Archivos en la categoría extraterrestres

Miercoles, 4 de Marzo de 2026

«La conspiración alienígena», el vídeo de mi charla en ‘100 enigmas y más’

Aquí tienen el vídeo de mi charla «La conspiración alienígena», que di en el Club Deportivo Bilbao el 21 de febrero de 2026 dentro de la jornada 100 enigmas y más, una celebración del centenar de charlas del ciclo Enigmas y más organizadas por el Círculo Escéptico en la capital vizcaína.

Nota publicada en Magonia el 4 de marzo de 2026.

Martes, 3 de Marzo de 2026

«La conspiración alienígena», con Luis Alfonso Gámez

Vídeo de la charla «La conspiración alienígena», que el periodista Luis Alfonso Gámez, autor del libro El anciano que murió haciendo el amor con un fantasma y de la web Magonia, dio en el Club Deportivo Bilbao el 21 de febrero de 2026 dentro de la jornada 100 enigmas y ...
Jueves, 11 de Diciembre de 2025

George Adamski y el quinqué que vino de Venus

George Adamski con su telescopio, en Laguna Beach (California) en 1938. Foto: Colección fotográfica de 'Los Angeles Times'. Biblioteca de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).
George Adamski con su telescopio, en Laguna Beach (California) en 1938. Foto: Colección fotográfica de ‘Los Angeles Times’. Biblioteca de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

¿De dónde sacó George Adamski su famoso platillo volante? Ya saben, el que tiene cúpula, ventanas redondas y tres semiesferas a modo de tren de aterrizaje. En el que su amigo venusiano Orthon viajaba a la Tierra a principios de los años 50. Adamski lo fotografió por primera vez el 13 de diciembre de 1952 desde monte Palomar, en San Diego, donde trabajaba en una hamburguesería. Eso cuenta en sus libros Flying saucers have landed (1953) e Inside the space ships (1955). Pero, seamos sinceros, excepto sus adeptos y los ufólogos más crédulos, ¿quién se tragó alguna vez el cuento de que seres de otros mundos habían elegido como su embajador en la Tierra a un tipo que se ganaba la vida cocinando hamburguesas?

George Adamski fue el primer contactado. Aseguraba que se había encontrado con el piloto de un platillo volante en el desierto de California el 20 de noviembre de 1952, cinco años después del avistamiento de Kenneth Arnold que marcó el inicio de la era de los ovnis. El visitante se llamaba Orthon y venía de Venus. Era un tipo alto y bien parecido. «La belleza del hombre superaba todo lo que yo había visto. Y su rostro era tan agradable que me liberaba de todo pensamiento sobre mí mismo», dice Adamski en Flying saucers have landed.1 Mediante gestos, una lengua ininteligible y telepatía, el extraterrestre le avisó de que nuestros vecinos estaban preocupados por el uso que hacíamos de las armas nucleares. Le dijo que las explosiones atómicas no solo ponían en peligro la supervivencia de la Humanidad, sino que también alteraban el equilibrio entre los planetas del universo. 

La nave de Orthon

Aquel día, Orthon no dejó a su amigo terrestre sacar fotos ni de él ni del pequeño platillo en el que había bajado a la superficie desde una gran nave estacionada en órbita. Pasaron varias semanas hasta que Adamski consiguió la primera imagen de un platillo similar con su telescopio de 15 centímetros. Cuando en febrero de 1953 el Oceanside Daily Blade-Tribune publicó la foto dentro de una serie de reportajes sobre los encuentros del contactado, la dirección del diario californiano incluyó una advertencia que decía: «Ni este periódico ni el autor pueden responder de la autenticidad de los fenómenos relacionados en esta serie de artículos con las experiencias del profesor Adamski en Palomar Gardens. Cualquier pregunta debe dirigirse al profesor George Adamski, Star Route, Valley Center, California». Y el pie de foto indicaba: «Algunos espectadores dicen que la imagen es simplemente una lámpara eléctrica, mientras que otros dicen que se parece más a [un plato de] jamón y huevos boca abajo».2

El platillo volante venusiano de George Adamski. Foto: 'Flying saucers have landed'.
El platillo volante venusiano de George Adamski. Foto: ‘Flying saucers have landed’.

