extranjero podrían (¡y podrán en un futuro!) darle a niños que fueron abandonados por sus heterosexuales padres. No impida la adopción que usted o sus pastores no van a realizar, a menos que, iglesias como a la que usted pertenece destinaran los 9,7 billones de pesos de patrimonio libre de impuestos que tienen[viii], para ubicar y mantener en hogares heterosexuales los más de diez mil niños que el ICBF tiene bajo su custodia. Esto último para cumplir eso de “vende todo lo que tiene y dalo a los pobres (Marcos 10:21)”. Pero dudo que usted o su iglesia lo hagan.

El futuro de una Colombia más justa e igualitaria está pendiente de las decisiones que se tomen sobre los derechos de las minorías y de los niños en condición de abandono. Ojalá la razón y las evidencias la guíen y no lo siga siendo un libro esclavista, machista y homofóbico de la edad de bronce.

Muchas gracias.

Atentamente,

Ferney Yesyd Rodríguez Vargas

Licenciado en biología, activista ateo y por el Estado Laico.





[i] Guzmán Gonzalo en “Valores Cristianos” Enero de 2015, Pág. 4.

[ii] Al menos 164 parejas del mismo sexo dan la pelea para adoptar http://www.larepublica.co/al-menos-164-parejas-del-mismo-sexo-dan-la-pelea-para-adoptar_216536  

[iii] Peláez Mejía, María Margarita. “Derechos políticos y ciudadanía de las mujeres en Colombia”, http://websuvigo.es/pmayobre

[v] El matrimonio gay divide aguas en América Latina http://blog.livra.com/es/encuesta-matrimonio-gay/
Viernes, 17 de Enero de 2014

Carta abierta a María Luisa Piraquive, pastora.

Bogotá, enero 17 de 2014

SEÑORA:
MARIA LUISA PIRAQUIVE
PASTORA Y LÍDER DE LA IGLESIA DE DIOS MINISTERIAL DE JESUCRISTO INTERNACIONAL.

Ciudad

Reciba un saludo de la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá.

Con honda indignación hemos conocido esas funestas declaraciones en las que usted da claras instrucciones de impedir que ciudadanos que viven con alguna discapacidad puedan subir al púlpito de la Iglesia que usted preside y dirige.

Sus declaraciones son repugnantes. Habla de que es por problemas de “conciencia” cuando no sabe que significa ese término. Dos acepciones dadas por la RAE son (1). “Conocimiento interior del bien y del mal” y (2) â€œConocimiento reflexivo de las cosas”. Esto nos permite decir que conciencia es justo lo que falta a usted. Es malo, muy malo, negar la participación de un ciudadano por una condición física desfavorable. Le falta reflexionar sobre los tiempos que vivimos y que ceñirse a una norma de la edad de Bronce no es lo más inteligente ni humanitario.

Lo que usted en verdad quiso decir es que le parece inapropiado para la imagen de su iglesia–negocio darle participación a una persona con discapacidad. Parecen normas para un reality batato, un reality en el que se venden ilusiones de prosperidad y salud a cambio de diezmos y votos. Diezmos  y participación electoral de la que no se han excluido a los ciudadanos que usted ordena discriminar.

Rechazamos y consideramos espurio que se erija usted como enviada, mensajera y profetiza de dios alguno. Si tuviera el don de la profecía habría podido detectar quien sacaría el vídeo que hoy te desenmascara, podría haber previsto que su pastor en Argentina, David Andrés Acevedo Muñoz sería detenido en Buenos Aires por presuntos vínculos con narcotraficantes por lavado de activos. Podría usar sus conexiones con el dios que predica para conocer la cura del cáncer o la vacuna del SIDA.  

Usa usted la Biblia para promover el diezmo, tener poder político y discriminar a quienes no le gustan. Ha mencionado usted el levítico en el que se prohíbe el sacerdocio a personas con discapacidad  (Levítico 21:16-20). Eso no justifica nada. Eso solo muestra que su mente está en la Edad de Bronce, época en la que se escribieron estos textos arcaicos.

