Archivos en la categoría historia
Las Religiosas Adoratrices en “Domingos laicos”
«Estado, Iglesia y educación: historia de la enseñanza concertada», conferencia de Javier González Moreno en Murcia
El anarquismo italoamericano en Estados Unidos
Ed Simon / JSTOR Daily Al acercarse el aniversario del viaje de Cristóbal Colón a América en 1492, un periódico opinó que, en lugar de ser un héroe, el navegante … Seguir leyendo El anarquismo italoamericano en Estados Unidos
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Mirta Núñez Díaz-Balart nos habla del adoctrinamiento represor franquista. En “Domingos laicos”
«El budismo en España (II). La violencia oculta: del espejismo pacifista a los abusos infantiles» por Juan Antonio Aguilera Mochón
Kafka, su interés por el anarquismo y la perspectiva antiautoritaria de su obra
Como ya se ha señalado en otras ocasiones, no debería ya haber ninguna duda de la simpatía del gran escritor Frank Kafka hacia el anarquismo, como demuestra su cercanía a … Seguir leyendo Kafka, su interés por el anarquismo y la perspectiva antiautoritaria de su obra
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«El clericalismo en Ávila. Siglos XIX y XX» por Serafín de Tapia
El budismo en España: sus aspectos oscuros (I). ¿Es una religión científica? Mitología y realidad · por Juan Antonio Aguilera Mochón
«La mala memoria», en el Antiguo Rectorado de la UCO el 9 de octubre
Conferencia en Granada: «Jueces contra la República: un caso de confesionalismo» por Rubén Pérez Trujillano
De mozárabes, caminos e historias · por Antonio Martínez Lara
Recordar las colectivizaciones en la guerra civil española 1936-39
Felipe Aguado Hernández Las historias de España de las primeras décadas del S. XX nos muestran un país, subdesarrollado. Su economía era básicamente agrícola. Se contabilizan unos 4 millones y … Seguir leyendo Recordar las colectivizaciones en la guerra civil española 1936-39
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La represión franquista a las mujeres libres, hoy en “Domingos Laicos”
«Las conspiraciones a lo largo de la historia», con Antonia de Oñate
Extraterrestres, brujas, médiums y divulgación científica

¿Cuántos estáis convencidos de que el hombre pisó la Luna en 1969? Cada año hago esta pregunta a un grupo de graduados universitarios. ¿Convencidos?, ¿en 1969?, me suelen preguntar. Tras aclararles que quiero saber cuántos están convencidos de que Neil Armstrong y Buzz Aldrin se pasearon por el mar de la Tranquilidad el 21 de julio de 1969, entre un tercio y la mitad no levanta la mano. En alguna ocasión, los partidarios de la conspiración lunar son mayoría.
Mi experiencia, sin ningún valor científico y que repito desde hace veinticinco años, no cuadra con los resultados del Estudio de la Fundación BBVA sobre creencias y prácticas alternativas de 2025 (1) ni con los del Estudio Fundación BBVA de cultura científica en España hecho público hace unos días (2). Según el primero, un 17 % de los españoles mayores de 18 años niega la realidad de los alunizajes. Según el segundo, lo hace el 22 %. Que uno de cada cinco ciudadanos niegue los alunizajes me parece preocupante, aunque sospecho que pueden ser más. Me explico.
Sospecho que el elevado negacionismo lunar entre mis graduados se debe a que les pido que estén convencidos y sitúo la hazaña en 1969, mientras que en el estudio sociológico de la Fundación BBVA preguntan si los humanos hemos llegado a la Luna. Así, sin ninguna fecha. Sé, por experiencia, que hay quienes niegan los alunizajes entre 1969 y 1972, pero no que haya habido misiones similares exitosas después, aunque no precisen cuándo ni sean capaces de presentar una prueba de lo que dicen. Mi sondeo informal entre graduados carece de valor científico. Sin embargo, creo que estaría bien que futuras encuestas de cultura científica plantearan la pregunta sobre la llegada del hombre a la Luna en términos parecidos a los que yo uso en clase.
Según el último estudio de la Fundación BBVA, uno de cada tres españoles (28 %) cree que nos han visitado extraterrestres. El sondeo de 2025 revelaba, además, que también uno de cada tres (30 %) cree que las estrellas y los planetas influyen en nuestra vida; uno de cada cuatro (24 %), que es posible comunicarse con los muertos; uno de cada cinco (18 %), en la magia; y uno de cada siete (14 %), en las brujas. Según ese mismo trabajo, casi la mitad de los españoles (48 %) cree en la existencia de un dios; uno de cada tres, en que un dios creó el universo (33 %), en la vida después de la muerte (35 %) y en el paraíso (30 %); y uno de cada cinco, en el demonio (21 %) y el infierno (19 %). No sabemos –no se han publicado datos al respecto– cómo se solapan entre sí las creencias pseudocientíficas ni cómo lo hacen con las religiosas.
La nota de prensa de la Fundación BBVA sobre el sondeo de 2025 destacaba que «la gran mayoría de los ciudadanos» rechaza la astrología, y que la creencia en la magia y las brujas tiene «una aceptación muy baja». Es cierto, pero que uno de cada tres españoles crea en la astrología y uno de cada siete, en las brujas es como para preocuparse. La nota de prensa de este año indica que «la creencia en teorías conspirativas contrarias a la evidencia científica es globalmente minoritaria, aunque se registran porcentajes significativos a propósito de algunas cuestiones específicas». Los autores ven la botella bastante llena; yo no puedo.

