La ley contra la blasfemia de Pakistán revela su verdadera intención
Paquistán ha visto crecer la intolerancia religiosa desde que se aprobó la ley contra la blasfemia, que busca evitar "ofensas contra el islam, Mahoma, y el Corán". Ahora la minorÃÂa cristiana y las minorÃÂas sexuales se encuentran acorraladas, mientras que los fundamentalistas islámicos se hacen más influyentes dÃÂa tras dÃÂa.En 1986 se proclamó la ley antiblasfemia en Pakistán. En la teorÃÂa esta ley pretendÃÂa defender al islam de "insultos", pero en la práctica se trata de una ley que castiga con penas de prisión o incluso con la muerte a los cristianos por afirmar que Jusús en dios, o que Mahoma no es el profeta de Dios. También con esta ley se impide cualquier avance en los derechos de gays y lesbianas.
Bajo esta ley se han quemado iglesias, y agredido fÃÂsicamente a los cristianos, asàcomo la destrucción de sus casas. Muchos han sido encarcelados y muertos. Esto es lo que sucede cuando no hay separación entre la religión y el estado. Esto es lo que ocurre donde el islam llega a ser mayorÃÂa.
"La llei negra", un reportaje sobre la ley contra la blasfemia
En Pakistán esta ley se ha convertido en un arma islamista devastadora contra las minorÃÂas cristianas y musulmanas moderadas
Noticia de La Vanguardia.com
El reportaje que trae el programa 30 minuts de este domingo, La ley negra, explica cómo la ley contra la blasfemia que impera en Pakistán se ha vuelto devastadora contra las minorÃÂas cristianas y musulmanas moderadas. Se fija en particular en el caso de Asia Bibi, una mujer cristiana condenada a muerte por blasfemar y que espera en prisión su sentencia.
En enero de 2011, Salman Taseer, el gobernador de Punjab, el estado más grande de Pakistán, fue asesinado por su guardaespaldas. ¿Por qué? Fue uno de los pocos polÃÂticos que denunciaron públicamente la islamización radical de Pakistán. HabÃÂa defendido la causa de Asia Bibi, campesina cristiana condenada a muerte por blasfemia tras una disputa por un vaso de agua con dos vecinos musulmanes que la acusaron de insultar al profeta Mahoma. Desde entonces, Bibi continúa en prisión esperando la sentencia de ejecución.
Par que no escape a su muerte, incluso algunos mulás han puesto precio a su cabeza en caso de que los tribunales puedan absolverla. Su marido y sus hijos viven en la clandestinidad y han estado viviendo una vida de fugitivos desde hace un año y medio. Ellos también han recibido amenazas de muerte.
El caso de Bibi se ha convertido en un sÃÂmbolo en Pakistán para todos aquellos que no quieren ser ahogados por la intransigencia islamista.
¿Por qué "ley negra"? En Pakistán, hay una ley que castiga cualquier insulto al Corán con la cadena perpetua, y un insulto al profeta, con la pena de muerte. El gobernador de Punjab, Salman Taseer, habÃÂa bautizado esta ley como "la ley negra", una ley oscurantista, ya que cualquiera puede ser acusado de blasfemia en base a denuncias no verificables. AsÃÂ, las minorÃÂas religiosas cristianas y musulmanas son vÃÂctimas de esta ley, y los que los defienden jurÃÂdicamente son también el blanco de los extremistas.
La ley sobre la blasfemia no es ningún invento moderno pues existe desde hace 30 años, pero es sólo recientemente cuando las organizaciones radicales han empezado a utilizarla y este es un hecho que divide profundamente al paÃÂs. Además, su aplicación tiene por objetivo desestabilizar el gobierno, un aliado de Estados Unidos en la lucha contra los talibanes.
La vÃÂctima más reciente de esta cruzada del extremismo ha sido el ministro de las MinorÃÂas, el único cristiano en el gobierno, que fue asesinado por hombres enmascarados el 2 de marzo. Los talibanes paquistanÃÂes se atribuyeron la responsabilidad de este asesinato.
"La ley negra" es un reportaje de investigación sobre el efecto devastador que está teniendo esta legislación en Pakistán, un paÃÂs dividido entre los partidarios de un islam abierto y los radicales religiosos, cada vez más influyentes. Este informe nos lleva desde Islamabad a Lahore, a través de Karachi y Peshawar, que nos muestra una imagen de Pakistán de hoy: un paÃÂs fundamental en la lucha contra las organizaciones terroristas, aliado estratégico de Estados Unidos en esta lucha, pero un paÃÂs también que está cayendo en manos de los talibanes extremistas.





























