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Viernes, 30 de Marzo de 2018

LA VERDADERA HISTORIA DE LA CRUCIFIXIÓN

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Por guerreropirata*

El Viernes Santo es una de las principales celebraciones del cristianismo, en la que se conmemora la muerte de Jesús de Nazaret, clavado en una cruz. Pero ¿qué cuentan en realidad los Evangelios? ¿Murió Cristo tal como nos han enseñado?.

La cruz es uno de los símbolos claves del cristianismo, no en vano, es uno de los aspectos de la vida de Jesús en el que coinciden los –a menudo contradictorios– evangelios canónicos. Aunque Mateo, Marco, Lucas y Juan narran su propia versión de los hechos, todos señalan que Jesús murió tal como nos explicaron en clase de religión (faltaría más). Pero apenas aportan detalles sobre la forma en que se ejecutó la pena:

“Después de crucificarlo, los soldados sortearon sus vestiduras y se las repartieron”. (Mateo 27:35).
“Después lo crucificaron. Los soldados se repartieron sus vestiduras, sorteándolas para ver qué le tocaba a cada uno”. (Marcos 15:25).
“Cuando llegaron al lugar llamado 'del Cráneo', lo crucificaron junto con los malhechores, uno a su derecha y el otro a su izquierda”. (Lucas 23:33).
“Allí lo crucificaron; y con él a otros dos, uno a cada lado y Jesús en el medio”. (Juan 19:18).

Como se puede observar, a diferencia de lo que solemos dar por hecho, ninguno de los textos menciona que Jesús fuera clavado en la cruz.

La marca de los clavos

¿Por qué entonces hablamos siempre de los clavos de Cristo? Como de costumbre, es el Evangelio de Juan, el más tardío y el que más diferencias esconde, el que genera esta confusión que llega hasta nuestros días.
Aunque, al igual que el resto de evangelistas, Juan no explica en ningún momento que Jesucristo fuera clavado en la cruz, sí hace referencia a este hecho en la famosa escena de la incredulidad de Santo Tomás, cuando éste asegura: “Si no veo la marca de los clavos en sus manos, si no pongo el dedo en el lugar de los clavos y la mano en su costado no lo creeré”.
Ocho días más tarde aparece Jesucristo y le pide a Tomás que vea sus heridas y deje de ser incrédulo. (Juan 20:24-29).

Es esta la única referencia de los evangelios canónicos al modo en que Cristo fue crucificado, y se realiza 'a posteriori' a través de un apostol, Tomás, del que más allá del nombre no cuentan absolutamente nada el resto de evangelistas.
Como explica en 'The Conversation' Meredith J. C. Warren, profesora de estudios religiosos y bíblicos de la Universidad de Sheffield, para encontrar más información sobre los clavos de Cristo hay que recurrir a evangelios apócrifos.

La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en la cruz, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos eran colgados usando cuerdas.

El evangelio de San Pedro, un texto hallado en Egipto en el siglo XIX y que, según la mayor parte de los investigadores, data de la primera mitad del siglo II (y es posterior, por tanto, a los evangelios canónicos), sí cuenta que los clavos fueron retirados de las manos de Cristo después de su muerte. En este evangelio la propia cruz se convierte en un personaje de la narrativa e, incluso, responde con su propia voz a Dios, algo que, según Warren, constata la importancia que el símbolo, que en los albores del cristianismo no tuvo ninguna importancia, fue ganando a medida que se expandió la religión.
Hasta aquí lo que cuentan los textos religiosos pero ¿qué evidencias históricas respaldan su relato?

Breve historia de un castigo

La crucifixión fue un método de ejecución ampliamente usado en el imperio Romano y en las culturas vecinas del Mediterráneo, que servía para humillar públicamente a los esclavos y los criminales de más baja escala social, así como para castigar a los enemigos del Estado. Esta última es la razón por la que, según los evangelios, los romanos condenaron a Jesús: como Rey de los Judíos, Cristo estaba desafiando la supremacía imperial romana (Mateo 27:37, Marco 15:26, Lucas 23:38, Juan 19:19-22).

Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, hallada en una tumba del siglo I d.C.
 Gracias a los documentos históricos existentes sabemos que la crucifixión se podía llevar a cabo de muchas formas. La tradición cristiana asume que los criminales eran clavados en un madero con forma de cruz –el debate se centra, únicamente, en si los clavos se situaban en la palma de la mano o la muñeca–, pero lo cierto es que en la mayoría de los casos los criminales eran colgados usando cuerdas, y no siempre el instrumento de tortura tenía la forma que imaginamos hoy en día.

Es probable que las primeras cruces consistieran sólo en una estaca vertical, a la que se ataba al reo hasta que moría muerto de hambre o ahogado (lo más habitual). Después el método se sofisticó, añadiendo un travesaño de madera a la parte superior, formando un instrumento de tortura en forma de T. Otras formas comunes eran las cruces en forma de X o de Y.

El historiador judío-romano Flavio Josefo, responsable de la alusión directa más antigua a Jesús de fuentes no cristianas (en torno a los años 92 y 94 de nuestra era), asegura que, durante la primera gran revuelta judía (70 d.C.) los romanos “fuera de si –de ira y odio– se divertían clavando a sus prisioneros en diferentes posturas”. Este hecho, aunque posterior a la muerte de Cristo, parece indicar que, en efecto, en esta época los romanos se molestaban en clavar a la cruz a algunos criminales de tipo político.

La práctica del enclavamiento, sin embargo, goza de muy pocos vestigios arqueológicos (algo habitual en todo lo que respecta al Jesús histórico). Sólo existe una evidencia antropológica de este tipo de crucifixión, hallada en una tumba datada en el siglo I d.C. El cuerpo de Jehohanan, que así se llamaba el difunto, conservaba un clavo oxidado en el talón del pie derecho con el que, se cree, se debieron clavar a la cruz ambos pies. No existen evidencias, por el contrario, de que se le hubieran clavado los brazos o las manos.
https://www.ecestaticos.com/image/clipping/585/e48a46f0f18ac220ac2438882888bc56/unica-evidencia-antropologica-encontrada-en-1968-sobre-una-crucifixion.jpg
Única evidencia arqueológica encontrada sobre una crucifixión

Las primeras cruces del cristianismo

El grafito de Alexámenos es un dibujo encontrado en un muro en el monte Palatino, en Roma, considerado la primera representación pictórica conocida de la crucifixión de Jesús. No está clara la fecha en que se pintó, aunque podría datar del siglo I o II d.C. Lo que sí parece claro es que se trata de una representación irónica contra los cristianos, pues el crucificado tiene cabeza de burro y se puede leer “Alexámenos adora a [su] dios” en referencia, probablemente, al hombre que aparece junto a la cruz y que debía profesar el cristianismo.



Delineado del dibujo del grafito de Alexámenos.
Grafito de Alexámenos
En esta época los cristianos nunca representaban a Jesucristo en la cruz, una práctica que no se extendió hasta bien entrado el siglo IV, cuando empieza a aparecer la imagen icónica de Cristo que ha llegado hasta nuestros días. Las primeras representaciones de Jesús de raigambre cristiana, no obstante, datan de los siglos II y III. Se trata de un par de gemas en las que, claramente, se ve cómo las manos de Jesucristo cuelgan de la cruz, como si estuvieran atadas.

¿Quiere decir esto que los clavos de Jesucristo nunca existieron? No, pero tampoco tenemos información para pensar lo contrario. “Dado que la evidencia de la antigüedad no proporciona una respuesta clara sobre si Jesús fue clavado o atado a la cruz, es la tradición la que dicta esta representación común”, asegura Warren.
En el año 337 el emperador Constantino prohibió la crucifixión como método de ejecución en el Imperio Romano, no por razones éticas, sino por respeto a Jesucristo.
Para entonces el relato mítico ya se había formado y la leyenda y la historia no han dejado de confundirse desde entonces.

*Tomado de https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2016-03-25/murio-jesucristo-como-creemos-esta-es-la-verdadera-historia-de-la-crucifixion_1172350/
Miercoles, 21 de Junio de 2017

Alcaldesa de Yopal (Colombia) entrega las llaves de la ciudad a Jesucristo

La ciudad colombiana de Yopal es epicentro de la más reciente violación a la laicidad en este país sudamericano.

Por medio de un documento por la alcaldesa Luz Marina Cardozo "se hace entrega simbólica del municipio de Yopal al Señor Jesucristo”, y considera que “Dios es nuestro padre y creador” y que “todo gobernante, instituido por la voluntad de Dios, tiene el deber de velar en primer lugar por el bienestar espiritual de sus gobernados y propender por la salvación de su pueblo”.

El texto, que cita nada más que siete pasajes de la Biblia, y en un claro afán proselitista asegura que la comunidad de Yopal, “a través de su gobernante, anhela la salvación de su alma y que el Señor Jesucristo more en el corazón de cada habitante”.

Luz Marina Cardozo declaró que con este acto busca llevar a Yopal “para que su reino de paz y bendición sea establecido”.

El documento fue firmado por la alcaldesa Luz Marina Cardozo, Juan Carlos Suárez (jefe de la Oficina Asesora de Planeación) y José Javier González (jefe de la Oficina Asesora Jurídica). Este último fue quien escribió el documento.

