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Viernes, 13 de Mayo de 2022

EL CORONAVIRUS DEMUESTRA QUE EL DIOS CRISTIANO NO EXISTE…

Por Dan Barker (traducción de Iván Gonzales Mairena)
(Originalmente publicado en https://www.patheos.com/)


Es simple lógica. El dios cristiano promete responder a la oración. Las oraciones hacia este dios no son respondidas. Por lo tanto, el dios cristiano no existe.

En este momento, millones de cristianos le están pidiendo a su dios que derrote el coronavirus y sane a los enfermos. Esas oraciones no están teniendo efecto.

No es sólo el coronavirus, por supuesto. Podríamos tomar el ejemplo del terrible terremoto de Lisboa de 1755, que Voltaire llamó una “danza repelente de la muerte”, y sobre el cual el orador del siglo XIX Robert Ingersoll concluyó que “negó la existencia de Dios”. O la “gripe española” de 1918, que mató a mi bisabuelo. O los ataques terroristas de 2001, que llevaron a Richard Dawkins a decir: “Mi respeto por las religiones abrahámicas se fue con el humo y el polvo del 11 de septiembre”.

La historia está llena de ejemplos, pero sólo necesitamos uno. El SARS-CoV-2 es lo suficientemente virulento como para matar al dios cristiano sin ayuda.


¿Qué promete el dios cristiano?

El dios cristiano hace una promesa cristalina: “Contestaré tus oraciones”.
Jesús declaró audazmente: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21: 22) No hay ambigüedad aquí. “Todo” significa “todas las cosas”. Incluso aclaró: “si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.”
Jesús, quien dijo “Yo y el Padre uno somos” [Juan 10: 30], confirmó esto en muchos otros pasajes:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” – Marcos 11: 24
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” – Mateo 18: 19
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” – Mateo 7: 7-8
“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” – Marcos 11: 22-23
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” – Juan 14: 12-14

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” – Juan 15: 7

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” – Juan 15: 16

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” – Mateo 7: 11

“De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. … pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” – Juan 16: 23-24..

Otros escritores del Nuevo Testamento estuvieron de acuerdo:

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” – 1 Juan 3: 22

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” – 1 Juan 5: 14-15

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5: 14-15

La misma promesa aparece en el Antiguo Testamento:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37: 4)

El reclamo es indiscutible. El dios cristiano omnipotente y omnibenevolente promete responder “a todos los que pidan”, “a todas las cosas”, “lo que pidan en oración”. Si un cristiano creyente ora, “se hará por ti”, “recibirás”, “será tuyo”, “lo haré”.

No hay promesa más sólida en las Escrituras.

El dios cristiano promete responder la oración no con “Sí, No o Espera”, como afirman algunos apologistas. Él promete con un inequívoco “Sí”.

¿Responde Dios a la oración?
«¡Cuántas son las peticiones fervientes, presentadas en fe por los adoradores de Dios, que nunca se otorgan!»

–Emma Martin, 1840

«Nada falla tanto como la oración».

–Anne Gaylor, 1978

Multitudes de cristianos han estado orando fervientemente. Los jesuitas le pidieron a Jesús que “sane a los enfermos del virus”. La organización de ayuda cristiana World Vision está pidiendo a Dios Todopoderoso que “evite que este nuevo coronavirus continúe propagándose”. Los bautistas del sur están suplicando: “Señor, tú eres el gran médico, así que oramos por la curación de las víctimas de COVID-19”. La consejera espiritual del presidente Trump, Paula White, dijo: “Creo de la misma manera que si le pedimos a Dios todopoderoso que intervenga divinamente como lo hace tantas veces, que la epidemia puede ser detenida”.

Entonces, ¿por qué miles continúan sucumbiendo indiscriminadamente al coronavirus? Las muertes trágicas incluyen creyentes devotos, así como ministros, sacerdotes y obispos. Están suplicando a su Señor por protección, pero el virus insolente, que no hace excepción de personas, está retozando imprudentemente alrededor del planeta, ajeno a sus creencias.

A mediados de marzo, el presidente Trump finalmente se dio cuenta de que la pandemia era un problema. El número de muertes de COVID-19 en los Estados Unidos se acercaba a 100. Así que anunció (por tuit) un Día Nacional de Oración, “buscando la protección de Dios”.

«Es un gran honor declarar el domingo 15 de marzo como Día Nacional de Oración. Somos un país que, a lo largo de nuestra historia, ha buscado en Dios protección y fortaleza en momentos como estos… No importa dónde te encuentres, te aliento a que recurras a la oración en un acto de fe. ¡Juntos, PREVALECEREMOS fácilmente!»

En la proclamación de Trump oró «para que la mano sanadora de Dios se coloque sobre la gente de nuestra nación… Porque con Dios nada será imposible».

¿Es culpa nuestra?

El reverendo Ralph Drollinger, el pastor evangélico que lleva a cabo estudios bíblicos en la Casa Blanca para el gabinete del presidente Trump, culpa al pecado por el coronavirus: “Cada vez que un individuo o grupo corporativo de personas transgrede los preceptos inviolables de la Palabra de Dios, él, ella, ellos o la institución, sufrirán las consecuencias respectivas”, escribió. “Lo más seguro es que Estados Unidos enfrenta esta forma de juicio de Dios”.

Algunos cristianos predican que la oración es contingente. Los desastres naturales son en realidad castigos de Dios, proclaman. No responde la oración en este momento porque Estados Unidos le ha dado la espalda. Citan versículos que condicionan el favor de Dios sobre nuestra obediencia.

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” – 2 Crónicas 7: 14

Así que la plaga es culpa nuestra.

En realidad, no lo es. Tengan en cuenta que ese versículo es sólo la segunda mitad de una oración. La primera mitad dice:

“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;” – 2 Crónicas 7: 13

Ponga esos versículos en el orden correcto, y veremos de qué es que promete Dios “curar la tierra”: ¡de él mismo!

En mi libro, “DIOS: El personaje más desagradable de toda ficción” [GOD: The Most Unpleasant Character in All Fiction], cito más de 50 pasajes que muestran que el Dios bíblico y celoso usa la peste y las plagas para castigar a su pueblo por adorar a alguien que no sea él mismo. Aquí hay algunos:

“Yo amontonaré males sobre ellos… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente Y de peste amarga;” – Deuteronomio 32: 23-24

“Y Jehová envió la peste sobre Israel… y murieron del pueblo… setenta mil hombres.” – 2 Samuel 24: 15

“Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.” – 1 Crónicas 21: 14

“Y heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.” – Jeremías 21: 6


En lugar de un Día Nacional de Oración, aquellos que obstinadamente continúan creyendo en la deidad bíblica deberían proclamar un Día Nacional de Maldecir a Dios. Su dios causó el virus y no hará nada para detenerlo.

“Dios no paró el virus”

«Nos arrastramos y adoramos y le pedimos a Dios que haga lo que nosotros mismos deberíamos haber hecho hace mil años, y podemos hacerlo ahora, tan pronto como lo elijamos.»

–Charlotte Perkins Gilman, 1923.

«Buenas obras en lugar de largas oraciones.»

–Anne Royall, activista feminista del siglo XIX.

El 14 de abril, el gobernador Cuomo de Nueva York, expresó un optimismo cauteloso de que la curva comenzaba a aplanarse en su estado. “Nuestro comportamiento ha detenido la propagación del virus”, dijo. “Dios no detuvo la propagación del virus. Y lo que hacemos, cómo actuamos, determinará cómo se propague ese virus.”

Exactamente. Lo que hacemos. Debería ser obvio, incluso para aquellos que creen en la oración (incluido Cuomo, que es católico), que los remedios efectivos no provienen de rogar a Dios. La oración puede ofrecer esperanza y consuelo a algunos, pero la ciencia hace el trabajo pesado de resolver problemas a través del esfuerzo humano. Los valientes trabajadores de la salud (incluidos los creyentes y no creyentes) y las políticas gubernamentales impuestas, como refugiarse en casa, son lo que marca la diferencia.