El platillo salió poco después dibujado en la portada de Flying saucers have landed, el libro que el contactado escribió a medias con el teósofo y aristócrata angloirlandés Desmond Leslie. Adamski sostiene en esa obra que las tres esferas de la base son el tren de aterrizaje. A modo de confirmación de la realidad de los avistamientos de Adamski, además de sus fotos, el libro incluye una imagen de un platillo similar sacada por Jerrold E. Baker, uno de sus seguidores. Cuando el 13 de febrero de 1954 un niño inglés de 13 años, Stephen Darbishire, fotografió en Coniston un platillo con la misma apariencia, Leslie lo presentó en medio mundo como la prueba definitiva de la veracidad de las historias del contactado. «Tenía una parte superior en forma de cúpula con troneras y tres pequeños abultamientos en su parte inferior, en la que aparecía también un punto oscuro central, de forma semejante a un cono», le contó el chico. «El muchacho no solamente decía la verdad, sino que había visto el mismo artefacto fotografiado por Adamski [en 1952] u otro de idéntico modelo», concluyó Leslie después de haber hablado con Stephen, a quien acompañaba su primo Adrian Myers, de 8 años, cuando fotografió el objeto.3

Durante décadas, se especuló con la naturaleza real del platillo adamskiano. En 1956, un portavoz militar aseguró que análisis hechos en la Base de la Fuerza Aérea de Wright-Patterson, sede del Proyecto Libro Azul, habían determinado que era «un humidificador de tabaco con tres pelotas de pimpón pegadas en la base y una tetina de biberón, arriba». En su libro Flying saucers: here and now! (1967), el periodista Frank Edwards sostiene que se trata de la tapa de una aspiradora.4 La mayor parte de las sospechas apuntaban a que el platillo era parte de algún electrodoméstico, pero la cuestión no se resolvió hasta 2012, cuando el escéptico Joel Carpenter (1959-2014) lo identificó como la tapa de un quinqué popular en la década de 1930.5

Una broma infantil 

Robert O’Byrne cuenta en su libro Desmond Leslie (1921-2001). The biography of an Irish gentleman (2010) que en sus últimos años de vida el aristócrata y ufólogo -fue uno de los fundadores de la revista Flying Saucer Review– recibió una carta de Stephen Darbishire, el niño que había fotografiado el platillo en Coniston en 1956. «Querido Stephen. Me encanta saber de ti otra vez; sabes que es extraordinario que todavía haya gente sacando fotos de los viejos platillos volantes… ¿Dónde encuentran esas pantallas de lámparas de los años 30? Creía que habían dejado de fabricarse», dice O’Byrne que le respondió Leslie.6

Tras leer la biografía de Leslie, contacté con Darbishire. No solo me confirmó la realidad de ese intercambio epistolar, sino que además reconoció que su pretendido avistamiento «fue una broma» que escapó de su control.7 Según él, cuando quiso echarse atrás, sus intentos por contar la verdad fueron ignorados por los adultos. A su juicio, como apunta la última carta que recibió de Leslie, el aristócrata sabía ya en 1956 que tanto su platillo como el de Adamski eran tapas de quinqués, como descubrió Joel Carpenter en 2012.

¡Ah!, en 1954, un año después de la publicación de Flying saucers have landed, Jerrold Baker negó haber fotografiado una nave venusiana, como sostiene Adamski en ese libro. «No hice la supuesta fotografía que se me acredita», dijo en una declaración jurada en la que indicó que la instantánea la había sacado el contactado.