A la fecha, la Asociación de Ateos de Bogotá, la Corporación Bogotana para el Avance de la Razón y el Laicismo (Bogotá Atea) y la Asociación Antioqueña de librepensadores, ateos y agnósticos han anunciado su rechazo y la demanda del decreto 036 del 9 de junio de 2017.

En un comunicado de Bogotá atea se puede leer que: 
"El mencionado decreto constituye una violación flagrante a la separación entre Estado e Iglesias, principio que debe ser garantizado en todas las actuaciones públicas. El reconocimiento de la pluralidad y de la libertad de no tener una afiliación religiosa fue una de las grandes conquistas de la Constitución de 1991, por lo que anunciamos que ejercitaremos todos los mecanismos constitucionales y legales para que dichas libertades se protejan, para que dicho decreto sea declarado nulo y para que las personas involucradas en su expedición sean investigadas.
Por lo anterior, solicitaremos a la PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN dar apertura a las INVESTIGACIONES DISCIPLINARIAS a que haya lugar."
Martes, 20 de Junio de 2017

Corpus Christi versión cartoon


En la festividad católica del Corpus Christi se celebra que Jesús, supuestamente se puede transformar en la hostía y el vino de la eucaristía. La viñeta que acompaña esta entrada se toma muy literalmente el text de Juan 6: 53-55 en el que que Jesús pide a sus discípulos comer su cuerpo y beber su sangre.
Viernes, 16 de Junio de 2017

Cuando oras a Jesús en momentos de angustia

Un poco de humor. esta vez sobre la eficacia de la oración y los poderes de Jesús.


Lunes, 26 de Diciembre de 2016

JESUS NO NACIÓ EL 25 DE DICIEMBRE

Por guerreropirata*



No hay referencias bíblicas ni documentales que sugieran que Jesús nació en la madrugada del 25 de diciembre. La vida de Jesús no fue documentada por las autoridades romanas ni por los historiadores de la época: los recuerdos que quedaron en los testimonios orales del siglo I son alegóricos, simbólicos, ejemplificantes y no históricos. 

Así lo sostiene el profesor de Historia Antigua de la Universidad de los Andes, Jaime Borja. Para acercarse a la vida de Jesús, hay que diferenciar entre el Jesús simbólico y el histórico, según le afirmó a Semana Educación el profesor.
Jesús histórico pudo nacer el 25 de diciembre o en cualquier otra fecha, pero no es posible saberlo con precisión y no hay ninguna pista que lo sugiera dentro de la Biblia

Lo que existe, por el otro lado, son indicios que permiten pensar que no nació en diciembre. 
Por ejemplo, en el Evangelio de Lucas hay una referencia sobre su nacimiento. Antes de nacer el mesías, los pastores velaban mientras sus rebaños pastaban. 
El problema geográfico, evidente para quien conozca el clima en Palestina, es que los pastores no hacían vigilias en invierno por las bajas temperaturas. Las ovejas y los bueyes eran resguardados durante diciembre y enero.
Otro argumento para afirmar que Jesús no nació el 25 de diciembre es que los censos romanos, como el ordenado por Augusto que obligó a José y a María a viajar, no ocurrían en invierno. 
Un censo era una medida impopular: estaba relacionada con el pago de impuestos y el reclutamiento.  
Le recordaba a una región inestable como Palestina el poder de los romanos. Entonces, es muy poco probable que se tomara la medida en pleno invierno, cuando el mal clima dificulta desplazarse a las ciudades de nacimiento.
La conmemoración litúrgica del 25 de diciembre no está relacionada con el Jesús histórico, ni con el bíblico, sino con las religiones politeístas del Mediterráneo. 
Según el historiador de las religiones Mircea Eliade, el 25 de diciembre se conmemoraba el nacimiento de todas las divinidades solares orientales. 
De la misma forma, Jaime Borja afirma que ese día es el solsticio de invierno y se conmemoraban las fiestas saturnales en Roma, que representaban el triunfo del sol sobre las tinieblas. Lo que ocurrió fue que Jesús reemplazó al dios solar, que derrotaba cada año a las tinieblas.

En Roma convivían cientos de tradiciones religiosas del Mediterráneo. Isis, Set, Baal y Hera eran dioses populares: los veneraban desde las capas sociales más bajas hasta los emperadores. 
Por ejemplo, Cómodo (185-192) se había iniciado en los Misterios de Isis y de Mitra. 
Sin embargo, de todos los dioses el sol  había sido uno de los más venerados por griegos, romanos, persas y egipcios. Constantino (272-337), antes de convertirse al cristianismo, seguía al Sol Invictus y lo consideraba el fundamento del imperio. 
La arqueología es rica en pruebas: las inscripciones dedicadas al sol son recurrentes en las monedas y los monumentos.

La conversión del mayor seguidor del Sol Invictus al cristianismo determinó la mezcla de elementos solares en la iconografía y en la liturgia cristiana. Lactancio, un escritor cristiano del siglo IV, sostiene que Constantino fue advertido en sus sueños: debía grabar en los escudos el signo de la cruz antes de entrar en batalla de Milvio. 
Eusebio, obispo de Cesarea, lo describe de otra forma, en medio de la batalla, Constantino vio el signo de la cruz en el horizonte y oyó una voz que le decía, “Por ella vencerás”. Por la noche Cristo se apareció y lo invitó a convertirse.
Desde entonces, el cristianismo pasó a ser la religión imperial. Los cristianos ya no serían perseguidos, acusados de ateísmo, antropofagia, infanticio y de practicar orgías en las iglesias. Tampoco serían obligados a sacrificar animales en honor a los dioses romanos. 
Sin embargo, el mayor peligro al que se sometían los cristianos era más sutil y venía de adentro: el surgimiento de las herejías. 
Dentro de la iglesia no había canon, los apóstoles ya estaban muertos y circulaban una serie de textos diversos y contradictorios, como el Evangelio de Tomás, el Evangelio de la Verdad, el Evangelio del Pseudo Mateo, los Hechos de Pedro, los Hechos de Juan.
Dentro de las diferentes interpretaciones había unas más radicales que otras. 70 años después de Cristo, por ejemplo, Simón el Mago fue denunciado como el primer hereje por los cristianos. Simón consideraba a su pareja, Helena, una prostituta de un burdel en Tiro, la encarnación del pensamiento de Dios y una reencarnación de Helena de Troya. Simón rechazaba los contenidos del Antiguo Testamento y reducía el canon al Evangelio de Lucas y a las epístolas paulinas. 
Desde luego, había otras interpretaciones menos excéntricas. Arrio, sacerdote de Alejandría, discutió el concepto de la Trinidad con profundas reflexiones filosóficas e inició una herejía muy popular, el arrianismo.
Según el famoso teólogo alemán Walter Bauer, “el cristianismo primitivo era muy complejo y admitía expresiones múltiples y variadas, inclusive, las primeras formas que adoptó el cristianismo se aproximaban a las que pasado algún tiempo se considerarían heréticas”. Durante los primeros años, hubo muchas incorporaciones paganas, los cristianos influidos por las ideas gnósticas y platónicas dividieron al hombre en dos, uno psíquico inferior y otro espiritual que era superior. 
De ahí, la idea cristiana de despojarse del hombre carnal para hacerse puramente espiritual. Se tomaron muchos elementos prestados de otras religiones, por ejemplo, la ascensión del alma a un mundo celeste aparecen entre los mandeos, egipcios y persas.

El triunfo del cristianismo en Roma implicó que se fijaran cánones y las otras interpretaciones se volvieron heréticas, pero también implicó la incorporación de tradiciones religiosas del Mediterráneo, que se escogieron con mayor orden que durante los primeros años. Con el triunfo se le puso coherencia a corrientes religiosas contradictorias. Según Mercede Eliade, el Cristianismo de Roma surgió como una concepción religiosa organizada desde la razón, marcada por el pensamiento sistemático de la filosofía griega y mezclada con elementos jurídicos del orden romano, cargada de rasgos religiosos paganos con orígenes antiguos, como la Navidad.

*Tomado de http://www.semana.com/educacion/articulo/jesus-no-nacio-el-25-de-diciembre/510086
Domingo, 4 de Diciembre de 2016

¿QUE NOS DICEN LOS EVANGELIOS PERDIDOS SOBRE EL VERDADERO JESUS?

Por guerreropirata


En 1945, un grupo de personas que cavaban en busca de fertilizante en el desierto egipcio hicieron un descubrimiento que cambiaría completamente nuestro entendimiento de la primera iglesia.
Encontraron varios textos primitivos cristianos incluyendo los evangelios de Tomás, Felipe y Marción, que habían permanecido enterrados durante 1.600 años.
Estos evangelios son algunos de los muchos libros alternativos sobre Jesús que no se incluyeron en la Biblia cristiana.
Fueron apartados por la iglesia cuando se llegó a una versión oficial del cristianismo.
El Jesús de estos textos era radicalmente diferente al aceptado en los evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan.

En lugar del hijo de Dios sufriente y humano, mostraban a un ser divino cuyas expresiones misteriosas revelaban los secretos de la inmortalidad.

El Jesús Escondido

  • María Magdalena
El evangelio de Felipe fue escrito probablemente en el siglo III y habla de un estrecho vínculo entre Jesús y María Magdalena.

