También en Holanda abuso sexual en la Iglesia Católica
Martes 2 de Marzo del 2010 Holanda
"Golpeaban a mi puerta y yo trataba de gritar, pero no salÃÂa sonido alguno de mi garganta." Janne Geraets (57) fue continuamente abusado sexualmente desde sus 11 años por un sacerdote de un internado salesiano.

En medio de los escándalos sobre abuso sexual en paÃÂses vecinos y en los EE.UU., la Iglesia Católica holandesa logró mantenerse a la sombra. Pero, a juzgar por una investigación conjunta de Radio Nederland y el influyente vespertino holandés NRC Handelsblad, fue una actitud errónea.
Me dio pastillas y luego se me echó encima
Para Janne Geraets todo comenzó en 1964, en el convento de Don Rua en la localidad de 's-Heerenberg, donde seguÃÂa un estudio preparativo de la orden salesiana Padres de Don Bosco, pues deseaba ser misionero. Luego de una fiesta, uno de los padres de la orden pidió a Janne Geraets acudir a la enfermerÃÂa, con la excusa de que allàtenÃÂan algo para su dolor de garganta. "Me dio algunas pastillas y luego se me echó encima. En un santiamén, se abrió la bragueta, me agarró la mano y la llevó hacia sus pantalones. En un momento asàlo único que sientes es una gran confusión."
Absolución
Tras el incidente Janne Geraets se retiró a su cuarto a dormir. Pero a la mañana siguiente tuvo que reportarse de nuevo donde el mismo padre. "Fui a su celda y llamé a la puerta. Aún recuerdo cómo me latÃÂa desbocado el corazón. El padre abrió la puerta y me dijo: 'Eso no debÃÂa haber ocurrido.' Y seguidamente me dio la absolución, es decir, el perdón de ese pecado. Como verán, eso sólo aumentó mi confusión."
A partir de entonces, Janne Geraets tuvo que acudir continuamente a esa celda. "Se echaba en el sofá, me colocaba encima de él y comenzaba a restregarse contra mi cuerpo. Recuerdo que una vez llamaron a mi puerta, yo traté de gritar, pero no salÃÂa sonido alguno de mi garganta. Yo querÃÂa gritar 'esto no puede ser, esto no debe ser.' Pero no puedes acudir a nadie ni te atreves a decir nada porque estás asustado. Uno piensa, yo soy el sucio y terminarán echándome del internado."
Abuso a gran escala
En cuatro grandes dormitorios del internado de 's-Heerenberg dormÃÂan entre 80 y 100 muchachos de edades entre los 12 y los 18 años. "A muchos de los chicos se les notaba de inmediato que tenÃÂan algo con algún sacerdote, y varios padres tenÃÂan a un gran número de muchachos que acudÃÂan a ellos. Eso ocurrÃÂa en gran escala." Según Geraets, muchos de los contactos no eran obligados. "Algunos padres eran incluso más populares que otros. De eso te dabas cuenta." El padre que abusó sexualmente de Janne Geraets tiene ahora 98 años. "Para màya no habÃÂa nada sagrado, todo era una ilusión," afirma Janne Geraets, quien reconoce que su autoestima sufrió una seria crisis.
Demasiado tarde
El abuso sexual cometido por sacerdotes ha sido condenado en diversos paÃÂses, pero el reciente 'mea culpa' desde Roma "ha llegado demasiado tarde," opina Yvo van Kuijck, ex presidente la de la Comisión Independiente de Asesoramiento, organización ante la que, junto con Hulp&Recht (Ayuda y Derecho), se presentan las denuncias sobre abuso sexual en la Iglesia Católica holandesa. Desde su fundación en 1995, Hulp & Recht ha recibido más de 300 denuncias de abuso sexual. "La actitud inicial fue muy reservada en cuanto a ofrecer disculpas y tomar medidas. La misma postura fue adoptada por el Episcopado holandés. No tengo la impresión de que el abuso sexual se haya tomado con la necesaria urgencia," comenta Yvo van Kuijck.
Dimite la comisión
En protesta por la actitud del obispado holandés, Yvo van Kuijck, vice presidente de la Corte de Justicia de la ciudad de Arnhem, decidió dimitir de su cargo en la comisión, junto con todos los demás integrantes de ésta. Los religiosos que habÃÂa cometido abusos sexuales en una determinada parroquia fueron trasladados a otras, donde volvieron a las andadas. "Esta actitud no debe tolerarse."