Quinqué de los años 30 con cuya tapa creó George Adamski su famoso platillo volante.
Quinqué de los años 30 con cuya tapa creó George Adamski su famoso platillo volante.
  1. Leslie, Desmond; y Adamski, George [1953]: Flying saucers have landed. Werner Laurie. Londres, 1954. Página 185. Versión española: Aterrizaje de platillos voladores. Indo-Hispana. Traducción de Ismael Diego Pérez. Ciudad de México, 1955. Página 222. ??
  2. Baronel, Lon [1953]: «‘Space man’ displays concern over Earth’s scientific discoveries». Oceanside Daily Blade-Tribune (Oceanside). 6 de febrero. ??
  3. Leslie, Desmond [1954]: «Un muchacho inglés de 13 años afirma que ha fotografiado un platillo volante». El Correo Español – El Pueblo Vasco (Bilbao). 23 de mayo. ??
  4.  Edwards, Frank [1967]: Flying saucers: here and now! Bantam Book. Nueva York 1968. Página 81. Versión española: Platillos volantes…, aquí y ahora. Plaza & Janés (Col. «Otros mundos»). Traducción de Adolfo Martín. Barcelona, 1975. Página 139 ??
  5. Carpenter, Joel [2012]: «Preliminary notes on the Adamski scout ship photos». 2 de abril. 12 páginas. ??
  6. O’Byrne, Robert [2010]: Desmond Leslie (1921-2001). The biography of an Irish gentleman. The Lilliput Press. Dublín. Página 80. ??
  7. Comunicación personal de Stephen Darbishire con el autor. 22 de marzo de 2021. ??

Reportaje publicado en Magonia el 11 de diciembre de 2025.

Viernes, 21 de Julio de 2017

EL OVNI DE EZEQUIEL

Por guerreropirata



En la Biblia, existe muchos textos en los que se describen una gran cantidad de visiones tanto de seres como de luces extrañas en el cielo, luces con voluntad propia y que interactuaban durante años con la sociedad judía del momento.

Uno de ellos es la visión de Ezequiel, en donde al parecer detalla de manera precisa el avistamiento de una nave y su aterrizaje.

Y aconteció que a los treinta años, en el mes cuarto, a cinco días del mes, estando yo en medio de los deportados junto al río Chebar; los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios

Y mire y he aquí, un viento tempestuoso que venía del Norte, una gran nube, con un fuego envolvente y en derredor suyo un resplandor, y en el centro del fuego una cosa que parecía como el fulgor del electro, y en medio de ella, la figura de cuatro seres vivientes. 

Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre, sus pies de ellos eran rectos y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro, relucientes a manera de bronce muy bruñido. Y cada uno iba derecho hacia adelante, hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban, sin volverse de espalda cuando andaban. 

Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, eran como carbones de fuego encendidos, y el fuego resplandecía y del fuego salían fulgores. Y los seres iban y venían a manera de relámpagos. Y el aspecto de las ruedas y su estructura resplandecían como el crisolito, y los cuatro tenían una misma forma, y las ruedas parecían dispuestas como si una estuviese en medio de la otra, y las ruedas estaban cuajadas de ojos alrededor. 

A donde el espíritu les impulsaba, iban las ruedas y también se levantaban tras ellos, porque el espíritu de ellos estaba en las ruedas. Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas, y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, vi la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre esta especie de trono había uno que parecía un hombre sentado sobre él. 

Y vi apariencia como de ambar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba, y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, refulgente alrededor. Esta visión era como la imagen de la gloria de Yavé y cuando yo la vi, caí sobre mi rostro y oí voz de uno que hablaba”.


En resumen esto es lo que Ezequiel vió:

Seres Vivientes (los cuatro objetos voladores que vio); Espíritu del Ser Viviente (tripulante); Pies Rectos (tren de aterrizaje); Cristal por Encima de sus Cabezas (cúpula o ventanillas); Fuego (luces); Trono (asiento); Ojos Alrededor (ventanillas secundarias); Ir derecho hacia adelante y atrás (movimiento de la nave); Nube (ovni).

Podría tratarse del relato de un hombre maravillado ante un aparato tecnológico altamente avanzado del cual no comprende su funcionamiento.

Juzguen ustedes amigos lectores y comenten.