"El Salvador la quería más que a todos los discípulos. La besó en su…". Falta el resto de la frase y algunos han especulado que decía en su "boca", lo que sugiere una relación más íntima.
La naturaleza de esa relación es especulación. El énfasis en el texto se produce más en cómo María recibe alguna revelación especial.
Se la presenta como la fuente del conocimiento secreto sobre Jesús que decían tener aquellos que escribieron este texto.
  • Gurú místico
El evangelio de Tomás es una colección de dichos de Jesús escritos a principios del siglo II.
Jesús es descrito como un místico revelador de verdades escondidas en lugar de un sabio que murió por los pecados del pueblo.

El nombre en arameo de Tomás significa "gemelo" y puede ser que el texto presente a Tomás como una especie de gemelo espiritual de Jesús, el discípulo ideal que mejor entendió en su totalidad "las palabras secretas del Jesús viviente".
Los seguidores del evangelio de Tomás creían que sólo unos pocos elegidos podrían entender los dichos de Jesús y de esa forma reconocer su divinidad e inmortalidad innatas.
  • ¿Nacido de la Virgen?
Marción era un importante teólogo cristiano del siglo II, pero sus escritos se han perdido a lo largo del tiempo.

Los relatos que critican su trabajo dicen que es posible que creyera que Jesús era un ser divino enviado desde el cielo que tomó un cuerpo temporal, y no un niño humano hijo de María.
Marción fue el primero que intentó formar un canon sobre las escrituras cristianas aceptadas, que llamó el Nuevo Testamento.
Su canon consistió en un evangelio único y 10 epístolas del apóstol Pablo.
En el año 144, fue expulsado de la iglesia de Roma por su teología.
  • ¿Muerte?
El evangelio de Pedro fue descubierto en 1887, antes que los otros.

Es posible que los autores del libro pensaran que Jesús tenía un poder divino que trascendía su cuerpo humano.
En la cruz, en este texto Jesús dice "mi poder me ha abandonado".
Esto podía ser interpretado como que el espíritu divino de Jesús estaba siendo llevado al cielo mientras que su cuerpo se quedaba en la cruz.
Sin embargo, más adelante en el libro hay un relato vívido de la resurrección. Se describe cómo Jesús deja su tumba acompañado de su cruz, la que tiene el poder de hablar.

¿Por qué se tiraron los evangelios?

En los siglos II y III hubo intentos de dilucidar qué evangelios deberían leerse como escrituras.
Los cuatro evangelios del Nuevo Testamento: Mateo, Marcos, Lucas y Juan, ya se utilizaban como escrituras en servicios eclesiásticos en Roma y quizás también en otros lugares.

Estos evangelios fueron escritos probablemente entre mediados y finales del siglo I.
Fueron aceptados o bien como escritos por los discípulos apostólicos de Jesús o por los seguidores de estos discípulos.
Algunos de los evangelios perdidos se escribieron bastante después, en los siglos II y III, y esto pudo ser un inconveniente para ellos.
  • No atrajeron a las masas
En comparación con lo que se convirtió en el cristianismo establecido, abierto a todos los creyentes, los evangelios perdidos eran a veces elitistas.
Hablaban de una forma misteriosa de encontrar la iluminación, a través del entendimiento de los significados ocultos en las palabras de Jesús.

Una posible razón por las que no se incluyeron en el emergente Nuevo Testamento es que el objetivo no era que formaran parte de un canon más amplio o que se leyeran como escrituras en la iglesia, sino que cada uno fuera leído sólo por unos pocos elegidos.
  • Imperio Romano
Cuando el emperador romano Constantino se convirtió al Cristianismo en el año 312, quiso utilizarlo como forma de unificar su fragmentado imperio.

Luego hubo un efecto concertado para estandarizar doctrinas cristianas y promover un canon acordado de las escrituras del Nuevo Testamento.
Así que algunas de las escrituras "apócrifas" fueron apartadas, o incluso suprimidas. Pero la gran mayoría simplemente dejaron de ser reproducidas.
A finales del siglo IV, los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas y Juan fueron aceptados ampliamente como parte integral de los 27 textos que constituyen el Nuevo Testamento.
Junto con el Viejo Testamento, forman el canon de las sagradas escrituras cristianas.
  • Los que sí fueron incluidos
En el evangelio de Mateo se enfatiza la descendencia real de Jesús y se rastrea hasta Abraham.
Se cree que el primer evangelio fue el de Marcos, escrito entre el 65 y el 75 AD.

Los evangelios de Lucas y Mateo se basaron en este texto y siguieron su planteamiento principal.
El evangelio de Lucas fue escrito para conversos no judíos y rastrea la genealogía de Jesús hasta Adán, haciéndolo una figura universal.








Miercoles, 1 de Junio de 2016

Jesús está algo lento

Una viñeta de "Jesus and Mo"

Jesús: La última encuesta muestra que únicamente el 43,8% de la población se define a sí misma como cristiana actualmente.

Mahoma: Me sorprende. Francamente es demasiado alto.

Por más de 2000 años los cristianos que tu segunda venida está a las puertas. Ellos todavía no han entendido que esto no ocurrirá.

Deben ser un poco lentos, ¡como su salvador!

[Algunos momentos más tarde.]

Jesús: ¿Qué quieres decir con eso?











Enlaces relacionados:

La segunda venida de Cristo: El gran engaño.

Para ver más viñetas de Jesus and Mo traducidas al castellano de click aquí.
Miercoles, 30 de Septiembre de 2015

Feliz Día de la Blasfemia


Compartimos esta viñeta para el día internacional de la blasfemia y esta noticia sobre el derecho a la blasfemia.

Las naciones unidas afirman el derecho humano a la blasfemia

Publicado por Austin Dacey en Religion Dispatches

Habiendo seguido los debates sobre religión y libertad de expresión en las Naciones Unidas durante los últimos años, me he acostumbrado a las malas noticias, tales como una década de resoluciones del Consejo de Derechos Humanos y de la Asamblea General “combatiendo la difamación de las religiones.” Ahora que hay algunas buenas noticias, casi nadie se ha dado cuenta. A fines del mes pasado, la ONU lanzó una nueva declaración sobre la extensión de la libertad de expresión bajo la ley internacional. Afirma que las leyes que restringen la blasfemia son incompatibles con los standard de los derechos humanos universales.La declaración procedió del Comité de Derechos Humanos, el cuerpo de dieciocho “expertos independientes” encargados de controlar la conformidad con el Convenio Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos (ICCPR), el tratado de derechos humanos de 1966 que vela por la libertad de opinión y expresión, y otros derechos fundamentales. Los comentarios del Comité general representan interpretaciones autorizadas sobre las provisiones que debe llevar a cabo el ICCPR. A diferencia de las muy publicitadas resoluciones producidas por el Consejo de Derechos Humanos y por la Asamblea General, las provisiones del ICCPR son legalmente vinculantes para sus más de 165 participantes.

La detallada declaración de 52 párrados, el Comentario General Número 34, es el resultado de dos años de intenso debate entre representantes del gobierno y organizaciones de las sociedad civil. El comentario previo del Comité sobre la libertad de opinión y expresión, en 1983, tenía sólo catro párrafos. Además de tratar materias como la traición, la difamación de los jefes de estado, “leyes de memoria” que refuerzan una versión oficial de la historia, o el derecho de los bloggers, el Comentario 34 se concentra enérgicamente en contra de las limitaciones religiosas contra la expresión. Lo hace no sólo afirmando que el derecho a la libre expresión es fundacional para una sociedad democrática y libre, sino también para la protección de otros derechos. También apela explícitamente a los valores de la libertad de conciencia y la igualdad ante la ley.

De acuerdo con el párrafo 48, “Las prohibiciones de muestras de falta de respeto hacia una religión u otros sistemas de creencias, incluyendo las leyes de blasfemia, son incompatibles con el Pacto, excepto en circunstancias específicas tratadas en el artículo 20, párrafo 2, del Pacto.” El artículo 20, párrafo 2, llama a los estados a prohibir “la defensa del odio nacional, racial o religioso que constituye una incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia.” El Comentario es cuidadoso requiriendo que cualquier restricción no debe violar las garantías del Pacto sobre igualdad ante la ley (Artículo 26) y la libertad de pensamiento, consciencia y religión (Artículo 18). Por tanto, no se permitiría que ninguna de estas leyes discriminara a favor o en contra de ciertas religiones o sistemas de creencias, o a sus partidarios por encima de otros, o a los creyentes religiosos sobre los no creyentes. Tampoco se permitiría que tales prohibiciones fueran empleadas para prevenir o castigar la crítica de los líderes religiosos o el comentario sobre la doctrina religiosa y las afirmaciones de fe.

Las leyes contra la blasfemia o “insultos religiosos” (que se encuentran en todo el mundo, incluyendo la mitad de los estados miembros del Consejo de Europa) son inherentemente discriminatorio contra los secularistas y los disidentes religiosos. Son discriminatorios en el sentido de que los secularistas no poseen recursos legales cuando son las palabras de los creyentes las que ofenden sus sensibilidades morales. Tampoco los gays pueden llevar a juicio a los editores del Levítico por la afrenta espiritual que con seguridad les supone. Los escépticos y creyentes heterodoxos, por otra parte, sí tienen un artículo 18 para vivir y hablar de acuerdo con su conciencia incluso cuando ofende la ortodoxia.

