johaness DÖPAREN
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Publicado: Dom 29 Abr, 2007 9:12 pm Título del mensaje: Canallas sin fronteras, la ICAR
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Asunto: Canallas sin fronteras, la ICAR
Que son la gente más bastarda y canallesca - en el sentido más peyorativo que Vds. puedan encontrar a estos epítetos - de la Historia Universal a través de la misma, es bien sabido de todo aquel que no esté cegado en su irracional fundamentalismo catolicista y por tanto no quiera ver la actuación de esta Secta depredadora, ambiciosa sin límites, explotadora del hombre bueno y aniquiladora de voluntades, gracias a un concepto de doctrina que antepone la acumulación de riquezas y cuotas de poder por encima de sus propios predicados sobre amor, caridad , misericordia divina ¿...? etc etc.
Hay, aquí en España, personajes dentro de esta asociación de vagos profesionales, que se hacen tan repugnantes y desagradables por su descarado cinismo, poca vergüenza e hipocresía compulsiva que merecen capitulo aparte.
Uno de ellos es el tal MARTINEZ CAMINO , portavoz de la más sectaria y falaz de todas las instituciones de la Curia Vaticana, la Conferencia Episcopal Española, que pretenden dominar el panorama politico nacional y no creo que sea solamente por su obligación institucional de manifestar los acuerdos de la misma , sino por propia iniciativa y complacencia cuando su voz estereotipada - que a mi, aparte del asco que me provoca oirle , me parece hasta estudiada con verdadera intención de zaherir al no creyente o enemigo de la Secta - se dirige al pueblo con ese monotono estilo de intolerable suficiencia dogmática e insufribles pretensiones de demostrarnos que está en posesión de un magisterio que solo su irrefrenable soberbia y su acendrado y a veces hasta criminal ultracatolicismo fundamentalista le puede permitir usar.
Yo no se si es consciente de la repulsa intelectual, ideológica e incluso personal que este tipejo meapilas , engreido y fatuo , levanta en grandes sectores de la población pero junto a su jefe de filas , el embustero, soez y bastardo ladrón de riquezas públicas el tal ROUCO VARELA - y alguno más como el enano de Toledo el tal CAÑIZARES -, son el triunvirato de la nausea y la emesis mas acusada , para aquellos que sabemos muy bien de sus intolerables abusos, sus malvados pensamientos y su odio irreverente a la verdad de los hechos historicos , al pensamiento cientifco y a los que nos dedicamos al análisis racionalista de su farsa doctrinal.
Recuerdo hace un tiempo , cuando se empezó a hablar de la Ley de Memoria Histórica propuesta por el Gobierno Socialista, en una entrevista que le hizo German YANKE al sinvergüenza del ROUCO en Telemadrid, en la que aparte de insultarme personalmente dentro de mi casa - a través de la pantalla televisiva - diciendo que la ICAR era ¡¡ PAUPERRIMA!! en riquezas materiales (casi el billón de las antiguals pts. en el 2006) y ya entonces "amenazó" con contrarrestar lo que para el era un "ataque" de los socialistas a su maldita Secta, con la canonización de MIL CURAS - dijo - asesinados pòr los "rojos" durante al Guerra Civil.
Al parecer solo van a pasar el trámite de la santería espiritista en la sesión de güija vaticana que les prepara el pastor alemán los 498 que segun ellos mataron los "rojos". El resto, hasta los MIL que el ROUCO tenía en cartera, deben ser los que asesinó FRANCO por acatar las ordenes de un Gobierno Republicano LEGALMENTE CONSTITUIDO EN SUFRAGIO UNIVERSAL ,
Pero como dicen y piensan estos parásitos sociales , ese detalle de la legalidad es "pecatta minuta". Por algo son "infalibles en su pensamiento del diseño mágico" los muy sinvergüenzas......