Si damos por buenos los datos de la Fundación BBVA -no hay razones para lo contrario-, más de 12 millones de adultos españoles creen en la influencia de los astros y en las visitas extraterrestres; casi 10 millones, en el espiritismo; más de 9 millones niegan los alunizajes; y más de 7 millones creen en la magia. Este año no se ha preguntado por ello, pero, según la encuesta de 2025, el 21 % de los españoles usa productos homeopáticos, y el 19 % confía poco o nada en las vacunas. Me pregunto cómo casan estos datos con que el 93 % los encuestados otorgue «mucha o bastante importancia a la comprobación experimental», y el 72 % comprenda «los mecanismos institucionales de aceptación del conocimiento científico como conocimiento público validado a través de su publicación en revistas científicas». ¿Que consideran comprobación experimental los creyentes en la astrología, las visitas extraterrestres, el espiritismo, la magia, las brujas y la homeopatía? ¿En qué revistas científicas han visto validadas esas ideas? ¿Se guían por criterios similares a la hora de votar?
En las elecciones generales de julio de 2023, el PP obtuvo 8.160.837 votos y el PSOE, 7.821.718. Así que respaldaron a cada partido menos votantes que los españoles que niegan los alunizajes y menos también que los que creen en la astrología, en que nos visitan extraterrestres y en el espiritismo. Hay una España sobrenatural, convencida de la realidad de cosas increíbles, y pocas veces se habla en los medios de comunicación de ello con la seriedad que el asunto merece. Es más, lo habitual es que, a la menor oportunidad, algunos grandes medios alimenten creencias disparatadas en pos de la audiencia.
¿Qué futuro nos espera si los ciudadanos se tragan cualquier cosa? Me temo que el del Brexit y el del trumpismo. El de la vuelta del sarampión –y quién sabe si la polio– y el del negacionismo del cambio climático, en nuestro país con un fuerte componente político, según el Estudio Fundación BBVA de cultura científica en España. Porque, lo mismo que hay una izquierda que, frente a los antibióticos y la quimioterapia, prefiere la lejía y el reiki, hay una derecha para la cual el cambio climático es un invento de los científicos. En España, con una media de negacionistas del calentamiento global del 15 %, «el 29 % de las personas que se ubican ideológicamente en la derecha da por verdadera la tesis de que el cambio climático no existe, mientras que solo el 6 % de quienes se sitúan en la izquierda lo hace». Hay una derecha, que ya gobierna en muchas comunidades autónomas y ciudades, que se opone al descenso del uso de combustibles fósiles, a recuperar las calles para los peatones y a que el aire sea respirable y no masticable.
Estos estudios son siempre interesantes y pintan un paisaje social que no debemos ignorar, aunque no descubran nada sustancialmente nuevo. No creemos hoy en más cosas raras que ayer, aunque haya algunas que antes no existían, como el negacionismo climático, y otras que se ignoraban por su escasa implantación, como el terraplanismo. A finales de la década de 1980, uno de cada tres españoles creía en la astrología. A mediados de la década de 1990, un tercio de la población creía en los espíritus, y la mitad de los jóvenes, en que los ovnis eran naves extraterrestres. En 2005, uno de cada cinco jóvenes confiaba en poder comunicarse con los muertos y en el horóscopo, y, para uno de cada cuatro, los ovnis eran ingenios alienígenas. En los países de nuestro entorno, pasaba y pasa lo mismo.