El párrafo 32 del nuevo comentario también previene contra los estados que emplean una noción estrecha de la llamada moral pública para restringir la expresión, eliminando las leyes que postergan a una tradición religiosa en particular: “el concepto de la moral deriva de muchas tradiciones sociales, filosóficas y religiosas, y en consecuencia las limitaciones… con el propósito de de proteger la moralidad ha de basarse en principios que no deriven en exclusiva de una sola tradición”.

Las implicaciones de estas recomendaciones consisten en que las controversias sobre la blasfemia no son simplemente un conflicto entre “libertad de expresión” y fe, sino choques entre afirmaciones contrarias sobre la conciencia. Esta posición es defendida por la International Humanist and Ethical Union y elaborada en mi próximo libro, The future of Blasphemy: Speaking of the Sacred in an Age of Human Rights.

El mensaje del Comentario General Número 34 no es sólo una condena clara de las leyes de blasfemia de países como Pakistán, que a pesar de haber ratificado el ICCPR en 2008, continúa imponiendo la pena capital por blasfemia y “profanación” contra el nombre del Profeta Muhammad. El comentario repudia igualmente las decisiones de la Corte EUropa de Derechos Humanos en Estrasburgo, que confirmó leyes austriacas, británicas y turcas contra la blasfemia y los insultos religiosos invocando un derecho sui generis a “respetar los sentimientos de los creyentes”.

El mayor desacuerdo que hay en el comentario, desde mi punto de vista, es su fracaso para señalar las leyes de discurso de odio, que en muchos países funcionan de hecho como restricciones sobre la blasfemia y el sacrilegio. Teóricamente, podemos distinguir entre dar una paliza a una creencia o a sus partidarios. Aún así, en ausencia de una norma internacional precisa, la “defensa del odio religioso” podría significar cualquier cosa, desde provocar violencia inminente contra individuos (criminalizados incluso bajo la Primera Enmienda) hasta el standard no verificable de estar motivado por la hostilidad religiosa, como ocurre bajo la Ley británica sobre Crimen y Desorden de 1998. Las condenas de escritores y activistas como Paul Giniewski en Francia, Lars Hedegaard en Dinamarca, y Elisabeth Sabadistch-Wolff en Austria, prueban que las leyes sobre discurso de odio pueden ser empleadas de forma abusiva incluso en las democracias liberales.

Los activistas de la sociedad civil tienen ahora de su parte la autoridad legal de las Naciones Unidas en su intento de presionar a los gobiernos para que cumplen las obligaciones de los tratados y lleven a término la criminalización de la blasfemia.
Martes, 28 de Abril de 2015

LA CRUZ DE JESÚS DE NAZARET AL DESCUBIERTO



Por guerreropirata*

En julio de 2013, la historia más antigua sobre las reliquias de Jesús renació de nuevo cuando arqueólogos turcos descubrieron un baúl de piedra en una iglesia de 1350 años que parecía contener un pedazo de la cruz de Jesús.

 
“Hemos encontrado algo sagrado en un cofre. Es una parte de una cruz”, dijo el líder del equipo de excavación Gülgün Köroğlu, un historiador del arte y arqueólogo. En ese momento, ella pensó que el cofre fungía como un ataúd simbólico para las reliquias sagradas de una persona, reliquias conectadas a la crucifixión de Jesús.
Después, el silencio.

La historia de la última reliquia de la cruz en la que murió Jesús se estancó pues como luego mencionó Köroğlu, la caja que supuestamente contenía los objetos sagrados estaba de pronto misteriosamente vacía.
El último episodio de la búsqueda por la “cruz verdadera” es símbolo de los deslices que se han dado en la búsqueda de las reliquias de Jesús y más cuando se trata de la verdadera cruz, la cual representa la fe de más de 2.000 millones  de cristianos.

Decir que algo huele a la “cruz verdadera” puede significar que es algo de certeza divina o de fraude absoluto. ¿Podría haber fragmentos de la cruz de Jesús entre nosotros?  ¿Los fragmentos de un árbol podrían sobrevivir un milenio? O ¿se trata de fragmentos falsificados que nos hablan de nuestra necesidad de creer?

El fenómeno de la cruz verdadera comienza con el emperador Constantino, el primer emperador romano en convertirse al cristianismo. Él envió a su madre Santa Helena  (246-330 de los años en curso) a buscar los objetos de Jesús en la Tierra Sagrada.

Cuando Helena viajó a Jerusalén en 326, la ciudad seguía sufriendo la destrucción causada por la última guerra judía en los años de 132-135. Tras derrotar a Israel, el emperador romano Adriano construyó un templo pagano sobre la tumba de Jesús, cerca de Calvario, un grave insulto a la nueva religión.

Helena ordenó que se derrumbara el templo pagano y comenzó a excavar para encontrar las reliquias de Jesús.  Sus obreros encontraron tres cruces distintas, un descubrimiento relacionado directamente con los salmos que nos dicen que Jesús fue crucificado junto a dos criminales.

El historiador Rufino (340-410) reveló que para poder diferenciar cual cruz era la de Jesús, Helena hizo que llevaran a una mujer desahuciada al sitio. La mujer tocó dos de las cruces, pero nada sucedió. Después tocó la tercera… y se recuperó.  La verdadera cruz de Jesús había sido revelada.

Helena la talló, dejando un poco de ella en Jerusalén y transportó un pedazo a Europa, en donde al parecer se multiplicó, tanto así que el reformador protestante Juan Calvino dijo “… si todas las piezas que se puedan encontrar fueran puestas juntas, se podría construir un gran buque de carga. Y aún así los salmos dicen que un solo hombre fue capaz de cargarla”.

Pero, ¿Calvino exageraba para apoyar sus propias reformas al catolicismo? ¿Cómo podemos saber de qué estaba hecha la verdadera cruz, o cómo se veía, si ni los salmos —ni los romanos— se molestaron en decirnos?
Aquí es donde entra la ciencia.
En 1870, el arquitecto francés Charles Rohault de Fleury catalogó todos los fragmentos conocidos de la cruz verdadera. Él determinó que la cruz pesaba 74.8 kilogramos, tenía tres o cuatro metros de alto y dos metros de ancho.

Si todos los fragmentos de la cruz se reunieran, no alcanzarían ni la tercera parte de la cruz en la que murió Jesús. Y basado en fragmentos que le permitieron examinar bajo microscopio, de Fleury concluyó que la cruz estaba hecha con madera de pino.

Más tarde, cuatro partículas de la cruz fueron examinadas con el microscopio —parte de 10 piezas de la cruz verdadera—, acompañada por evidencia física de los emperadores bizantinos. Estos fragmentos venían de grandes iglesias europeas: Santa Croce en Roma, Notre Dame en París,y las Catedrales de Pisa y Florencia. Pero los científicos descubrieron que estaban hechas con madera de olivo.

Así fue que la pregunta clave se convirtió en ¿de qué estaba hecha la cruz de Jesús, de pino o de olivo?
Una de las realidades desconcertantes para los arqueólogos es la carencia de residuos de madera de las crucifixiones romanas masivas. A pesar de que los romanos mataron decenas de miles de personas por medio de la crucifixión —tantas como 500 al día durante la toma de Jerusalén en los años 66-70—, la única evidencia conectada con este terrible castigo fue descubierta en 1968, cuando unos arqueólogos encontraron el hueso del talón de un hombre con el clavo aún intacto.

En el museo de Israel en Jerusalén, Israel Hershkovitz, quien enseña anatomía y arqueología en la Universidad de Tel Aviv, dijo que el hueso del talón del hombre crucificado fue encontrado en una tumba judía en un suburbio del norte de Jerusalén, cerca de Gólgota, la colina  donde los romanos crucificaban personas.

El hombre, cuyo osario o ataúd lo identificaba como Yehohanan, se encontraba en sus 20 años cuando murió en la cruz. Su buena dentadura y la falta de musculatura indican que probablemente provenía de una familia adinerada, puesto que la mayoría de las víctimas de la crucifixión eran de orígenes humildes y no terminaban en una tumba, a excepción de Jesús, quien fue puesto en una tumba por el adinerado José de Arimatea.

Otros enterrados en la misma tumba que Yehohanan tenían conexiones con el templo, así que es posible que fuera asesinado por los romanos por alguna transgresión política.
Yehohanan fue bajado de la cruz con un clavo de 11 centímetros aún en el hueso de su talón derecho y con un pedazo de madera todavía anclado a la cabeza del clavo. Hershkovitz cree que la longitud relativamente corta del clavo revela mucho sobre los métodos de crucifixión romanos. “El clavo era muy pequeño para atravesar dos talones, así que sin duda cada pie era clavado a la cruz por separado”.

Hershkovitz está convencido que las cruces no estaban hechas con olivo pues la gente dependía de los olivos para consumo así que no los cortarían para hacer cruces.
Lo que es más importante, no serían muy útiles para ese propósito por la estructura misma del árbol.
Los olivos no crecen altos y rectos, les salen ramas por doquier y la madera tiene muchos huecos, haciendo muy difícil que los clavos aguanten el peso de la víctima.
“El olivo es el árbol menos apropiado. Tenemos diferentes tipos de robles que serían mejores para ese propósito.”