No hay buena evidencia para ningún dios. ¿Pero no es un alivio saber que el dios cristiano no existe? En lugar de distraernos y decepcionarnos al suplicar a una antigua deidad llena de amenazas vacías y promesas más vacías, abramos los ojos, levantémonos de nuestras rodillas, remanguémonos y trabajemos con la ciencia y la medicina para combatir esta pandemia.

Robert Ingersoll lo dijo mejor: “Las manos que ayudan son mucho mejores que los labios que oran”.


---SIN COMENTARIOS----


EL CORONAVIRUS DEMUESTRA QUE EL DIOS CRISTIANO NO EXISTE…

Por Dan Barker (traducción de Iván Gonzales Mairena)
(Originalmente publicado en https://www.patheos.com/)


Es simple lógica. El dios cristiano promete responder a la oración. Las oraciones hacia este dios no son respondidas. Por lo tanto, el dios cristiano no existe.

En este momento, millones de cristianos le están pidiendo a su dios que derrote el coronavirus y sane a los enfermos. Esas oraciones no están teniendo efecto.

No es sólo el coronavirus, por supuesto. Podríamos tomar el ejemplo del terrible terremoto de Lisboa de 1755, que Voltaire llamó una “danza repelente de la muerte”, y sobre el cual el orador del siglo XIX Robert Ingersoll concluyó que “negó la existencia de Dios”. O la “gripe española” de 1918, que mató a mi bisabuelo. O los ataques terroristas de 2001, que llevaron a Richard Dawkins a decir: “Mi respeto por las religiones abrahámicas se fue con el humo y el polvo del 11 de septiembre”.

La historia está llena de ejemplos, pero sólo necesitamos uno. El SARS-CoV-2 es lo suficientemente virulento como para matar al dios cristiano sin ayuda.


¿Qué promete el dios cristiano?

El dios cristiano hace una promesa cristalina: “Contestaré tus oraciones”.
Jesús declaró audazmente: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21: 22) No hay ambigüedad aquí. “Todo” significa “todas las cosas”. Incluso aclaró: “si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.”
Jesús, quien dijo “Yo y el Padre uno somos” [Juan 10: 30], confirmó esto en muchos otros pasajes:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” – Marcos 11: 24
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” – Mateo 18: 19
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” – Mateo 7: 7-8
“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” – Marcos 11: 22-23
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” – Juan 14: 12-14

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” – Juan 15: 7

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” – Juan 15: 16

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” – Mateo 7: 11

“De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. … pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” – Juan 16: 23-24..

Otros escritores del Nuevo Testamento estuvieron de acuerdo:

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” – 1 Juan 3: 22

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” – 1 Juan 5: 14-15

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5: 14-15

La misma promesa aparece en el Antiguo Testamento:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37: 4)

El reclamo es indiscutible. El dios cristiano omnipotente y omnibenevolente promete responder “a todos los que pidan”, “a todas las cosas”, “lo que pidan en oración”. Si un cristiano creyente ora, “se hará por ti”, “recibirás”, “será tuyo”, “lo haré”.

No hay promesa más sólida en las Escrituras.

El dios cristiano promete responder la oración no con “Sí, No o Espera”, como afirman algunos apologistas. Él promete con un inequívoco “Sí”.

¿Responde Dios a la oración?
«¡Cuántas son las peticiones fervientes, presentadas en fe por los adoradores de Dios, que nunca se otorgan!»

–Emma Martin, 1840

«Nada falla tanto como la oración».

–Anne Gaylor, 1978

Multitudes de cristianos han estado orando fervientemente. Los jesuitas le pidieron a Jesús que “sane a los enfermos del virus”. La organización de ayuda cristiana World Vision está pidiendo a Dios Todopoderoso que “evite que este nuevo coronavirus continúe propagándose”. Los bautistas del sur están suplicando: “Señor, tú eres el gran médico, así que oramos por la curación de las víctimas de COVID-19”. La consejera espiritual del presidente Trump, Paula White, dijo: “Creo de la misma manera que si le pedimos a Dios todopoderoso que intervenga divinamente como lo hace tantas veces, que la epidemia puede ser detenida”.

Entonces, ¿por qué miles continúan sucumbiendo indiscriminadamente al coronavirus? Las muertes trágicas incluyen creyentes devotos, así como ministros, sacerdotes y obispos. Están suplicando a su Señor por protección, pero el virus insolente, que no hace excepción de personas, está retozando imprudentemente alrededor del planeta, ajeno a sus creencias.

A mediados de marzo, el presidente Trump finalmente se dio cuenta de que la pandemia era un problema. El número de muertes de COVID-19 en los Estados Unidos se acercaba a 100. Así que anunció (por tuit) un Día Nacional de Oración, “buscando la protección de Dios”.

«Es un gran honor declarar el domingo 15 de marzo como Día Nacional de Oración. Somos un país que, a lo largo de nuestra historia, ha buscado en Dios protección y fortaleza en momentos como estos… No importa dónde te encuentres, te aliento a que recurras a la oración en un acto de fe. ¡Juntos, PREVALECEREMOS fácilmente!»

En la proclamación de Trump oró «para que la mano sanadora de Dios se coloque sobre la gente de nuestra nación… Porque con Dios nada será imposible».

¿Es culpa nuestra?

El reverendo Ralph Drollinger, el pastor evangélico que lleva a cabo estudios bíblicos en la Casa Blanca para el gabinete del presidente Trump, culpa al pecado por el coronavirus: “Cada vez que un individuo o grupo corporativo de personas transgrede los preceptos inviolables de la Palabra de Dios, él, ella, ellos o la institución, sufrirán las consecuencias respectivas”, escribió. “Lo más seguro es que Estados Unidos enfrenta esta forma de juicio de Dios”.

Algunos cristianos predican que la oración es contingente. Los desastres naturales son en realidad castigos de Dios, proclaman. No responde la oración en este momento porque Estados Unidos le ha dado la espalda. Citan versículos que condicionan el favor de Dios sobre nuestra obediencia.

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” – 2 Crónicas 7: 14

Así que la plaga es culpa nuestra.

En realidad, no lo es. Tengan en cuenta que ese versículo es sólo la segunda mitad de una oración. La primera mitad dice:

“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;” – 2 Crónicas 7: 13

Ponga esos versículos en el orden correcto, y veremos de qué es que promete Dios “curar la tierra”: ¡de él mismo!

En mi libro, “DIOS: El personaje más desagradable de toda ficción” [GOD: The Most Unpleasant Character in All Fiction], cito más de 50 pasajes que muestran que el Dios bíblico y celoso usa la peste y las plagas para castigar a su pueblo por adorar a alguien que no sea él mismo. Aquí hay algunos:

“Yo amontonaré males sobre ellos… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente Y de peste amarga;” – Deuteronomio 32: 23-24

“Y Jehová envió la peste sobre Israel… y murieron del pueblo… setenta mil hombres.” – 2 Samuel 24: 15

“Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.” – 1 Crónicas 21: 14

“Y heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.” – Jeremías 21: 6


En lugar de un Día Nacional de Oración, aquellos que obstinadamente continúan creyendo en la deidad bíblica deberían proclamar un Día Nacional de Maldecir a Dios. Su dios causó el virus y no hará nada para detenerlo.

“Dios no paró el virus”

«Nos arrastramos y adoramos y le pedimos a Dios que haga lo que nosotros mismos deberíamos haber hecho hace mil años, y podemos hacerlo ahora, tan pronto como lo elijamos.»

–Charlotte Perkins Gilman, 1923.

«Buenas obras en lugar de largas oraciones.»

–Anne Royall, activista feminista del siglo XIX.