También niñas
Cuando Leonie Cramwinckel-Bloch tenÃÂa 15 años y acudÃÂa al cuarto curso del Liceo en Doetinchem, decidió ir a esquiar. El grupo de alumnas era coordinado por el profesor de inglés, también un padre salesiano del vecino convento de 's-Heerenberg. Era diciembre de 1970. Según Leonie Cramwinckel (54), el padre abusó de ella manoseándola repetidas veces en sus zonas ÃÂntimas. Si bien no se atrevió a denunciarlo, "sabÃÂa que ese padre no debÃÂa haber hecho eso, pero él lo hacÃÂa con tal naturalidad y desparpajo, que me dejaron asombrada. Saqué la conclusión que no era la primera vez que lo hacÃÂa." Tras el incidente, ella evitó encontrarse con el padre en la escuela, y sólo años más tarde lo contó a sus padres. Entre tanto, el eclesiástico en cuestión ya ha fallecido.
Intimidación sexual
Hubo muchos más casos de abuso sexual fuera del mencionado convento. Un padre salesiano que actualmente ahora 72 años, era profesor de matemáticas en los años sesenta en el convento de 's-Heerenberg. Luego lo nombraron pastor de la parroquia de Sint Martinus, en Hoogland, una pequeña localidad cerca de la ciudad de Amersfoort, donde fue despedido por el arzobispado de Utrecht, en 1994, tras ser acusado de intimidar sexualmente a un menor de edad.
Nada especial
En su reacción a lo ocurrido, el cura en cuestión dice que no fue nada especial. "Nos encontrábamos en la sauna de un complejo deportivo. El muchacho me vio desnudo. Eso fue todo. A mi lado estaba sentado un hombre que tuvo una erección. Pero yo jamás toqué al muchacho. Eso ocurrió hace muchos años y no me parece bien sacar de nuevo el tema a colación."
Wim Flapper, antiguo Superior Provincial de los Salesianos de Don Bosco (la más alta función dentro de la orden), reconoce que la orden jamás quiso investigar a fondo este asunto. Y sobre el padre de Hoogland señala que se le administró una terapia. "De eso nos encargamos nosotros," asegura, "pero nunca investigamos si habÃÂa hecho más vÃÂctimas."
Motivo de investigación
Ahora que tres padres de la misma institución son acusados de abuso sexual, el ex presidente de la comisión, Van Kuijck, cree que hay razón de sobra para efectuar una investigación. Y si bien ésa ya no es su incumbencia, opina que la Iglesia deberÃÂa investigar el asunto. "Si se trata de un problema estructural de una institución, es imperativo investigar lo ocurrido. Las vÃÂctimas aún pueden presentar sus quejas ante Hulp & Recht. Los casos en los que el abusador ya ha fallecido, también serán investigados."
Excusas
Johan Marsman (68), quien en los años 60 tenÃÂa a su cargo la finca anexa al convento salesiano de 's-Heerenberg, está al tanto de las relaciones sexuales de los padres con los pupilos y escribió un libro sobre el convento de Don Rua. "Hace unos 15 años, bajo mandato del anterior Superior Provincial, Wim Flapper, ya se habló durante una reunión de ex-alumnos, sobre los abusos sexuales cometidos. El Superior expresó entonces sus excusas y reconoció que se habÃÂan cometido errores." Según el Sr. Marsman, la mayorÃÂa de los ex alumnos no deseaba hablar más de esos incidentes. Marsman se retiró del convento en 1968.
Cuando se le pregunta si los padres de Don Rua tenÃÂan relaciones sexuales con 'muchachos favoritos', el Sr. Marsman responde afirmativamente. "Ése es un asunto muy bien conocido." Según Marsman, lo ocurrido en el convento de Don Rua no es nada único. "Lo mismo ocurrÃÂa en todas partes, en todos los internados, pero con eso no quiero decir que apruebe lo allàocurrido."
La huella hacia los responsables
En el perÃÂodo del abuso sexual contra Janne Geraets, el actual obispo de Rótterdam, Ad van Luyn, trabajaba como docente en el internado de Don Rua. En la década de los setenta, Van Luyn era Superior Provincial de los salesianos, y, desde el 2008, es el presidente de la Conferencia Episcopal Holandesa. Monseñor Van Luyn no desea hablar "de cosas del pasado". A través de su portavoz nos ha comunicado que "asuntos concernientes a la congregación son responsabilidad del actual Superior Provincial, incluso aquellas que están relacionadas con antiguos responsables."
El padre Herman Spronck, actualmente la máxima autoridad de los Salesianos en Holanda, dice no saber nada del abuso sexual en el convento de 's-Heerenberg. Además de no oponerse a una eventual investigación, enfatiza que el abuso sexual va en contra de los votos de castidad que han hecho los padres de Don Bosco. "Precisamente en Don Bosco la inviolabilidad de la juventud constituye el punto principal del sistema de educación de adolescentes.
http://www.rnw.nl/es/espa%C3%B1ol/article/tambi%C3%A9n-en-holanda-abuso-sexual-en-la-iglesia-cat%C3%B3lica
"Golpeaban a mi puerta y yo trataba de gritar, pero no salÃÂa sonido alguno de mi garganta." Janne Geraets (57) fue continuamente abusado sexualmente desde sus 11 años por un sacerdote de un internado salesiano.