Actualmente hay aún más fragmentos de  la “cruz verdadera” en exhibición alrededor del mundo: en el Monte Athos, en Roma, Bruselas, Venecia, Ghent, París, España, Serbia e incluso en Boalsburg, Pennsylvania, donde llegó un fragmento como parte de una capilla familiar importada y reconstruida por Theodore Boal para su esposa francesa.

Si quiere su propia astilla de la cruz en la que murió Jesús, el sitio eBay ofrece varias opciones, algunas con su propio sello de cera para preservar su integridad y algunas con documentos que atestiguan sobre su autenticidad.

Mark Goodacre, un profesor del Departamento de Religión de la Universidad de Duke, dice que el énfasis continuo en la genuinidad de los fragmentos de cruz verdadera es usualmente a costa del significado de la cruz misma.
“Lo que pasa con la cruz es que debes recordar siempre que se trata de la persona que colgó de ella, la madera misma es al final solo el instrumento de tortura”.
Michael McKinley es coautor, con Davis Gibson, de Finding Jesus: Fact, Faith, Forgery, Six Holy Objects That Tell the Remarkable Story of the Gospels”.

*Tomado de CNN en Español



EL MISTERIO DE LA CORONA DE ESPINAS

Por guerreropirata
Interesante documental que devela los misterios acerca de la corona de espinas que supuestamente llevó Jesús de Nazaret en su crucifixión.
Miercoles, 11 de Junio de 2014

Pregúntate ¿Qué haría Jesús en mi lugar?


Con relativa frecuencia los líderes religiosos cristianos dicen a sus feligreses que frente a una duda sobre como comportarse se deben preguntar ¿Qué haría Jesús en mi lugar?

Por ejemplo la confundadora del adventismo, la señora White recomienda: "Estudiad atentamente el carácter divino-humano, y preguntaos siempre: "¿Qué haría Jesús si estuviera en mi lugar?" Tal debiera ser la norma de vuestro deber... Moderad la impetuosidad natural de vuestro ser con mansedumbre y dulzura."

No obstante, el modelo propuesto de conducta lanzó las mesas de los mercaderes y los persiguió con un látigo. Algo que no está en la cuenta de los predicadores, pero entraría en las posibilidades de ser este el máximo y perfecto modelo a seguir.
Lunes, 21 de Abril de 2014

LOS QUE RESUCITARON….



Por Germán Montero Alcalá*

Estudiando y analizando diferentes enfoques religiosos de la humanidad a través del tiempo, he podido darme cuenta que algunas de las creencias e historias se repiten. Un ejemplo de esto es la "historia" de los diluvios. Este castigo, además del conocido judeo-cristiano de Noé, ha tenido lugar entre los sumerios (cuyo Noé se llamaba Gilgamés), los musulmanes, los aztecas, los griegos, los hindúes, los chinos.
Esto de los diluvios es más o menos conocido, pero lo que realmente me ha sorprendido es la cantidad de personajes de influencia religiosa que han resucitado, es decir, vuelto a la vida después de haber muerto en su misión de salvar a la humanidad. He aquí algunos de ellos:
Osiris
Osiris, nacido en Tebas, Alto Egipto, era hijo del dios de la tierra Geb, y de la diosa del cielo Nut (quien era hermana de Geb). Osiris fue el dios del mundo subterráneo y de la fertilidad. Cuando nació, se escuchó una voz que decía "Este es el Señor del Universo". 
Cuando Geb se retiró a los cielos, Osiris se convirtió en rey de Egipto y se casó con su hermana Isis. Como rey, su primera orden fue eliminar el canibalismo. Enseñó a los hombres la agricultura y la adoración a los dioses, y construyó templos. Es decir, trajo la civilización a Egipto. Pero quiso llevar la civilización a todo el mundo, y fue así como dejó a Isis encargada del gobierno de Egipto y comenzó un viaje de enseñanza por todo el mundo. A su regreso, encontró todo en perfecto orden. 
Pronto fue víctima de un complot para matarlo por parte de su hermano Set, quien sentía envidia de él. Osiris fue asesinado y su cuerpo fue descuartizado en 42 (algunos dicen 14) pedazos que fueron esparcidos por el río Nilo. Isis se dio a la tarea de buscar todos los pedazos y de nuevo reconstruyó el cuerpo de su amado esposo, el cual, una vez completada la tarea, volvió a la vida. 
Osiris reinó por un tiempo en Egipto, pero luego decidió retirarse a los campos elíseos donde recibiría a los hombres justos después de su muerte. 

Attis 
En la región de Frígia (en la actual Turquía), era adorado Attis, cuyo culto pasó al Imperio Romano donde ya para el siglo II dC era considerado como una deidad solar. Era el esposo de la Gran Madre de los dioses, Cibele o Agdistis. Era hijo de Nana, hija del dios-río quien lo concibió colocándose una almendra madura en su seno. Algunos dicen que lo mató un jabalí y otros que murió como consecuencia de una autocastración. Joseph Campbell en The hero with a thousand faces dice "En Frigia, por ejemplo, en honor al crucificado y resurrecto Attis, se cortaba, el 22 de marzo, un pino que era luego transportado al santuario de la diosa Cibele.... El 24 de marzo era conocido como el Día de la Sangre...". Este día se conmemoraba su resurrección, es decir, tres días después.



Baal 
Personaje principal de la religión de los antiguos canaanitas, era el dios de la fertilidad. La palabara Baal en los idiomas semitas significa "dueño" o "señor". Era hijo de El y de Astarté, la divinidad femenina. También se le conoce como Adon, o Adoni en griego (Adonai en español). El culto a Baal también fue muy popular en el Nuevo Reino de Egipto hasta el año 1075 aC. 
Baal, como dios de la fertilidad, tenía mucho que ver con las cosechas. Moría cada verano, al terminar las cosechas, pero resucitaba en primavera, con el retoñar de las plantas. Según nos dice Gerhard Herm en su libro sobre los fenicios "... la historia de Baal dio origen a la formación de abundantes leyendas, y a largo plazo a una abstracción de la que finalmente no quedó más que la idea de un dios que murió para redimir a los hombres".


Krishna 
Se cree que Krishna nació hacia el año 3000 aC, en Mathura, actual India. Era sobrino del rey Kansa, quien había tenido una visión donde uno de los hijos de Devadaki (su hermano y padre de Krishna) lo iba a asesinar. Kansa ordenó matar a cada hijo de Devadaki. Krihsna, logró salvarse ya que fue sacado secretamente del palacio y cambiado por la hija de un pobre vaquero llamado Nanda. El rey Kansa se dio cuenta de la situación y ordenó una matanza de todos los niños de la región de la edad que tendría Krishna, quien a pesar de todo pudo sobrevivir y hasta logró ser el sucesor de Kansa. La enseñanzas de Krishna se recogen en el Bhagavad Gita. Krishna fue un hombre santo y muy humilde, fue un reformador religioso. 
Se cuenta que Krishna sentado, meditando en un bosque, con sus piernas cruzadas, fue alcanzado por una certera flecha de un cazador que lo confundió con un venado, el cazador desesperado pidió perdón, Krishna le dijo que no tenía nada de qué preocuparse y, radiante, subió a los cielos, a la vista de muchos hombres, donde los dioses lo recibieron con alegría. 
Mithra 

En una tabla con escritura cuneiforme del siglo 15 aC, que contiene un tratado entre los Hititas y los Mitani, se hace una invocación a Mithra. Era representado por el sol. Según se dice nació un 25 de diciembre, en una cueva y sus primeros adoradores fueron unos pastores. Mitra jugó un papel importante en la creación del mundo. El dios sol, le ordenó matar un toro, al hacer esto, el toro se convirtió en la luna, y la capa de Mitra se convirtió en el cielo con sus estrellas. De la sangre del animal, se creó todo lo que hay en la tierra. Mitra también fue objeto de veneración por los zoroastrianos y los maniqueos. 
Mitra se mató a sí mismo como una ofrenda de su vida a Dios, sin embargo, resucitó. Una vez realizada su misión, reunió a sus discípulos en una última cena y luego ascendió a los cielos. Para ingresar al mitraísmo, se necesitaba una larga actividad de iniciación. Había un rito bautismal con sangre de toro o cordero. Consumían pan y agua o vino en una comunión. Esperaban que Mirtra regresara al final de los tiempos, donde éste juzgaría a los hombres , de modo que los justos subirían con él al cielo y los que no habrían obrado bien, serían arrojados al reino de las tinieblas. Su principal fiesta era el 25 de diciembre, fecha del Sol Invictus. 
*Tomado de Blog Sin Dioses
Martes, 15 de Abril de 2014

LA SEMANA SANTA AL DESCUBIERTO


Por guerreropirata

La Semana Santa es una festividad eminentemente católica y cristiana, es una celebración “móvil”, es decir no tiene una fecha preestablecida en el calendario anual y se la conmemora seis semanas después del Carnaval.

Da comienzo el Domingo de Ramos y finaliza el Domingo de Resurrección, aunque su celebración suele iniciarse en varios lugares el viernes anterior (Viernes de Dolores) y se considera parte de la misma el Domingo de Resurrección. La fecha de la celebración es variable (entre marzo y abril según el año) ya que depende del calendario lunar. 