El 14 de abril, el gobernador Cuomo de Nueva York, expresó un optimismo cauteloso de que la curva comenzaba a aplanarse en su estado. “Nuestro comportamiento ha detenido la propagación del virus”, dijo. “Dios no detuvo la propagación del virus. Y lo que hacemos, cómo actuamos, determinará cómo se propague ese virus.”

Exactamente. Lo que hacemos. Debería ser obvio, incluso para aquellos que creen en la oración (incluido Cuomo, que es católico), que los remedios efectivos no provienen de rogar a Dios. La oración puede ofrecer esperanza y consuelo a algunos, pero la ciencia hace el trabajo pesado de resolver problemas a través del esfuerzo humano. Los valientes trabajadores de la salud (incluidos los creyentes y no creyentes) y las políticas gubernamentales impuestas, como refugiarse en casa, son lo que marca la diferencia.

No hay buena evidencia para ningún dios. ¿Pero no es un alivio saber que el dios cristiano no existe? En lugar de distraernos y decepcionarnos al suplicar a una antigua deidad llena de amenazas vacías y promesas más vacías, abramos los ojos, levantémonos de nuestras rodillas, remanguémonos y trabajemos con la ciencia y la medicina para combatir esta pandemia.

Robert Ingersoll lo dijo mejor: “Las manos que ayudan son mucho mejores que los labios que oran”.


---SIN COMENTARIOS----


EL CORONAVIRUS DEMUESTRA QUE EL DIOS CRISTIANO NO EXISTE…

Por Dan Barker (traducción de Iván Gonzales Mairena)
(Originalmente publicado en https://www.patheos.com/)


Es simple lógica. El dios cristiano promete responder a la oración. Las oraciones hacia este dios no son respondidas. Por lo tanto, el dios cristiano no existe.

En este momento, millones de cristianos le están pidiendo a su dios que derrote el coronavirus y sane a los enfermos. Esas oraciones no están teniendo efecto.

No es sólo el coronavirus, por supuesto. Podríamos tomar el ejemplo del terrible terremoto de Lisboa de 1755, que Voltaire llamó una “danza repelente de la muerte”, y sobre el cual el orador del siglo XIX Robert Ingersoll concluyó que “negó la existencia de Dios”. O la “gripe española” de 1918, que mató a mi bisabuelo. O los ataques terroristas de 2001, que llevaron a Richard Dawkins a decir: “Mi respeto por las religiones abrahámicas se fue con el humo y el polvo del 11 de septiembre”.

La historia está llena de ejemplos, pero sólo necesitamos uno. El SARS-CoV-2 es lo suficientemente virulento como para matar al dios cristiano sin ayuda.


¿Qué promete el dios cristiano?

El dios cristiano hace una promesa cristalina: “Contestaré tus oraciones”.
Jesús declaró audazmente: “Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.” (Mateo 21: 22) No hay ambigüedad aquí. “Todo” significa “todas las cosas”. Incluso aclaró: “si a este monte dijereis: Quítate y échate en el mar, será hecho.”
Jesús, quien dijo “Yo y el Padre uno somos” [Juan 10: 30], confirmó esto en muchos otros pasajes:
“Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.” – Marcos 11: 24
“Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.” – Mateo 18: 19
“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.” – Mateo 7: 7-8
“Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.” – Marcos 11: 22-23
“De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.” – Juan 14: 12-14

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.” – Juan 15: 7

“No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros, y os he puesto para que vayáis y llevéis fruto, y vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, él os lo dé.” – Juan 15: 16

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?” – Mateo 7: 11

“De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará. … pedid, y recibiréis, para que vuestro gozo sea cumplido.” – Juan 16: 23-24..

Otros escritores del Nuevo Testamento estuvieron de acuerdo:

“y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él.” – 1 Juan 3: 22

“Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” – 1 Juan 5: 14-15

“¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él… Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.” – Santiago 5: 14-15

La misma promesa aparece en el Antiguo Testamento:

“Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.” (Salmo 37: 4)

El reclamo es indiscutible. El dios cristiano omnipotente y omnibenevolente promete responder “a todos los que pidan”, “a todas las cosas”, “lo que pidan en oración”. Si un cristiano creyente ora, “se hará por ti”, “recibirás”, “será tuyo”, “lo haré”.

No hay promesa más sólida en las Escrituras.

El dios cristiano promete responder la oración no con “Sí, No o Espera”, como afirman algunos apologistas. Él promete con un inequívoco “Sí”.

¿Responde Dios a la oración?
«¡Cuántas son las peticiones fervientes, presentadas en fe por los adoradores de Dios, que nunca se otorgan!»

–Emma Martin, 1840

«Nada falla tanto como la oración».

–Anne Gaylor, 1978

Multitudes de cristianos han estado orando fervientemente. Los jesuitas le pidieron a Jesús que “sane a los enfermos del virus”. La organización de ayuda cristiana World Vision está pidiendo a Dios Todopoderoso que “evite que este nuevo coronavirus continúe propagándose”. Los bautistas del sur están suplicando: “Señor, tú eres el gran médico, así que oramos por la curación de las víctimas de COVID-19”. La consejera espiritual del presidente Trump, Paula White, dijo: “Creo de la misma manera que si le pedimos a Dios todopoderoso que intervenga divinamente como lo hace tantas veces, que la epidemia puede ser detenida”.

Entonces, ¿por qué miles continúan sucumbiendo indiscriminadamente al coronavirus? Las muertes trágicas incluyen creyentes devotos, así como ministros, sacerdotes y obispos. Están suplicando a su Señor por protección, pero el virus insolente, que no hace excepción de personas, está retozando imprudentemente alrededor del planeta, ajeno a sus creencias.

A mediados de marzo, el presidente Trump finalmente se dio cuenta de que la pandemia era un problema. El número de muertes de COVID-19 en los Estados Unidos se acercaba a 100. Así que anunció (por tuit) un Día Nacional de Oración, “buscando la protección de Dios”.

«Es un gran honor declarar el domingo 15 de marzo como Día Nacional de Oración. Somos un país que, a lo largo de nuestra historia, ha buscado en Dios protección y fortaleza en momentos como estos… No importa dónde te encuentres, te aliento a que recurras a la oración en un acto de fe. ¡Juntos, PREVALECEREMOS fácilmente!»

En la proclamación de Trump oró «para que la mano sanadora de Dios se coloque sobre la gente de nuestra nación… Porque con Dios nada será imposible».

¿Es culpa nuestra?

El reverendo Ralph Drollinger, el pastor evangélico que lleva a cabo estudios bíblicos en la Casa Blanca para el gabinete del presidente Trump, culpa al pecado por el coronavirus: “Cada vez que un individuo o grupo corporativo de personas transgrede los preceptos inviolables de la Palabra de Dios, él, ella, ellos o la institución, sufrirán las consecuencias respectivas”, escribió. “Lo más seguro es que Estados Unidos enfrenta esta forma de juicio de Dios”.

Algunos cristianos predican que la oración es contingente. Los desastres naturales son en realidad castigos de Dios, proclaman. No responde la oración en este momento porque Estados Unidos le ha dado la espalda. Citan versículos que condicionan el favor de Dios sobre nuestra obediencia.

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” – 2 Crónicas 7: 14

Así que la plaga es culpa nuestra.

En realidad, no lo es. Tengan en cuenta que ese versículo es sólo la segunda mitad de una oración. La primera mitad dice:

“Si yo cerrare los cielos para que no haya lluvia, y si mandare a la langosta que consuma la tierra, o si enviare pestilencia a mi pueblo;” – 2 Crónicas 7: 13

Ponga esos versículos en el orden correcto, y veremos de qué es que promete Dios “curar la tierra”: ¡de él mismo!