¿Nos hemos de ir a la Biblia? Pues bien, otros versículos de la Biblia prohíben asistir al templo a las mujeres mientras están menstruando (Levítico 15:19-33). ¿Prohibirá que las damas y señoritas menstruando no asistan a la iglesia?. Sospechamos que no porque eso detiene el flujo de diezmos.

El libro en el que basa su discriminación tampoco permite el corte de la barba (Levítico 19:27) o prohíbe tatuados (levítico 19:28). Recordamos que versículos del Antiguo Testamento también fueron usados por los bautistas del sur para oponerse al fin de la esclavitud.

Pero no solo discriminas a las personas con alguna discapacidad. Discriminas a la ciudadanía LGBTI. Con eso solo ayuda a promover el prejuicio y la discriminación. Pero, ¿qué se puede esperar de una madre que echa de su casa a su propio hijo por ser gay?

Vemos también con inquietud el constreñimiento al elector que hace desde sus iglesias al partido político MIRA. Afirma usted y sus pastores que la Iglesia de dios ministerial y el partido son objetos de dios en la Tierra. ¡Qué barbaridad! Va en contra de la laicidad estatal y el juego limpio en la democracia.

Declaramos que los medios de comunicación que ahora le critican no son obra de Satanás ni de diablo alguno. Esa manía de señalar todo lo opuesto a los intereses de su adoctrinamiento como satánico es propio de las sectas y del lavado cerebral.

Queremos decirle que si existió un Jesús histórico este nunca habría echado fuera a una persona con discapacidad, no habría cobrado diezmos ni formado iglesia o partido político alguno. Venda esa mansión de dos millones de dólares y dela a los desplazados de la violencia, done sus millonarios diezmos para mitigar la crisis de la salud que vive Colombia. Las obras de beneficencia que mencionan ustedes son solo las migajas del millonario negocio de los diezmos, que para ser justos, ni usted inventó ni es la única empresaria.

Si en verdad es profeta de dios, haga descender fuego del cielo sobre nosotros como la historia bíblica relata del profeta Elías o cure milagrosamente a personas con amputaciones haciendo crecer ante nuestros ojos y de los medios de comunicación las nuevas extremidades.

Pero creemos que lo anterior no ocurrirá porque usted ha hecho de la fe un negocio. Se ha lucrado y posicionado políticamente con base en la desesperanza e ignorancia de muchas personas honestas, sinceras y buenas. Se ha válido de la falta de pensamiento escéptico y racional para erigir un templo y una casa de dos millones de dólares en la Florida para su uso personal y familiar.

La invitamos a que cambie su mentalidad, que se abra al pensamiento crítico y al respeto de los derechos humanos, a que vierta su enorme fortuna por causas nobles. Que deje de predicar bendiciones a cambio de diezmos a liderar acciones ya que tiene los medios suficientes. No hacerlo no solo es quedarse en el pasado, es para utilizar una analogía que conocerá muy bien, demostrar que usted y su iglesia no son más que sepulcros blanqueados.

Muchas gracias.

Atentamente,
Ferney Yesyd Rodríguez Vargas
Presidente de la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá.
Viernes, 12 de Abril de 2013

Esas cosas que el Levítico prohibe


No hay nada que haya unido más a católicos y evangélicos que su cruzada contra los derechos lgbt, especialmente contra el matrimonio igualitario. Los pastores evangélicos suelen repetir los versículos del Levítico que califican a la homosexualidad masculina como abominación. Pues bien, hemos querido compartir esta imagen. En ella el manifestante tiene un cartel que dice: "El Levítico dice "no cortarás el cabello" Pero sospecho que eso no lo saltamos"

El texto al que hace alusión es: Levítico 19:27 "No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la punta de vuestra barba." 

Oh, esas malditas maquinas de afeitar! Tan innaturales como el matrimonio gay. ¿Acaso Jehová Dios le dio a Adán una prestobarba? Ahí lo tienen ateos. El Levítico es palabra de Dios.

¿Y qué decir de comer cerdo o mariscos? Estos alimentos también son considerados "inmundos" por el Levítico. Deberían abstenerse también de ello.