Tampoco hay que considerar a quienes profesan esas creencias unos ignorantes, gente sin formación que se traga cualquier bobada. Nadie es inmune a creer cosas infundadas, incluidos los genios de la ciencia; incluido usted, incluido yo. A ninguno nos han enseñado a pensar críticamente ni a ser conscientes de nuestros sesgos. Kary Mullis, nobel de química por el invento de la PCR, negaba el cambio climático y que el VIH cause el sida, y aseguraba que una noche se había encontrado con un mapache extraterrestre brillante y parlanchín en un bosque californiano. El naturalista Alfred Russel Wallace, codescubridor de la teoría de la evolución, era espiritista y antivacunas. Arthur Conan Doyle creía en el espiritismo y las hadas. Steve Jobs y Peter Sellers murieron prematuramente por ponerse en manos de terapeutas alternativos. Y el economista Eduard Punset estaba convencido de que Uri Geller tenía poderes paranormales, creía en la acupuntura y dio bola en Redes -su programa de divulgación científica en TVE- a Deepak Chopra, Rupert Sheldrake, Masaru Emoto y el propio Geller.
¿Vamos a hacer algo contra la pseudociencia y la superstición a escala nacional? ¿Se puede hacer algo? ¿Merece la pena?
No creo que con más divulgación científica vayamos a conseguir nada que no hayamos conseguido ya. Nunca ha habido en España tanta divulgación tan buena como ahora, y eso no ha supuesto en los últimos años un retroceso del anticonocimiento. La divulgación científica es una cosa y fomentar el espíritu crítico, otra. Un movimiento escéptico fuerte, bien organizado y con medios, podría plantar cara a la pseudociencia, el pensamiento mágico y la superstición, explicando a nuestros conciudadanos la realidad, las tergiversaciones, las mentiras y los intereses comerciales que les sirven de combustible, como hicimos en el caso de la homeopatía. No creo que sea fácil ni que pueda conseguirse sin un fuerte apoyo institucional en el que confío casi tan poco como en el horóscopo. (Ahí está el plan gubernamental contra las pseudoterapias, cuyo único fruto en ocho años han sido unos anuncios en televisión). Pero quiero creer –como Fox Mulder– que la exposición a la crítica racional puede, entre los creyentes no fanáticos, afectar al virus del anticonocimiento lo mismo que la luz solar a Drácula.
Volviendo al ejemplo de mis graduados universitarios, su respuesta a la pregunta sobre los alunizajes me lleva a darles una larga charla sobre la conspiración lunar. Es larga porque hay muchas cosas que contar y, además, el guion ha crecido año a año. Al final, vuelvo a hacerles la pregunta de marras: ¿cuántos estáis convencidos de que el hombre pisó la Luna en 1969? Se levantan más manos que la primera vez, y siento cada una de las nuevas como una pequeña victoria. No sé si algo así es el camino, pero por ahora es mi camino.
[1] Fundación BBVA [2025]: «Frente al ruido de la posverdad, el relativismo y negacionismo científico de algunas élites políticas y culturales, en la gran mayoría de la sociedad española está vigente una apreciación cultural y práctica de la ciencia y la racionalidad». 4 de febrero.
[2] Fundación BBVA [2026]: «La mayoría de los ciudadanos españoles tiene un nivel alto de interés por la ciencia y un nivel medio de conocimiento científico». 27 de enero.
Artículo publicado en Magonia el 2 de febrero de 2026.
Muere a los 90 años Erich von Däniken, el autor que llenó el pasado de extraterrestres

El escritor suizo Erich von Däniken, para quien los extraterrestres ayudaron al ser humano a construir los grandes monumentos del pasado, murió el sábado a los 90 años en un hospital de su país por causas derivadas de su avanzada edad, según su hija Cornelia. Von Däniken saltó a la fama en 1968 con Recuerdos del futuro, libro al que siguieron Regreso a las estrellas (1969), El oro de los dioses (1972) y El mensaje de los dioses (1973), entre otros. Se calcula que ha vendido más 70 millones de ejemplares de sus obras, traducidas a más de 30 idiomas.
Comienzo del obituario publicado en el diario El Correo el 11 de enero de 2026.
Sigue en «Muere a los 90 años Erich von Däniken, el autor que llenó el pasado de extraterrestres».
Reseña de "La gran aventura de los griegos"

El Evangelio y el Corán: entre el mito y el documento histórico
Ése es el tÃtulo de la charla que daré el próximo sábado 8 de marzo en el ciclo de "Escépticos en el Pub" de Madrid.
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Prometo hablar sólo un poquito sobre Regalo de Reyes (que se lanza en Ediciones Click -y con ello en Amazon y todas las plataforams- sólo 3 dÃas después; aprovechad para comprarla en Ediciones Tagus ahora que todavÃa cuesta un euro menos).
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Espero poder colgar dentro de unos dÃas el vÃdeo de la charla. De momento, os dejo las diapositivas y alguna foto.



Enlázanos!! :)