En mi libro, “DIOS: El personaje más desagradable de toda ficción” [GOD: The Most Unpleasant Character in All Fiction], cito más de 50 pasajes que muestran que el Dios bíblico y celoso usa la peste y las plagas para castigar a su pueblo por adorar a alguien que no sea él mismo. Aquí hay algunos:

“Yo amontonaré males sobre ellos… Consumidos serán de hambre, y devorados de fiebre ardiente Y de peste amarga;” – Deuteronomio 32: 23-24

“Y Jehová envió la peste sobre Israel… y murieron del pueblo… setenta mil hombres.” – 2 Samuel 24: 15

“Así Jehová envió una peste en Israel, y murieron de Israel setenta mil hombres.” – 1 Crónicas 21: 14

“Y heriré a los moradores de esta ciudad, y los hombres y las bestias morirán de pestilencia grande.” – Jeremías 21: 6


En lugar de un Día Nacional de Oración, aquellos que obstinadamente continúan creyendo en la deidad bíblica deberían proclamar un Día Nacional de Maldecir a Dios. Su dios causó el virus y no hará nada para detenerlo.

“Dios no paró el virus”

«Nos arrastramos y adoramos y le pedimos a Dios que haga lo que nosotros mismos deberíamos haber hecho hace mil años, y podemos hacerlo ahora, tan pronto como lo elijamos.»

–Charlotte Perkins Gilman, 1923.

«Buenas obras en lugar de largas oraciones.»

–Anne Royall, activista feminista del siglo XIX.

El 14 de abril, el gobernador Cuomo de Nueva York, expresó un optimismo cauteloso de que la curva comenzaba a aplanarse en su estado. “Nuestro comportamiento ha detenido la propagación del virus”, dijo. “Dios no detuvo la propagación del virus. Y lo que hacemos, cómo actuamos, determinará cómo se propague ese virus.”

Exactamente. Lo que hacemos. Debería ser obvio, incluso para aquellos que creen en la oración (incluido Cuomo, que es católico), que los remedios efectivos no provienen de rogar a Dios. La oración puede ofrecer esperanza y consuelo a algunos, pero la ciencia hace el trabajo pesado de resolver problemas a través del esfuerzo humano. Los valientes trabajadores de la salud (incluidos los creyentes y no creyentes) y las políticas gubernamentales impuestas, como refugiarse en casa, son lo que marca la diferencia.

No hay buena evidencia para ningún dios. ¿Pero no es un alivio saber que el dios cristiano no existe? En lugar de distraernos y decepcionarnos al suplicar a una antigua deidad llena de amenazas vacías y promesas más vacías, abramos los ojos, levantémonos de nuestras rodillas, remanguémonos y trabajemos con la ciencia y la medicina para combatir esta pandemia.

Robert Ingersoll lo dijo mejor: “Las manos que ayudan son mucho mejores que los labios que oran”.


---SIN COMENTARIOS----


Viernes, 21 de Julio de 2017

SAUL: EL REY DE LOS PREPUCIOS

Por Ferney Yesyd Rodriguez*


Esta historia ocurrió cuando Saúl era el primer rey de Israel. Este rey sentía celos de David. Para evitar que este tomara como esposa a su hija le puso un reto casi imposible (no, no fue cazar al minotauro). David cumple con el reto lo que demostró que el dios Jehová estaba con él. Curiosamente este dios Jehová había elegido a Saúl como rey. Qué elecciones y apoyos tan raros los de Jehová, ¿no?


1 de Samuel 18:25-29 (Versión “Dios habla hoy”)

25 Entonces Saúl, con la intención de que David cayera en manos de los filisteos, les contestó:

—Díganle a David que en lugar de la compensación que se acostumbra dar por la esposa, yo, el rey, prefiero que me entregue cien prepucios de filisteos, para vengarme de mis enemigos.

26 Los servidores de Saúl le comunicaron estas noticias a David, y David consideró apropiada la oportunidad de llegar a ser yerno del rey. Antes de que el plazo se cumpliera, 27 David tomó a sus hombres, y fue y mató a doscientos filisteos; luego llevó los prepucios de éstos al rey, y se los entregó para poder ser su yerno. Entonces Saúl le concedió a su hija Mical por esposa.


28 Pero al ver y comprobar Saúl que el Señor ayudaba a David y que su hija Mical lo amaba, 29 llegó a tenerle más miedo que antes, y se convirtió en su eterno enemigo.


Sin Comentarios

*Tomado de SinDioses.org 

SAUL: EL REY DE LOS PREPUCIOS

Por Ferney Yesyd Rodriguez*


Esta historia ocurrió cuando Saúl era el primer rey de Israel. Este rey sentía celos de David. Para evitar que este tomara como esposa a su hija le puso un reto casi imposible (no, no fue cazar al minotauro). David cumple con el reto lo que demostró que el dios Jehová estaba con él. Curiosamente este dios Jehová había elegido a Saúl como rey. Qué elecciones y apoyos tan raros los de Jehová, ¿no?


1 de Samuel 18:25-29 (Versión “Dios habla hoy”)

25 Entonces Saúl, con la intención de que David cayera en manos de los filisteos, les contestó:

—Díganle a David que en lugar de la compensación que se acostumbra dar por la esposa, yo, el rey, prefiero que me entregue cien prepucios de filisteos, para vengarme de mis enemigos.

26 Los servidores de Saúl le comunicaron estas noticias a David, y David consideró apropiada la oportunidad de llegar a ser yerno del rey. Antes de que el plazo se cumpliera, 27 David tomó a sus hombres, y fue y mató a doscientos filisteos; luego llevó los prepucios de éstos al rey, y se los entregó para poder ser su yerno. Entonces Saúl le concedió a su hija Mical por esposa.


28 Pero al ver y comprobar Saúl que el Señor ayudaba a David y que su hija Mical lo amaba, 29 llegó a tenerle más miedo que antes, y se convirtió en su eterno enemigo.


Sin Comentarios

*Tomado de SinDioses.org 

SAUL: EL REY DE LOS PREPUCIOS

Por Ferney Yesyd Rodriguez*


Esta historia ocurrió cuando Saúl era el primer rey de Israel. Este rey sentía celos de David. Para evitar que este tomara como esposa a su hija le puso un reto casi imposible (no, no fue cazar al minotauro). David cumple con el reto lo que demostró que el dios Jehová estaba con él. Curiosamente este dios Jehová había elegido a Saúl como rey. Qué elecciones y apoyos tan raros los de Jehová, ¿no?


1 de Samuel 18:25-29 (Versión “Dios habla hoy”)

25 Entonces Saúl, con la intención de que David cayera en manos de los filisteos, les contestó:

—Díganle a David que en lugar de la compensación que se acostumbra dar por la esposa, yo, el rey, prefiero que me entregue cien prepucios de filisteos, para vengarme de mis enemigos.

26 Los servidores de Saúl le comunicaron estas noticias a David, y David consideró apropiada la oportunidad de llegar a ser yerno del rey. Antes de que el plazo se cumpliera, 27 David tomó a sus hombres, y fue y mató a doscientos filisteos; luego llevó los prepucios de éstos al rey, y se los entregó para poder ser su yerno. Entonces Saúl le concedió a su hija Mical por esposa.


28 Pero al ver y comprobar Saúl que el Señor ayudaba a David y que su hija Mical lo amaba, 29 llegó a tenerle más miedo que antes, y se convirtió en su eterno enemigo.


Sin Comentarios

*Tomado de SinDioses.org 
Viernes, 19 de Febrero de 2016

LA RAIZ DE TODO MAL??: EL VIRUS DE LA FÉ..

Por guerreropirata

Segunda parte del documental de Richard Dawkins: La Raíz de Todo Mal; en donde se hace un análisis de como la religión y la fé ciega es el principio de todos los males.


Les comparto el video en un solo link... Disfrútenlo...y comenten...


LA RAIZ DE TODO MAL??: EL VIRUS DE LA FÉ..