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El Plural / Política /29/04/2007
Beatificará a 498 religiosos nacionales asesinados durante la Guerra Civil
La Iglesia sigue excluyendo de la Santidad a los curas vascos fusilados por Franco
ANDRÉS VILLENA
La Conferencia Episcopal Española está organizando una peregrinación multitudinaria a Roma, el próximo otoño, para que los fieles españoles asistan a la beatificación de 498 'mártires' de la Guerra Civil. Sin embargo, en la jerarquía eclesiástica sigue sin hacerse ningún comentario sobre los sacerdotes asesinados por los franquistas durante la contienda. De hecho, el portavoz episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, dice desconocer si estos hechos sucedieron. La existencia de múltiples documentos acerca de estos asesinatos revela la descarada hipocresía de la máxima jerarquía religiosa de España.
La Iglesia reconoce que los casi quinientos religiosos que serán beatificados “murieron como mártires, como testigos heroicos del Evangelio”.
Doble rasero
Pero esta medida vuelve a poner de manifiesto el doble rasero con el que la Iglesia católica mide las víctimas de uno y otro bando de la Guerra Civil, independientemente de sus creencias o ideologías. La discriminación resulta más llamativa y escandalosa en esta ocasión, pues la Conferencia Episcopal se abstiene de nombrar a los religiosos asesinados a manos del Bando Nacional –o nacionalista-, comandado por el que a la postre se convertiría en dictador vitalicio, Francisco Franco. Los crímenes sufridos por el pueblo vasco representan un buen ejemplo de esta doble vara de medir.
Un libro incómodo
Basta con repasar ciertas partes del libro “Misión en España, 1933-1939”, escrito por el que fuera embajador de EEUU en España durante la Guerra Civil, Claude Bowers, para constatar que la alianza de fuerzas rebeldes contra el régimen republicano se cobró la vida de muchos religiosos del País Vasco.
Católicos fervorosos
Bowers repasa en el capítulo denominado “El martirio de los vascos”, las características de este pueblo, poco sospechoso de comulgar con los “rojos”: “Profundamente religiosos (…), en ninguna otra región es la catolicidad más profunda y sensible”. Su único error, por tanto, fue el de permanecer leales a la República: “Cuando estalló la rebelión, los vascos se alinearon inmediatamente con los leales. Sus iglesias continuaron funcionando como antes; sacerdotes y monjas se paseaban por la calle libremente”.
No había tal comunismo
Confirmado el catolicismo del pueblo vasco, quedaban menos motivos aún para entender su aniquilación: “Esta lealtad de los católicos vascos a la democracia ponía en un aprieto a los propagandistas que insistían en que los moros y los nazis estaban luchando para salvar a la religión cristiana del comunismo”.
¿Cruzada Nacional?
La retórica de la Cruzada Nacional se caía, por tanto, por su propio peso: Franco no atacó Euskadi “para salvar a la Iglesia, pues la Iglesia no estaba allí en peligro; ni para salvar a los curas, puesto que estos gozaban de la reverencia del pueblo, y realizaban su función en perfecta paz; ni para hundir al comunismo, pues los vascos no eran comunistas”.
Bombardeos a Iglesias
La contradicción entre lo hecho y lo posteriormente justificado encuentra un ejemplo sangrientamente culminante cuando Bowers narra el bombardeo sufrido por la población de Durango a manos de los nazis, contando este ataque desde el punto de vista de las parroquias de la localidad: “En la Capilla de Santa Susana, las monjas podían oír el ruido siniestro de los aviones volando muy bajo. Los aviadores nazis lanzaron toneladas de pesadas bombas. Una de ellas estalló sobre el tejado de la capilla de santa Susana y las monjas volaron literalmente en pedazos, mezcladas con trozos de las sagradas imágenes”.