¿Y usted qué opina?
Miercoles, 16 de Mayo de 2012

Carta al Senador Edgar Espíndola Niño

El pasado 11 de mayo se realizo un acto religioso en el Senado de Colombia, en el que el senador pentecostal Edgar Espíndola aprovechó para hacer declaraciones homófobas en un espacio que debe sr laico. Por tal motivo la Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá ha creado un evento para hacer llegar al congresista la siguiente carta de protesta:

Bogotá, Mayo 16 de 2012


Senador


Edgar Espíndola Niño
Ciudad

Cordial saludo.

Por medio de la presente le manifestamos nuestro inconformismo con su actuación la semana pasada, cuando aprovechó su cargo para promover y participar en un evento religioso junto con la Sociedad Bíblica de Colombia y trescientos pastores evangélicos en las instalaciones del Senado, algo que afecta la laicidad del Estado, ya que en su calidad de senador de la República se permitió patrocinar una creencia religiosa particular.

En el marco de la “Quinta Jornada Mundial de Oración”, usted aprovechó para subordinar la laicidad del Estado colombiano a las creencias religiosas de un grupo de personas del cual hace usted parte. Como si no fuera suficiente la violación del laicismo estatal establecido en la Constitución, sus declaraciones durante el acto resultaron lamentables. Es inconcebible que una persona que dice defender una Constitución que garantiza la igualdad y no discriminación, realice declaraciones que perpetuan la homofobia en la sociedad colombiana.

Ha dicho usted: “Nos preocupa que la Corte quiera legalizar la adopción de niños por estas parejas, yo no soy homofóbico, respeto lo que la gente quiera hacer con su cuerpo, aunque no lo comparta, pero hay que advertir que es una conducta antinatural, pero no hay que obligar a los colombianos a caer en prácticas sexuales dándole gusto a una minoría”.

Sus afirmaciones no sólo resultan discriminatorias, sino que además parten de la supina ignorancia acerca de la naturaleza. Como se ha registrado en miles de especies animales, a lo largo y ancho del mundo, la orientación homosexual es común en la naturaleza. Y según estudios, como los del sexólogo Alfred C. Kinsey, se encuentra establecida en todas las culturas y tiempos de la humanidad. Lo que sí resulta “antinatural” es que a esta altura de la historia y con el cúmulo de conocimiento sobre sexualidad, existan aún personas que aprovechen puestos de influencia y poder, para defender prejuicios anacrónicos, nacidos de la ignorancia y la superstición.

De modo similar, si quisiéramos entrar en el terreno de las falacias naturalistas, tampoco es que tenga mucho que aportar alguien cuyos actos discriminan; ya que al basar su postura en un libro que habla, entre muchos otros temas, sobre serpientes parlantes, mujeres-costilla, frutos mágicos, hombres que viven por tres días en el estómago de un gran pez, genotipos que cambian por hacer saltar a una hembra preñada sobre una rama descortezada (Génesis 30) y el geocentrismo (que afirma que el Sol orbita alrededor de la Tierra) (Josué 10).

Comprendemos que el rechazo a la evidencia, el apego dogmático a un libro, y los prejuicios contenidos en este son parte fundamental de las creencias y prédicas de la Iglesia Pentecostal, a la cual usted pertenece. Respetamos que crean en eso. Pero lo que no respetamos, ni compartimos, es que pretendan imponer los preceptos propios de su culto a toda la sociedad. Es esto similar a que un legislador Testigo de Jehová quisiera imponer a toda la sociedad la prohibición a las transfusiones de sangre, o que un legislador adventista quisiera imponer a todo el país la observancia del sábado.

Le recomendamos seguir el ejemplo del expresidente frances Valéry Giscard d’Estaing quien en 1974 afirmo en una entrevista con el Papa Juan Pablo II ‘ (…) Yo soy católico, (…)pero soy presidente de la República de un Estado laico. No puedo imponer mis convicciones personales a mis ciudadanos (…) sino (más bien lo) que tengo que (hacer es) velar porque la ley se corresponda con el estado real de la sociedad francesa, para que pueda ser respetada y aplicada. Comprendo, desde luego, el punto de vista de la Iglesia católica y, como cristiano, lo comparto. Juzgo legítimo que la Iglesia católica pida a aquéllos que practican su fe que respeten ciertas prohibiciones. Pero no es la ley civil la que puede imponerlas con sanciones penales, al conjunto del cuerpo social”. Y añadía: "Como católico estoy en contra del aborto; como presidente de los franceses considero necesaria su despenalización”.