Por guerreropirata

Segunda parte del documental de Richard Dawkins: La Raíz de Todo Mal; en donde se hace un análisis de como la religión y la fé ciega es el principio de todos los males.


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LA RAIZ DE TODO MAL??: EL VIRUS DE LA FÉ..

Por guerreropirata

Segunda parte del documental de Richard Dawkins: La Raíz de Todo Mal; en donde se hace un análisis de como la religión y la fé ciega es el principio de todos los males.


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LA RAIZ DE TODO MAL??: LA ILUSIÓN DE DIOS..

Por guerreropirata

Primera parte de la serie documental de Richard Dawnkis: La Raiz de Todo Mal, en donde se muestra como la gente religiosa y fanática cree en casi todo lo que se le dice que es divino.

Les comparto el video en un solo link.. Disfrútenlo y comenten...


LA RAIZ DE TODO MAL??: LA ILUSIÓN DE DIOS..

Por guerreropirata

Primera parte de la serie documental de Richard Dawnkis: La Raiz de Todo Mal, en donde se muestra como la gente religiosa y fanática cree en casi todo lo que se le dice que es divino.

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LA RAIZ DE TODO MAL??: LA ILUSIÓN DE DIOS..

Por guerreropirata

Primera parte de la serie documental de Richard Dawnkis: La Raiz de Todo Mal, en donde se muestra como la gente religiosa y fanática cree en casi todo lo que se le dice que es divino.

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LA RAIZ DE TODO MAL??: LA ILUSIÓN DE DIOS..

Por guerreropirata

Primera parte de la serie documental de Richard Dawnkis: La Raiz de Todo Mal, en donde se muestra como la gente religiosa y fanática cree en casi todo lo que se le dice que es divino.

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Lunes, 6 de Abril de 2015

ASHERAH, LA ESPOSA DE YAHVE-JEHOVA FUE VETADA DE LA BIBLIA


Por guerreropirata*

La Diosa Madre, pareja de Yahveh, ha sido excluida dolosamente de la Biblia, ante la construcción de un paradigma de hegemonía masculina, según revela una investigadora; Asherah, es la eterna Astarte, Ishtar, diosa del mar, del cielo y símbolo del árbol de la vida.

Antes del monoteísmo patriarcal instaurado por el judeocristianismo en Occidente que ha formateado nuestra conciencia hacia el enaltecimiento de los valores masculinos de conquista, expansion y explotación de la naturaleza –dejando a un lado el sentir, las emociones, la intuición- es posible que haya una concepción religiosa de la divinidad como una pareja, la Diosa Madre y el Dios Padre.

Información presentada por la investigadora de la Universidad de Exeter, Francesca Stavrakopoulos, apunta a que originalmente las grandes religiones abrahámicas –que son hoy los tres grandes monoteísmos- adoraban también a la diosa Asherah, junto a Yahveh (Asherah es a veces llamada Astarot, y es la misma deidad adorada como Ishtar por los babilónicos y Astarte por los griegos, arquetipo del divino femenino: Luna, Tierra Venus).

Stavrakopoulous basa su teoría en antiguos textos, amuletos y figuras encontradas en la ciudad de Ugarit, hoy Siria, en los que se revela que Asherah era una poderosa diosa de la fertilidad que se adoraba junto a Yahveh o Jéhovah.

En una vasija del siglo XIII encontrada en el desierto de Sinai, en Kuntillet Arjud, se pide bendición a la pareja divina. “Y ahora varias inscripciones similares han sido encontradas, todas las cuales fortalecen el caso de que el Dios de la Biblia tuvo una esposa”, dice la académica.

También es significativo la admisión bíblica de que Asherah fue adorada en el templo de Yahveh en Jerusalén y en el Libro de los Reyes se dice que una estatua de Asherah yacía en el templo y que personal femenino tejía vestimentas rituales para ella.

En el Libro de Jeremías existe una posible referencia a esta diosa cuando se habla de “La Reina del Cielo”.
A veces su nombre traduce como  la diosa del árbol de la vida, pero también está vinculada con el mar en uno de sus nombres Athirat, rbt ʼaṯrt ym, rabat ʼAṯirat yammi, Señora del Mar o Aquella que camina sobre el mar.
Su otro epiteto en los textos ugariticos (un lenguaje semítico) es  “qaniyatu ʾilhm”, “la creadora de los dioses” (Elohim).

En esos textos Athirat es la consorte del dios El; existe una referencia a  los 70  hijos de Athirat, presumiblemente los mismos 70 hijos de El. También se le llama Elat, la contraparte femenina de El, en los textos acadios aparece como Ashratum, la esposa de Anu, el dios del cielo.

J. Edward Wright, del  Arizona Center for Judaic Studies dice que “Asherah no fue editada del todo de la Biblia por sus editores masculinos, trazos de ella permanecen y evidencia arqueológica y referencias en textos de naciones en las fronteras de Israel permiten reconstruir su papel en las religiones del Levante”.


Otras referencias a esta diosa en la Biblia derivan del libro de Deuternomio, en un marco siempre hostil. El Rey Manasseh es juzgado como alguien que hizo mal ante Dios cuando colocó el poste, símbolo del árbol de Asherah (¿el ash tree de los druidas, axis mundi?), en el Templo. El Rey Hezekiah, que removió el símbolo de Asherah del Templo y lugares sagrados fue alabado como el más justo de los reyes.  

Los profetas Isaías, Jeremías y Micah también condenan la idolatryí de Asherah, ya que según ellos aleja de la adoración del dios único y verdadero. Esto nos da idea de como la diosa femenina, del árbol de la vida, del mar y del cielo, fue equiparada con la falsa idolatría, con Baal, y se alejó al hombre de la adoración de la pareja divina y de la mujer, probablemente en ediciones subsecuentes de la Biblia, editada por hombres que quizás más que ser fieles a la sagrada escritura y a los documentos históricos, hicieron una operación de inteligencia y una programación neurolingüística de la sociedad, destinada a mantener en el poder a la casta sacerdotal masculina, reprimiendo el polo femenino de la divinidad.

*Tomado de http://news.discovery.com/history/religion/god-wife-yahweh-asherah-110318.htm

Lunes, 14 de Abril de 2014

BARRABÁS Y JESÚS, ¿DOS PERSONAS CON UN DESTINO, O LA MISMA PERSONA?



Por guerreropirata

En arameo, Bar Abba o Barrabás ( בר-אבא) significa "hijo del padre". ¿Quién era Barrabás? El Evangelio de Juan dice: «Barrabás era un bandido» (18,40), que en los momentos políticos de entonces podía significar alguien contrario al régimen de sometimiento romano (como dice Mt 15,7, participó en una insurrección que fue sangrienta, por eso tenía acusación de asesinato como dice Lc 23,19.25).
Estamos hablando por tanto de un líder judío contra Roma, como señala Mateo 27,16: un mesías, como dicho nombre «hijo del padre» significa. En este sentido, recuerda Ratzinger que más tarde, la que sería la última revolución anti-romanos, en el año 132, fue dirigida por Bar-Kokebá, «hijo de la estrella».«Ratzinger, Jesús de Nazaret»

Los Evangelios hasta el siglo III usan ese nombre: «Jesús Barrabás», Jesús hijo del padre, como un doble de Jesús, dos hombres para la misma misión, pero de una manera muy diferente.
Son las dos opciones mesiánicas: la acción para un reino aquí, como le preguntaban a Jesús "¿Es ahora que instaurarás tu reino?" o una acción nueva, "mi reino no es de este mundo", una fuerza transformadora paradójica, aparentemente absurda.
Hyam Maccoby, especializado en el estudio de la tradición religiosa cristiana y judía, ha propuesto la teoría de que Bar Abba era el apodo que daban a Jesús, que comenzaba siempre sus oraciones con la palabra Abba, "Padre", mientras que el uso de "barabbas" o "Bar-abbas" no parece haber sido un nombre común en dicha época.

