Los malos también sufren de soledad
Los malos también sufren de soledad
FRAN MARTÍNEZ desde Estambul
21 de noviembre.- El líder del PKK Abdullah Öcalan tendrá vecinos tras diez años de aislamiento. El Gobierno turco ha trasladado cinco reclusos a una prisión construída especialmente para este cometido después de que diversos informes médicos alertaran sobre el rápido deterioro de la salud mental de Öcalan por el aislamiento. ‘Apo’ cumple cadena perpetua por líderar el grupo independentista kurdo PKK (Partido de los Trabajadores del Kurdistán, acusado de más de 40.000 asesinatos y reconocido como organización terrorista por EEUU y la UE), el líder kurdo ha permanecido los diez últimos años recluído en la isla prisión de Imrali, en el mar del Mármara.
Öcalan escapa así a los cien años de soledad a los que fue condenado en 2002, tras librarse de la pena de muerte por la presión de Bruselas y por las pocas ganas de Ankara de crear un mártir de la causa kurda.
El líder del PKK Abdullah Öcalan, preos en Turquía. | AP
Cuatro compañeros del PKK y un miembro del Grupo Armado para la Liberación del Campesinado Turco (TIKKO) son las oportunas malas compañías nominadas por el Gobierno turco.
A pesar de que las juntanzas con Öcalan no podrán durar más de diez horas a la semana, los reostendrán libertad para hablar de fútbol, hacer picnics o ver películas, ya que a partir de ahora el líder kurdo también podrá ver la tele. Además, está previsto que otros tres reclusos sean trasladados a esta nueva prisión, construída en el mismo lugar y que ha costado unos 3,3 millones de euros.
La decisión de mejorar las condiciones de reclusión de Öcalan coincide con la presentación en el parlamento de Ankara de un plan para integrar a la minoría kurda y acabar con la violencia del PKK. No obstante, el Primer Ministro Erdogan ha rechazado en todo momento contar con Abdullah Öcalan como interlocutor en el proceso, a pesar de que los kurdos lo siguen viendo como su líder.
El líder nacionalista turco Devlet Bahçeli ha calificado este privilegio hacia Öcalan como “vergonzoso”, mientras que en el partido pro-kurdo DTP consideran “positivos todos estos pequeños pasos del gobierno”.
El anuncio también coincide con el endurecimiento de las penas para miembros del PKK en Irán y Siria. La semana pasada Ismail Fattahian fue ejecutado en Irán acusado de pertenecer a esta organización, y otras 15 personas recibirán la pena capital esta semana por el mismo delito.
En Siria, cuatro miembros del PKK fueron condenados a más de diez años. Diversas instituciones como Amnistía Internacional o HEGEM definen las prisiones turcas como unas de las menos divertidas del planeta. Más de 113.000 personas están encarceladas en Turquía cuando el sistema penitenciario tiene capacidad para 75.000 reclusos.






























