Veneran en Guatemala a deidad sincrética San Simón

Veneran en Guatemala a deidad sincrética San Simón
REPORTAJE
Fuente: Rub�n Castellanos (dpa) | 31/10/2009
Ciudad de Guatemala, (dpa) - Maximón, o San Simón, una deidad sincrética de Guatemala, cuyo culto crece entre comerciantes, militares, mujeres apasionadas y prostitutas, inspira esta semana una fiesta de los pueblos donde se lo venera, hasta donde llegan cientos de fieles y peregrinos. Este viernes siguió recibiendo la visita y los pedidos de favores de cientos de sus fieles, tanto indígenas como ladinos en un marco de fiesta popular, tras la celebración de su "día" el jueves. En San Andrés Itzapa, un poblado ubicado a 55 kilómetros al oeste de esta capital, la efigie venerada es conocida como San Simón y se caracteriza por llevar sombrero y traje oscuro. Fue trasladada esta semana a una capilla nueva, más grande, y con un estacionamiento de vehículos más amplio, que permanece repleto. Otra versión del santo popular se venera en la localidad de Santiago Atitlán, en el departamento de Sololá, a unos 160 kilómetros al oeste de esta capital. Aquí se le conoce como Maximón y se le relaciona con la población indígena. La veneración que recibe radica en los múltiples favores que, según la creencia popular, concede, de todo tipo y para todo fin, igual bueno que malo. "Se trata de una deidad no reconocida por la Iglesia católica, pero que representa una expresión de la multiculturalidad guatemalteca y que surge del sincretismo religioso a partir de la fusión de la cultura española con la cultura maya", dijo a la dpa el académico Mario Rivero, especialista en temas indígenas. Según Rivero, Maximón cuenta con fieles de todo tipo y condición, aunque también es objeto de animadversión porque es una deidad que escucha las causas nobles o buenas al igual que las no nobles o malas. "Muchos lo buscan y le piden por motivos de venganza", explicó el analista. Dijo que comerciantes, militares, políticos, prostitutas u homosexuales son algunos de sus fieles. Sylvie Pédron-Colombani, catedrática de la Universidad de París X-Nanterre, describe: "Los comerciantes no son los únicos que se apropiaron de San Simón. Otros sectores, como las prostitutas, lo hicieron también. Todos los miércoles, acuden a San Andrés Itzapa muchas prostitutas de diversas partes del país. En general, Maximón queda estrechamente relacionado con la depravación sexual". Un alto porcentaje de sus fieles son mujeres, porque muchos de los favores que se le atribuyen tienen que ver con el tema sentimental o las relaciones de parejas, dentro y fuera del hogar, dijo Rivero. En la capilla, los fieles practican un ritual consistente en una "limpia" pasando una veladora en torno a su cuerpo y ramas de "chilca", una planta silvestre. Después del rito dejan a Maximón una ofrenda consistente en dinero en efectivo, puros y octavos de aguardiente nacional. No sólo por motivos relacionados con el amor o los negocios los fieles acuden a San Andrés Itzapa. También se presentan personas desesperadas por algún familiar enfermo, a quien incluso llevan a la capilla. "El ambiente es muy mágico y se percibe una alta carga de energía", explicó Rivero.





