No pedimos que cambie sus convicciones, puesto que creemos en las libertades civiles y en su derecho de profesar su fe, pero consideramos su actuar como una afrenta directa contra la democracia colombiana.

Queremos recordarle que el artículo 4° de la Ley 133 de 1994 dice que “El ejercicio de los derechos dimanantes de la libertad religiosa y de cultos, tiene como único límite la protección del derecho de los demás al ejercicio de sus libertades públicas y derechos fundamentales”. Por eso le solicitamos amablemente, que no intente imponer en toda la sociedad la moral sexual y los prejuicios propios de su credo religioso.

Asímismo queremos hacer énfasis en que usted es un senador de la República y en esa medida, usted no puede juzgar – eso le corresponde a la Rama Judicial, de la cuál hace parte la Corte Constitucional. Para alguien que dice respetar la Constitución, le queda muy poca credibilidad ponerse a usurpar funciones que no le corresponden –y para colmo, acusar de eso a una entidad que sólo está haciendo su trabajo, como es el caso de la Corte Constitucional-.

Le recordamos que usted es un representante de la sociedad colombiana en virtud, no de ninguna confesión religiosa, ni de la Biblia, sino de la Constitución que usted se empeña en pisotear. Así que le sugerimos que la tenga a mano cuando pretenda imponer sus anacrónicos prejuicios al resto de la sociedad. Porque si lo hubiera hecho, se habría dado cuenta que la Carta Magna establece la forma de constituir familia:

La familia es el núcleo fundamental de la sociedad. Se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla (Artículo 42).

Si se hubiera tomado el trabajo de leerla detenidamente, entendería que la Constituyente concibió tres maneras de constituir una familia. Se los vamos a enumerar:
1°) Por vínculos naturales o jurídicos.
2°) Por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio.
3°) Por la voluntad responsable de conformarla.

Para efectos prácticos, esto significa que si dos personas del mismo sexo, en edad de contraer matrimonio, quisieran hacerlo, formando un vínculo jurídico, bien podrían hacerlo, conformando una familia. Y si dos personas del mismo sexo, con uso de razón, tuvieran la voluntad responsable de conformar una familia, eso por Constitución, ya es una familia.

Lamentamos que usted ataque a la Corte Constitucional por reconocer derechos a la comunidad LGBT cuando afirma que “la Corte Constitucional erradamente ha venido sentando jurisprudencia… al querer concebir una familia diferente a la concebida en la Constitución Nacional”. Notamos en estas declaraciones que le molesta que la Corte haya reconocido el derecho a la igualdad a la comunidad homosexual y que desconoce usted la realidad de la sociedad moderna, en la que miles de parejas del mismo sexo viven, comparten sueños, deberes y responsabilidades. Estas parejas son colombianos que pagan impuestos y que están protegidos por la Constitución.

Dijo usted que “le queremos decir a la Corte Constitucional que no legalice relaciones que están por fuera del marco constitucional”. No es que la Corte legisle. Es que, afortunadamente, ésta ha llenado las omisiones legislativas conforme al sano principio de la igualdad y los mandatos constitucionales, ya que el Congreso no actúa porque tiene en su seno a muchas personas prejuiciosas como usted. Es por esto que la Corte está obligada a llenar, por el principio de igualdad, la omisión que el Congreso se niega a cubrir.

Tampoco podemos pasar por alto su afirmación de que Colombia “tiene futuro en la medida que abramos nuestro corazón a los principios y a los valores cristianos”. Si fuera tan amable, nos gustaría que nos diga cuáles valores cristianos exactamente.