Los días más importantes de la Semana Santa son: el Jueves Santo y el Viernes Santo, en el que se conmemora la muerte de Cristo; Sábado Santo, en el que se conmemora a Cristo en el sepulcro, y el Domingo de Pascua de la Resurrección.

Veamos como se "acomodó" la fecha de la Semana Santa a intereses particulares de los primeros Cristianos poderosos:

Es en el Concilio de Nicea I (en el año 325) donde se llega finalmente a una solución para este asunto. En él se estableció que la Pascua de Resurrección había de ser celebrada cumpliendo unas determinadas normas: 

  • Que la Pascua se celebrase en domingo.
  • Que no coincidiese nunca con la Pascua judía, que se celebraba independientemente del día de la semana. (De esta manera se evitarían paralelismos o confusiones entre ambas religiones).
  • Que los cristianos no celebrasen nunca la Pascua dos veces en el mismo año. Esto tiene su explicación porque el año nuevo empezaba en el equinoccio primaveral, por lo que se prohibía la celebración de la Pascua antes del equinoccio real (antes de la entrada del Sol en Aries).
No obstante, siguió habiendo diferencias entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Alejandría, si bien el Concilio de Nicea dio la razón a los alejandrinos, estableciéndose la costumbre de que la fecha de la Pascua se calculaba en Alejandría, que lo comunicaba a Roma, la cual difundía el cálculo al resto de la cristiandad.

Finalmente, Dionisio el Exiguo (en el año 525), desde Roma convenció de las bondades del cálculo alejandrino, unificándose al fin el cálculo de la pascua cristiana.

La Pascua de Resurrección es el domingo inmediatamente posterior a la primera Luna llena tras el equinoccio de marzo y se debe calcular empleando la Luna llena astronómica. Por ello puede ocurrir no antes del 22 de marzo y el 25 de abril como muy tarde.



UN PAPIRO SUGIERE QUE JESÚS ESTUVO CASADO


Por guerreropirata

Un antiguo fragmento de papiro sugiere que Jesucristo tuvo una esposa, según ha indicado una investigadora de la Universidad de Harvard en el X Congreso Internacional de Estudios Cópticos. Este texto podría formar parte de un evangelio apócrifo y reabre el debate sobre si Jesucristo estuvo casado.

En concreto, el fragmento contiene cuatro palabras en cóptico, el idioma antiguo de los egipcios, cuya traducción vendría a decir algo así como: "Jesús les dijo: mi esposa..." Karen King, autora de la investigación, afirma que, tanto el lenguaje y la gramática empleados, como el tipo de material y la forma en la que la tinta ha interaccionado con el papiro, indican que el fragmento es auténtico, aunque aún quedan por realizar pruebas químicas que lo confirmen.

El papiro pertenecía a un coleccionista anónimo que contactó con la investigadora, pues sospechaba que podría hablar del supuesto matrimonio del Mesías. "En un principio pensaba que no era auténtico, y le dije que no estaba interesada", ha explicado King. Pero debido a su persistencia, la científica accedió a reunirse con él y a examinarlo. Poco se sabe sobre el descubrimiento del fragmento, pero se cree que procede de Egipto, y que probablemente "procede de algún antiguo montón de basura, igual que todos los primeros restos del nuevo Testamento", ha afirmado AnneMarie Luijendijk, profesora asociada de religión en la Universidad de Princeton.

El Evangelio de la Esposa de Jesús

Una de las caras del fragmento contiene ocho líneas incompletas de escritura a mano, mientras que el otro lado está muy dañado y la tinta tan descolorida que solo se distingue algunas palabras y unas pocas letras individuales. Ni la fotografía infrarroja ni el retoque por ordenador han conseguido hacer más legible el papiro. "A pesar de su tamaño diminuto y mal estado", ha dicho King, "el fragmento proporciona pistas en aspectos relacionados con los primeros cristianos, tales como la familia, el discipulado y el matrimonio".

Las investigadoras opinan que el fragmento encontrado podría pertenecer a uno de los evangelios apócrifos, que han denominado "El Evangelio de la Esposa de Jesús". El descubrimiento reabre el viejo debate sobre si Jesús estuvo casado, y sobre si este aprobaba que las mujeres pudieran ser sus discípulas y predicar su mensaje.

UN PAPIRO SUGIERE QUE JESÚS ESTUVO CASADO


Por guerreropirata

Un antiguo fragmento de papiro sugiere que Jesucristo tuvo una esposa, según ha indicado una investigadora de la Universidad de Harvard en el X Congreso Internacional de Estudios Cópticos. Este texto podría formar parte de un evangelio apócrifo y reabre el debate sobre si Jesucristo estuvo casado.

En concreto, el fragmento contiene cuatro palabras en cóptico, el idioma antiguo de los egipcios, cuya traducción vendría a decir algo así como: "Jesús les dijo: mi esposa..." Karen King, autora de la investigación, afirma que, tanto el lenguaje y la gramática empleados, como el tipo de material y la forma en la que la tinta ha interaccionado con el papiro, indican que el fragmento es auténtico, aunque aún quedan por realizar pruebas químicas que lo confirmen.

El papiro pertenecía a un coleccionista anónimo que contactó con la investigadora, pues sospechaba que podría hablar del supuesto matrimonio del Mesías. "En un principio pensaba que no era auténtico, y le dije que no estaba interesada", ha explicado King. Pero debido a su persistencia, la científica accedió a reunirse con él y a examinarlo. Poco se sabe sobre el descubrimiento del fragmento, pero se cree que procede de Egipto, y que probablemente "procede de algún antiguo montón de basura, igual que todos los primeros restos del nuevo Testamento", ha afirmado AnneMarie Luijendijk, profesora asociada de religión en la Universidad de Princeton.

El Evangelio de la Esposa de Jesús

Una de las caras del fragmento contiene ocho líneas incompletas de escritura a mano, mientras que el otro lado está muy dañado y la tinta tan descolorida que solo se distingue algunas palabras y unas pocas letras individuales. Ni la fotografía infrarroja ni el retoque por ordenador han conseguido hacer más legible el papiro. "A pesar de su tamaño diminuto y mal estado", ha dicho King, "el fragmento proporciona pistas en aspectos relacionados con los primeros cristianos, tales como la familia, el discipulado y el matrimonio".

Las investigadoras opinan que el fragmento encontrado podría pertenecer a uno de los evangelios apócrifos, que han denominado "El Evangelio de la Esposa de Jesús". El descubrimiento reabre el viejo debate sobre si Jesús estuvo casado, y sobre si este aprobaba que las mujeres pudieran ser sus discípulas y predicar su mensaje.
Lunes, 14 de Abril de 2014

BARRABÁS Y JESÚS, ¿DOS PERSONAS CON UN DESTINO, O LA MISMA PERSONA?



Por guerreropirata

En arameo, Bar Abba o Barrabás ( בר-אבא) significa "hijo del padre". ¿Quién era Barrabás? El Evangelio de Juan dice: «Barrabás era un bandido» (18,40), que en los momentos políticos de entonces podía significar alguien contrario al régimen de sometimiento romano (como dice Mt 15,7, participó en una insurrección que fue sangrienta, por eso tenía acusación de asesinato como dice Lc 23,19.25).
Estamos hablando por tanto de un líder judío contra Roma, como señala Mateo 27,16: un mesías, como dicho nombre «hijo del padre» significa. En este sentido, recuerda Ratzinger que más tarde, la que sería la última revolución anti-romanos, en el año 132, fue dirigida por Bar-Kokebá, «hijo de la estrella».«Ratzinger, Jesús de Nazaret»

Los Evangelios hasta el siglo III usan ese nombre: «Jesús Barrabás», Jesús hijo del padre, como un doble de Jesús, dos hombres para la misma misión, pero de una manera muy diferente.
Son las dos opciones mesiánicas: la acción para un reino aquí, como le preguntaban a Jesús "¿Es ahora que instaurarás tu reino?" o una acción nueva, "mi reino no es de este mundo", una fuerza transformadora paradójica, aparentemente absurda.
Hyam Maccoby, especializado en el estudio de la tradición religiosa cristiana y judía, ha propuesto la teoría de que Bar Abba era el apodo que daban a Jesús, que comenzaba siempre sus oraciones con la palabra Abba, "Padre", mientras que el uso de "barabbas" o "Bar-abbas" no parece haber sido un nombre común en dicha época.

Según esta hipótesis, cuando la multitud en La matanza exigió a Pilato que diera libertad a "Bar Abba" (Barrabás) era la libertad del mismo Jesús la que pedían.
La teoría recibe muy fuerte apoyo de manuscritos provenientes de Cesarea, del Sinaí, de Siria, etc., y de algunos manuscritos usados por Orígenes. Dichos manuscritos llaman al supuesto "Barrabás" Iesous ho Barabbas, es decir Jesus Bar Abba o Jesús Hijo del Padre.