Según esta hipótesis, cuando la multitud en La matanza exigió a Pilato que diera libertad a "Bar Abba" (Barrabás) era la libertad del mismo Jesús la que pedían.
La teoría recibe muy fuerte apoyo de manuscritos provenientes de Cesarea, del Sinaí, de Siria, etc., y de algunos manuscritos usados por Orígenes. Dichos manuscritos llaman al supuesto "Barrabás" Iesous ho Barabbas, es decir Jesus Bar Abba o Jesús Hijo del Padre.

Otro aspecto conflictivo es la costumbre mencionada en los evangelios de liberar a un prisionero durante la Pascua. Los mismos no están de acuerdo en si era una costumbre hebrea o romana, pero en ninguno de los dos casos se encontraron otros registros históricos que confirmaran la existencia de dicha costumbre. Los registros históricos que se poseen sobre Poncio Pilatos muestran un desprecio por la tierra en donde gobernaba, que consideraba una provincia menor del Imperio romano, y la posibilidad de que honrara una tradición judía sería remota. Podría ser posible que Pilatos creara en el momento una supuesta tradición como excusa para no crucificar a un líder popular y no exponerse a motivar rebeliones, pero los evangelios no lo retratan como si tuviera la situación bajo control.
Existen varias lecturas sobre los posibles motivos por los que Jesús y Barrabás, de haber sido la misma persona, habrían terminado siendo dos diferentes.

Una interpretación plantea que habría sido responsabilidad de elementos antisemitas en la iglesia, que al dirigir la petición de libertad hacia una persona retratada como reprobable coloca en el judaísmo la responsabilidad por la crucifixión.
Es posible también que la historia se retratara así para retirar la culpa del Imperio romano por los eventos. Esto último se habría hecho para facilitar la introducción del cristianismo entre los romanos, ya que de otra forma para un romano aceptar que Jesús fuera el mesías implicaría aceptar también que el Imperio habría matado al hijo de Dios. La traición de Judas serviría también como elemento para redirigir la culpa.

También podría haberse tratado de un error de traducción. La multitud podría haber pedido la liberación de "Jesús Barrabás" (bar-Abba en arameo, "hijo del padre"), y Pilatos habría rechazado la aclamación popular. Cuando la historia fue traducida a otros idiomas, los traductores podrían no haber dominado el idioma arameo: la petición de liberación habría permanecido, pero Barrabás habría pasado en el proceso a ser una persona diferente. En este sentido, debe señalarse que muy poco tiempo antes, quizás menos de una semana, otra multitud compuesta de seguramente las mismas personas había aclamado a Jesús a su entrada a la ciudad.
Lunes, 3 de Febrero de 2014

YAHVE-JEHOVA ORDENA MATAR A TU ESPOSA SI RESULTA NO SER VIRGEN

Por guerreropirata


En Deuteronomio 22:13-21 tenemos otra ley dictada por Yahve-Jehova en la que ORDENA matar a la mujer si no fuera virgen, a continuación lo transcribo:

Cuando alguno tomáre mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere, (...) y dijese: A ésta mujer tomé, y me llegué a ella, y no la hallé virgen; entonces el padre de la joven y su madre tomarán y sacarán las señales de la virginidad de la doncella a los ancianos de la ciudad en la puerta; y dirá el padre de la joven a los ancianos: Yo dí mi hija a este joven y él la aborrece; (...) pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderá las vestiduras delante de los ancianos de la ciudad. Entonces los ancianos tomarán al hombre y lo castigarán; y le multarán en 100 piezas de plata (...) Más si resultáse verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la sacarán (...) y la apedrearán los hombres de la ciudad, y morirá..."

Notamos que este "dios" era muy machista y dictaba leyes en donde las mujeres no tenian ni la más mínima oportunidad para defenderse.

Porqué siguen leyendo y predicando éste libro de hace más de 2000 años llamado Biblia que tiene estas leyes tan absurdas?

Domingo, 12 de Enero de 2014

YAHVE-JEHOVA CONTRA LA INTERRUPCION DEL COITO

Por guerreropirata



En Genesis 38:8-10 tenemos la historia de Onán quien era el segundo hijo de Judá; a continuación les transcribo dicha historia..

Después de que su hermano mayor falleciera, Onán debía casarse con su viuda Tamar tal y como dictaba la Ley judía.
 Según la Biblia, cada vez que tenía una relación sexual con su cuñada, eyaculaba sobre la tierra, practicaba el coitus interruptus.
Según la ley de su tiempo, un hijo tenido con Tamar no sería considerado suyo, sino un niño de su hermano. Este hijo heredaría los derechos de la primogenitura (por ser considerado hijo de Er, el hermano mayor), desplazando a un segundo lugar a Onán.
Éste no cumplió sus órdenes, entonces como respuesta Yahve-Jehova mató a Onán.

Esta historia es la base para que el cristianismo condene la masturbación y el control de la natalidad, ya que el principal pecado en ello sería el desperdicio o derramamiento de esperma (!!!) .

Sin comentarios.....
- See more at: http://www.identi.li/index.php?topic=284959#sthash.TLMKh35B.dpuf


Esta historia es la base para que el cristianismo condene la masturbación y el control de la natalidad (coito interrupto).
- See more at: http://www.identi.li/index.php?topic=284959#sthash.TLMKh35B.dpu

JESUS DE NAZARETH: Vivió como lo narra la Biblia?

Por Ferney Yesid Rodriguez


 Quién dudaría de la historicidad de Jesús de Nazareth?

Contamos los años en “antes y después de Cristo”. Tantas personas creen que existió, de la misma manera que un héroe de la independencia, que se conmemoran las fecha de su nacimiento y su muerte.

Sin embargo, sería prudente preguntamos: ¿Qué evidencias hay sobre la existencia de Jesús de Nazareth?

Si revisamos detalladamente, tendríamos que decir que no tenemos absolutamente ninguna prueba confiable, de fuentes seculares (no religiosas), que Jesús haya vivido, por lo menos de la forma descrita en la Biblia.
Esta respuesta elevará más de un par de cejas, a la vez que nuestros amigos católicos y protestantes nos dirán que la existencia de Jesús es tan indiscutible, que dividió la historia en “antes y después de Cristo”.
Sin embargo, cabe mencionar que el sistema “antes y después de Cristo” no se inventó hasta el siglo VI y no se aceptó de manera general en Europa hasta el siglo XI. Nuestro sistema de contar los años en a. C y d. C lo debemos al monje Dionysius Exigius (o Dionisio el exiguo), quien por orden del Papa Juan I elaboró una cronología fijando el nacimiento de Jesús en el año 753 A. U. C. (ad urbe condita) o año 753 desde la fundación de Roma. El año 1 de la era cristiana fue fijado por Dionisio en el 1 de enero del 754 A.U.C. En tiempos más recientes los historiadores prefieren utilizar las siglas A.E.C. (antes de la era común) y D.E.C. (después de la era común), por respeto a la diversidad cultural del mundo.

