Eutifrón: ¿Moral Subjetiva u Objetiva?
Servus, queridos lectores.
Hoy fue un dÃÂa saturado de té verde (helado) y cigarros... y de caminar por las calles de un oscuro pueblo alemán buscando una sospechosa tienda de electrónicos donde habÃÂa comprado una web cam que no funcionó y, por supuesto, ahora querÃÂa devolver. Mientras caminaba y fumaba y caminaba, sucedÃÂa que también pensaba... sÃÂ, y fue cuando vi un grupo de unas diez personas haciendo cola en un puesto de comida griega. Entonces vinieron a mi mente imagenes del partenón, los experimentos de Aristóteles, los cabezasos de Charisteas y demás productos de exportación griega. Junto a ellos venÃÂa el dilema de Eutifrón, el cual repasé en mi cabeza mientras buscaba eternamente la ya mencionada tienda de electrónicos. Y lo curioso es que esto haya pasado un dÃÂa después de tener un "diálogo" con un cristiano (no, no católico, joder macho!) acerca de la moral y su relación con Dios.
Como sea, pongo aquàuna versión cutre del dilema de Eutifrón tan bien como lo puedo recordar. El objeto de esto es alarmar a mis hermanos ateos, agnósticos y, en general, a todos los que no creen en Dios como una fuerza moral, de un argumento que muchos "creyentes" hacen cuando se les cuestiona acerca del bien y el mal.
Pues bueno... nuestra historia comienza en la Antigua Grecia, en Atenas para ser exactos. AhÃÂ, cerca del edificio de la corte, se encontraba Sócrates fumando apaciblemente un purito "Te Amo" sabor vainilla. En realidad, estaba esperando un juicio en su contra que se llevarÃÂa a cabo ese dÃÂa, algo a lo que el filósofo estaba acostumbrado debido a sus ideas. De repente, aparece un hombre y le pide fuego a Sócrates. Los dos hombres inician una conversación y es aquàcuando el extraño se presenta como Eutifrón y explica que se dirige a la corte para denunciar a su propio padre por asesinato (or something like that...). Si no me falla la memoria, el padre de Eutifrón habÃÂa matado a un sirviente que habÃÂa matado a un esclavo...o algo asÃÂ.
Lo importante aquàes que se da a entender que Eutifrón es alguien que quiere heredar temprano (Sócrates también se da cuenta, para resaltar lo obvio), asàque está dispuesto a denunciar a su padre. Es entonces cuándo se inicia el siguiente diálogo:
-Sócrates: "Y dime, Eutifrón, ¿por qué denuncias a tu padre?"
-Eutifrón: "Bueno, porque es lo correcto."
-Sócrates: "Ah, muy bien, muy bien. Yo estoy a punto de ser juzgado por no hacer lo correcto, asàque tal vez tú puedas enseñarme lo que éso significa. Asàque dime, ¿qué es lo correcto?
-Eutifrón: "Pues... es lo que les gusta a los dioses."
Es en este momento que Sócrates hace la pregunta clave del dilema: "¿denunciar a tu padre es correcto porque les gusta a los dioses o les gusta a los dioses porque es correcto?"
Pues eso... ¿es algo bueno porque le gusta a Dios o le gusta a Dios porque es bueno? Como dije antes, el objeto de esto es hacer ver los circulares que pueden llegar a ser los argumentos de algunos religiosos en temas como el aborto o la homosexualidad. Tomemos ésta última como ejemplo. Cuando alguien dice "la homosexualidad está mal" debe de tener una razón sólida para afirmarlo. Si su razón es "porque a Dios no le gusta", simplemente produce la pregunta: ¿y por qué no le gusta? Si su respuesta es "porque está mal", entramos en un cÃÂrculo de regresión infinita del que es imposible salir.
Si su respuesta es "no le gusta a Dios porque asàes y punto", lo único que hace es resaltar lo absurdo de tener un dios que dicte cosas porque sÃÂ, y que hagamos su voluntad porque sày no porque esté bien. En este caso, ser una persona moral se limitarÃÂa a seguir lo que Dios dice sin pensarlo dos veces, sin tener una clara definición de lo que está bien y lo que está mal.
La cosa es, queridos ciudadanos, que un estándar moral debe ser objetivo por definición, independiente de cualquier dios. Por ejemplo, matar está mal. ¿Por qué? Porque atenta contra nosotros como especie, podemos saber que si todo el mundo matara nuestra sociedad se convertirÃÂa en una en la que ninguna persona razonable quisiera vivir. Aquéllos del ojo penetrante habrán notado que en este ejemplo se usa a la vida como el máximo estándar. ¿DeberÃÂa serlo? ¿Todo lo que atente contra la vida es inmoral? Sé que suena muy general, pero suena mucho mejor que "todo lo que no le gusta a los dioses es inmoral".
Bajo este esquema, por ejemplo, podrÃÂamos decir que la homosexualidad no atenta contra la vida, por lo que no es inmoral. El aborto, por el otro lado, es un poco más complicado de tratar. ¿O qué tal la libertad como máximo estándar?
No sé... pero por lo pronto el truco de Eutifrón no me lo creo.