Otro aspecto conflictivo es la costumbre mencionada en los evangelios de liberar a un prisionero durante la Pascua. Los mismos no están de acuerdo en si era una costumbre hebrea o romana, pero en ninguno de los dos casos se encontraron otros registros históricos que confirmaran la existencia de dicha costumbre. Los registros históricos que se poseen sobre Poncio Pilatos muestran un desprecio por la tierra en donde gobernaba, que consideraba una provincia menor del Imperio romano, y la posibilidad de que honrara una tradición judía sería remota. Podría ser posible que Pilatos creara en el momento una supuesta tradición como excusa para no crucificar a un líder popular y no exponerse a motivar rebeliones, pero los evangelios no lo retratan como si tuviera la situación bajo control.
Existen varias lecturas sobre los posibles motivos por los que Jesús y Barrabás, de haber sido la misma persona, habrían terminado siendo dos diferentes.

Una interpretación plantea que habría sido responsabilidad de elementos antisemitas en la iglesia, que al dirigir la petición de libertad hacia una persona retratada como reprobable coloca en el judaísmo la responsabilidad por la crucifixión.
Es posible también que la historia se retratara así para retirar la culpa del Imperio romano por los eventos. Esto último se habría hecho para facilitar la introducción del cristianismo entre los romanos, ya que de otra forma para un romano aceptar que Jesús fuera el mesías implicaría aceptar también que el Imperio habría matado al hijo de Dios. La traición de Judas serviría también como elemento para redirigir la culpa.

También podría haberse tratado de un error de traducción. La multitud podría haber pedido la liberación de "Jesús Barrabás" (bar-Abba en arameo, "hijo del padre"), y Pilatos habría rechazado la aclamación popular. Cuando la historia fue traducida a otros idiomas, los traductores podrían no haber dominado el idioma arameo: la petición de liberación habría permanecido, pero Barrabás habría pasado en el proceso a ser una persona diferente. En este sentido, debe señalarse que muy poco tiempo antes, quizás menos de una semana, otra multitud compuesta de seguramente las mismas personas había aclamado a Jesús a su entrada a la ciudad.
Domingo, 12 de Enero de 2014

JESUS DE NAZARETH: Vivió como lo narra la Biblia?

Por Ferney Yesid Rodriguez


 Quién dudaría de la historicidad de Jesús de Nazareth?

Contamos los años en “antes y después de Cristo”. Tantas personas creen que existió, de la misma manera que un héroe de la independencia, que se conmemoran las fecha de su nacimiento y su muerte.

Sin embargo, sería prudente preguntamos: ¿Qué evidencias hay sobre la existencia de Jesús de Nazareth?

Si revisamos detalladamente, tendríamos que decir que no tenemos absolutamente ninguna prueba confiable, de fuentes seculares (no religiosas), que Jesús haya vivido, por lo menos de la forma descrita en la Biblia.
Esta respuesta elevará más de un par de cejas, a la vez que nuestros amigos católicos y protestantes nos dirán que la existencia de Jesús es tan indiscutible, que dividió la historia en “antes y después de Cristo”.
Sin embargo, cabe mencionar que el sistema “antes y después de Cristo” no se inventó hasta el siglo VI y no se aceptó de manera general en Europa hasta el siglo XI. Nuestro sistema de contar los años en a. C y d. C lo debemos al monje Dionysius Exigius (o Dionisio el exiguo), quien por orden del Papa Juan I elaboró una cronología fijando el nacimiento de Jesús en el año 753 A. U. C. (ad urbe condita) o año 753 desde la fundación de Roma. El año 1 de la era cristiana fue fijado por Dionisio en el 1 de enero del 754 A.U.C. En tiempos más recientes los historiadores prefieren utilizar las siglas A.E.C. (antes de la era común) y D.E.C. (después de la era común), por respeto a la diversidad cultural del mundo.

Los científicos fijan los eventos prehistóricos en “años antes del presente” BP (Before present). Por ejemplo, las pinturas rupestres de la Era glacial en la cueva de Altamira están fechadas en 17.000 años antes del presente. Utilizar en este caso el sistema “antes de Cristo” es una adjudicación culturalmente abusiva. ¿Les importaría en algo a esos cavernícolas el futuro nacimiento de un líder religioso?
Dionisio elaboró su sistema de contar los años, tomando como históricamente válidas las narraciones de los evangelios, las cuales analizaremos más adelante. Dionisio creía firmemente que Jesús nació el 25 de diciembre, ignorando el origen de esta costumbre. En realidad La Iglesia Católica empezó a celebrar navidad desde el siglo IV. La Enciclopedia de la Religión Católica, Tomo V dice al respecto:
“La razón que llevó la Iglesia Romana a fijar la festividad en ese día, parece ser su tendencia a suplantar las festividades paganas por otras cristianas. De este modo se originaron muchas de las actuales fiestas litúrgicas. Ahora bien sabemos que entonces en Roma los paganos consagraban el día 25 de diciembre en celebrar el Natalis invicti, el nacimiento del Sol Invencible, que después del solsticio, se engrandecía en fuerza y claridad. Símbolo del Sol era Mitra, divinidad oriental, cuyo culto había sido introducido en Roma en 274. De este modo, para hacer ocurrencia a la fiesta pagana consagrada al nacimiento del Sol natural (Mitra), la Iglesia comenzó celebrando este Sol novus...”
Muchos investigadores han llegado a la conclusión que el Jesús que conocemos por el Nuevo Testamento resultó de una creación mitológica del primer siglo.

Los investigadores han aplicado el Principio de Evidencia Negativa para llegar a tales conclusiones.

El Principio de Evidencia Negativa dice que no tenemos una buena razón para acreditar una proposición sí los siguientes tres principios se satisfacen:
  1. Si todas las pruebas o evidencias que corroboran una proposición son de poca confianza.
  2. No existe ninguna evidencia comprobando la proposición, cuando esta debería estar presente si la proposición fuese verdadera.
  3. Si se ha realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva tras las evidencias corroborativas en el lugar apropiado.
El primer punto del Principio de Evidencia Negativa, nos pide “que las pruebas que corroboran una proposición sean poco seguras” Esto es justo lo que ocurre con la única evidencia secular sobre la vida de Jesús: los dos breves pasajes de las obras de un historiador del siglo I, llamado Flavio Josefo. Josefo era un prolífico escritor, no obstante, solo escribió dos párrafos sobre Jesús. Uno es notoriamente una interpolación, y el otro es altamente sospechoso.

Otras referencias a Jesús en los escritos seculares son demasiado ambiguas, o son interpolaciones posteriores.
Este hecho es bastante curioso, ya que la Biblia dice que Jesús fue un fenómeno de masas y que tuvo repercusiones en los eventos sociales de Oriente medio. Esto es como si en un futuro lejano, sólo se encontraran dos breves pasajes sobre la existencia de un tal Nelson Mandela en los textos de historia
de Sudáfrica y los diarios del siglo XX.

Al cuestionar a los creyentes sobre esto, ellos responden que se basan en sus sensaciones interiores, y es muy probable que tras enseñarles las incongruencias históricas de sus creencias ellos respondan: “Esto lo creo porque siento a Cristo en mi corazón”, o “Tú no puedes entender esto porque no has tenido esta experiencia de vida” o “Debes saber que Cristo cambió mi vida, y eso es suficiente para que yo crea”.
Sin embargo, estas razones son poco confiables, ya que las personas de todos los credos siempre han tenido sensaciones interiores, sea cual fuere la creencia que promulguen. Los cristianos nos dicen que ellos “siguen a Jesús”, pero es diferente ser seguidor de alguien a quien se puede ver y escuchar de primera mano, que seguir a unos religiosos que predican (e interpretan) unos textos escritos por unos fulanos, que escucharon hablar de un tal Jesús de Nazareth. ¡La diferencia entre estas dos situaciones es abismal!

En el siglo I, había la costumbre de escribir algo y atribuirlo a otra persona (a su mentor filosófico), tal actividad se conoce como “Pseudoepigrafía”. Esto dificultó a los estudiosos la verificación de quien realmente escribió los libros del Nuevo Testamento.
Los apologistas cristianos dicen que la pseudoepigrafía era una técnica común en las escuelas de la época, y que en tal época no se consideraba moralmente incorrecta. Sin embargo, el autor Karlheinz Deschner, en su "Historia criminal del cristianismo", tomo 4 (falsificaciones y engaños), demuestra contundentemente que incluso en la antigüedad, esa práctica era reconocida como deshonesta y fraudulenta.

Los investigadores al aplicar ciertas técnicas, para determinar quién está hablando, cuál es su mensaje, el cuándo y el por qué, han concluido que los escritos más antiguos de los primeros cristianos son las cartas de San Pablo. Estas probablemente datan del comienzo de la quinta década del primer siglo - bien después de los eventos de la vida de Jesús. Además de esto, no todas las epístolas que se encuentran en la Biblia como obras de Pablo, son realmente suyas, sino como se mencionó anteriormente, algunas fueron escritas por otras personas, quienes las atribuyeron a Pablo.
Las cartas paulinas fueron escritas antes que los evangelios, y ninguno de estos es anterior a por lo menos la séptima década. Los textos aceptados genuinamente como obras de Pablo son (Gálatas, 1 de Tesalonicenses, 1 y 2 de Corintios, Romanos, Filemón, y Filipenses).