Si se toma como guía la Biblia en lugar de nuestra Constitución laica ¿Qué impediría que, por “defender la familia”, se lapide a las mujeres adúlteras (Levítico 20:10)? ¿Qué impediría que por defender la fe como valor se pudiera matar a los ciudadanos que no guarden el sábado (Éxodo 31:14)? ¿Da la Biblia un aval para que los adventistas puedan matar a los pentecostales?, ¿Qué impediría tomar las mujeres de los pueblos vencidos en batalla como esclavas, tal como lo indica Jueces 21? De ser así, ¿se podría hacer esto en Colombia con las guerrilleras capturadas por el Ejército?, ¿Adhiere usted también a la inferioridad de la mujer siguiendo textos paulinos como 1 de Corintios 11:3, 7 y 9?, O ¿Qué impediría quemar libros, siguiendo el ejemplo del protestante Juan Calvino? ¿O tal vez, de nuevo siguiendo las sugerencias calvinistas, quemar herejes y científicos que desafían los dogmas, como fue el destino de Miguel Servet, al proponer la que hoy sabemos que es la explicación de cómo funciona la circulación pulmonar?

La oposición actual al reconocimiento de los derechos a la comunidad homosexual por parte de los evangélicos, católicos y ortodoxos, nos recuerda cómo la Convención Bautista del Sur y la Iglesia Metodista Episcopal del Sur se opusieron en el siglo XIX a la abolición de la esclavitud en Estados Unidos porque -sin equivocarse- afirmaban que la Biblia no sólo no la condena, sino que legisló sobre cómo realizarla. Si tomáramos la Biblia para decidir qué derechos reconocer y cuáles no, como lo hacen usted y los pastores con los que usted se reunió en el Senado, ¿Qué impediría poder comprar esclavos siempre y cuando sean de naciones vecinas tal como lo estipula Levítico, 25:44? Díganos senador: ¿Los podemos comprar de Venezuela o de Ecuador?

Por cierto, la Biblia, ese libro religioso que ensalzó en el Senado junto con centenares de pastores evangélicos, hace un llamado en Levítico 20:13 al asesinato de los homosexuales (“ambos han de ser muertos; sobre ellos será su sangre”). ¿Es ese el valor cristiano al que usted se refiere? ¿Es por ello que usted se ha formado un prejuicio homofóbico? ¿Es por esto que usted dice que el amor entre un par de gays o de lesbianas es una abominación mientras que a la vez dice no ser homofóbico? Porque resulta algo incongruente oponerse a la homosexualidad, tal como la Biblia manda, pero no aplicar el castigo que este libro ordena. Quedamos a la espera de sus aclaraciones.

Volviendo al tema de la adopcion homoparental, debemos recordarle que la Corte Constitucional consultó a cuatro importantes universidades colombianas: la Universidad Nacional, la Universidad del Valle, la Universidad Javeriana y la Universidad de Los Andes. Y todas ellas han dado un concepto favorable a la adopción por parte de las parejas del mismo sexo. Por esto, le pedimos el favor, que valore las evidencias académicas del siglo XXI en lugar de estar alabando un libro de la edad de Bronce en un espacio que debe ser laico, como el Senado de la República.

Por otra parte no entendemos su declaración de que “no hay que obligar a los colombianos a caer en prácticas sexuales dándole gusto a una minoría”. Creemos senador, que usted no ha entendido que en ningún momento se hará obligatorio formar parejas homosexuales y adoptar. De eso puede estar seguro. De lo que se trata es de permitir que parejas del mismo sexo puedan formar una familia, que niños abandonados puedan ser adoptados por seres humanos amorosos, y que los niños ya existentes en hogares homoparentales -como la niña criada en el hogar de lesbianas que suscitó la demanda que hoy analiza la Corte Constitucional- puedan tener la protección legal y social de ambas madres, y no de una sola.

Mientras tanto, a la luz de los hechos expuestos, consideramos que le está debiendo usted una disculpa a la comunidad LGBT colombiana por sus desdichadas y completamente desinformadas declaraciones y a todos los colombianos, en cuyo nombre y con cuyo dinero celebró un acto religioso violando el principio constitucional de laicismo.

Infortunadamente, la persona para investigar estas impresentables declaraciones y actuaciones actualmente es Alejandro Ordóñez, un señor que también pisotea el estado laico, que es igual o más homófobo que usted, por lo que sería en vano pedir que lo investigue y haga respetar el estado laico y los derechos de las minorías en Colombia. En todo caso, quedamos a la espera de sus disculpas y de la promesa de que no volverá a emitir discriminativos comentarios en un espacio estatal.

Atentamente:


Asociación de Ateos y Agnósticos de Bogotá 

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