El intestino japonés evolucionó con el sushi
Redacción
Al parecer la flora intestinal de los japoneses habrÃÂa evolucionado gracias a la transferencia de genes de las bacterias presentes en las algas que envuelven el sushi.
CientÃÂficos del CNRS han descubierto que un polisacárido presente en las paredes del alga porphyran puede ser descompuesto por una enzima denominada porphyranasa.
Esta actividad enzimática recién descubierta fue identificada en una bacteria marina y luego en el intestino de los japoneses. Coincidencia que solo se explicarÃÂa por la transferencia de genes de dicha bacteria a los japoneses.
Los cientÃÂficos afirman que este caso es un claro ejemplo de la evolución darwiniana en vivo.
Los genes de algas transferidos resultan beneficiosos para sus huéspedes humanos porque permiten a éstos extraer nutrientes de un material vegetal, que de otro modo no serÃÂan capaces de digerir.
Desde hace siglos, las algas marinas desempeñan un papel muy importante en la cultura japonesa y asÃÂ, por ejemplo, en los registros del Gobierno japonés del siglo VIII, estas plantas se reconocÃÂan como una forma de pago de los impuestos.
El contacto con los microbios marinos a través de la ingesta de sushi habrÃÂa permitido que los genes bacterianos capaces de digerir las algas marinas se hayan transferido del ecosistema marino al intestino humano.
Visto en Ojo CientÃÂfico.
Al parecer la flora intestinal de los japoneses habrÃÂa evolucionado gracias a la transferencia de genes de las bacterias presentes en las algas que envuelven el sushi.
CientÃÂficos del CNRS han descubierto que un polisacárido presente en las paredes del alga porphyran puede ser descompuesto por una enzima denominada porphyranasa.
Esta actividad enzimática recién descubierta fue identificada en una bacteria marina y luego en el intestino de los japoneses. Coincidencia que solo se explicarÃÂa por la transferencia de genes de dicha bacteria a los japoneses.
Los cientÃÂficos afirman que este caso es un claro ejemplo de la evolución darwiniana en vivo.
Los genes de algas transferidos resultan beneficiosos para sus huéspedes humanos porque permiten a éstos extraer nutrientes de un material vegetal, que de otro modo no serÃÂan capaces de digerir.
Desde hace siglos, las algas marinas desempeñan un papel muy importante en la cultura japonesa y asÃÂ, por ejemplo, en los registros del Gobierno japonés del siglo VIII, estas plantas se reconocÃÂan como una forma de pago de los impuestos.
El contacto con los microbios marinos a través de la ingesta de sushi habrÃÂa permitido que los genes bacterianos capaces de digerir las algas marinas se hayan transferido del ecosistema marino al intestino humano.
Visto en Ojo CientÃÂfico.





