Los científicos fijan los eventos prehistóricos en “años antes del presente” BP (Before present). Por ejemplo, las pinturas rupestres de la Era glacial en la cueva de Altamira están fechadas en 17.000 años antes del presente. Utilizar en este caso el sistema “antes de Cristo” es una adjudicación culturalmente abusiva. ¿Les importaría en algo a esos cavernícolas el futuro nacimiento de un líder religioso?
Dionisio elaboró su sistema de contar los años, tomando como históricamente válidas las narraciones de los evangelios, las cuales analizaremos más adelante. Dionisio creía firmemente que Jesús nació el 25 de diciembre, ignorando el origen de esta costumbre. En realidad La Iglesia Católica empezó a celebrar navidad desde el siglo IV. La Enciclopedia de la Religión Católica, Tomo V dice al respecto:
“La razón que llevó la Iglesia Romana a fijar la festividad en ese día, parece ser su tendencia a suplantar las festividades paganas por otras cristianas. De este modo se originaron muchas de las actuales fiestas litúrgicas. Ahora bien sabemos que entonces en Roma los paganos consagraban el día 25 de diciembre en celebrar el Natalis invicti, el nacimiento del Sol Invencible, que después del solsticio, se engrandecía en fuerza y claridad. Símbolo del Sol era Mitra, divinidad oriental, cuyo culto había sido introducido en Roma en 274. De este modo, para hacer ocurrencia a la fiesta pagana consagrada al nacimiento del Sol natural (Mitra), la Iglesia comenzó celebrando este Sol novus...”
Muchos investigadores han llegado a la conclusión que el Jesús que conocemos por el Nuevo Testamento resultó de una creación mitológica del primer siglo.

Los investigadores han aplicado el Principio de Evidencia Negativa para llegar a tales conclusiones.

El Principio de Evidencia Negativa dice que no tenemos una buena razón para acreditar una proposición sí los siguientes tres principios se satisfacen:
  1. Si todas las pruebas o evidencias que corroboran una proposición son de poca confianza.
  2. No existe ninguna evidencia comprobando la proposición, cuando esta debería estar presente si la proposición fuese verdadera.
  3. Si se ha realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva tras las evidencias corroborativas en el lugar apropiado.
El primer punto del Principio de Evidencia Negativa, nos pide “que las pruebas que corroboran una proposición sean poco seguras” Esto es justo lo que ocurre con la única evidencia secular sobre la vida de Jesús: los dos breves pasajes de las obras de un historiador del siglo I, llamado Flavio Josefo. Josefo era un prolífico escritor, no obstante, solo escribió dos párrafos sobre Jesús. Uno es notoriamente una interpolación, y el otro es altamente sospechoso.

Otras referencias a Jesús en los escritos seculares son demasiado ambiguas, o son interpolaciones posteriores.
Este hecho es bastante curioso, ya que la Biblia dice que Jesús fue un fenómeno de masas y que tuvo repercusiones en los eventos sociales de Oriente medio. Esto es como si en un futuro lejano, sólo se encontraran dos breves pasajes sobre la existencia de un tal Nelson Mandela en los textos de historia
de Sudáfrica y los diarios del siglo XX.

Al cuestionar a los creyentes sobre esto, ellos responden que se basan en sus sensaciones interiores, y es muy probable que tras enseñarles las incongruencias históricas de sus creencias ellos respondan: “Esto lo creo porque siento a Cristo en mi corazón”, o “Tú no puedes entender esto porque no has tenido esta experiencia de vida” o “Debes saber que Cristo cambió mi vida, y eso es suficiente para que yo crea”.
Sin embargo, estas razones son poco confiables, ya que las personas de todos los credos siempre han tenido sensaciones interiores, sea cual fuere la creencia que promulguen. Los cristianos nos dicen que ellos “siguen a Jesús”, pero es diferente ser seguidor de alguien a quien se puede ver y escuchar de primera mano, que seguir a unos religiosos que predican (e interpretan) unos textos escritos por unos fulanos, que escucharon hablar de un tal Jesús de Nazareth. ¡La diferencia entre estas dos situaciones es abismal!

En el siglo I, había la costumbre de escribir algo y atribuirlo a otra persona (a su mentor filosófico), tal actividad se conoce como “Pseudoepigrafía”. Esto dificultó a los estudiosos la verificación de quien realmente escribió los libros del Nuevo Testamento.
Los apologistas cristianos dicen que la pseudoepigrafía era una técnica común en las escuelas de la época, y que en tal época no se consideraba moralmente incorrecta. Sin embargo, el autor Karlheinz Deschner, en su "Historia criminal del cristianismo", tomo 4 (falsificaciones y engaños), demuestra contundentemente que incluso en la antigüedad, esa práctica era reconocida como deshonesta y fraudulenta.

Los investigadores al aplicar ciertas técnicas, para determinar quién está hablando, cuál es su mensaje, el cuándo y el por qué, han concluido que los escritos más antiguos de los primeros cristianos son las cartas de San Pablo. Estas probablemente datan del comienzo de la quinta década del primer siglo - bien después de los eventos de la vida de Jesús. Además de esto, no todas las epístolas que se encuentran en la Biblia como obras de Pablo, son realmente suyas, sino como se mencionó anteriormente, algunas fueron escritas por otras personas, quienes las atribuyeron a Pablo.
Las cartas paulinas fueron escritas antes que los evangelios, y ninguno de estos es anterior a por lo menos la séptima década. Los textos aceptados genuinamente como obras de Pablo son (Gálatas, 1 de Tesalonicenses, 1 y 2 de Corintios, Romanos, Filemón, y Filipenses).

Al examinar las cartas paulinas genuinas de forma aislada, queda claro que Pablo no tenía ninguna idea del nacimiento virginal de Cristo, además nunca afirmó haber vivido en la época de Jesús, o que cualquiera de sus mentores era contemporáneo de Jesús, o que Jesús había hecho cualquier milagro. Pablo tampoco asoció la muerte de Jesús con el juicio ante Pilatos. Pablo nunca corroboró la existencia de un Jesús en la primera mitad del primer siglo. Al revisar otros escritos cristianos anteriores a los cuatro evangelios, ahora considerados como apócrifos (que no pertenecen a la Biblia), queda claro que estos omiten las mismas cosas que Pablo omite, lo que nos lleva a pensar que los hechos biográficos asociados a Jesús fueron inventados posteriormente.

La elaboración de los evangelios abarca el periodo del año 70 D.E.C hasta el 120 D.E.C. aprox. Es necesario mencionar que los evangelios fueron escritos después de la destrucción del templo de Jerusalén en el año 70 D.E.C. por orden del emperador Tito, dando fin a la rebelión judía contra el imperio romano. Este hecho es importante, ya que los predicadores fundamentalistas enseñan que Jesús profetizó la destrucción del templo, lo cual es completamente falso.
El primer evangelio escrito, de los cuatro presentes en la Biblia, fue el de Marcos. Su autor creía en supersticiones, demonios, posesiones por los mismos, y milagros. Todo esto afectó la escritura de su evangelio. El autor de Marcos no declara haber conocido a Jesús. Él probablemente escribió su evangelio en Siria (poco después de la destrucción de Jerusalén) para los romanos cristianos, que pasaban por la persecución de Nerón. Es así como Marcos escribió este evangelio probablemente para fortalecer a los perseguidos.
El evangelio de Marcos, no menciona a José en la historia del nacimiento de Jesús. El autor se refiere a Jesús como "hijo de Maria", una descripción reservada a los hijos ilegítimos. En Marcos no hay detalles sobre el nacimiento de Jesús, no menciona nada sobre un nacimiento virginal, la visita de los reyes magos o de ángeles comentando el nacimiento con los pastores. La razón de esto, es que esos mitos aún no habían sido incluidos en la doctrina cristiana.
El segundo evangelio fue el de Mateo. El autor de Mateo estaba empeñado en mostrar a los hebreos que Jesús era el Mesías prometido. Cuando el autor de Mateo escribió su evangelio, tenía a su disposición la traducción griega del Antiguo Testamento conocida como “La Septuaginta” o “de los setenta”. En la septuaginta se tradujo mal un texto de Isaías que dice que en respuesta a una señal, una mujer joven (almah es el término hebreo) concebiría a un niño que habría de llamarse Emmanuel. La palabra utilizada en hebreo no significa “virgen”, pues en tal caso el vocablo correcto debió ser “betulah ”, esta palabra fue traducida al griego como “parthenos”, que significa virgen. Así ocurrió un cambio importante de significado y el autor de Mateo terminó afirmando que María era virgen cuando concibió a Jesús.