EL OVNI DE EZEQUIEL

Por guerreropirata



En la Biblia, existe muchos textos en los que se describen una gran cantidad de visiones tanto de seres como de luces extrañas en el cielo, luces con voluntad propia y que interactuaban durante años con la sociedad judía del momento.

Uno de ellos es la visión de Ezequiel, en donde al parecer detalla de manera precisa el avistamiento de una nave y su aterrizaje.

Y aconteció que a los treinta años, en el mes cuarto, a cinco días del mes, estando yo en medio de los deportados junto al río Chebar; los cielos se abrieron, y vi visiones de Dios

Y mire y he aquí, un viento tempestuoso que venía del Norte, una gran nube, con un fuego envolvente y en derredor suyo un resplandor, y en el centro del fuego una cosa que parecía como el fulgor del electro, y en medio de ella, la figura de cuatro seres vivientes. 

Y este era su parecer; había en ellos semejanza de hombre, sus pies de ellos eran rectos y la planta de sus pies como la planta de pie de becerro, relucientes a manera de bronce muy bruñido. Y cada uno iba derecho hacia adelante, hacia donde el espíritu les movía que anduviesen, andaban, sin volverse de espalda cuando andaban. 

Cuanto a la semejanza de los seres vivientes, eran como carbones de fuego encendidos, y el fuego resplandecía y del fuego salían fulgores. Y los seres iban y venían a manera de relámpagos. Y el aspecto de las ruedas y su estructura resplandecían como el crisolito, y los cuatro tenían una misma forma, y las ruedas parecían dispuestas como si una estuviese en medio de la otra, y las ruedas estaban cuajadas de ojos alrededor. 

A donde el espíritu les impulsaba, iban las ruedas y también se levantaban tras ellos, porque el espíritu de ellos estaba en las ruedas. Y sobre las cabezas de los seres vivientes aparecía una expansión a manera de cristal maravilloso, extendido encima sobre sus cabezas, y sobre la expansión que había sobre sus cabezas, vi la figura de un trono que parecía de piedra de zafiro; y sobre esta especie de trono había uno que parecía un hombre sentado sobre él. 

Y vi apariencia como de ambar, como apariencia de fuego dentro de ella en contorno, por el aspecto de sus lomos para arriba, y desde sus lomos para abajo, vi que parecía como fuego, refulgente alrededor. Esta visión era como la imagen de la gloria de Yavé y cuando yo la vi, caí sobre mi rostro y oí voz de uno que hablaba”.


En resumen esto es lo que Ezequiel vió:

Seres Vivientes (los cuatro objetos voladores que vio); Espíritu del Ser Viviente (tripulante); Pies Rectos (tren de aterrizaje); Cristal por Encima de sus Cabezas (cúpula o ventanillas); Fuego (luces); Trono (asiento); Ojos Alrededor (ventanillas secundarias); Ir derecho hacia adelante y atrás (movimiento de la nave); Nube (ovni).

Podría tratarse del relato de un hombre maravillado ante un aparato tecnológico altamente avanzado del cual no comprende su funcionamiento.

Juzguen ustedes amigos lectores y comenten.



Lunes, 9 de Febrero de 2015

Desde el Sistema Solar te decimos: “No estás solo”

El año que viene, la misión de la nave New Horizons, que se encuentra ahora en Plutón, habrá finalizado, y otra nueva tomará su lugar: cargar mensajes humanos para los extraterrestres



Por Glenys Álvarez

En un artículo para la revista Aeon, Sarah Scoles se hace una estupenda pregunta sobre qué tan válido puede ser el proyecto conocido como One Earth o Una Tierra. Este proyecto tiene el objetivo de poner el primer contacto terrestre con un extraterrestre en manos de la gente, de ti y de mi. En otras palabras, quitárselo de las manos a las grandes autoridades, ya sean políticas como científicas, y dejar que todo el que tenga internet envíe su mensaje particular. Como manifestó Scoles, una idea muy hermosa pero que podría resultar no muy efectiva.