En medio de los escándalos sobre abuso sexual en paÃÂses vecinos y en los EE.UU., la Iglesia Católica holandesa logró mantenerse a la sombra. Pero, a juzgar por una investigación conjunta de Radio Nederland y el influyente vespertino holandés NRC Handelsblad, fue una actitud errónea.
Me dio pastillas y luego se me echó encima
Para Janne Geraets todo comenzó en 1964, en el convento de Don Rua en la localidad de 's-Heerenberg, donde seguÃÂa un estudio preparativo de la orden salesiana Padres de Don Bosco, pues deseaba ser misionero. Luego de una fiesta, uno de los padres de la orden pidió a Janne Geraets acudir a la enfermerÃÂa, con la excusa de que allàtenÃÂan algo para su dolor de garganta. "Me dio algunas pastillas y luego se me echó encima. En un santiamén, se abrió la bragueta, me agarró la mano y la llevó hacia sus pantalones. En un momento asàlo único que sientes es una gran confusión."
Absolución
Tras el incidente Janne Geraets se retiró a su cuarto a dormir. Pero a la mañana siguiente tuvo que reportarse de nuevo donde el mismo padre. "Fui a su celda y llamé a la puerta. Aún recuerdo cómo me latÃÂa desbocado el corazón. El padre abrió la puerta y me dijo: 'Eso no debÃÂa haber ocurrido.' Y seguidamente me dio la absolución, es decir, el perdón de ese pecado. Como verán, eso sólo aumentó mi confusión."
A partir de entonces, Janne Geraets tuvo que acudir continuamente a esa celda. "Se echaba en el sofá, me colocaba encima de él y comenzaba a restregarse contra mi cuerpo. Recuerdo que una vez llamaron a mi puerta, yo traté de gritar, pero no salÃÂa sonido alguno de mi garganta. Yo querÃÂa gritar 'esto no puede ser, esto no debe ser.' Pero no puedes acudir a nadie ni te atreves a decir nada porque estás asustado. Uno piensa, yo soy el sucio y terminarán echándome del internado."
Abuso a gran escala
En cuatro grandes dormitorios del internado de 's-Heerenberg dormÃÂan entre 80 y 100 muchachos de edades entre los 12 y los 18 años. "A muchos de los chicos se les notaba de inmediato que tenÃÂan algo con algún sacerdote, y varios padres tenÃÂan a un gran número de muchachos que acudÃÂan a ellos. Eso ocurrÃÂa en gran escala." Según Geraets, muchos de los contactos no eran obligados. "Algunos padres eran incluso más populares que otros. De eso te dabas cuenta." El padre que abusó sexualmente de Janne Geraets tiene ahora 98 años. "Para màya no habÃÂa nada sagrado, todo era una ilusión," afirma Janne Geraets, quien reconoce que su autoestima sufrió una seria crisis.
Demasiado tarde
El abuso sexual cometido por sacerdotes ha sido condenado en diversos paÃÂses, pero el reciente 'mea culpa' desde Roma "ha llegado demasiado tarde," opina Yvo van Kuijck, ex presidente la de la Comisión Independiente de Asesoramiento, organización ante la que, junto con Hulp&Recht (Ayuda y Derecho), se presentan las denuncias sobre abuso sexual en la Iglesia Católica holandesa. Desde su fundación en 1995, Hulp & Recht ha recibido más de 300 denuncias de abuso sexual. "La actitud inicial fue muy reservada en cuanto a ofrecer disculpas y tomar medidas. La misma postura fue adoptada por el Episcopado holandés. No tengo la impresión de que el abuso sexual se haya tomado con la necesaria urgencia," comenta Yvo van Kuijck.
Dimite la comisión
En protesta por la actitud del obispado holandés, Yvo van Kuijck, vice presidente de la Corte de Justicia de la ciudad de Arnhem, decidió dimitir de su cargo en la comisión, junto con todos los demás integrantes de ésta. Los religiosos que habÃÂa cometido abusos sexuales en una determinada parroquia fueron trasladados a otras, donde volvieron a las andadas. "Esta actitud no debe tolerarse."
