¿Se sincroniza la menstruación entre mujeres que viven juntas?

América Valenzuela
No es poco frecuente que a mujeres que conviven, trabajan y comparten rutina durante varios meses o años se les sincronice la menstruación. Sin embargo, por el momento, los cientÃÂficos no han constatado ni siquiera que se trate de un fenómeno real. Lo más probable es que se trate de simple casualidad.
«No está probado, está en el marco de la leyenda urbana», asegura a RTVE.es Luis Chiva de la Sociedad Española de GinecologÃÂa y Obstetricia —SEGO—. Como experto apunta que una la explicación más probable en el caso de que sucediera tendrÃÂa relación con el hipotálamo.
Esta parte del encéfalo es la encargada de regular, entre otras cosas, los ciclos menstruales. «El hecho de que las mujeres reciban los mismos estÃÂmulos al estar en el mismo entorno podrÃÂa influir», señala a este medio. «Al recibir las mismas horas de luz y la misma temperatura podrÃÂa terminar sucediendo que el ciclo menstrual se diera de manera simultánea», puntualiza.
Coincide con Chiva el Jefe de GinecologÃÂa de la ClÃÂnica de la Universidad de Navarra, Guillermo López: «No está comprobado y la además la sincronización no suele durar demasiado».
Según su punto de vista, este curioso fenómeno tiene una explicación matemática: «La duración del ciclo menstrual varÃÂa entre 24 y los 32 dÃÂas. Es normal que con el paso de las semanas los ciclos terminen solapándose y más aún si tenemos en cuenta que en ocasiones hay variaciones en el ciclo por motivos psicológicos, como el estrés», sentencia. Y apunta: «No creo que haya ningún factor hormonal especial detrás de este fenómeno».
La idea de una sincronización de los ciclos menstruales nació en 1971 a partir del estudio publicado en Nature —ver pdf.— firmado por la psicóloga Martha McClintock, de la Universidad de Chicago.
Concluyó que el ciclo menstrual de 135 chicas que convivÃÂan en una residencia tendÃÂa a coordinarse. Y la cientÃÂfica apuntaba como posible explicación la existencia de feromonas, sustancias que algunos seres vivos —aún no se ha demostrado que los humanos tengamos— liberan en minúsculas dosis el aire y que afectan al comportamiento de otros miembros de su misma especie.
En 1998 la cientÃÂfica realizó un experimento en el que expuso a mujeres a pequeñas dosis de sudor de la axila —supuestamente cargado de feromonas— de otras y demostró que tenÃÂan influencia en el ciclo de sus compañeras. No obstante, hay otros cientÃÂficos que ponen en duda esta lÃÂnea de investigación, como la antropóloga Beverly I. Strassmann, de la Universidad de Michigan.
Según explica los estudios de McClintock tienen errores estadÃÂsticos y ha hecho un repaso a los demás estudios realizados por otros cientÃÂficos sobre la sincronización de los ciclos y ninguno es concluyente.
Visto en RTVE.es.





