En Santoña, quince más
El embajador estadounidense describe también la muerte de religiosos en el bombardeo de Gernika y, a continuación, recuerda la masacre de Santoña, a mano de los fascistas italianos. Fue en esta localidad donde se produjo uno de los mayores asesinatos de religiosos: “Habían sido ejecutados incontables prisioneros, incluidos 15 sacerdotes vascos”. Entre los fallecidos, destacan “Martín de Lecuona, cura auxiliar de la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fusilado el 8 de octubre de 1936; Gervasio de Albizu, cura auxiliar de la parroquia de Rentería (Guipúzcoa), fusilado el mismo día, y así, religiosos de otras parroquias, hasta llegar hasta quince”.
La Iglesia lo reconoce
El libro publicado por el embajador estadounidense muestra también la cobardía de la jerarquía católica a la hora de protestar por estos asesinatos: “Que los sacerdotes vascos fueron ejecutados fue reconocido por el cardenal Gomá en el significativo cambio de cartas en enero de 1937, entre Su Eminencia y el presidente José Antonio Aguirre (…). En su discurso del 22 de diciembre de 1936 Aguirre había expresado su asombro y pena ante el hecho de que la jerarquía española no hubiese formulado ninguna protesta contra la ejecución de sacerdotes por las autoridades rebeldes. En una carta abierta el diez de enero de 1937, Su Eminencia había contestado admitiendo las ejecuciones, pero manifestando que la “jerarquía no estaba callada en este asunto”, sino que la protesta no se había hecho pública, ya que su publicación habría sido “menos eficaz”.
¿Menos eficaz?
Existe un matiz de negra ironía en las palabras “menos eficaz”, pues la protesta secreta, si se hizo, no fue eficaz en modo alguno -los fusilamientos tuvieron lugar igualmente-. El autor del libro constata, además, haber sido incapaz de encontrar tal protesta secreta. Una protesta silenciosa, la del reaccionario Gomá, ignorada también, por cierto, por el portavoz de la Conferencia Episcopal, Martínez Camino
Hasta el Papa se quejó
Otra de las pruebas fue hallada al finalizar la Segunda Guerra Mundial, en el Ministerio de Negocios Extranjeros de la Alemania Federal, en el que “se cita un telegrama de la embajada nazi en Madrid (…) informando que ‘Franco se ha quejado enérgicamente al encargado de negocios italiano acerca de la actitud del Papa hacia el Gobierno nacionalista’ –refiriéndose al autodenominado Bando Nacional- y que el Papa se había quejado amargamente de ‘la ejecución de sacerdotes vascos católicos’. Este telegrama es del 27 de diciembre de 1936”.
Los curas, no sólo vascos
Pero no sólo fueron vascos los religiosos asesinados por nazis, fascistas italianos, falangistas y otras criaturas emanadas de la radicalización de la España más conservadora. El articulista y profesor Antonio Aramayona recordaba, hace algún tiempo, en El Periódico de Aragón, a otros religiosos asesinados por el Bando Nacional que no han obtenido ni obtendrán reconocimiento alguno por parte de la jerarquía eclesiástica española. El mallorquín Martín Usero o el aragonés José Pascual Duaso son algunos de los mencionados, culpables de delitos como repartir leche entre los pobres o dejar escapar a algunos republicanos de una muerte segura. Galicia, La Rioja o Castilla son otros lugares poco sospechosos de independentismo mencionados por Aramayona en los que se produjeron asesinatos de religiosos por miembros del bando franquista.
Setenta años después
Estos documentos y narraciones ponen de manifiesto que la “Cruzada” encaminada a salvar la religión católica de las amenazas comunistas no sólo apuntaba a los no religiosos, sino que había otras razones adicionales. Transcurridos setenta años de aquellos acontecimientos, la máxima jerarquía católica española sigue dando la espalda a estas víctimas, quizá por haberse mantenido leales a lo que era entonces el régimen constitucional y legal. Ante estos interrogantes, la Iglesia española prefiere dejar que los rumores se apaguen. _________________ "La Cultura es la madre de la Libertad"
"Si no dejas de esculpir, tallarás obras en metal y piedra"
- IN MEMORIAM de T.A. - El hombre en su estúpida soberbia, ha creado un Dios a su imagen y semejanza (proverbio madrileño)
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