También niñas
Cuando Leonie Cramwinckel-Bloch tenÃÂa 15 años y acudÃÂa al cuarto curso del Liceo en Doetinchem, decidió ir a esquiar. El grupo de alumnas era coordinado por el profesor de inglés, también un padre salesiano del vecino convento de 's-Heerenberg. Era diciembre de 1970. Según Leonie Cramwinckel (54), el padre abusó de ella manoseándola repetidas veces en sus zonas ÃÂntimas. Si bien no se atrevió a denunciarlo, "sabÃÂa que ese padre no debÃÂa haber hecho eso, pero él lo hacÃÂa con tal naturalidad y desparpajo, que me dejaron asombrada. Saqué la conclusión que no era la primera vez que lo hacÃÂa." Tras el incidente, ella evitó encontrarse con el padre en la escuela, y sólo años más tarde lo contó a sus padres. Entre tanto, el eclesiástico en cuestión ya ha fallecido.
Intimidación sexual
Hubo muchos más casos de abuso sexual fuera del mencionado convento. Un padre salesiano que actualmente ahora 72 años, era profesor de matemáticas en los años sesenta en el convento de 's-Heerenberg. Luego lo nombraron pastor de la parroquia de Sint Martinus, en Hoogland, una pequeña localidad cerca de la ciudad de Amersfoort, donde fue despedido por el arzobispado de Utrecht, en 1994, tras ser acusado de intimidar sexualmente a un menor de edad.
Nada especial
En su reacción a lo ocurrido, el cura en cuestión dice que no fue nada especial. "Nos encontrábamos en la sauna de un complejo deportivo. El muchacho me vio desnudo. Eso fue todo. A mi lado estaba sentado un hombre que tuvo una erección. Pero yo jamás toqué al muchacho. Eso ocurrió hace muchos años y no me parece bien sacar de nuevo el tema a colación."
Wim Flapper, antiguo Superior Provincial de los Salesianos de Don Bosco (la más alta función dentro de la orden), reconoce que la orden jamás quiso investigar a fondo este asunto. Y sobre el padre de Hoogland señala que se le administró una terapia. "De eso nos encargamos nosotros," asegura, "pero nunca investigamos si habÃÂa hecho más vÃÂctimas."
Motivo de investigación
Ahora que tres padres de la misma institución son acusados de abuso sexual, el ex presidente de la comisión, Van Kuijck, cree que hay razón de sobra para efectuar una investigación. Y si bien ésa ya no es su incumbencia, opina que la Iglesia deberÃÂa investigar el asunto. "Si se trata de un problema estructural de una institución, es imperativo investigar lo ocurrido. Las vÃÂctimas aún pueden presentar sus quejas ante Hulp & Recht. Los casos en los que el abusador ya ha fallecido, también serán investigados."
Excusas
Johan Marsman (68), quien en los años 60 tenÃÂa a su cargo la finca anexa al convento salesiano de 's-Heerenberg, está al tanto de las relaciones sexuales de los padres con los pupilos y escribió un libro sobre el convento de Don Rua. "Hace unos 15 años, bajo mandato del anterior Superior Provincial, Wim Flapper, ya se habló durante una reunión de ex-alumnos, sobre los abusos sexuales cometidos. El Superior expresó entonces sus excusas y reconoció que se habÃÂan cometido errores." Según el Sr. Marsman, la mayorÃÂa de los ex alumnos no deseaba hablar más de esos incidentes. Marsman se retiró del convento en 1968.
Cuando se le pregunta si los padres de Don Rua tenÃÂan relaciones sexuales con 'muchachos favoritos', el Sr. Marsman responde afirmativamente. "Ése es un asunto muy bien conocido." Según Marsman, lo ocurrido en el convento de Don Rua no es nada único. "Lo mismo ocurrÃÂa en todas partes, en todos los internados, pero con eso no quiero decir que apruebe lo allàocurrido."
La huella hacia los responsables
En el perÃÂodo del abuso sexual contra Janne Geraets, el actual obispo de Rótterdam, Ad van Luyn, trabajaba como docente en el internado de Don Rua. En la década de los setenta, Van Luyn era Superior Provincial de los salesianos, y, desde el 2008, es el presidente de la Conferencia Episcopal Holandesa. Monseñor Van Luyn no desea hablar "de cosas del pasado". A través de su portavoz nos ha comunicado que "asuntos concernientes a la congregación son responsabilidad del actual Superior Provincial, incluso aquellas que están relacionadas con antiguos responsables."
El padre Herman Spronck, actualmente la máxima autoridad de los Salesianos en Holanda, dice no saber nada del abuso sexual en el convento de 's-Heerenberg. Además de no oponerse a una eventual investigación, enfatiza que el abuso sexual va en contra de los votos de castidad que han hecho los padres de Don Bosco. "Precisamente en Don Bosco la inviolabilidad de la juventud constituye el punto principal del sistema de educación de adolescentes.
http://www.rnw.nl/es/espa%C3%B1ol/article/tambi%C3%A9n-en-holanda-abuso-sexual-en-la-iglesia-cat%C3%B3lica
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