Nº31: Una mitologÃÂa como otra cualquiera

Todos los pueblos de la tierra tienen o han tenido su propia mitologÃÂa, historias fantásticas con dioses, héroes y seres imaginarios con las que se pretendÃÂa y pretende explicar el origen del universo y de la vida. Cuanto más próximos son dos pueblos más similares son sus mitologÃÂas, bien por el contacto e intercambio cultural entre ellos, bien por las similitudes existentes en su entorno. Los incas hablan del levantamiento de los Andes, los aztecas y mayas de la creación del hombre a partir del maÃÂz, para los antiguos griegos los dioses vivÃÂan en el monte Olimpo, cada uno desarrolla sus mitologÃÂas a partir de los elementos que les rodean.
En la mitologÃÂa griega, según se recoge en la TeogonÃÂa de Hesiodo, en el origen solo existÃÂa el Caos, del que surgieron Gea (la Tierra), el Tártaro (el inframundo), Eros (el amor), Érebo y la Noche, y a partir de ellos surgen generaciones de titanes, dioses, ninfas y monstruos varios. En Trabajos y dÃÂas, también de Hesiodo, se nos cuenta como Zeus creó en primer lugar una estirpe de hombres dorados que vivÃÂan sin preocupaciones y que no envejecÃÂan, estos hombres fueron sepultados por la Tierra, pero Zeus los convirtió en dioses protectores de los mortales. Los dioses crearon entonces una nueva raza de hombres de plata, mucho peores que los primeros en apariencia e inteligencia y que fueron finalmente convertidos en genios subterraneos por Zeus al descuidar el culto a los dioses. Existió una tercera raza de hombres, de bronce, que se destruyó a si misma a causa de su incontrolada fuerza y violencia. En cuarto lugar crearon los dioses a una estirpe de héroes justos y virtuosos, los que precedieron a los hombres actuales, que incluye a guerreros y reyes mitológicos, como Aquiles o PrÃÂamo, y participaron en grandes batallas donde los dioses decidÃÂan el vencedor, como la guerra de Troya, o en aventuras llenas de fenómenos sobrenaturales, como la Odisea de Ulises.
En la mitologÃÂa judÃÂa y cristiana, dios crea el universo en seis dÃÂas, si bien el orden en el que crea cada elemento varÃÂa según el capÃÂtulo del génesis que usemos como referencia. dios crea primero a un hombre utilizando barro y después , a partir de una costilla suya, crea a una mujer, la descendencia de esta primera pareja poblará toda la tierra hasta que dios se arrepiente de haberlos creado y decide destruir a toda la humanidad mediante un diluvio del que solo salvará a un elegido, Noé, y su familia. Los hijos de Noé y su descendencia se reparten por el mundo y de ellos proceden todos los seres humanos actuales. La mitologÃÂa judÃÂa y cristiana también incluye héroes, reyes y personajes mitológicos como Moisés, David o Abraham. Se narran aventuras llenas de fenómenos sobrenaturales como el éxodo desde Egipto, acontecimientos mágicos, como los milagros de Jesús, grandes batallas en las que dios ayudaba al vencedor, como Jericó, y seres fantásticos como ángeles (EpÃÂstola de San Judas 1:6-9; 1 Tesalonicenses 4:16 y muchÃÂsimas referencias más), los nefilim o gigantes (Génesis 6:4; Números 13:33; SabidurÃÂa 14:6; Eclesiástico 16:7, Baruc 3:26) y demonios (Marcos 16:9 y muchÃÂsimos más).
En la mitologÃÂa azteca y otras culturas mesoamericanas, en el origen existÃÂan el dios Tonacatecuhtli y la diosa Tonacacihuatl, los cuales tuvieron cuatro hijos, Tezcatlipoca rojo, Tezcatlipoca negro, Quetzalcoatl y Huitzilopochtli. Tezcatlipoca negro era omnipresente y conocia todos los pensamientos de los hombres, Huitzilopochtli nació sin carne, con los huesos al descubierto. Tras un largo periodo en el que los dioses no hicieron nada, los cuatro hijos de la primera pareja de dioses se reunieron y decidieron crear el fuego, después crearon el Sol. Crearon también los cielos partiendo del mas alto, el decimotercero, que existÃÂa previamente, a continuación crearon el agua. La Tierra se formó a partir de los pedazos de una diosa del cielo desmembrada por dos serpientes. Los dioses crearon primero a los seres humanos de barro, pero se deshacÃÂan, por lo que con la ayuda de más dioses crean a nuevos hombres de madera, pero no consiguen que tengan alma, por lo que uniéndose mas dioses a la tarea crean finalmente a los seres humanos actuales a partir del maÃÂz.
La mitologÃÂa egipcia, la mitologÃÂa escandinava, la mitologÃÂa japonesa, la islámica, la hinduista, la sumeria, la celta, la inca, la zulu, la masai, la iroquesa, la polinesia y decenas de mitologÃÂas más, cada cual con sus peculiaridades, sus dioses, sus héroes, sus batallas. Todos los pueblos que hay y ha habido sobre al tierra han tenido y tienen distintas mitologÃÂas, el pueblo judÃÂo no es ninguna excepción. Por favor, utilicemos simplemente el sentido común, las historias recogidas en la Biblia son una mitologÃÂa más, la creada hace miles de años por un pueblo de oriente próximo, una mitologÃÂa como cualquier otra. ¿Qué hace que la mitologÃÂa judÃÂa sea especial? ¿por qué creernos esa mitologÃÂa y no otra? El pueblo judÃÂo se limitó a hacer lo que han hecho todos los pueblos a lo largo de la historia. Asàde simple. Dejemos de basar nuestra idea del mundo en mitologÃÂas, demos el paso de una vez por todas, lo que hoy denominamos religiones son solo eso, mitologÃÂas. Disfrutémoslas como entretenimiento literario, conozcámoslas como parte de nuestro pasado y nuestra tradición, pero por favor, no nos las tomemos en serio.





