Al examinar las cartas paulinas genuinas de forma aislada, queda claro que Pablo no tenía ninguna idea del nacimiento virginal de Cristo, además nunca afirmó haber vivido en la época de Jesús, o que cualquiera de sus mentores era contemporáneo de Jesús, o que Jesús había hecho cualquier milagro. Pablo tampoco asoció la muerte de Jesús con el juicio ante Pilatos. Pablo nunca corroboró la existencia de un Jesús en la primera mitad del primer siglo. Al revisar otros escritos cristianos anteriores a los cuatro evangelios, ahora considerados como apócrifos (que no pertenecen a la Biblia), queda claro que estos omiten las mismas cosas que Pablo omite, lo que nos lleva a pensar que los hechos biográficos asociados a Jesús fueron inventados posteriormente.

La elaboración de los evangelios abarca el periodo del año 70 D.E.C hasta el 120 D.E.C. aprox. Es necesario mencionar que los evangelios fueron escritos después de la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 D.E.C. por orden del emperador Tito, dando fin a la rebelión judía contra el imperio romano. Este hecho es importante, ya que los predicadores fundamentalistas enseñan que Jesús profetizó la destrucción del templo, lo cual es completamente falso.
El primer evangelio escrito, de los cuatro presentes en la Biblia, fue el de Marcos. Su autor creía en supersticiones, demonios, posesiones por los mismos, y milagros. Todo esto afectó la escritura de su evangelio. El autor de Marcos no declara haber conocido a Jesús. Él probablemente escribió su evangelio en Siria (poco después de la destrucción de Jerusalén) para los romanos cristianos, que pasaban por la persecución de Nerón. Es así como Marcos escribió este evangelio probablemente para fortalecer a los perseguidos.
El evangelio de Marcos, no menciona a José en la historia del nacimiento de Jesús. El autor se refiere a Jesús como "hijo de Maria", una descripción reservada a los hijos ilegítimos. En Marcos no hay detalles sobre el nacimiento de Jesús, no menciona nada sobre un nacimiento virginal, la visita de los reyes magos o de ángeles comentando el nacimiento con los pastores. La razón de esto, es que esos mitos aún no habían sido incluidos en la doctrina cristiana.
El segundo evangelio fue el de Mateo. El autor de Mateo estaba empeñado en mostrar a los hebreos que Jesús era el Mesías prometido. Cuando el autor de Mateo escribió su evangelio, tenía a su disposición la traducción griega del Antiguo Testamento conocida como “La Septuaginta” o “de los setenta”. En la septuaginta se tradujo mal un texto de Isaías que dice que en respuesta a una señal, una mujer joven (almah es el término hebreo) concebiría a un niño que habría de llamarse Emmanuel. La palabra utilizada en hebreo no significa “virgen”, pues en tal caso el vocablo correcto debió ser “betulah ”, esta palabra fue traducida al griego como “parthenos”, que significa virgen. Así ocurrió un cambio importante de significado y el autor de Mateo terminó afirmando que María era virgen cuando concibió a Jesús.

El autor de Mateo usó como fuente principal el evangelio de Marcos, por lo que incorporó los mitos de este evangelio, adicionó los suyos, y la historia fue alterada nuevamente. Para probar que Jesús era el Mesías, el autor de Mateo omite detalles en la genealogía de Jesús a fin de mostrar conjuntos de siete generaciones desde Abraham a David, de David hasta el exilio, y del exilio hasta Jesús. Las genealogías del evangelio de Mateo contradicen otras genealogías del Viejo Testamento.
También hay contradicciones entre los evangelios. En Mateo se menciona a Jesús como descendiente del rey David por parte de su hijo Salomón; mientras que en Lucas se afirma que Jesús proviene del rey de David, pero por parte de su hijo Natán. Según el evangelio de Mateo el abuelo paterno de Jesús (el padre de José) es Jacob; pero según Lucas el abuelo paterno de Jesús es Elí.
El Evangelio de Mateo fue un esfuerzo para convertir judíos, mientras que el Evangelio de Lucas lo fue para convertir gentiles (no judíos). El autor de Lucas también poseía una copia de Marcos, citó de ella varios pasajes y adicionó lo que le convenía.

El autor de Lucas escribió para un público romano lleno de posibles conversiones, por lo que Roma fue plasmada de la mejor manera posible. Por ejemplo, en el evangelio de Marcos los soldados romanos azotan a Jesús, pero en el evangelio de Lucas los soldados son de Herodes. El reino de Jesús "no es de este mundo", obviamente un esfuerzo por aplacar las sospechas romanas de una conspiración cristiana contra el estado. Al ascender Domiciano al trono Romano en el año 81 D.E.C, la persecución se había reiniciado, por esto el autor de Lucas ve la necesidad de atenuar las preocupaciones romanas, mostrando el cristianismo como inofensivo. Por esto dedicó el documento a "Su excelencia Teófilo".

El último de los 4 evangelios es el de Juan. Este evangelio fue escrito a comienzos del siglo II, y en éste, Jesús se muestra totalmente opuesto a los judíos.
Como vemos, cada evangelio fue escrito recogiendo información de segunda o tercera mano, después de haberse incorporado mucha mitología, y con fines misioneros precisos. Por esta razón, ninguno de los 4 evangelios es confiable en cuanto a la historicidad de Jesús.
La segunda exigencia del Principio de Evidencia Negativa es que “no exista ninguna evidencia segura donde ésta debería existir”, y esto es lo que ocurre, ya que no existe ningún registro de la vida de Jesús en los documentos romanos de la época, lo cual es sorprendente, ya que Jesús causó gran conmoción, según la Biblia.
El historiador Josefo era tan meticuloso que escribía una historia de tres páginas para cubrir el juicio y ejecución de un ladrón común. Flavio Josefo escribió exhaustivamente sobre Juan el Bautista, mas sobre Jesús, sólo aparecen dos pequeñas referencias altamente cuestionadas por los investigadores. Desafortunadamente, los escritos de Josefo llegaron hasta nosotros solamente a través de fuentes cristianas, ninguna de ellas anterior al siglo IV, y se sabe que los escritos de Josefo fueron revisados.
Las dos referencias de Josefo sobre Jesús son cuestionables principalmente porque, es poco probable que siendo Josefo un Judío, llamase a Jesús de Mesías, principalmente cuando él no daba crédito a otros aspirantes a Mesías. Además de esto, los comentadores que escribieron sobre Josefo antes de Eusebio (siglo IV D.E.C.) no citan ese pasaje.

La historia sobre el censo que ordenó Herodes, en la ciudad natal de cada habitante, y que llevó a José y María a Belén, no encuentra respaldo en los documentos romanos. Con esta historia, el autor del evangelio de Mateo buscaba convencer a los judíos que Jesús era el Mesías, ya que las profecías judías dicen que el Mesías nacería en Belén. Así que la historia de un censo en la que cada habitante tuviese que viajar a su ciudad de origen es un invento del autor de Mateo. Es importante recalcar que ningún gobernador hizo viajar a las gentes a sus ciudades de origen para ser censadas. Eso es absurdo, poco práctico y no sirve al verdadero propósito que tiene un censo: Saber qué personas viven en una determinada zona para colectar impuestos. Esta leyenda no tiene ninguna evidencia histórica.

La muerte de niños inocentes ordenada por Herodes a fin de matar al niño Jesús, también está ausente de los registros romanos. ¿Es posible que después de semejante masacre ningún historiador haya dicho algo al respecto? Algo similar ocurre con el arresto y juicio de Jesús. Todo esto es muy extraño, ya que los romanos eran muy meticulosos en cuanto a la historia escrita. En la Palestina de ese periodo se encuentran muchos historiadores, entre ellos, el ya mencionado Flavio Josefo. ¿Por qué los escritos contemporáneos fiables no dicen nada sobre Jesús de Nazareth, si según la Biblia, fue todo un fenómeno social?

El tercer requerimiento del Principio de Evidencia Negativa dice que “debemos haber realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva de evidencia en donde ella debería estar”. De hecho, esto ya se ha realizado tanto por investigadores religiosos como escépticos, por lo que se puede decir que el tercer punto se ha cumplido.

Con frecuencia las historias mutan, transformándose en mitos, y estos mitos a su vez sufren modificaciones con el tiempo. Así evolucionan las historias sagradas. Por ejemplo, en la Norteamérica del siglo XIX, el joven José Smith aseguró haber recibido una “nueva luz” que narraba las enseñanzas de Jesús en Norteamérica, ya que según él, Jesús después de haber resucitado había hecho una escala en América para predicarle a los nativos (!!!).

La nueva versión de la historia de Jesús que empezó con pocos creyentes, hoy ya tiene aproximadamente 6 millones de seguidores conocidos como mormones. De igual forma en los primeros años del cristianismo, las historias fantásticas inventadas por los evangelistas con el tiempo se convirtieron en la creencia de la mayoría.

Como conclusión podemos decir que basados en el Principio de Evidencia Negativa, tenemos buenas razones para dudar de la biografía de Jesús que se nos presenta en la Biblia. Pero lo que no se puede negar es la existencia de la omnipotente, omnipresente y creadora... ¡mitología de los seres humanos!
Viernes, 20 de Diciembre de 2013

Significado de la Navidad

Jueves, 22 de Agosto de 2013

Si Jesús fuera cristiano


¿Y si Jesús -el personaje de los evangelios- fuera cristiano de los de hoy? Esta caricatura nos trae la reflexión.