Todo comienza con la nave New Horizons cuyo objetivo principal es el “querido” Plutón. Y digo querido porque el pequeño ha sido víctima de la evolución del conocimiento científico humano. Clyde Tombaugh descubrió a Plutón en 1930 y desde entonces, la pequeña pero gran roca ha sido considerada un planeta y después un planeta enano, aunque continúa siendo el objeto más grande en el Cinturón de Kuiper. New Horizons salió hacia Plutón en enero 2006, enviado por NASA y ha estado tomando en sus trayectorias por el espacio imágenes de asteroides y de planetas como Júpiter y Saturno, por ejemplo. En Octubre 2010, la nave llegó a la mitad de su destino, Plutón, un lugar que acaba de alcanzar ahora, desde el pasado mes de enero 2015.

La NASA nos cuenta que Plutón se encuentra a unos 5 000 millones de kilómetros de la Tierra, así que esa nave ya ha visto mucho, nos recuerda el viaje de las hermanitas Voyager, la I se encuentra en el espacio interestelar, y la II en la Heliopausa, que es la última capa o capa límite de la Heliosfera. Estas naves llevan mensajes en ellas, mensajes para seres de otros mundos que alguna vez encuentren la nave, una posibilidad bastante nanodiminuta, sin embargo, como nos explica Scoles en su fabuloso reportaje, Carl Sagan y su esposa Anne Druyan se dedicaron a ello como un “experimento mental”: ¿qué le gustaría saber a los extraterrestres sobre nosotros? Así que trazaron en imágenes y textos (utilizaron más de 55 lenguajes como pequeños ejemplos) lo que ellos pensaron era lo más importante en la historia del ser humano.

Ahora, One Earth quiere poner en manos de todos lo que la nave New Horizons va a llevar consigo más allá de Plutón. En la página del proyecto (los enlaces están todos más abajo) lo primero que lees es que te encuentras ya dentro del “mensaje en una botella más grande” y cuando la misión termine el año que viene, los científicos en la Tierra van a descargar todos los datos obtenidos de la nave y cargarán el mensaje que se obtenga del proyecto. Es decir, ve a la página y envía tu mensaje en una botella. Por supuesto, no todos los que comenten podrán ser cargados ya que existen editores, liderados por Jon Lomberg, un colaborador del popular astrónomo Sagan. La idea es que todos seamos parte de la voz  que por primera vez hablará con un extraterrestre.

Ese momento del primer contacto siempre nos ha llamado la atención. Pero no sólo la ficción se ha ocupado de ello sino que la ciencia discute cada cierto tiempo la posibilidad de un encuentro con extraterrestres. Scoles enumera muchos de ellos en su artículo, desde los dos proyectos SETI, estoy segura que muchos lo han tenido en su monitor contribuyendo así con esas señales enviadas al mundo más allá del Sistema Solar, hasta formas artísticas que intentan modelar ese encuentro que es parte todavía de la fantasía humana. Sin embargo, los intentos sólo  nos indican lo difícil que es representar lo que es Homo sapiens, lo que significa ser humano. ¿Cómo representarnos a todos?, ¿cómo representar la vida?, ¿cómo ser completamente inclusivos con toda la especie y con las demás?

Voy a dejar como conclusión la cita de Scoles al final de su artículo, porque me pareció realmente apropiada:

“Nuestra cualidad más destacable es que existimos. Estamos aquí. No estás solo: eso es todo lo que tenemos que decir, y todo lo que tendrían que escuchar”.

¿Lo entenderán?

Aquí la página de New Horizons: http://pluto.jhuapl.edu/
En esta web puedes ver dónde están las naves Voyager: http://voyager.jpl.nasa.gov/where/
Aquí puedes leer el artículo de Sarah Scoles en Aeon, está en inglés y lo recomiendo: http://aeon.co/magazine/technology/what-our-messages-to-et-say-about-us/
Aquí la página de One Earth donde puedes enviar tu mensaje: http://www.oneearthmessage.org/