El autor de Mateo usó como fuente principal el evangelio de Marcos, por lo que incorporó los mitos de este evangelio, adicionó los suyos, y la historia fue alterada nuevamente. Para probar que Jesús era el Mesías, el autor de Mateo omite detalles en la genealogía de Jesús a fin de mostrar conjuntos de siete generaciones desde Abraham a David, de David hasta el exilio, y del exilio hasta Jesús. Las genealogías del evangelio de Mateo contradicen otras genealogías del Viejo Testamento.
También hay contradicciones entre los evangelios. En Mateo se menciona a Jesús como descendiente del rey David por parte de su hijo Salomón; mientras que en Lucas se afirma que Jesús proviene del rey de David, pero por parte de su hijo Natán. Según el evangelio de Mateo el abuelo paterno de Jesús (el padre de José) es Jacob; pero según Lucas el abuelo paterno de Jesús es Elí.
El Evangelio de Mateo fue un esfuerzo para convertir judíos, mientras que el Evangelio de Lucas lo fue para convertir gentiles (no judíos). El autor de Lucas también poseía una copia de Marcos, citó de ella varios pasajes y adicionó lo que le convenía.

El autor de Lucas escribió para un público romano lleno de posibles conversiones, por lo que Roma fue plasmada de la mejor manera posible. Por ejemplo, en el evangelio de Marcos los soldados romanos azotan a Jesús, pero en el evangelio de Lucas los soldados son de Herodes. El reino de Jesús "no es de este mundo", obviamente un esfuerzo por aplacar las sospechas romanas de una conspiración cristiana contra el estado. Al ascender Domiciano al trono Romano en el año 81 D.E.C, la persecución se había reiniciado, por esto el autor de Lucas ve la necesidad de atenuar las preocupaciones romanas, mostrando el cristianismo como inofensivo. Por esto dedicó el documento a "Su excelencia Teófilo".

El último de los 4 evangelios es el de Juan. Este evangelio fue escrito a comienzos del siglo II, y en éste, Jesús se muestra totalmente opuesto a los judíos.
Como vemos, cada evangelio fue escrito recogiendo información de segunda o tercera mano, después de haberse incorporado mucha mitología, y con fines misioneros precisos. Por esta razón, ninguno de los 4 evangelios es confiable en cuanto a la historicidad de Jesús.
La segunda exigencia del Principio de Evidencia Negativa es que “no exista ninguna evidencia segura donde ésta debería existir”, y esto es lo que ocurre, ya que no existe ningún registro de la vida de Jesús en los documentos romanos de la época, lo cual es sorprendente, ya que Jesús causó gran conmoción, según la Biblia.
El historiador Josefo era tan meticuloso que escribía una historia de tres páginas para cubrir el juicio y ejecución de un ladrón común. Flavio Josefo escribió exhaustivamente sobre Juan el Bautista, mas sobre Jesús, sólo aparecen dos pequeñas referencias altamente cuestionadas por los investigadores. Desafortunadamente, los escritos de Josefo llegaron hasta nosotros solamente a través de fuentes cristianas, ninguna de ellas anterior al siglo IV, y se sabe que los escritos de Josefo fueron revisados.
Las dos referencias de Josefo sobre Jesús son cuestionables principalmente porque, es poco probable que siendo Josefo un Judío, llamase a Jesús de Mesías, principalmente cuando él no daba crédito a otros aspirantes a Mesías. Además de esto, los comentadores que escribieron sobre Josefo antes de Eusebio (siglo IV D.E.C.) no citan ese pasaje.

La historia sobre el censo que ordenó Herodes, en la ciudad natal de cada habitante, y que llevó a José y María a Belén, no encuentra respaldo en los documentos romanos. Con esta historia, el autor del evangelio de Mateo buscaba convencer a los judíos que Jesús era el Mesías, ya que las profecías judías dicen que el Mesías nacería en Belén. Así que la historia de un censo en la que cada habitante tuviese que viajar a su ciudad de origen es un invento del autor de Mateo. Es importante recalcar que ningún gobernador hizo viajar a las gentes a sus ciudades de origen para ser censadas. Eso es absurdo, poco práctico y no sirve al verdadero propósito que tiene un censo: Saber qué personas viven en una determinada zona para colectar impuestos. Esta leyenda no tiene ninguna evidencia histórica.

La muerte de niños inocentes ordenada por Herodes a fin de matar al niño Jesús, también está ausente de los registros romanos. ¿Es posible que después de semejante masacre ningún historiador haya dicho algo al respecto? Algo similar ocurre con el arresto y juicio de Jesús. Todo esto es muy extraño, ya que los romanos eran muy meticulosos en cuanto a la historia escrita. En la Palestina de ese periodo se encuentran muchos historiadores, entre ellos, el ya mencionado Flavio Josefo. ¿Por qué los escritos contemporáneos fiables no dicen nada sobre Jesús de Nazareth, si según la Biblia, fue todo un fenómeno social?

El tercer requerimiento del Principio de Evidencia Negativa dice que “debemos haber realizado una búsqueda minuciosa y exhaustiva de evidencia en donde ella debería estar”. De hecho, esto ya se ha realizado tanto por investigadores religiosos como escépticos, por lo que se puede decir que el tercer punto se ha cumplido.

Con frecuencia las historias mutan, transformándose en mitos, y estos mitos a su vez sufren modificaciones con el tiempo. Así evolucionan las historias sagradas. Por ejemplo, en la Norteamérica del siglo XIX, el joven José Smith aseguró haber recibido una “nueva luz” que narraba las enseñanzas de Jesús en Norteamérica, ya que según él, Jesús después de haber resucitado había hecho una escala en América para predicarle a los nativos (!!!).

La nueva versión de la historia de Jesús que empezó con pocos creyentes, hoy ya tiene aproximadamente 6 millones de seguidores conocidos como mormones. De igual forma en los primeros años del cristianismo, las historias fantásticas inventadas por los evangelistas con el tiempo se convirtieron en la creencia de la mayoría.

Como conclusión podemos decir que basados en el Principio de Evidencia Negativa, tenemos buenas razones para dudar de la biografía de Jesús que se nos presenta en la Biblia. Pero lo que no se puede negar es la existencia de la omnipotente, omnipresente y creadora... ¡mitología de los seres humanos!
Viernes, 8 de Julio de 2011

EL DIABLO AMIGO O ENEMIGO??

Por guerreropirata

Hay 2 párrafos muy interesantes en el primer libro de la biblia llamado Génesis (que para mi deberia llamarse Fábulas) que dicen la verdad de quién es nuestro enemigo.

Transcribo el primer párrafo que narra lo que dijo Dios (Yahve-Jehova) acerca del árbol del bien y el mal.

Génesis 2:16-17, “Y mandó Dios (Yahve-Jehova) al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás".

Leemos y vemos claramente y sin interpretaciones que este supuesto dios "amoroso" les dice a Adán y Eva que por comer un fruto de un arbol van a morir(!!).

Ahora transcribo el otro parrafo en el cual el Diablo o Satanas o Lucifer, habla con Adán y Eva y les dice LA VERDAD DE LO QUE PASARA.

Génesis 3:4-5, "Positivamente no morirán, porque Dios (Yahve-Jehova) sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrirseles los ojos y tendrán que ser como Dios (Yahve-Jehova), conociendo lo bueno y lo malo."

Sin necesidad de interpretar nada vemos quien fue el que mintió y quien dijo la verdad.
Adan despues de comer del arbol del bien y el mal no murio, sino que vivio 930 años.

El que mintió fue este supuesto Dios (Yahve-Jehova) y el que dijo la verdad fue el Diablo.

Me pregunto, como vamos a adorar a este supuesto dios que desde el principio ya miente?

Asi que opinen amigos lectores: El Diablo es amigo o enemigo??.