El Papa y las “raíces cristianas de Europa”

El Papa y las "raíces cristianas de Europa" El Papa y las "raíces cristianas de Europa" Recibidoshttp://www.eluniversal.com.mx/columnas/67483.htmlEl Papa y las "raíces cristianas de Europa"Durante su último viaje por Austria, el papa Benedicto XVI ha vuelto ainsistir en la Austria católica -donde nació Hitler el 24 de abril de1889- en una repetida proposición: que la Unión Europea debe reconocersus "raíces cristianas". En la Constitución que redactara un equipobajo la dirección del ex presidente de Francia Valery Giscardd'Estaing, de constada posición católica, se rechazó esa definición ynada permite pensar que en las sucesivas definiciones se incorpore esapetición. Sobremanera, cuando Benedicto XVI ha excluido a protestantesy ortodoxos de que sean una verdadera iglesia. En suma, sólo laIglesia católica lo es.Por otra parte, y a su vez, tanto Alemania vivió la actitud de laIglesia católica al establecerse, en 1933, el régimen nazi. Hitler fueelegido en las urnas. En las elecciones del 31 de julio de 1932 elPartido Nazi (votando casi 83.39% del Censo) obtuvo 230 escaños de los608. Al no haber mayoría, el presidente de la república ordenó nuevaselecciones. El Partido Nazi volvió a ser el primero del Parlamento,pero perdiendo diputados, es decir, 196 de 584 escaños. El PartidoSocialista 121 diputados y el Comunista 100. Una coalición deizquierda era impensable. Stalin había considerado a los socialistasalemanes como unos traidores y las células comunistas en Alemaniarecibieron orden de votar nazi antes que socialista en casos endisputa. En esas circunstancias el presidente de la república pidió aHitler, líder del primer partido, "si podía constituir una mayoría".La obtuvo porque el Partido el Zentrum (democristiano diríamos)decidió formar coalición con los nazis (el Zentrum 70 diputados) aligual que otros pequeños partidos nacionalistas y de extrema derecha.Hitler comenzó a gobernar el 30 de enero de 1933.Su línea política -el totalitarismo- había quedado clara en su libroMein Kampf (Mi lucha) y, desde luego, el antisemitismo. El ascensoelectoral de Hitler (12 diputados en 1928) es explicable: desempleomasivo: seis millones sin empleo y la hiperinflación de 18 ceros). Ensuma, la crisis de la derrota militar y la política de "reparacionesde guerra". Una cabeza inteligente, la de Keynes, condenó las"reparaciones".Lo cierto es que, con motivo del incendio -marzo 1933- del Parlamento,que achacaron a un comunista holandés y hoy se sabe, documentalmente,fue una conspiración nazi. Como resultado de ella, Hitler disolvió losPartidos Socialista y Comunista cuyos miembros pasaron, en marzo, alprimer campo de concentración: el de Dachau. En julio, cuando habíaniniciado las persecuciones y era evidente el sistema totalitario, laSanta Sede firmó con Hitler un Concordato que legitimó al régimen.Véase la portada y el artículo de Der Spiegel, de Rudolf Augstein (DieKirche und der Holocaust) donde se ven numerosas fotografías decardenales y obispos alemanes, brazo en alto, acompañando a loslíderes nazis uniformados. No son distintas a las fotografías de curasy obispos, en la España de Franco, brazo en alto, alrededor delcaudillo "por la gracia de Dios" (así decían las monedas).En 1937 el Papa hizo pública su encíclica Mit Brenner Sorge (Con granpreocupación) donde condenaba las doctrinas totalitarias del nazismo.La encíclica tenía que leerse en las iglesias y provocó una violentarespuesta del gobierno nazi. Seis días después, con la encíclicaDivini Redentoris se condenaba "el comunismo ateo". En ese mismonúmero de Der Spiegel se ve al papa Pío XII, todavía en 1941,recibiendo a unos soldados del Ejército nazi en Roma. Se requiere ungran equilibrio para comprender una época y unos errores, comunes, enel caos, que invitan a una meditación. Se entiende, pues, que Europasea muy prudente sobre sus "raíces", que son varias.alponte@prodigy.net.mx BÚSQUEDA--

Los comentarios han sido cerrados para esta nota