Hoy fue un dÃÂa saturado de té verde (helado) y cigarros... y de caminar por las calles de un oscuro pueblo alemán buscando una sospechosa tienda de electrónicos donde habÃÂa comprado una web cam que no funcionó y, por supuesto, ahora querÃÂa devolver. Mientras caminaba y fumaba y caminaba, sucedÃÂa que también pensaba... sÃÂ, y fue cuando vi un grupo de unas diez personas haciendo cola en un puesto de comida griega. Entonces vinieron a mi mente imagenes del partenón, los experimentos de Aristóteles, los cabezasos de Charisteas y demás productos de exportación griega. Junto a ellos venÃÂa el dilema de Eutifrón, el cual repasé en mi cabeza mientras buscaba eternamente la ya mencionada tienda de electrónicos. Y lo curioso es que esto haya pasado un dÃÂa después de tener un "diálogo" con un cristiano (no, no católico, joder macho!) acerca de la moral y su relación con Dios.
Como sea, pongo aquàuna versión cutre del dilema de Eutifrón tan bien como lo puedo recordar. El objeto de esto es alarmar a mis hermanos ateos, agnósticos y, en general, a todos los que no creen en Dios como una fuerza moral, de un argumento que muchos "creyentes" hacen cuando se les cuestiona acerca del bien y el mal.
Pues bueno... nuestra historia comienza en la Antigua Grecia, en Atenas para ser exactos. AhÃÂ, cerca del edificio de la corte, se encontraba Sócrates fumando apaciblemente un purito "Te Amo" sabor vainilla. En realidad, estaba esperando un juicio en su contra que se llevarÃÂa a cabo ese dÃÂa, algo a lo que el filósofo estaba acostumbrado debido a sus ideas. De repente, aparece un hombre y le pide fuego a Sócrates. Los dos hombres inician una conversación y es aquàcuando el extraño se presenta como Eutifrón y explica que se dirige a la corte para denunciar a su propio padre por asesinato (or something like that...). Si no me falla la memoria, el padre de Eutifrón habÃÂa matado a un sirviente que habÃÂa matado a un esclavo...o algo asÃÂ.
Lo importante aquàes que se da a entender que Eutifrón es alguien que quiere heredar temprano (Sócrates también se da cuenta, para resaltar lo obvio), asàque está dispuesto a denunciar a su padre. Es entonces cuándo se inicia el siguiente diálogo:
-Sócrates: "Y dime, Eutifrón, ¿por qué denuncias a tu padre?"
-Eutifrón: "Bueno, porque es lo correcto."
-Sócrates: "Ah, muy bien, muy bien. Yo estoy a punto de ser juzgado por no hacer lo correcto, asàque tal vez tú puedas enseñarme lo que éso significa. Asàque dime, ¿qué es lo correcto?
-Eutifrón: "Pues... es lo que les gusta a los dioses."
Es en este momento que Sócrates hace la pregunta clave del dilema: "¿denunciar a tu padre es correcto porque les gusta a los dioses o les gusta a los dioses porque es correcto?"
Pues eso... ¿es algo bueno porque le gusta a Dios o le gusta a Dios porque es bueno? Como dije antes, el objeto de esto es hacer ver los circulares que pueden llegar a ser los argumentos de algunos religiosos en temas como el aborto o la homosexualidad. Tomemos ésta última como ejemplo. Cuando alguien dice "la homosexualidad está mal" debe de tener una razón sólida para afirmarlo. Si su razón es "porque a Dios no le gusta", simplemente produce la pregunta: ¿y por qué no le gusta? Si su respuesta es "porque está mal", entramos en un cÃÂrculo de regresión infinita del que es imposible salir.
Si su respuesta es "no le gusta a Dios porque asàes y punto", lo único que hace es resaltar lo absurdo de tener un dios que dicte cosas porque sÃÂ, y que hagamos su voluntad porque sày no porque esté bien. En este caso, ser una persona moral se limitarÃÂa a seguir lo que Dios dice sin pensarlo dos veces, sin tener una clara definición de lo que está bien y lo que está mal.
La cosa es, queridos ciudadanos, que un estándar moral debe ser objetivo por definición, independiente de cualquier dios. Por ejemplo, matar está mal. ¿Por qué? Porque atenta contra nosotros como especie, podemos saber que si todo el mundo matara nuestra sociedad se convertirÃÂa en una en la que ninguna persona razonable quisiera vivir. Aquéllos del ojo penetrante habrán notado que en este ejemplo se usa a la vida como el máximo estándar. ¿DeberÃÂa serlo? ¿Todo lo que atente contra la vida es inmoral? Sé que suena muy general, pero suena mucho mejor que "todo lo que no le gusta a los dioses es inmoral".
Bajo este esquema, por ejemplo, podrÃÂamos decir que la homosexualidad no atenta contra la vida, por lo que no es inmoral. El aborto, por el otro lado, es un poco más complicado de tratar. ¿O qué tal la libertad como máximo estándar?
No sé... pero por lo pronto el truco de Eutifrón no me lo creo.





























